El Partido Comunista Cubano descubre la Propiedad privada.


El PCC cubano está ante un dilema, abrir la producción al empresario para alcanzar una sociedad como las del norte de Europa y tener al menos alguna satisfacción después de 50 años de penurias.

Pero tiene un peso de millones de toneladas, y mucho mas, de muertos de hambre y necesidades: la doctrina marxista.

Marx dijo como si fuera el summun de la ciencia que el empresario es capitalista, significando con esto que el empresario trabaja por el dinero y para ganar dinero.

La base de esto es denigrar del empresario diciendo que es un parásito y un explotador.

Lo que no dijo Marx es que el empresario es titular de una parte de lo que se gana con la división del trabajo. Es decir que una labor multiplicada por varias labores especializadas, y mas elementales y sencillas, en la cual concurren trabajadores y máquinas , una parte de ese producto es asignable en justicia a quien organiza ese trabajo. Por eso el empresario no es un parásito.

Sigue leyendo

Anuncios

LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA CONTRA EL PARAGUAY


En 1825 cuando Bolívar discutía con Inglaterra el Tratado de Comercio propuesto por Inglaterra, había aprensión por algunas cláusulas, como la de que los barcos debían tener 75% de la tripulación de la misma nacionalidad del país firmante, cosa que no podía cumplir Colombia, también daba el derecho a los de un país en instalarse en el otro.  En cualquier caso Colombia no tenía manufactura y era muy difícil en esas condiciones desarrollar una. Había oposición al tratado.

En una carta Bolívar le dice a Santander que el puerto de la Guaira estaba siendo bloqueado por una escuadra francesa y habías 20.000 soldados franceses en Martinica. Al final Bolívar le dice a Santander de firmar el tratado.

Fragmento:

“General Francisco de Paula Santander.

Mí querido general:

He recibido ayer la apreciable carta de Ud. de 6 de abril en que me habla de diferentes cosas de no poca importancia. Lo que más llama la atención es la misión inglesa, de la cual me dice Briceño que exigen para reconocernos que sacrifiquemos algunos de nuestros principios políticos. El negocio es gravísimo. Yo no sé como saldrán Uds. de él. Si sacrificamos nuestros principios políticos, adiós popularidad de los que hagan el sacrificio; y si no los sacrificamos, la Inglaterra nos disuelve como el humo, pues yo repito que su omnipotencia es absoluta y soberana. La prueba de esto que una pequeña escuadrilla francesa nos está bloqueando, insultando impunemente. ¡Qué poder! ¡Qué resistencia la nuestra! Saquemos partido de esta vejación y liguémonos de alma y cuerpo a los ingleses para conservar siquiera las formas y las ventajas de un gobierno legal y civil, pues el de la Santa Alianza no es sino un gobierno conquistador y militar. Para que Ud. vea la prueba evidente de que no podemos existir aislados ni reunidos en federación sino con el beneplácito de la Inglaterra, vea Ud. la caída del grande imperio de Napoleón causada por los ingleses; vea Ud. a la Rusia queriéndose echar sobre la Turquía y a la Francia sobre nosotros, y sin intentar hacerlo por respeto a la Inglaterra.”

De no haberlo firmado, algo parecido a lo que pasó después en Paraguay hubiera ocurrido a Colombia (que en ese tiempo incluía a Venezuela)

Sigue leyendo