Comentarios al artículo “La Economía Política de Marx”


Se critica el artículo publicado en Economistas frente la Crisis que trata de explicar los conceptos de Carlos Marx. La separación de la fuerza de trabajo del trabajo no está sustentado por Marx ni por el articulista.

En segundo término se critica la ley del valor de Marx exponiendo que la plusvalía no sale del centro de trabajo sino es el resultado de las operaciones internacionales de los capitalistas. Por último se critica la tasa de ganancia definida por Marx por no representar las ganancias capitalistas, sino las ganacias empresariales en una competencia acotada por un mercado, mientras que las ganancias capitalistas se realizan fuera del mercado o como dice Braudel en un “contramercado”.

La fuerza de trabajo

En general esta definición no cubre la realidad del trabajo que es utilizado en la industria de su época. Una de las carencias de la definición de Marx es el trabajo en las colonias y semicolonias. En Brasil 4 millones de esclavos trabajaban al servicio de la industria  europea y esto significaba un plusvalor para los comerciantes e industriales ingleses. En Estados Unidos otro tanto de esclavos trabajaba para producir el algodón que utilizaban los industriales textileros ingleses.

La definición de Marx no considera otros cruciales hechos de la realidad laboral. Las exclusiones de la definición de Marx se ven flagrantemente en los mismos ejemplos que pone Marx en el Capital. Las mujeres en la industria textil trabajan, sobre todo las adolescentes, en jornadas de trabajo que se aproximan a las 24 horas. Esto se basa en la ausencia de capacidad de negociación de estas trabajadoras. En este sentido los capitalistas compran el trabajo o su potencia la fuerza de trabajo por debajo del precio del mercado y ahí esta su plusvalor.

Como caso curioso, en el siglo XXI los seguidores de Marx que gobiernan China ponen a sus adolescentes y a sus niños al servicio de las industrias textiles y electrónicas de occidente a cumplir esos horarios interminables. Para ellos como seguidores de Marx solo existe la fuerza de trabajo o tal vez es solo una cuestión de esferas y otros objetos extraños que se cumplen en la economía. Esta fuerza laboral China es determinante en el mundo actual. Según las Naciones Unidas los migrantes ilegales chinos llegan a 150 millones, que por su alto indice de explotación producen plusvalía mundial y esto sigue siendo siendo determinante si consideramos que toda la fuerza laboral de la Union Europea es de 228 millones. Los trabajadores chinos son adolescentes, niños y mujeres en su mayoría, además del handicap de ser migrantes ilegales en su propio país. En este sentido la diferenciación que hace Marx entre trabajo y fuerza de trabajo es pueril.

Según Marx, “la fuerza de trabajo sólo puede aparecer en el mercado, como una mercancía, siempre y cuando que sea ofrecida y vendida como una mercancía por su propio poseedor, es decir, por la persona a quien pertenece.” . Esta es una definición vacia, que solo tiene cabida en la perorata de Adam Smith, que ocultaba la importancia mayoritaria de la explotación colonial y semicolonial que sostenía a la clase aristocrática capitalista inglesa. Para la época de Smith, el PIB de la compañía de Indias orientales era mayor que el PIB de Inglaterra. Por supuesto los esclavos de norteamérica y Brasil no podían vender su “fuerza de trabajo”, pero que podemos decir de la India. La feroz represión de las tropas coloniales inglesas contra la población indú y las políticas de destrucción de la artesanía y la industria textil de la India nos dicen que allí tampoco se vendía la “fuerza de trabajo”. Unos reportes de la India nos hablan de los soldados ingleses cortandole el dedo pulgar a las tejedoras indues. (Ver Tratado de libre comercio entre Inglaterra y Francia 1786 en este blog)

En latinoamérica la situación no era distinta. Una clase aristocratica promovida por los susurros de los comerciantes importadores se dedicó a una feroz represión contra los alzamientos que provocó la escasez, la manufactura no se desarrolló gracias a los tratados de comercio con inglaterra y se mantuvieron en una miseria endémica pagando por los productos manufacturados importados.

Cuando el Dr Vergara trata de apoyar su tesis de que el trabajo no es una mercancía solo dice “El trabajo, bajo el capitalismo, no es una mercancía, avisa Marx”, esto debemos creerlo porque lo dice Marx, pero no dice si existen o no casos en que el trabajo se tase como una mercancía y no la fuerza de trabajo. Adicionalmente a lo antes dicho del peso del trabajo esclavo que se vende no solo como “trabajo” sino que se vende hasta la persona que trabaja. Charles Babbage1 nos proporciona muchos ejemplos donde es indiferente si lo que vende el trabajador es la “fuerza de trabajo” o es el “trabajo”. En la compra venta de trabajo es indistinguible si lo que se compra es el trabajo o es la fuerza de trabajo.

Pero hay algo que Marx no considera y es la pertenencia cultural del trabajador en la determinacion del valor de la fuerza de trabajo y le pasa a Marx como ese señor que no contaba el caballo en que iba montado. En “El Capital” Marx habla de los panaderos alemanes que trabajaban por salarios bajisismos y horarios extensos en Inglaterra. A quien le importa si lo que vende ese aleman es la fuerza de trabajo o es el trabajo. Ese señor trabaja 18 horas al día y cobra poco y así ocurre con todos los ejemplos que pone Marx de explotación. Pero eso si no se le olvidó a los marxistas chinos y sus socios las corporaciones occidentales., ellos seleccionaros sus trabajadores de las zonas mas atrasadas y depauperadas de China, los que aceptaron entrar en el diabólico circuito de explotación como ilegales.

El mayor logro de Marx en contra de la humanidad, que en realidad no es original suyo es la confusión entre capitalista y empresario. Extrañamente en esto coincide con reaccionarios de extrema derecha como Ayn Rand.

El transcendental estudio de Fenand Braudel (3) en el siglo XX, aporta una evidencia documental extraida de la historia humana en todos los continentes, que concluye que los capitalistas no son los empresarios y que su plusvalía proviene de los monopolios que ejerce y que son una clase oportunista que se constituye por encima del sistema de producción de mercancías.

La realidad económica no trata nunca de cuerpos simples. Pero aceptarán sin demasiada dificultad que pueda haber al menos dos tipos de economía llamada de mercado (A y B), discernibles si les prestamos un poco de atención, aunque sólo sea por las relaciones humanas, económicas y sociales que instauran. En la primera categoría (A), incluiría de buen grado los intercambios cotidianos del mercado, los tráficos locales o a corta distancia, como el trigo y la madera que se encaminan hacia la ciudad cercana; e incluso los que tienen lugar en un radio más amplio, siempre que sean regulares, previsibles, rutinarios y abiertos, tanto a los pequeños, como a los grandes comerciantes: como por ejemplo los envíos de grano del Báltico desde Dantzig hasta Amsterdam en el siglo XVII, o el tráfico del aceite y del vino del sur hacia el norte de Europa, y estoy pensando en aquellas “flotillas” de carros alemanes que venían a buscar, cada año, el vino blanco de Istria.”… “Así pues, incluso en el pueblo ideal que nos estamos imaginando, con su comercio reglamentado, leal y transparente —donde los hombres trabajan “el ojo en el ojo, la mano con la mano”, como dicen los alemanes—, el intercambio perteneciente a la categoría B, que huye de la transparencia y del control, no se halla por completo ausente. Asimismo, el comercio regular que anima a los grandes “convoys” de trigo del Báltico es un comercio transparente: las curvas de precios a la salida de Dantzig y a la llegada a Amsterdam son sincrónicas, y el margen de beneficios es a la vez seguro y moderado. Pero si se produce una carestía en el Mediterráneo, hacia 1590, por ejemplo, veremos a los mercaderes internacionales, representantes de importantes clientes, desviar de su ruta habitual a barcos enteros, cuyo cargamento, transportado a Liorna o a Genova, triplica o cuadruplica entonces sus precios. También en este caso, la economía A puede cederle el paso a la economía B.” …  “De estos grandes beneficios se derivan considerables acumulaciones de capital, tanto más cuanto que el comercio a larga distancia sólo se reparte entre unas pocas manos. No entra cualquiera en él. El comercio local, por el contrario, se esparce entre multitud de participantes.”

Agrega además Braudel que se puede tipificar este segundo mercado como el “contramercado”. La empresa que científicamente se dedica a producir en un mercado, tanto para sus productos, como para sus insumos entre los cuales está la mano de obra pertenecen al mercado.

El Dr Vergara nos hace un extensa explicación a continuación de conceptos de las empresas que están sometidas al mercado, pero no dice una palabra de todas las transacciones que representan el contramercado. De estas transaciones capitalistas ya anteriormente dimos variados ejemplos pero los tapaojos marxistas no permiten ver la realidad.

El capitalismo según Braudel es un hecho complejo o en sus palabras:

Que este tipo de intercambios sustituye las condiciones normales del mercado colectivo por transacciones individuales cuyos términos varían arbitrariamente según sea la situación respectiva de los interesados, lo demuestran sin ambigüedad los numerosos procesos que origina en Inglaterra la interpretación de los pequeños papeles firmados por los vendedores. Es evidente que se trata de intercambios desiguales en los que la competencia —ley esencial de la llamada economía de mercado— no desempeña apenas ningún papel, y en los que el mercader cuenta con dos ventajas: ha roto las relaciones entre el productor y el destinatario final de la mercancía (él es el único que conoce las condiciones del mercado a ambos extremos de la cadena y, por lo tanto, el beneficio contable) y dispone de dinero en efectivo, lo que constituye su argumento principal. De ahí que se tiendan largas cadenas mercantiles entre la producción y el consumo, y es sin duda su eficacia lo que las hizo imponerse, especialmente en lo que se refiere al abastecimiento de las ciudades, y lo que incitó a las autoridades a hacer la vista gorda o, por lo menos, a relajar sus controles.” (subrayado nuestro)

Algunos comerciantes itinerantes, recolectores de mercancías, van a buscar a los productores en sus propias casas. Compran directamente al campesino la lana, el cáñamo, los animales vivos, los cueros, la avena o el trigo, las aves de corral, etc. O incluso les compran estos productos por adelantado: la lana antes de que esquilen a las ovejas, el trigo cuando está apuntando. Un simple papel firmado en la posada del pueblo o en la misma granja cierra el trato. Después, encauzarán sus compras, por medio de carros, bestias de carga o barcos, hacia las grandes ciudades o hacia los puertos exportadores. Ejemplos como éstos se encuentran en el mundo entero, tanto en París como en Londres; en Segovia para las lanas, en torno a Napoles para el trigo, en Apulia para el aceite, en Insulindia para la pimienta Cuando no acude a la misma explotación agrícola, el comerciante itinerante concierta sus citas junto al mercado, al margen de la plaza donde éste tiene lugar o bien, con mayor frecuencia, se reúne en una posada: las posadas son etapas de la circulación rodada, oficinas de transporte de intercambios sustituye las condiciones normales del mercado colectivo por transaccion”.

Braudel nos trae la noción de que el capitalista no depende del mercado para su acción, pero si necesita tener conexiones en los puntos de salida y de llegada para el traslado de su mercancín.

Para completar su explicación el Dr Vergara se explaya en las empresas y en las relaciones de mercado, pero que tiene que ver la plusvalía con una empresa de un país desarrollado que trabaja tanto a nivel del mercado laboral en un ambiente competivo donde el obrero tiene derechos y puede influenciar en las leyes.

Otra falacia de Marx es que lo único que produce valor es la fuerza de trabajo. En realidad todo esto proviene de una retórica procapitalista de Adam Smith. Una de sus argumentos despreciativos contra los empresarios es que el empresario se puede sustituir con un mayordomo, esto en palabras de Marx es que la actividad del empresario no produce valor.

El Dr Vergara nos habla de los cálculos precisos de un señor Morishima en el ambiente de trabajo industrial actual, pero no dice nada de la fábrica de Bangladesh que se derrumbó dejando muertos a mas de 1000 trabajadores, al igual que lo expresado en los descubrimientos de Braudel, los capitalistas al no poder obtener sus grandes beneficios en las zonas desarrolladas e industrializadas, lo obtienen en las zonas depauperadas y es inocultable la participación de los capitalistas en las burbujas que estan lanzando a la clase trabajadora al pauperismo y que le estan extrayendo plusvalía a la clase media con varias burbujas como la alimentaria, la burbuja petrolera, la burbuja inmobiliaria y algunas otras que estan en pleno desarrollo. La plusvalía de Marx no existe.

Los capitalistas sacan sus cuentas no por la composición orgánica del capital, sino por la conformacioon orgánica de los parlamentos, los presidentes, los reyes y los dictadores que ellos contribuyen a elegir o a entronar y que sus países tienen el poder militar y político para influir en los demás paises.

Entonces los seguidores de Marx están al servicio del capitalismo al cual ellos dicen oponerse y del cual ocultan su acción.

Es ridiculo hablar de tasa de ganancia, precio de producción y las demás categorías de Marx cuando nada de eso vale en la acción de los capitalistas en China, la India, el sudeste de Asia, Brasil , Sudáfrica , Mexico.

Según las Naciones Unidas el costo de un profesional de informática o ingeniería en una de estas regiones es 25 veces menor que en Estados Unidos o 10 veces menor que en Europa. Esto es lo que Braudel llama el contramercado. Esta es la acción oportunista de los capitalistas, que es oportunista para aprovecharse de las condicioones particulares y oportunista para crear las condiciones particulares que le permiten tasas de ganancia altas o estratosfericas que para nada dependen del capital, sino de su dominio sobre los actores políticos del mundo.

Un hecho interesante de España son las revelaciones de Barcenas de corrupción contra el PP. La única explicación racional es que Rajoy no les acepto todo el paquete de medidas de austericidio que le imponían los capitalistas. Y le enviaron el mensaje de que no estaban de acuerdo. Rajoy tiene bailar el son que le tocan y sobrevivir a esos ataques, pero no puede denunciar o apartarse de sus mentores capitalistas porque le deshacen los apoyos politicos que estan comprometidos con el capitalismo, siempre global. Por eso Rajoy está amenazado y podrían poner a otro en su lugar que cumpla sin chistar los planes de las corporaciones capitalistas.

La tendencia decreciente de la tasa de ganancia

Marx asume la tesis de Ricardo de que el valor de cambio tal como se transa despues de salir del centro de producción y aún despues de transarse varias veces representa valor trabajo, siguiendo la preocupación de su maestro David Ricardo por la conservación del valor de sus especulaciones de la bolsa. Ricardo se caracterizaba por prestar altas sumas de dinero a la compañía East Indies. Adicionalemente el prestamo que recibió Inglaterra antes de la Batalla de Waterloo fue dado por un grupo encabezado por David Ricardo 2.

En esa época había una crisis comercial cada 8 años y había una reticencia del público a enredarse en las especulaciones de la bolsa. Es razonable que Ricardo se preocupara de afirmar la sustancia del valor que ellos vendian y compraban y lo lleva a participar en la lucha por establecer el patron oro para la moneda.

Como bien lo dice Braudel, los capitalistas no dependen de una tasa de ganancia o de un mercado para obtener su incremento de dinero o de oro. Ellos dependen de la distancia, del desconocimiento del valor de la mercancía entre el punto de origen, los productores y el punto de llegada, los consumidores. En palabras de Braudel “se trata de intercambios desiguales en los que la competencia —ley esencial de la llamada economía de mercado no desempeña apenas ningún papel”.

Dependen acaso los capitalistas hoy en día de la tasa de ganancia para obtener su ingresos? No y absolutamente no. Por acuerdos con los gobiernos de los países emergentes ellos aplican una tasa de explotación que raya en horarios de trabajo a los límites de la resistencia. Tambien mediante esos mismos acuerdos omiten las medidas de salud laboral, lo que baja aún mas el costo y en tercer lugar no cumplen las normas ambientales ya comunes en todo el mundo, lo cual le baja los costos

Por eso es que los capitalistas apoyan gobiernos de orientación marxista que les ayudan en esta explotación feroz.

Pero vamos a concentrarnos en la “tasa de ganancia”, ni en Japon , ni en Europa las grandes empresas representan la plusvalía capitalista. Solo cuando el producto va al exterior y a través de una cadena de comercialización preparada al efecto, estas mercancías producen ganancia capitalista, que no se considera en la tasa de ganancia.

Cual es la tasa de ganancia de una empresa de calzado o textil que está ubicada en Bengladesh, será el 10% o el 20% según las tesis de Marx por la disminución de la tasa de ganancia. Estos productos van a competir con otros fabricados en el primer mundo a los precios del primer mundo. Luego un par de zapatos que vale 100 dólares en USA, cuanto cuesta en Bangladesh o China.

No vamos a ser tediosos calculando detalladamente los costos, pero los costos laborales son realmente y espantosamente menores. Según el accidente del edificio que se cayó y mato a mas de 1000 trabajadores, la mayoría mujeres, vemos que los costos adicionales al salario, espacio para trabajar estan reducidos a un mínimo. Tambien debemos considerar que no hay salud laboral como en Europa o Japón. El costo de la hora trabajada muy bajo se disminuye por trabajar estas personas 16 o mas horas y además no hay un día de descanso semanal.

Que podriamos decir, que un producto que cuesta en Europa 100 euros, en esos sisitios emergentes costaría solo una fracción de euro. Como en general los fabricantes de marcas se cartelizan, estos productos llegan a Europa como una rebaja a la mitad. La tasa de ganancia sería del orden de varias veces de quizá 100 veces el costo de producción y hay que aclarar que los costos de producciónm son subcontratados con lo que la tasa deganacia capitalista estaria en 100 o 1000 veces lo gastado por las corporaciones.

Frente a esta realidad que sentido tiene la tasa de ganancia definida por Marx. Bastaría saber los ingresos brutos y tomar una parte mayoritaria como tasa de ganancia.

¿Es acaso dependiente esta tasa de ganancia del monto del capital invertido? No y absolutamente no. Esta tasa de ganancia capitalista depende del dominio político militar de USA en el mundo y de las técnicas de subvertir gobiernos desarrolladas por las grandes corporaciones.

Como decía Braudel estos capitalistas son oportunistas. Otras areas donde se realiza la acumulación capitalista son: el petroleo, son su burbuja permanente, las telecomunicaciones. El cartel de las comunicaciones privatizó las empresas telefónicas de Latinoamerica y Europa, y no es gratuito que estas tienen altas tasa de ganancia por la alta innovación. Recientemente los economistas españoles se están quejando que van a perder su participación en la producción de tecnología solar y eolica que habían logrado en 5 años de investigación y desarrollo, por una medida aparentemente inocente del gobierno. Los capitalsitas mundiales no admiten la entrada de advenedizos a esta fiesta de dinero que es la alta tecnología, y los gobernantes españoles tenían entre sus deberes iniciales destruir este desarrollo español, no creo que España tenga la mas minima posibilidad de mantener esta area de la investigación viva.

El unico límite a la tasa de ganancia capitalista es la producción mundial, y ellos mueven mas dinero que el PIB mundial y eso explicaría los problemas que tenemos con las crisis desde 2008. De acuerdo a la Fed de Estados Unidos los movimientos financieros alcanzan varias veces la producción total.

1 Babbage, Charles, “On the Economy of Machinery and Manufactures”, 1830, Gutenberg project

2 David Ricardo, Obras completas, buscar en la Web

3 Braudel Fernand, “LA DINÁMICA DEL CAPITALISMO”, 1986, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA MÉXICO

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