Respuesta a comentario de Nayib Ayaach


Estimado amigo Nayib
Te agradezco  la nota en este texto y procedo a tratar de responder tomando en cuenta lo más detalladamente que pueda tus observaciones.

La fórmula de Marx no representa la realidad económica

La fórmula W = C + V + P no representa la realidad de la economía actual, tomando en cuenta la economía contemporánea y la de los siglos XVIII y XIX.
La plusvalía es y fue un fenómeno mundial. Esto fue motivo de guerras y conflictos en los que se resolvió quien se quedaba con la mayor parte de esa plusvalía.
Para empezar vamos a hablar de lo que se conoció como la ruta de la seda. Se dió el descubrimiento tecnológico que logró encontrar aplicaciones a la seda que se producía del capullo de un gusano. Luego, se creó un comercio que se abrió paso a lo largo de toda Asia y durante más de mil años fue lo que movió el comercio, las guerras y la creación de ciudades. La plusvalía se movió desde China y después de la India a todo el mundo.


En este caso, la ecuación más real sería
W = C + V + P1 + P2 + … PN
Pero esta ecuación no queda en un sujeto sino que se distribuye entre cientos de sujetos que serían los comerciantes y a los que hay que agregar los gobernantes a los que ellos pagan tributo.
Así que cada sujeto comerciante vería el asunto así
W = Wc + C + V + E + P
W = el valor final de la mercancía
Wc = el costo de compra
C = costo de almacenamiento y transporte y otros costos
V = lo pagado en salarios a empleados
E = lo pagado al Estado local y a los Estados dominantes por donde transita la mercancía.
P = la plusvalía obtenida en el proceso

Esta plusvalía tendrá un doble valor según sea expresada en términos del punto de origen de la mercancía o del punto de venta de la misma. Por ejemplo el mismo oro que se usa para medir el precio de la mercancía en general tiene diversos valores en diversos sitios.
Los límites de este proceso están dados por el valor dado a la mercancía en su punto de origen y el valor dado por el comprador final.

En un primer tiempo el gobernante árabe de la India, compraba al artesano u obtenía el producto de los artesanos como impuesto y lo vendía a los mercaderes de la costa. Esto corresponde a todo un período de riqueza entre los hindúes y no había esas hambrunas. Una vez que los ingleses conquistan la India, al principio el productor gana al igual que los árabes o los turcos, pero después modifican la forma de producción a una inferior, los artesanos son obligados a ser asalariados de los comerciantes ingleses. Se destruye el desarrollo de la India. Marx califica esto en el Manifiesto Comunista como que “la burguesía” acababa las viejas formas de producción. Pero de hecho si se puede aplicar un concepto es que destruyeron las fuerzas productivas. Y no fue “la burguesía” sino la aristocracia capitalista. 50 años después la India pasó a ser importador neto de textiles. Pero para Marx había un “desarrollo”. Esto lo podemos esperar de un filósofo disfrazado de luchador social.

Como volumen de esa plusvalía con respecto a cualquier supuesta plusvalía que pudiera existir según la ecuación W = C + V + P es un volumen varias veces mayor.
La India era un país con 150 millones de habitantes en 1900 y la plusvalía que iniciaba con su artesanía era muchas veces mayor que cualquier supuesta plusvalía proveniente del proceso de producción inglés. Los Hindúes alimentaron a los árabes, turcos, franceses y al final se quedaron con la dominación inglesa.

Lo que podía ganar un industrial inglés estaba limitado por la competencia con otros productores ingleses y por un público que conocía el valor de las cosas. Ahora esas mercancías producidas en Inglaterra eran vendidas en la India, en China y en América Latina con una plusvalía que estaba limitada solo por lo que estuvieran dispuestos a pagar en las regiones de llegada.
Es decir, que mientras la “plusvalía” del industrial está limitada al nivel productivo de la región, en otra región región menos desarrollada esos productos tienen un precio sustantivamente mayor y se percibe la calidad mágicamente superior, se paga una plusvalía que va al comerciante en las condiciones de dominio colonial y de dominio del proceso de comercio.

En Venezuela esa plusvalía quedo vigente por medio del tratado de comercio firmado en 1825 por Santander bajo ordenes de Bolivar. Por ejemplo Antonio Leocadio Guzman, en Venezuela,  escribe en 1840, que los comerciantes ingleses llegaban y  al poco tiempo se retiraban a su lugar de origen cargados de capital. También señala que aplicaban una norma de economía política que hacían competir a los vendedores venezolanos de sus mercaderías de tal manera que lo que obtenían como beneficio era muy poco.  También Brito Garcia reporta que después que llegó el primer comerciante inglés a Bogotá en poco tiempo desaparecieron todos los artesanos y hasta los nombres de las calles que eran conocidas como de los carpinteros, de los talabarteros etc.

¿Es diferente la época actual?

Si no está suficientemente claro el significado de la plusvalía en el siglo XIX y anteriores, el lector puede fácilmente construir una confirmación de lo que aquí se plantea con su bagaje histórico. Ahora vamos a contabilizar la plusvalía del siglo XXI

Los restos de la dominación colonial de la india y de Asia constituyen y una fuente de plusvalía en el mundo de hoy. Baste citar el caso de la fábrica textil en Bangla Desh, que se derrumbó hace poco el edificio. Dejando centenares de mujeres muertas. Demás está decir que estas personas recibían salarios en el extremo de lo bajo, es decir bajos en relación a su muy bajo nivel de vida. Y allí se producían textiles y objetos de la industria de talabartería y otros. Estos productos de marca se venden en el resto del mundo a unos precios que representan varias veces el costo de producción en Bangla Desh o en regiones semejantes. Esta plusvalía alcanza lo máximo que se puede obtener por un producto en condiciones de cartelización mundial. Es decir se venden al precio que les revierte máximo ingreso. Así alimentan centros comerciales lujosos por todo el mundo que representan a su vez la acumulación de capital.
El caso chino es algo diferente porque proviene de la falsedad de la formula marxista de que la plusvalía está en la producción local, con lo que los camaradas chinos acabaron con la capacidad productivas del pueblo chino. Según ellos acabaron con la burguesía. La Revolución Cultural era para acabar con la pequeña burguesía y el individualismo.

Una vez ubicados en la nada entran a la trata con el gran capital representado por Henry Kissinger, y se embarcan en un acuerdo donde reciben la participación en la educación norteamericana, mientras que suministran mano de obra barata y libertad a los capitalistas para la repatriación de capitales. También persiguen al movimiento sindical.

Aunque tienen muchos graduados en USA, no aplican normas de salud laboral de USA, no aplican los criterios norteamericanos de protección del ambiente. Convierten a China en un gran basurero. También dan la posibilidad de explotar más a sus semejantes por medio del sistema Hou Kou, que excluye a los chinos de una región acceder a otra. Esto se usa maquiavélicamente, puesto que los que llegan para trabajar a una región lo hacen como ilegales, y no tiene libertad de movimiento en la “Zona de desarrollo”. Las Naciones Unidas contabilizan la existencia de 150 millones de esos migrantes internos ilegales que carecen de derechos ciudadanos.
En estas condiciones, la plusvalía que producen los chinos es semejante a la que producen en Bangla Desh, pero aún mayor.

La plusvalía en el siglo XXI además se obtiene de los monopolios, donde el más típico es el del petróleo. Cuando después que Saddam Husseim se integra a los recortes de producción, el precio empieza a ubicarse por encima de 100 dólares el barril, las empresas petroleras aumentan su plusvalía en 2% del PIB mundial.
La Plusvalía por su ubicación internacional es difícil de ser calculada y en general es creadora de paraísos fiscales, por su origen no pertenece a ningún lugar.

Otro monopolio importante es el de las empresas de telecomunicaciones, que usando el poder político  y económico presionaron a la mayoría de los países del mundo a venderles sus empresas nacionales de telecomunicaciones. Esta área por su alta tecnología produce mucha plusvalía.
La ideología de Marx
Marx dice que la falsa conciencia es falsa conciencia del hecho económico. Pero el hecho económico que muestra en “el Capital” es falso. El esconde la única plusvalía que existe que es la plusvalía del sistema de referencia que en su mayoría se produce por el dominio de unos estados por otros. Eso transforma a la teoría marxista en la primera productora de falsa conciencia y al ser dirigida hacia los obreros es falsa conciencia para ellos y para el que la asuma.
Creo que en lo anterior se ha aclarado el verdadero significado de la plusvalía.

Ahora voy a tratar de responder a tu pregunta

“Por último, si el chavismo fuera socialista ¿por qué no remuneran a los trabajadores como lo establece la ecuación del valor de los Clásicos de esa teoría y porqué permite que el mercado sea el medio a través del cual se impongan los precios de los bienes y servicios?.”

Los clásicos dicen tal como Ricardo, cito:

“El valor de una mercancía, o la cantidad de alguna otra mercancía por la cual esta se cambiaría, depende de la cantidad relativa de trabajo la cual es necesaria para su producción, y no de la mayor o menor compensación que es pagada por tal trabajo.”

Lo que dicen los clásicos es muy claro, que el precio de la mercancía no depende  del salario pagado. Esto era el deseo de Ricardo como prestamista de la compañía mas criminal, asesina y esclavista que refleja la historia, la Compañía Colonial East india.

De acuerdo a Ricardo, el mayor exponente de los clásicos, en el valor no entra el producto de ninguno de los causantes de ese valor, es decir no entra el resultado de los obreros y tampoco el resultado del administrador o del empresario independiente. Esto en mi criterio es lo que han hecho los chavistas no le pagan al productor de acuerdo al producto obtenido. A los empresarios privados le limitan su ganancia a un porcentaje, lo cual no remunera la acción real del empresario que puede implantar o modificar una proceso que disminuya el costo o mejore la calidad, sin que esto pueda ser reflejado en su remuneración.

El chavismo ha reprimido los contratos colectivos y los beneficios que el obrero ha arrancado como ciudadano a la empresa y que no por ser obtenido de manera contenciosa en algunas oportunidades, deja de representar la justa remuneración que estimula la producción, un nivel de remuneración sobre la cual se soporta la productividad.

Con el aumento del salario mínimo de hecho el salario relativo de los obreros que mas contribuyen al desempeño de la producción queda eliminado.

industria cabilla

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Un pensamiento en “Respuesta a comentario de Nayib Ayaach

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