El legado de Fidel Castro. Cosas veredes Sancho.


Hispanoamérica siempre fue manipulada por los traficantes de esclavos y los comerciantes que monopolizaron desde Inglaterra el comercio  de esta parte del mundo. Tan temprano como en 1713 cuando adquirieron el asiento de esclavos o privilegio de traer los esclavos a las colonias hispanas, lo que les redondeó este comercio que ya tenían con Brasil y con lo que hoy es Estados Unidos.

Estos grupos se hicieron fuertes en Estados Unidos a través de la banca con nombres como Rockefeller , Morgan, Goldman &Sachs. Con el siglo XX se posicionan en petróleo, hierro, níquel en Cuba y siguen monopolizando el comercio de manufacturas mientras estos países participan con materias primas.

Fidel Castro insurge contra esta realidad, pero guiado por el marxismo, que no  reconoce el papel  exclusivo de estos grupos monopolistas en el malestar de nuestros países, sino que según el marxismo culpa a los empresarios locales de los males de esta caterva de esclavistas. Sigue leyendo

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El Amor


 

Autor Roberto Viera  (c) Francisco Roberto Viera 2016

Aunque me parece muy materialista, veo el amor como una continuidad del amor por si mismo , que se puede llamar de otra manera como el instinto de supervivencia.

En cuanto que la persona o el ser vivo muere y se reproduce, el amor se disloca en 2 vías , una, continúa como el amor por si mismo y la otra se manifiesta como el amor por la descendencia. En la medida en que los seres vivos están compuestos como unidades agregadas de varios individuos, el amor por si mismo también se disloca hacia los otros seres que componen esa “especies” o simbiosis.

El amor por la descendencia es mas propio de la hembra que fortuitamente le toca el conocimiento directo de esa descendencia. Pero de hecho representa el deseo y la voluntad de esa especie de continuar existiendo y es tan fuerte como el amor por si mismo y algunas veces es mayor. Luego hay una especialización de la hembra, en general, hacia el cuidado de la prole. El amor por la prole.

La civilización, si le creemos a Levy Strauss comienza con una prohibición, o tabú, de la copulación sexual entre padres e hijos y que en muchas civilizaciones se extiende hasta tabús sobre otras relaciones consanguíneas o políticas.

El tabú logra separar o seccionar el amor por la descendencia del amor entre individuos para perpetuar esa descendencia. El amor o la relación sexual trae un cierto conflicto con los otros individuos excluidos de la cópula y que también buscan participar de esa perpetuación. Esto se ve en las especies animales. las luchan entre los machos por acceder a la cópula con la hembra. Muchas veces compiten a través de la lucha y de la fuerza, aunque sabemos que se lucha en otros terrenos, como es el caso de las aves que muestran su plumaje a las hembras.

Los tabús tienen la virtud de separar ese amor que puede ser egoísta,  el amor que crea  o puede crear conflictos, del amor por la descendencia. Estas prohibiciones dan un cierto alejamiento en cuanto dos momentos que concurren a la preservación de la especie. Tal vez pueda decirse que posibilita la paz que permite la civilización.

El amor sería tan grande como pueda extenderse del amor por si mismo. Si se queda en solo amor propio, sería un egoísta, si llega a la familia sería una persona que se desenvuelve normalmente, y si abarca su país sería una persona elevada, noble y si el amor por si mismo alcanza la creación es el amor de Dios.