Vida de Huey P. Long, Autobiografía.


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Prefacio
El libro que presentamos es quizá el testimonio más grandioso de lo que es la lucha de un ciudadano por su comunidad y sin dejar por fuera los carentes de riqueza, los relegados, en fin los que señala el evangelio como merecedores de nuestra compasión.
Graduándose de abogado en el estado de Luisiana, a la edad de 21 años. Su primer caso exitoso fue defender una viuda que había sido despojada de su dinero. Mientras otros abogados decían que era imposible defenderla .
Sus éxitos profesionales van en crecimiento a la par que se envuelve en la lucha contra una legislación que pretendía limitar lo que puede un obrero cobrar por indemnización en caso de accidente (P27). Allí descubre lo podrido que estaba la actividad legislativa, al lado de grandes idealistas y personas de honor.

Se ve involucrado con su amigo el Senador Harper en un litigio legal por defender la libertad de expresar sus opiniones libremente sobre la 1era Guerra Mundial. Ellos expresaban que la guerra debía ser financiada por los impuestos a los grandes detentadores de fortuna y no por los impuestos a toda la sociedad (P 33). Esto está en consonancia con las ideas que sublevaron el mundo cansado de esa carnicería de la Primera Guerra Mundial provocada por los intereses en conflicto de los bloques de poder capitalistas. El senador Harper fue acusado mediante la ley contra el espionaje, esta misma ley que aplicaron en la condena de Bradley Manning quien reveló
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un video de una masacre en Irak y bajo la cual se persigue a Edward Snowden.
El Abogado Huey P Long comienza a descubrir uno a uno los poderes político-económicos que dominaban el panorama del estado de Luisiana, que de alguna manera son los mismos que sojuzgan al mundo actualmente en el siglo XXI y que expropian a toda la sociedad. El desenvolvimiento de su vida es muestra de este descubrimiento progresivo.
Tiene litigios en favor de los ciudadanos cuyos territorios eran atravesados ilegalmente por el ferrocarril de la compañía maderera. Llegó a ser electo miembro de la Comisión de Ferrocarriles, y allí contribuye a bajar las tarifas del “tren de ciudad”. Se encuentra con la Standard Oil, el trust más poderoso de Estados Unidos contra quienes realiza varios intentos de regulación, siempre en tediosas y largas batallas legales.
En una primera fase vive el proceso en Luisiana por el cual la Standard Oil monopoliza la comercialización sometiendo a todos los productores independientes a un precio fijo. Luego la Stándard Oil, con sus concesiones en México y Venezuela, ya no necesita comprarles a los productores de petróleo locales de Luisiana, los cuales pierden sus inversiones. Esta es la segunda fase de la monopolización que excluye a todos y los arruina, para luego, al final, aumentar el precio del petróleo, en este caso, al doble. Este proceso fue combatido a través de los años por Huey P Long, a distintos niveles y con variadas estrategias.
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Un reporte de esta lucha fue dado por un periódico de la época que escribió;
“(Huey P Long) Recitó la historia de la Standard Oil en Pine Island y en Chrichton, acusó que ellos han bajado los precios del petróleo y congelaron y sacaron los pequeños productores hasta que ellos lograron controlar todo.”(P.46)
Una temprana incursión en los círculos de expoliación de las comunidades, se da cuando cuestiona a la compañía de teléfonos que solicita un aumento de tarifas en la Comisión de Ferrocarriles (Railroad Commission). En un primer momento, la tarifa es aumentada contando con la mayoría de integrantes de la Comisión de Ferrocarriles. Long hace público su desacuerdo. Unos meses después las condiciones habían cambiado y Long ya como presidente y con mayoría en la comisión, invalida el aumento y ordena la devolución de lo cobrado al público (P 68). Por supuesto como todas las medidas que impone Long, son apeladas en todas las instancias, pero fracasan y la Compañía tiene que devolver una suma millonaria y dejar las tarifas anteriores. Las compañías de teléfono son un botín apetitoso para los capitalistas, y por eso en los años 1990, lanzan una ofensiva mundial y los grupos capitalistas se apropian de las compañías telefónicas en todo el mundo con una campaña para privatizar las empresas telefónicas nacionales. Tienen éxito en Europa y en América Latina, entre otras se apropian de la telefónica de España que a su vez les sirve para apropiarse camoufladamente de las empresas de teléfonos de América Latina. Estas empresas son un monopolio natural, como vemos si no son controladas estrictamente por la sociedad cobran sumas desproporcionadas y son fuente de
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explotación de países enteros y no como dice Marx que la explotación se da en la fábrica.
Una tercera fuente de explotación de ciudadanos libres son los peajes en vías de transporte. Una compañía privada de Luisiana, apoyada por políticos y por los trusts, hace un proyecto de puente sobre el rio Mississippi el cual se pagaría por un peaje, que en una tarifa aprobada por la Comisión de Ferrocarriles, era de hasta 8 $ por automóvil (P 88). En principio Long se opone como miembro de la Comisión de Ferrocarriles. Las empresas ripostan y logran esa alta tarifa y proceden a construir el puente. En un segundo round, siendo Long ya gobernador se construye un puente alterno gratuito (P 179). Esta alternativa de peajes de puentes, fue en los años 1990 promovida por los capitalistas y lograron en México, Venezuela y otros países instalar peajes privados en carreteras y puentes como parte de la ola privatizadora iniciada con Margaret Thatcher en Inglaterra. Obteniendo de esta manera plusvalía contra empresarios, obreros y el público.
Como Gobernador, Long comienza con una gama de proyectos en Educación. En primer término, los libros escolares gratuitos, esta iniciativa, al igual que las otras encontró una feroz resistencia (P 107), procede a la fundación de la Escuela de Medicina de la Universidad y la ampliación de la Universidad (p 246). Para pagar los libros escolares gratuitos pone un impuesto a la extracción de petróleo, que es cuestionado legalmente y al final pone un impuesto a la refinación de petróleo, destaca Long que este impuesto ya era pagado por el aceite de semilla de algodón. La Standard Oil causa una conmoción al llamar a una gran manifestación para promulgar la destitución del gobernador Long basado en ese motivo. Toda la prensa se
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alinea y muchos legisladores son presionados para aprobar el impeachment del gobernador Long. Que la educación sea gratuita o no se vuelve una pesadilla en el siglo XXI, en que los estudiantes están obligados a endeudarse para poder estudiar y existe una explotación en Estados Unidos y otras partes del mundo.
Una cuarta fuente de explotación y obtención de plusvalía fue y es la United Fruit, con sede en Luisiana, pero esta plusvalía se obtenía a través de las plantaciones de banano en Centroamérica y Colombia y es la beneficiaria del asesinato de Julio Cesar Sandino y autora de la masacre de La Ciénaga reportada por Gabriel Gaarcia Marquez en su libro “Cien años de Soledad”. A Long le corresponde la labor de combatir a esta corporación mediante el reto al senador de Luisiana que era lobista principal de esta corporación ante el gobierno de Estados Unidos. Long lanza su candidatura al Senado sobre una plataforma de denunciar al senador y a un familiar como asociados a Zemurray el dueño de la United Fruit. Long acusa a la United Fruit de apropiarse de terrenos y si algún presidente centroamericano se oponía, entonces mandaban al ejército de los Estados Unidos para derrocarlo.
Una vez con todos estos enemigos, Long recurre a las fuerzas vivas, a los empresarios, a los campesinos, a los obreros, contra el odio acumulado por las corporaciones capitalistas y la prensa que les acataba. El tenor de la lucha se puede ver en este fragmento de un discurso de Overton, defensor de Long:
“Como yo lo veo ahora, lanzando estocadas, cercado por los enemigos a la izquierda, hacia el frente y hacia
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la derecha, y cuando este humo de la batalla se haya disipado, como en el principio, voy a estar de pie o acostado en el lado de Huey P. Long”. P 149
Enseñanzas políticas
Para el que quiere saber de política, Long nos enseña el comportamiento del conjunto político.
En un momento en que había cesado momentáneamente la lucha después del impeachment, Long hace un acuerdo con los principales trust de no ponerles un impuesto, si ellos no participaban en contra de un impuesto a las demás actividades. En palabras de Long:
“Las compañías petroleras acordaron en privado que nuestras propuestas eran justas. Las compañías eléctricas anunciaron que no se nos iban a oponer. Las cámaras de Comercio, los periódicos, las llamadas ligas de impuestos, etc., parecían hacer una pelea, pero el estímulo y tendones por sus luchas en contra de nosotros no estaban presentes cuando los grandes intereses se pliegan.” P 299
Le enseñanza que se deriva es que el principal monopolio determina la conducta del resto de los grupos sociales que dependen de ellos.
Otra muy importante enseñanza sobre política viene expresada por Long de como una cierta polarización entre partidarios y enemigos del Ku Klux Klan pudo llevar a su derrota electoral en 1924, dice Long:
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“La cuestión del Ku Klux Klan fue inyectada. Uno de mis oponentes obtuvo apoyo casi sólido del Klan, y mi otro oponente un sólido respaldo contra el Klan. El Estado, despertó y se divide en un amargo conflicto religioso, hábilmente manipulado por las corporaciones y los periódicos, me dejó fuera de la carrera en muchos lugares.” P 77
El discurso de los enemigos
Aún hoy siguen vivos los ataques contra Long. Una tesis de la Universidad de Luisiana, publicada en 2002 1, entre otra cosas presenta la relación entre Roosevelt y Long como de dos ambiciosos que se juntan porque les conviene, a pesar de que Long expone todo un desenvolvimiento de crítica de la miseria que afectaba al común del ciudadano de Estados Unidos, que al coincidir lo lleva a apoyar a Roosevelt, Long expone un discurso de Roosevelt en esta tema (pág. 298) y como él había quedado soñando que al final se iba a mejorar la condición del americano común.
En la tesis de 2002 destacan las acusaciones de cobardía contra Long hechas por la prensa de Luisiana2, no obstante que también dan cuenta de la extrema hostilidad enfrentada por Long en sus campaña política de 1933. A
1 Brian David Collins,”THE NEW ORLEANS PRESS-RADIO WAR AND HUEY P. LONG, 1922-1936”,tesis at Univ of Louisiana,2002, P 71 (Se consigue en la web)
2 Misma publicación, P 60
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pesar de la cual, Long no dejaba de pronunciar sus discursos
“La gira de conferencias de Long por Luisiana para aumentar su popularidad y obtener apoyo para su nueva cuenta de impuestos se había encontrado con la resistencia y la decepción, así como abucheos, y / o amenazas de violencia física ocurrido en casi todas partes.”3
También4:
“Long fue sólo leal a un partido o facción que le podría beneficiar; si sentía su causa sería mejor servido por atacar la reputación de una organización o un político lo hacía”
Sistemáticamente en las biografías de Long, este es presentado como un ambicioso cuya último y primordial interés es la ambición, obviando todos los análisis políticos y sociales expresados explícitamente y llevados hasta la concientización de todo el pueblo de Luisiana y después de Estados Unidos.
Él me mintió
La convención del partido Demócrata se reunió en Chicago en 1932 para elegir al candidato demócrata que iba a enfrentar al presidente Hoover (P 307 y siguientes). Después de familiarizarse con los participantes de la convención, Long ve como se había fraguado una maniobra para dejar afuera a la delegación de Luisiana y
3 Misma publicación, P 60
4 Idem pag 58
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otras que compartían ideas con ellos. La maniobra estaba a cargo de John J. Raskob, quien, junto con el Sr. Jouett Shouse se había elegido para una directiva de la convención con el apoyo de la fracción de Roosevelt. Entretanto, Roosevelt le había comunicado a Long que ambos estaban luchando por el americano común, lo cual decidió a Long por Roosevelt.
Roosevelt había estado contra la posesión de la riqueza en pocas manos, mientras que el pueblo no podía comprar las mercancías que abarrotaban las tiendas. Así Long hizo campaña por Roosevelt sobre todo en los estados del sur, donde el apoyo de Long anteriormente había ayudado a ganar por mayoría aplastante e varios senadores.
En Luisiana en contra de Roosevelt, estaba la Standard Oil, la compañía de teléfonos, la constructora de puentes de peaje, la organización clientelar “Old Regulars” que ganaba elecciones locales y nombraba de sus miembros funcionarios. Estos habían preparado una compleja elección con 60 preguntas además del voto presidencial y que en la complejidad del escrutinio proclamaron fraude apenas culminó la elección. Pero Roosevelt ganó por deslave en todo Estados Unidos.
Cuando toma posesión del poder Franklin Delano Roosevelt, se encuentra que una ola de quiebras bancarias estaba asolando el país. Una de las especificaciones del programa de gobierno decía que se iba a ayudar a todos los bancos que estaban en problemas, reflejando en parte lo que hizo Huey Long en el año de 1929, que evitó quiebras masivas con ayuda del gobierno y de las primeras agencias federales que en ese momento estaban surgiendo.
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En el senado se intenta pasar una ley que ayuda a ciertos bancos, mientras que los bancos en los estados quedan sin ayuda. Long y un grupo de senadores se oponen a la aprobación de la ley, que según ellos, al darle respaldo a los depósitos de un grupo de bancos los hacia atractivos para los depositantes, mientras que, al dejar a los demás sin respaldo, iban a ser objeto de una corrida bancaria y condenados a la quiebra después de las mayoritarias quiebras de bancos, en los días siguientes al crack del 29. Long se opone fuertemente a esa ley, y logra que sea modificada para incluir a todos los bancos como receptores de la ayuda de la FED. Luego de varias vicisitudes y amenazas de quiebras de bancos, la ley es aprobada. 5
Cuando los partidarios de Huey P. Long le preguntaron porque había roto con Franklin Delano Roosevelt, el respondía: “Él me mintió”. En tantos acontecimientos que ocurrieron desde la convención demócrata en Chicago hasta la aprobación del “bill” de emergencia bancaria, ¿en cuál de ellos reside la mentira de Roosevelt? Un segundo hecho que era crucial para Long era el pago de los bonos de los veteranos de la Primera Guerra Mundial y Roosevelt vetó esta ley cuando logró pasar con muchas luchas en el Congreso. Evidentemente Roosevelt mintió en la falta de protección a los pequeños bancos, en la indecisión para poner impuestos a los grandes acumuladores de riqueza y en la negativa a pagar los bonos de los veteranos de guerra. También Roosevelt se rodeó de personajes como John J. Raskob, Jouett Shouse y conocidos especuladores financieros. Aunque
5 Williams, T H, “Huey P Long”,First Vintage Boos,1981, pág. 628
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parcialmente Roosevelt después aplicó una ley para la elevación de impuestos.
Por último, Roosevelt ejecutó una política contra Long, al poner a cargo del exgobernador Parker y otros enemigos de Long de las ayudas que le correspondían a Luisiana, por las leyes contra el desempleo y de obras federales. Además le envió fiscales e inspectores de impuestos en una cacería aún mayor que la realizada contra Al Capone. Cada transacción realizada por Long fue investigada y no le encontraron ninguna irregularidad.
La campaña de Long por la presidencia de Estados Unidos
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“El uno por ciento de la gente no podía comer más que cualquier otro uno por ciento; no podían vestir mucho más que cualquier otro uno por ciento; ellos no podrían vivir en más casas. que cualquier otro uno por ciento. Así, en 1929, cuando los dueños de las fortunas de América crecieron lo suficientemente potentes tal que al uno por ciento de la población pertenece casi todo, el noventa y nueve por ciento de las personas no poseían prácticamente nada, ni siquiera suficiente para pagar sus deudas, el colapso era inminente.”
“Long was only loyal to a party or faction that could benefit him; if he felt his cause would be better served by attacking the reputation of an organization or politician,” Collins pag 58
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CAPÍTULO I
VIDA COMUNITARIA TEMPRANA
Benvenuto Cellini, famoso autobiógrafo florentino, músico y escultor, dijo que cuando uno cuya carrera ha estado por encima de lo normal, llega a la edad de sesenta años debe escribir una autobiografía para el mundo.
Ahora tengo treinta y nueve años, faltando veintiuno de ese momento en que, de acuerdo a Cellini, debería empezar a componer una obra. Pero hay una fábula en el sentido de que el cardenal Mazarino, en su lecho de muerte, se quejaba por el hecho de que estaba cerca de la muerte a la edad de cincuenta y dos. Un médico le ha declarado que sus años de servicio en la Fronda valen cuatro años en uno; que, por tanto, ser estaba muriendo a una edad de más de ochenta años.6
6 La conversación entre Mazarin y su médico está dada por Dumas, como sigue:
“Monseñor”, dijo Guenaud, sentándose junto a la cama, “su eminencia ha trabajado muy duro durante su vida; Su Eminencia ha sufrido mucho “.
. “Pero yo no soy viejo, me imagino El difunto señor de Richelieu no era más que diecisiete meses más joven que yo, cuando se murió, y murió de una enfermedad mortal, soy joven, Guenaud;. Recuerda, yo tengo apenas cincuenta y dos “.
“Ohl monseñor, que son mucho más que eso. ¿Cuánto tiempo duró la Fronda pasado?”
“¿Con qué propósito pones esa pregunta a mí?”
“Para un cálculo médico, monseñor.”
“Bueno, unos diez años de vez en cuando.”
“Muy bien, tenga la amabilidad de contar todos los años de la Fronda hasta tres años que hace treinta años; ahora veinte y cincuenta y dos crea años setenta y dos. Tiene setenta y dos, monseñor; y eso es
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Si los periódicos, revistas y algunos biógrafos de este país y de otras naciones encuentran el público tan interesado en mí entonces van a seguir escribiendo y publicando cuentos distorsionados de mi carrera, entonces tal vez debería escribir de mí mismo7
En el año 1892 mi padre, Huey P. Long, y mi madre, Caledonia, con sus seis hijos se mudaron de Tunica a la comunidad de Winnfield, Luisiana, el asiento de la parroquia de Winn Parish (Condado) y fue allí que nací el 30 de agosto de 1893. La tierra era muy barata en el momento en que mis padres se establecieron allí y fueron capaces de comprar un terreno de 320 acres, una pequeña parte de los cuales fue cultivada. Cuando nací mis padres vivían en un ambiente cómodo, bien construido, cuatro habitaciones en casa de madera. Un año más tarde nos mudamos a una casa mejor, que fue construida en la misma propiedad.
Mis primeros recuerdos y más o menos incipientes son que, en la época de mi infancia, cualquier persona fuerte tenía algún lugar u oportunidad de llevar a cabo lo que se requería de él en la vida. Mis simpatías se sintieron atraídas por las personas que no tenían tales activos físicos, cuya lucha por la subsistencia fue uno de vida precaria, aunque no habían sido más que unos pocos entre la gente que conocía.
Nuestra comunidad era de un carácter bondadoso con la filosofía de “vive y deja vivir”; nadie pasó hambre o
una gran época “. Al decir esto, sintió el pulso de su paciente este pulso se llenó de tales pronósticos fatales que continuó el médico, a pesar de las interrupciones del paciente: “dejó el año de la Fronda a las cuatro cada uno, y usted han vivido ochenta y dos años “.
7 Tres supuestas biografías se han escrito sobre Huey P. Long, sin incluir artículos de revistas y reportajes de periódicos. El último se titula “The Kingfisb”, publicado por Putnam.
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necesidad de ropa si cualquiera en el barrio tenía cosas más allá de sus propias necesidades inmediatas. Me enviaron con frecuencia mis padres con comida y ropa de la mejor clase a otras familias menos afortunadas que vivían en el barrio. Estas personas no tienen que hacer conocer sus necesidades ni siquiera era necesario que revelaran su identidad. Si había un signo cierto del que podría sospecharse razonablemente que alguien estaba en necesidad, compartimos con él lo mejor que teníamos.
Entre la primera de las familias foráneas que se han trasladado a nuestra localidad estaba un predicador metodista con un número de niños pequeños. No había suficientes personas de su fe para proporcionar una contribución suficiente por su trabajo en la iglesia. Hice frecuentes viajes a su casa, a veces más de una vez al día, llevando provisiones para alimentar a los niños.
Años después, cuando uno de esta familia fue uno de los más destacados de los siniestros miembros controlados de la Legislatura que buscaban mi ruina como gobernador envié a alguien a él y le dije a mi mensajero:
“Dile una cosa: todavía estoy contento de que mis padres no los dejaron morir de hambre.” Pero hay y siempre ha habido una Providencia que entiende y que no olvida.
Debo haber tenido unos ocho años cuando vi la primera venta por sheriff que recuerdo. Para ese tiempo un ferrocarril se había construido en la comunidad.8 . El terreno de un agricultor debía ser subastado por el sheriff de una deuda contraída con una tienda. Antes de la venta,
8 El Arkansas meridional del ferrocarril se extendió desde El Dorado, Arkansas, a Winnfield, Luisiana, en el año 1900. Esta línea fue posteriormente adquirido por el Sistema de Rock Island y ex tendía a Little Rock, Arkansas, en el norte, y Alejandría , Luisiana, en el sur.
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de pie sobre los escalones de la corte, este agricultor rogaba a la multitud no hacer una oferta por su casa. Él pedía que quedaría lejos de sus hijos; que si se le da tiempo para levantar otro cultivo él podría pagar sus deudas.
Ninguno en la multitud hizo una oferta. El acreedor se mantuvo en silencio hasta que el sheriff estaba a punto de declarar la “no venta”, cuando tomó coraje y hizo su oferta.
El campesino pobre estaba fuera; Me quedé horrorizado. No pude entender. Lucía criminal.
Esto marcó la primera señal, en mi recuerdo, de un barrio, donde las bendiciones del Creador se compartieron una con la otra, siendo transformado en una comunidad cediendo a las tentaciones comerciales.
Un pequeño ferrocarril construyó una línea en Winnfield y ubicó un depósito en la granja de mi padre. Pronto otras líneas de tren entraron en la misma zona y convirtieron Winnfield en un pueblo. En diez años, la ciudad creció a cerca de 3.000 habitantes. Un lado de la granja de mi padre se convirtió en parte de la sección de negocios, y otra parte de la misma fue ocupada por residencias.
El territorio que rodea pronto abundó con aserraderos y campos madereros. La escasa población agrícola se incrementó. Pero la sección rural más remota nunca llegó a estar densamente poblada y no lo está ahora.
Recuerdo un viaje a uno de estos campos de aserradero cerca de mi casa unos años más tarde, cuando un compañero de clase y yo subastamos un vagón de libros. Sólo nos quedó un banjo y un par de tijeras que estaban en el vagón. Las vendimos, también.
Al regresar a casa esa noche, después de haber calculado nuestros beneficios, la mula tirando del carro
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hizo una carrera de distancia bajando la montaña, rompiendo la carreta y el arnés. ¡Haciendo humo nuestros beneficios!
La vida libre y fácil de los trabajadores del ferrocarril y de aserradero entrantes había preocupado a mi padre, para que sus hijos no puedan ser contaminados por ellos. Con un poco del primer dinero que ganó de la venta a la ciudad de porciones quitadas a su granja, compró otra granja diez millas mas allá en el lugar de Winnfield, a lo que anunció pronto su intención de mudarse.
La casa de la familia nunca fue trasladada a esta granja; Sin embargo, hicimos algunos de los trabajos allí. Se plantearon unos cultivos de algodón y maíz.
Me las arreglé para mantener como un secreto cerrado el hecho de que yo fumaba y mascaba tabaco. Pero cuando llegó el momento para mí para salir de la ciudad e ir a la granja, por lo general me las arreglé para pasar oculto el tabaco. En una ocasión un paquete salió de mi bolsillo trasero mientras yo estaba conduciendo en un asiento de la carreta. Mi padre lo recogió.
“Si sigues con vida cuando tengas veintiuno, será la maravilla de este mundo,” murmuró, lanzando el tabaco lejos de mí. Prácticamente todo el mundo en el barrio, hombres y mujeres, habían hecho algunos de los trabajos de siembra de maíz, algodón y patatas; todos tenían algodón recogido; la mayoría de ellos de vez en cuando habían trabajado en el ferrocarril o en los campamentos madereros y aserraderos.
Desde mi primer recuerdo yo odiaba el trabajo agrícola. En el campo los sembradíos eran largos; el sol estaba caliente; había poco compañerismo. Levantándonos antes que el sol, nos desgastamos hasta el anochecer, después de
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lo cual no hicimos nada excepto comer la cena, escuchar a los whippoorwill9, e ir a la cama.
A veces nosotros dividimos unos rieles, de vez en cuando cortamos madera o conducimos una carreta de mulas. La cápsula del gorgojo del algodón había hecho su aparición y se añade a la labor ya poco interesante y poco rentable. Todas mis simpatías van hacia los que trabajan.
A la edad de diez años, hice mi primer intento de huir de casa. Hice menos de cincuenta millas. Hice un esfuerzo unos años más tarde, pero fui capturado a unas veinte millas de distancia de Winnfield.
Había leído en las Escrituras de las lágrimas y saludos dadas para el hijo pródigo a su regreso. Pero cuando llegué a casa una de mis hermanas, con voz chillona, gritó:
“¡Entra, vagabundo!”
En mi casa era yo, por obligación, un asistente regular de todas las ceremonias religiosas. El domingo por la mañana a las nueve nos fuimos a la Escuela Dominical. Los servicios de la Iglesia siguieron inmediatamente. El mismo domingo a media tarde iba a la iglesia para reuniones de la sociedad religiosa de los jóvenes
El domingo por la noche volvíamos para más servicios de la iglesia. El miércoles por la noche asistíamos a la reunión de oración. Íbamos a todos los funerales a diez millas a la redonda. La mayoría de nosotros leíamos las Escrituras de principio a fin.
A eso de la edad de trece años empecé a trabajar en una imprenta. Llegué a dominar el negocio igualmente bien, trabajando en una imprenta la mayor parte del tiempo, mientras que en realidad no asistía a la escuela. La compensación era bastante buena en comparación con lo
9 Pájaro nocturno que tiene por nombre la onomatopeya de su canto en inglés
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que se pagaba en otros trabajos. Un subastador de libros, con una gran colección de libros de todo tipo y descripciones, vino a Winnfield. Él me contrató para ayudar en el manejo de los libros y recibí mi sueldo en libros.
Un compañero de la escuela hizo un arreglo por el cual se aseguró algunos libros a subasta en los pueblos cercanos y más pequeños. Le ayudé en algunas de las ciudades, con no demasiado éxito, excepto para adquirir una número considerable de libros. A veces nos encontramos trabajos de vender stocks de mercancía en una subasta.
A la edad de quince años fui enviado como representante en el debate de la Escuela Secundaria Winnfield para el Rally de Escuelas Secundarias del Estado que se celebró en la Universidad Estatal de Luisiana en Baton Rouge, la capital del Estado. Me fue mal, pero me dieron una mención honorífica.
Al año siguiente, de abril de 1910, fui enviado de nuevo para el Rally de Estado como polemista, declamador, corredor de millas y miembro del equipo de relevos. No hice ninguna acción digna de mención en ninguno de los concursos, salvo en debate, en el que gané el tercer lugar y una beca para la Universidad Estatal de Luisiana.
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CAPÍ TULO ÍÍ
VIDA DE VENDEDOR Y ESTUDIO DE LA LEY
LAS CONDICIONES no eran muy buenas en la comunidad a lo largo de Winnfield en 1910.
Había nueve niños en nuestra familia. Yo tenía dieciséis años. Mis padres habían sido capaces, con la ayuda que los seis hijos mayores le habían dado, de enviarlos a la universidad hasta que hubieron prácticamente finalizado o se graduaron.
No vi ninguna oportunidad de asistir a la Universidad Estatal de Luisiana. La beca que me gané no tuvo en cuenta libros y gastos de vida. Hubiera sido difícil conseguir el dinero suficiente.
Conseguí un puesto viajando para una gran casa de suministros que tenía una sucursal en Nueva Orleans. Mi trabajo consistía en vender sus productos a los comerciantes y para anunciar y gestionar pedidos para ellos de casa en casa. Junto con el trabajo de solicitar órdenes de casa en casa y de los comerciantes, coloqué carteles, distribuí placas circulares y libros de cocina y ocasionalmente concursos para hornear celebrados en varias ciudades y pueblos.
Me salí de la empresa por cerca de cuatro meses para asistir a la escuela en Shreveport, después de lo cual tomé el mismo trabajo.
En el verano de 1911, conseguí un empleo con una compañía de embalaje como un viajante de comercio regular con una cuenta de sueldos y gastos. Por primera vez en mi vida sentí que había conseguido la prosperidad, y me permitió detenerme en los mejores hoteles del día. Mi territorio cubrió varios estados en el sur. De acuerdo
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con las luces y las normas de mis compañeros, yo había coronado.
En uno de mis viajes de vuelta a casa, compré un producto recién inventado, una máquina de afeitar de seguridad. Mi padre se comprometió a usarla. Después de humedecer su rostro, se puso de pie delante del espejo justo sobre la repisa de la chimenea y comenzó a afeitarse. Uno de mis hermanos mayores, un graduado de la universidad, estaba sentado en un tronco en la parte trasera de la sala. Observando el regado de espuma y hacerse delgada, se comprometió a asesorar a mi padre, con un poco de burla.
“Pa”, se dijo, “ellos dicen que algo funciona un poco mejor con espuma.”
Mi padre hizo una pausa y miró a mi hermano.
“Voy a juro”, se dijo: “Ciertamente he criado hijos inteligentes. Apuesto, joven, que la maravilla de tu vida es como Pa, nunca llegó tan lejos.”
La vida de un baterista era demasiado fácil para mí. Tuve un gran volumen de buenos negocios. Yo estaba convencido por otros bateristas que mientras informe grandes ventas no tenia que preocuparme en cuanto a la cuenta de gastos o en cuanto a la regularidad del trabajo. Me pareció que no era cierto en mi caso y que yo estaba trabajando con una disciplina estricta; después de haber recibido un par de advertencias, que no acaté, sumariamente me botaron.
Me comprometí a asegurar mi reincorporación sin resultado con lo cual volví a Houston, Texas, donde me alojé durante algunos meses. Conseguí empleo en diversas ocupaciones, pero yo no era capaz de conseguir otro puesto de vendedor ambulante.
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Finalmente salí de Houston para Memphis, Tennessee, pero no encontré ninguna apertura para un viajante de comercio allí, y durante varias semanas yo estaba sin trabajo en absoluto. Quedé desocupado entre depósito y depósito de los patios del ferrocarril, durmiendo donde me permiten apoyar la cabeza y comer lo que podría conseguir cuando pude conseguirlo. Renuncié a mi esfuerzo en Memphis y fui a Oklahoma.
Pueblo arriba en Oklahoma City fue y sigue en pie la oficina del Dawson Produce Company. Fui allí y llamé a la gerente. Conocí el propio Sr. KW Dawson, el dueño del negocio. Era un señor muy serio y amable caballero.
Inmediatamente me sentí cómodo y le pregunté para conseguir algún tipo de trabajo como vendedor en la vecindad de Norman, Oklahoma, para que yo pudiera ganar suficiente dinero para asistir a la universidad allí y estudiar leyes. Yo estaba casi sin un centavo en el momento, pero se comprometió a no divulgarlo.
El Sr. Dawson me dijo que regresara al día siguiente. Al día siguiente me dijo que había cuatro pueblos, entre ellos Norman, que está trabajado por un vendedor que podía usar en la oficina; que si yo quería tomar esos pueblos como mi territorio él pensó que yo podía trabajar su comercio y asistir a la escuela todo el tiempo necesario para llevar a cabo las clases de derecho de un año.
Con mucho gusto acepté el trabajo y me dieron una cartera de pedidos con una lista de precios y las cuentas que yo iba a recoger. Esto ocurrió el 2 de enero de 1912. Sin embargo, el problema era como hacía yo para llegar a Norman.
Nieve y aguanieve cubrían el suelo. El viento era frío y cortante.
Examiné mis pertenencias. Yo tenía exactamente tres monedas de cinco centavos.
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Había una línea interurbana que se desarrolló a medio camino de la ruta a Norman, de Oklahoma City a Moore. La tarifa para que las primeras nueve millas era quince centavos. Reflexioné si debo montar las primeras nueve millas por los quince centavos y caminar nueve millas restantes o tratar de caminar enteras las dieciocho millas tan frío como estaba, y tener el dinero cuando llegara a Norman. Tomé el curso de caminar toda la distancia.
Llegué allí cerca de la medianoche y caminé por las calles de la ciudad el resto de la noche, luego pasé algún tiempo para calentarme en un molino de aceite, donde estaban trabajando.
En la mañana del 3 de enero de 1912, muy temprano me aventuré en mi nuevo empleo. Inmediatamente, vendí a un comerciante unos cincuenta sacos de patatas. Finalmente conseguí promesas para pedidos suficientes para dar cuenta de toda una carretada. ¡Qué suerte que fui a llamar por teléfono a las órdenes al Sr. Dawson, con la intención de pedirle permiso para retirar una cierta cantidad de dinero en el negocio. Por supuesto, puse la llamada “collect”. Me había comido el desayuno y no me había quedado un centavo.
La palabra que regresó la llamada telefónica a cobro “collect” fue rechazado.
Me enfrenté a la tarea de asegurar veinte cinco centavos con el fin de poner mi llamada telefónica de Norman a Oklahoma City. En mi bolsillo trasero tenía una nueva cartera de cuero que me había sido enviado como un regalo de Navidad. No había sido de ninguna utilidad. He encontrado una manera de empeñarla a un negociante de segunda mano, fuera de la parte de negocios de la ciudad, por la cantidad necesaria.
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Hice de nuevo la llamada telefónica del señor Dawson. Cuando respondió le informé que yo había vendido un cargamento de patatas en Norman a precio de lista.
“Lo siento”, respondió, “quedamos sin patatas y será por algún tiempo.”
Había caminado; Yo estaba mal del hambre; Me deshice de todo lo de valor que tenía en la faz de la tierra. Así, planeé dejar Norman de la mejor manera que pude. Yo no le daría ni un esfuerzo más a ese lugar. Me armé de valentía y fui a un banco para ver al presidente y me comprometí a pedir prestado veinticinco dólares. Al menos, el banquero no estaba loco.
Así que hice mi plan para dejar Norman.
Me acerqué al depósito de Santa Fe.
Mientras estaba allí, me di cuenta de que en el lugar estaba un caballero bien arreglado, que parecía andar tan sin sentido y sin propósito como yo. Parecía inquieto y nervioso. Él tampoco me habló ni yo a él. Una palabra provocó otra, él me preguntó a dónde iba. Le dije que no lo había decidido exactamente, pero que tal vez iría al sur, o tal vez al norte. Luego dijo:
“Uno de los trenes debe llegar en cualquier momento.”
“No estoy pensando en el tren”, le contesté.
“Entonces, ¿cómo te vas?” preguntó.
“¿Cómo va la mayoría de la gente que no tiene?” el preguntó. “No quieres decir que vas a caminar?”
“Fuera de aquí al igual que entré”, le contesté.
Se presentó a mí como R. O. Jackson. En la conversación que siguió le dije cómo tenía empleo garantizado en Oklahoma City, de caminar a la ciudad, de mi decepción en la toma de ciertas ventas que no puedan ser cubiertas, de mi incapacidad para permanecer allí mucho tiempo, y de mi decisión de abandonar.
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Metió la mano en el bolsillo y sacó varios billetes. Se ofreció a darme uno de veinte dólares.
“No quiero que me des veinte dólares o cualquier otra cosa”, le dije. “Lo más probable es, sin embargo, que lo que sea que me dé va a ser un regalo. Si puedo hacer aquí algo en absoluto, puedo hacerlo por cinco dólares. Si me presta cinco dólares, y no puedo pagarlo, entonces usted puede sentir que al menos salvó quince “.
El me dio los cinco dólares.
Mi nuevo amigo y acreedor no me dejó después de prestarme el dinero. A la mañana siguiente, cuando me acerqué a los establecimientos mercantiles de Norman, me informaron con frecuencia que Jackson había estado en uno u otro sugiriendo que hicieran gran parte de sus negocios como sea posible a la Dawson Produce Company. Me encontré con el Sr. Jackson en la calle a la mañana siguiente.
“¿Qué vas a hacer para obtener libros de derecho?” él me preguntó.
“Ir sin ninguno hasta que pueda conseguir algo de dinero para comprarlos”, le contesté.
“Mi cuñado10 es propietario de la farmacia que aquí que se encarga de los libros de derecho. Te dará a crédito.” Yo quedé en la Universidad de enero a mayo de 1912, donde pasé los días más felices de mi vida. Asistí a mis clases de derecho con regularidad y me gané, en promedio, cerca de $ 100 por mes en mi trabajo como vendedor.
Mi experiencia anterior no hizo gran parte de una marca en mí. Gaste mi dinero así como lo hice. Lo que no
10La tienda que vendía dDrogas libros de derecho en Norman en 1912 era propiedad de Barborough Brothers, uno de los cuales es el cuñado de R. 0. Jackson.
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me gasté, yo lo presté o regalé a otros chicos en la universidad más necesitados que yo.
Salí de esa escuela al final de su período de sesiones en la primavera de 1912, esperando regresar ese otoño. Conseguí un trabajo en una casa de fabricación de Kansas City, Missouri. Yo fui uno de los vendedores regulares.
Con el tiempo, otros vendedores se colocaron debajo de mí, hombres haciendo un trabajo similar a lo que yo había hecho en los primeros días con la empresa suministradora.
Pronto estaba ubicado en Memphis, Tennessee, con sede en el hotel Gayoso. Mi territorio abarcaba partes de Texas, Oklahoma, Louisiana, Arkansas, Tennessee, Illinois, Kentucky, Mississippi y Alabama.
Yo había empezado a ayudar a ciertos otros. No pude ver una manera de volver a la Universidad de Oklahoma, un hecho que me dio mucha pena y angustia.
Durante la semana de Navidad de 1912, volví a mi casa en Luisiana en un mes de vacaciones. Pasé gran parte de mi tiempo en Shreveport. Invité a Miss Rose McConnell, quien había conocido mientras asistía a la escuela en Shreveport, a ir conmigo a la Grand Opera House para ver la ópera “Lohengrin”.
Unos días más tarde fui arrestado y acusado de haberle disparado a alguien, pero a la misma hora en que yo había estado en el Grand Opera House. La srta McConnell había guardado los talones de arrancados a las entradas para el teatro.
Localizamos todas las personas que habían estado cerca de nosotros en el teatro y me dejaron libre.
Nos casamos el año siguiente en Memphis, Tennessee. Yo tenía diecinueve años.
A finales del verano de 1914, cuando las nubes de guerra se habían reunido en Europa, pasé unas últimas semanas en la carretera con la empresa de Chattanooga
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Medicine Company a una mejor tasa de pago, y en octubre entré en la Universidad de Tulane en Nueva Orleans como estudiante de derecho. Me comprometí a realizar el trabajo de un curso de derecho de tres años en un año, con el fin de poder ser admitido a la barra en la primavera siguiente. Tuve un par de cientos de dólares y un hermano había prometido que me prestaría 400 $ más.
Mi esposa y yo nos quedamos en un apartamento sórdido dos habitaciones en la ciudad de Nueva Orleans. Asistí a tales clases como las horas permitirían, estudiando muchos otros temas sin la ayuda de instrucción de la clase.
Entré en un concurso para convertirme en uno de los polemistas de la escuela, y fui elegido por la Universidad para debatir contra un colegio de niñas. Ese fue el año, creo que el único año, cuando esa universidad de niñas ganó el concurso de debate de Tulane.
Estudié la ley tanto como dieciséis hasta veinte horas cada día. Mi peso se redujo a 112 libras. Mientras que pasé como de los exámenes que se me permitió tomar en Tulane, no fue posible en virtud de las reglas escolares de la Universidad para que tome los otros exámenes para que yo pudiera conseguir un diploma.
Mi dinero se acabó por completo durante los últimos meses de la primavera. Me enfrenté a la alternativa de llegar a ser un abogado muy rápidamente o de abandonar el esfuerzo.
Fui al Presidente del Tribunal Supremo Frank A. Monroe, de la Corte Suprema de Louisiana, en Nueva Orleans.
“Mi nombre es Long. Soy un estudiante especial en la Universidad Tulaine,” le dije al juez.
“Muy bien, Sr. Long, ¿qué puedo hacer por ti?”
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“Juez, no sé qué se pueda hacer algo para mí, pero quiero darle los hechos acerca de mi situación y obtener su consejo sobre lo que debo hacer y si es posible, su ayuda.”
El antiguo Presidente del Tribunal Supremo parecía receptivo. Me sentí muy a gusto.
“Bajo sus normas aquí no puedo tomar un examen para entrar a la barra hasta la última parte del mes de junio. Me gustaría esperar hasta junio si pudiera. Estoy casado. No tengo dinero. He pedido prestado para llegar a donde estoy ahora. Quiero saber si es del todo posible que el tribunal pueda dar un examen que no sea en el día fijado por las normas”.
“Este tribunal puede hacer cualquier cosa que la mayoría de sus miembros quieran hacer”, respondió. Luego continuó: “La única dificultad que puedo ver por ti es en conseguir el comité de barras para examinarlo. Luce para mí y parece que todo puede ser razonable.”.
Bueno, juez, si no es pedir demasiado, podría usted aconsejarme cómo ir a obtener la reunión del comité de la barra”.
¿Por qué, justo ve a ellos tal como viniste a mí. Si usted esta lo suficientemente bien preparado en la materia ellos pueden examinarte oralmente. Anda y lo pruebas. Y déjame saber cómo te fue “.
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Busqué una reunión del comité de barras para el día siguiente, y pude arreglarlo. Me pasé por el comité de barras, con lo cual el Juez Presidente Monroe reunió una mayoría de la corte, dio el examen necesario, y el día 15 de mayo de 1915, a la edad de 21, estaba el jurado y me declaró un abogado completo del Estado de Luisiana.
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CAPÍ TULO ÍÍÍ
ABOGADO EN WINNFIELD, LUISIANA
Llegué a mi ciudad natal vieja de Winnfield unos pocos días después de haber sido admitido a la barra, listo para la práctica de la ley y el esfuerzo de mis primeros meses me dejo saldo cero. Renuncié a la oficina que había ocupado.
Sin dinero y al parecer sin ninguna posibilidad de ganar alguno a través de la práctica de la ley, me comprometí a garantizar el empleo como un viajante de comercio. No podría asegurar una posición. Yo no tenía libros de derecho, excepto una copia del Código Civil, un volumen de Código de Prácticas y un “formulario”.
Encontré una pequeña antesala, ubicada sobre el Banco de Winnfield. Era cerca de ocho pies de ancho por diez pies de largo. No tenía luz eléctrica y sólo una ventana en ella. El banco me cobraba a mí por el alquiler de esa antesala 4 $ por mes. Conseguí una mesa de pino blanco, coloqué mis tres libros de derecho en ella, había pintado una muestra de la lata de cincuenta centavos, y de nuevo comprometí a anunciar al mundo:
“Huey P. Long, Abogado.”
Una tienda de zapatos abrió en la calle justo al lado de la orilla. El propietario prometió que, cada vez que me llamaran al teléfono, el me avisaba.
LA OPORTUNIDAD DE UNA DEMANDA
No había habido un personaje viviendo en la comunidad Winnfield en toda la vida con el nombre de
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Cole Johnson. Nunca trabajó excepto tostando unos maní y vendiéndolos en las calles. Era conocido por llevar una vida perezosa, de vez en cuando jugaba siete y póquer alrededor de los pantanos. Tenía una voz como una lechuza; de hecho, su aspecto físico recordaba uno de esos pájaros notables.
Cole Johnson, como se le conocía en la comunidad, se enfermó y fue enviado al Hospital de la Caridad en Shreveport. Mientras tanto, el Sr. Oscar K. Allen, ahora el gobernador de Luisiana, que había sido criado en una granja a tres millas de la de mi padre, entre nuestra granja en Winnfield y la granja en el campo, se había convertido en el orgullo de la vecindad con respecto a lo que se conocía como el “elemento yan-side”, es decir las personas que viven más allá del pantano al este de Winnfield.
Cole Johnson había logrado crédito en la tienda del señor Allen, y el Sr. Allen aprendió algo que nadie más parecía saber que el hombre tenía iniciales. Entró en la cuenta de Cole Johnson en sus libros bajo el nombre de “C. G.” Johnson.
Cuando se informó de que Cole Johnson había muerto en el Hospital de la Caridad en Shreveport, los parientes “yan-side” y vecinos, que viven unas dieciséis millas de Winnfield, llamaron a la tienda de Allen y le pidieron que llamara al hospital y solicitar el cuerpo. El Sr. Allen obedeció y dio instrucciones para que el cuerpo de “C. G. Johnson” se enviará a Winnfield.
A la mañana siguiente un ataúd llegó. Fue entregado a los familiares y vecinos que de inmediato lo cargan en un carro y lo llevaron a dieciséis millas dentro de la sección rural. Allí, el ataúd fue colocado en una habitación que se abrió a la vista del público al amanecer.
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Pero los dolientes en el velorio concluyeron que deberían ver los restos antes de la llegada de otros amigos y vecinos. Cuando la tapa del ataúd fue levantado allí fue expuesto a la vista del cuerpo de un caballero africano de piel oscura. El ataúd fue cerrado inmediatamente, puesto de nuevo en la caja, cargado en un carro y enviado al momento a Winnfield sin pérdida de tiempo. Un mensajero, montando a caballo por delante de la caravana, trajo noticias a Allen del incidente.
Cuando el cuerpo del caballero de color fallecido fue arrastrado hasta el frente de la tienda de Allen se supo que el Sr. Allen estaba ausente. Algunos dijeron que había ido de pesca. De todos modos, había dejado dicho que debería ser llamado para el asesoramiento a los vecinos y familiares.
A su debido tiempo los dolientes llaman a mi oficina. El portavoz era un hombre alto y anguloso caballero, de unos cuarenta años de edad, con la cara roja, con una barbilla prominente. El empezó:
“Abogado, tío Cole Johnson murió en el Hospital de Caridad en Shreveport, y pedimos al teléfono de Oscar Allen por su cuerpo. Nos enviaron un hombre de color. Nos pusimos al día con él hasta la mañana casi antes de que nos diéramos cuenta. Queremos saber qué hacer por nuestros derechos”.
“¿Dónde está el cuerpo?”, Le pregunté.
“Está justo aquí abajo, en la calle, al lado de este edificio ahora.”
Miré por la ventana a la calle; mi oficina estaba en el segundo y último piso del edificio.
El ataúd estaba al alcance de mi vista. Varios de los vecinos estaban de pie alrededor.
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“Bueno, ¿qué quieres hacer?”, Le pregunté, cuando había tomado mi asiento, frente al caballero.
“Queremos pago de los daños, y queremos el cuerpo del tío Cole.”
“Bueno, creo que podemos conseguir el cuerpo del Sr. Johnson, está bien”, le contesté, “pero los daños-contra quién o qué esperas recuperar?”
“Cualquiera. El hospital, primero”.
“¿Por qué, señores,” comencé a dar mi primer consejo legal, “la ley es que el dinero dedicado a la caridad no se puede recuperar en una demanda de daños. En otras palabras, el Estado da el dinero al hospital para atender a los enfermos, y la ley no permitirá que el dinero sea quitado de esos efectos en una demanda de daños”.
“¿Qué es eso?”, Una nueva voz intervino. “¿Quiere decir que no hay nada que pagarme a mí por transportar el hombre de color dieciséis millas a la espalda, y la compañía con él hasta las cuatro de la mañana, pensando todo el tiempo que era tío Cole?”
“No contra el hospital, señores”, le contesté.
El principal portavoz tomó las riendas.
“Entonces, ¿qué pasa con Oscar Allen? Está en esta cosa. Alguien me va a pagar por la velación de toda la noche junto a ese hombre de color”.
Me las arreglé para despedir a las personas con la seguridad de que no podía ser retenido para garantizar daños de cualquier persona por el error.
Mi primer consejo legal era de mi amigo y socio de toda la vida, ahora Gobernador Allen. Le sugerí que su viaje de pesca, ya sea para los peces o no, fuera prolongado hasta que se hizo el intercambio adecuado y el cuerpo de Cole Johnson fue enterrado. Así se hizo y el Sr. Allen regresó.
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No recibí ningún pago, pero al menos había prestado asesoramiento jurídico en cuestión prominente y para un ciudadano señalado. Hay que dejar constancia de que el hospital envió realmente el cuerpo de “C. G.” Johnson, según lo indicado por el Sr. Allen. Cole Johnson había entrado allí con su nombre habitual.
Me las arreglé durante varios meses para lograr amolarme un poco con la práctica. El banco a quien yo estaba alquilando mi oficina me las puso bastante difícil por los 4.00 $ por mes de alquiler. Era difícil de conseguir.
Había establecido una cuenta de cheques en el banco, y en una ocasión le di un cheque que rebotó por un dólar o dos. Yo había pensado que, si alguna vez debería sobregirar un monto un dólar o menos, el banco se haría cargo de esa cantidad.
Fui al banco y me encontré con uno de los oficiales.
“Tengo un cheque al descubierto aquí”, le dije.
“¿Sobregiro?”, Se cuestionó de nuevo.
“Sí”, le dije, “Es sólo por unos pocos dólares.”
“Ahora, tal vez pueda corregirte. Tú no tienes saldo descubierto aquí, pero un cheque llegó esta mañana y no hay dinero para pagarlo”
“Bueno, por supuesto, usted sabe que yo pagaré y es bueno”, le contesté
“Huey, los bancos con los que hacemos negocios no esperan por el pago el tiempo que hemos estado esperando por el alquiler de su oficina. Ahora, usted debería haber pensado mejor antes de haber escrito este cheque. Nosotros realmente no tenemos derecho a retenerlo esperando a que usted venga aquí; este debería ser devuelto con la nota ”saldo insuficiente”
“Ahora le entiendo”, le contesté.
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“Bueno, si usted entiende esto, entonces debe entender que esperamos pague el alquiler de oficinas, y que así podríamos mantenerlo aquí un tiempo más largo de lo que ocurrirá si las cosas van como ahora.
Yo había comprado una máquina de escribir y estaba en mora tratando de pagar por ello, a razón de 10 $ al mes. Yo había comprado los estatutos revisados del Estado, un archivador, una mesa de roble y máquina de escribir, escritorio, en todos los cuales mis pagos ascendieron a un adicional de 20 $ por mes. Todavía ocupaba la antesala, no tenía teléfono y había trabajado en la noche bajo la luz de una lámpara de querosén.
Después de la obtención de fondos para satisfacer el cheque y el alquiler de la oficina, tuve que esperar, pero fue a los pocos días cuando la oportunidad tocó a mi puerta.
Llegó a mi oficina una viuda, Martha E. DeLoach, que nueve y medio años antes había hecho un depósito de dinero del seguro en lo que fue conocido como el Banco Parroquia Winn, que se había consolidado con el Banco de Winnfield. Un oficial de la institución había tomado sus fondos para su propio uso. Este oficial pagó parte del dinero a la viuda y le dio una nota por el saldo, que ella aceptó. Había dejado el Estado y su paradero era desconocido.
La Sra. DeLoach dijo que había estado con otros abogados de la ciudad, pero había sido advertida de que al aceptar la liquidación del funcionario del banco que había huido ningún reclamo podría haber tenido contra el banco.
Presenté demanda y llevé al banco a juicio. Al comienzo de la demanda de DeLoach, el tribunal ordenó que yo proporcionara una fianza por los costes a la cantidad de 100 $.
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Esto comenzó a lucir como que la demanda de la viuda sería negada.
Busqué una última oportunidad. Fui a ver al Senador S. J. Harper.
“Senador”, yo dije, “¿es usted un director del Banco de Winnfield?”
“sí, yo soy uno de los primeros directores que ha tenido, y yo sigo siendo un miembro de la junta directiva”.
“Bueno, los abogados del banco me han exigido que deposite un bono de 100 $ para la demanda de la señora DeLoach. No puedo dar ese bono”.
“¿Es así?” el respondió afablemente.
“Sí, y aquí está la parte mala del cuento. La Sra DeLoach no tiene nada y no tengo nada tampoco que valga $ 100 para un bono. Si pudiera presentar el bono estoy seguro de ganarla”.
“No se ve exactamente justo”, dijo el senador, “para que ellos descarten una demanda de esa mujer porque ella no puede hacer un depósito. Esto no luce correcto”.
“Pero va a ocurrir mañana por la mañana si yo no puedo hacer el depósito,” dije. “¿Me ayudará a conseguir a alguien para firmar ese bono?”
“No”, respondió: “Yo no puedo ser puesto en la posición de tratar de firmar una fianza contra el banco del que soy director”,
“Ahora, espera un minuto”, reflexionó. Luego continuó: “¿Podrías poner ese bono en efectivo?”
“¿Porque?, Si. De hecho, creo que si pudiera depositar el dinero en efectivo, por el momento, que el requerido sería de $ 50 y no más hasta que se hubieran consumido en el juicio”.
“Te presto los 50 $. Y me das su debida factura”.
Senador, “agregué,” si es tan fácil de conseguir 50 $, deja que te dé mi nota por 60 $? Necesito 10 $”.
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“Que sea de 75.00 $ “, dijo el senador.
Ejecuté el instrumento adecuado. El senador abrió su caja fuerte y contó los $ 75.
El caso DeLoach fue ganado con mucha facilidad. Todo lo que tenía que hacer era presentar la petición y demostrar que el Banco de Winnfield había comprado los activos del Banco Parroquia Winn, en el que el dinero había sido depositado, para obtener el juicio.
Mi esposa es muy económica, y vivía modestamente por unos pocos dólares al mes. Sin tener hijos hasta ese momento, pero estábamos muy contentos.
Yo había empezado una agitación en todo el estado contra una nueva ley del Estado que había restringido severamente el derecho de cobro por lesiones o muerte incurridas en el curso del trabajo. He creado un fuerte sentimiento en contra de la ley.
La Legislatura del Estado se reunió en mayo de 1916. Mi amigo, S J Harper, de Winnfield, fue miembro del Senado del Estado. Preparé para él, ciertas enmiendas que iba a ofrecer en el Comité sobre el Capital y el Trabajo, de la que era miembro.
Era la primera vez que he visto una legislatura en sesión. Las formalidades, el amaneramiento, la sumisión e insinceridades fácilmente discernibles que rodean todos los asuntos de la sesión llegaron, a mi mente (no entrenado en esas escenas), repugnantes.
Yo tenía veintidós años.
Me encontré con un señor bastante mayor que se llamaba Fausto. Había viajado mucho.
Temprano una tarde el Sr. Fausto se sentó conmigo en un restaurante cerca del edificio del Capitolio. Le dije a él:
“Todo el mundo habla secreteado, tienen como miedo de que se deslizaran en algo si se aventuraban muy lejos.”
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“Hijo”, dijo el anciano Sr. Fausto, “hay algo como esto en todas las capitales de los Estados. Estás luchando en un lado malo para conseguir mucho éxito”.
“¿Sabes lo que estoy tratando de hacer?”, Le pregunté.
“Sí, creo que sé lo que está tratando de hacer, pero no creo que usted lo logre.”
“¿Qué quiere decir con eso?”
“Bueno, tan rápido como tú puedes estás tratando de impedirte a ti mismo de conseguir un buen comienzo como abogado”.
“Bueno”, le contesté, “suponga que las personas cambian todo esto. Ellos pueden, si quieren” le dije.
“Si ellos saben lo que quieren hacer es posible. Dudo mucho lo que dices, jamás te oirán muchas personas, y menos de uno de cada cien de ellos te prestaran atención”.
“Pero la gente de Luisiana son bastante liberales, creo.”
“Este Estado es el peor “, dijo. “¿Por qué crees que la Standard Oil se encuentra aquí?”
‘”¿Qué hay de Nueva Jersey?”, Le pregunté.
“No se puede comparar con Luisiana.”
En el transcurso de unos pocos días se montó una reunión del Comité sobre el Capital y el Trabajo del Senado del Estado en la noche para considerar, entre otras cosas, la enmienda Harper, que yo había preparado. A mi petición de ser reconocido generalmente pedían que me sentara.
Una vez, cuando me levanté el presidente del comité preguntó:
“¿A quién representas tú?”
Le dije: “A varios miles de trabajadores comunes'”.
“¿Te están pagando algo?”
“No”, le contesté.
“Parece que tienen buen sentido.”
Los asistentes rieron a carcajadas.
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Varios discursos se hicieron para condenar mis actividades en contra de dicha ley. Se refirieron a mi como un impostor uno o dos abogados y miembros del Senado, pero aún no podía asegurar el reconocimiento para hablar.
Un abogado contó una historia de una mosca que al posarse en el eje de una carreta que pasa a través de un lecho de arena, se dijo a sí misma:
“Mira lo que es el polvo que estoy levantando!”
Se refirió a mí por haber sido por admitido a la barra del Estado sólo en un año, e instó a ignorar tal furor despectivo que yo había creado.
A eso de la medianoche una moción fue hecha que daba por terminado el examen de las enmiendas y la clausura del comité.
Había permanecido durante aproximadamente todas las prácticas legislativas que mi sistema puede tolerar. Ni las resoluciones y órdenes del jefe ni ninguna otra cosa podría tenerme callado en ese momento. Sin ser reconocido me levanté a los pies de la mesa y comencé a hablar. Yo no fui interrumpido. Y dije:
Durante veinte años la Legislatura de Luisiana ha sido dominada por los esbirros y los abogados de los intereses. Aquellos ambicionando reformas tienen, por necesidad, que inclinar sus cabezas con pesar y vergüenza al presenciar las victorias de estas influencias corruptoras en este capitolio. Pero, caballeros, con todo esto, no es hasta 1914 que asumen la audacia descarada al mando de la Asamblea General de Luisiana para aprobar por unanimidad una ley por la cual la familia de un trabajador no debe recibir más de una suma promedio de $ 300 para una vida de la que dependen para la educación y la manutención, esto lo
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perderá aunque esté en el desempeño honesto de su deber…
Sin embargo, hay personas aquí en representación de las corporaciones combinadas, quienes declaran que simplemente buscan justicia. Que subterfugio! Quedar descubiertos parece ser que los convirtió irresistiblemente. Hay horas cuando el infiel invoca a Dios y el anarquista pide gobierno. Hay momentos en que las personas se aferran a lo que han repudiado. ¿Puede ser que estos señores, después de ser descubiertos parece inminente, estarán ahora intentando invocar el término “Justicia” después de sus prácticas continuadas de fraude y engaño? Tenemos miedo de tales conversiones.
La mayor parte de las enmiendas propuestas por el senador Harper se perdieron en la votación de la comisión, pero se despertó suficiente sentimiento que muchas de ellas fueron adoptadas tras el debate en el pleno del Senado.
Hubo una demanda presentada por una familia de granjeros contra una empresa maderera que implica una extensión de tierra. El caso había sido juzgado y perdido en el tribunal de primera instancia y luego fue a la espera de la apelación. El encargado del caso de la familia, abogado, era uno de los más capaces de su tiempo. Con uno de sus clientes él me conoció en la calle un día.
“Podemos ganar este caso en apelación, con un breve escrito una petición de preclusión”, me dijo. “Si usted preparara un escrito para el caso voy a pagarle 100 $, si ganamos.”
Tomé el expediente del caso, busqué el punto de la ley y escribí un escrito breve que, cuando se imprimió,
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consistía en sólo unas pocas páginas. Antes de que fuera impreso lo llevé al abogado del caso.
Lo leyó.
“Eso va a ganar”, dijo.
“¿Eso es todo lo que vamos a escribir?” pregunté.
“Esa es la ley y eso es suficiente”, respondió.
Ganamos la demanda en la apelación, la decisión del tribunal inferior está revirtiendo. 11
Mi práctica pronto creció hasta tales proporciones que aproximadamente, el número de casos atendidos por mi fueron tantos como los de la barra de abogados de Winnfield combinadas. Esto se debió a la energía para manejar todos los casos, por pequeño o difícil que sea.
Uno de los casos más difíciles que he tenido luchado fue por $ 22.50. Fue juzgado en tres tribunales, llegando finalmente a la Corte Suprema, que implica costos y gastos de varios cientos de dólares. Finalmente lo gané12
Una vez que había llegado a la etapa que tenía una oficina, biblioteca de derecho y los textos de derecho, equipado lo suficiente como para hacer el trabajo, mi energía era igual al manejo de casi todos los casos llevados a la barra de Winnfield.
Se convirtió en mi problema de desarrollar algunos medios para transportar mi madera por los cuales yo
11 CM Sanders et al vs. Tremont Lumber Co., 143 La. Informes, página 181.
12 Shreveport Mill y Elevator Co. vs. John Stoehr, 139 La. Informes, página 719. El monto involucrado era $ 22.50. El Tribunal Supremo en el caso sostuvo: “Cuando un comerciante, habiendo contratado para suministrar a una harina de trigo duro panadero de una determinada marca, embarcan harina de otra marca, representando que sea del mismo grado que la marca ordenada, y el panadero utiliza sólo lo suficiente de ella para encontrar que es de un grado inferior, que no está obligado a pagar por la porción que él utilizó en las pruebas de la harina, y que no resultó ser de ningún valor para él. ”
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podría obligar a las compañías de los que he ganado la madera en demandas, o que me pagaran un precio justo por lo que había ganado. Ellos operaban líneas de tren sólo por su madera.
Yo esperaba el día en que la compañía maderera con la que yo estaba más a menudo comprometido en litigio fue ampliando su línea de tren en un gran cuerpo de madera que se pensaba que poseía. Cuando esta pista del tren había llegado a un punto en el que ocupaba un determinado título de tierra, yo los demandaba por ese terreno particular.
Esta línea ferroviaria quedó en la posición de que si yo ganaba las demandas, no podían cruzar la tierra en absoluto, o con el fin de exigir el derecho a cruzar, tendrían que declarar su ferrocarril ser una empresa de transporte público.
Cuando yo había ganado esas demandas el presidente de la compañía llamó para verme.
“Ahora, yo no quiero que nos demandes más”, dijo. “La próxima vez que alguien venga a usted con un reclamo, haga una obra para mí y me escribe sobre lo que piensas que es un acuerdo justo y te enviaré un cheque.”
Algunos pocos días después de eso, dos campesinos, reclamando derechos sobre la madera, situados cerca de la tierra sobre la que se había producido otro litigio, han traído a través de mí reclamaciones contra la misma empresa. Hice dos cartas, una por $ 750 y la otra por $ 500. Yo le transmití al presidente de esta empresa, por una carta pidiendo que me envíe el dinero, de acuerdo con su
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declaración ante mí. Los cheques volvieron por un correo temprano, sin una palabra de comentario. 13
Nunca demandé a la compañía de nuevo.
Una oportunidad aparecía de hacer posible que me mude a la ciudad de Shreveport, cuando se produjo una vacante en la oficina del Fiscal de Estados Unidos allí. Me comprometí a asegurar la posición del Fiscal Adjunto de los Estados Unidos. He recibido garantías como para convencerme de que la posición era prácticamente mía. Más tarde, una oposición severa se desarrolló a partir de todas las corporaciones de mi territorio, que no pude superar.
Probablemente esa fue mi mal día. Una vez decepcionado sobre una empresa política, no puedo apartarla de mi mente. Esperé la oportunidad de su contienda política.
Al participar en la política local, aprendí algunas lecciones muy temprano.
Tuvimos un gran amigo, Joe Anders, quien, mientras que posee algunos seguidores muy leales, tenía una cierta oposición viciosa, incluyendo a su hermano, Ben L. Anders.
Cuando los asuntos electorales se habían calentado como fiebre en el otoño de 1916, Joe Anders llegó a Winnfield una tarde de domingo. Lo conocí en la parte trasera de unos almacenes generales.
“Huey”, dijo, “mi esposa está lejanamente relacionado con el hombre que se está lanzando en contra de su hermano. Me enteré ayer que Ben era capaz de sacarse el
13 los registros de medios de transporte de la Parroquia de Winn, Louisiana, obras de BA Ford y SR Newsom a la Urania Lumber Company.
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ojo para ver si o no yo estaba fuertemente inclinado a ustedes compañeros como lo estoy”.
“De acuerdo, Joe”, le dije. “¿Qué tienes en mente?”
“Bueno, ahora, tengo una idea. Si podemos trabajar esta cosa yo puedo manejar a los hombres que están conmigo. Tal vez podemos convertir Ben y toda la multitud opositora a ser tus seguidores. ¿Supongamos que yo me dirijo contra ti hoy y ayudo a la parentela de mi esposa?”
Pensé un minuto. Le sugerí que consultaríamos con algunos de nuestros estrategas.
Nuestro grupo creció a cerca de cuatro. Joe había planeado el asunto en muy buena forma.
“Ahora, compañeros”, dijo, “déjenme ir a casa y telefonear el viejo médico que manejo la campaña contra ti. Si sea que me diga que baje, voy a conseguir un par de testigos conmigo para vigilar, regresar y reportar lo que pasa. Entonces voy a volverme hacia atrás y poco a poco cambiar a lo largo y acerca el sábado antes de las elecciones voy a tomar a la silla de montar. Puedo conducir cada uno de los enemigos a tu lado”.
En ese momento uno de nosotros tomó la palabra:
“Joe, yo no sabía que tu sabías exactamente lo valiosa que podría ser tu ayuda. Comience un poco antes del sábado”.
Los hermanos de Joe y todos sus otros enemigos giraron a nuestro campo. El día de las elecciones votamos la fuerza de Joe Anders y la fuerza de su oposición. Pasaron varios días a la oposición para verificar la exactitud de las cambios de votación.
Cuando Joe Anders se movía fuera de la vecindad de la capilla del Molino para tomar un trabajo como policía en Monroe, su hermano, Ben L. Anders, desperdició dos cajas de cartuchos de tiro de su escopeta para celebrar la llegada.
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“Ben”, le dije: “He oído que ustedes, muchachos han estado celebrando alrededor del molino de Hood.”
“Sí, la comunidad ha hecho grandes progresos”, dijo.
América estaba a punto de entrar en la I Guerra Mundial. El Senador Estatal Harper, que se había hecho amigo de muchas maneras, fue uno de los trabajadores más destacados contra que Estados Unidos entren en ella.
El senador Harper publicó un libro, que él llamó “Temas del Día Libertad de Expresión y Esclavitud Financiera.” Un gran jurado de la Corte de Estados Unidos lo acusó en Alexandria, Luisiana, cargándole violaciones de la ley bajo el Acta de Espionaje.
Acompañé senador Harper a Shreveport a realizar las gestiones para asegurar su fianza.
Fui nombrado en la edición del Times-Picayune, de 22 de febrero de 1918. La declaración fue como sigue:
Hace algún tiempo, el senador Harper anunció que iba a ser un candidato para el Congreso de la Octava de Distrito en las próximas elecciones septiembre. Anunció en su plataforma que lo único que esta guerra en la que estamos ahora involucrados debe ser sostenida por una conscripción de los beneficios de guerra y ciertas cantidades de las fortunas abultadas, asimismo como el reclutamiento de hombres. En el libro que publicó, citó muchas estadísticas del gobierno e informes periódicos para demostrar que el dos por ciento de las personas que viven en el propio Estados Unidos poseen el setenta por ciento de su riqueza, y él fue tan lejos como para decir que si los especuladores de la guerra no fueran obligados a asumir su parte justa de los costos de guerra de esta nación, que el país debe hacer frente a la esclavitud
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financiera para el futuro. El senador Harper fue acusado por publicar este libro14 (9)
Le he dicho a Estados Unidos Fiscal Moore que consideramos esta acusación como nada menos que un intento de coaccionar a un funcionario de confianza de este Estado, cuyos puntos de vista no están de acuerdo con los especuladores de la guerra y he exigido que este caso sea retomado inmediatamente y se actúe . Si está dentro de nuestro poder, vamos a forzar este caso a juicio en el próximo mandato de la corte.
Nos dimos cuenta de que en la selección del jurado estaba prácticamente la decisión del caso. Temíamos que el juez era hostil y cargaría al jurado, casi hasta el punto de que eso nos traería una condena.
No solicitado, el Gobierno ofreció a darnos un retraso. Nos negamos. Todos los días de publicidad adversa era una desventaja para nosotros.
Nos enteramos de que los posibles miembros del jurado y nosotros estábamos siendo estrechamente vigilados, ya sea por agentes del Gobierno o por alguna otra persona.
Me aventuré en el expediente de tomar ventaja de este tipo de vigilancia. Me gustaría quitar el Jurado A, quien no queríamos que formara parte del jurado. Siempre que podía ser visto, me gustaba comprarle una bebida. Yo le iba a comprar algo de comer. Me hablaba con él en tonos cercanos, confidenciales, incluso hasta el punto de susurrar al oído sobre todo bajo el sol, salvo el caso Harper. Lo hice con varios de ellos, todos los posibles
14 La posición del senador Harper para el impuesto a la riqueza para la guerra en lugar de la emisión de bonos es ahora reconocida como un principio racional de gobierno, aunque sus comentarios se produjeron cerca de lo que resulta en su naufragio. El camino de la reforma es generalmente sembrado de huesos de mártires.
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miembros del jurado de quienes no queríamos estuvieran en el juicio.
Cuando llegó el momento de seleccionar el jurado, se pidió a cada persona a quien me había acercado o le he hablado de manera confidencial, si yo había hablado con él sobre el caso. La respuesta verdadera, pero no creída regresaría que no le había mencionado el caso a él. La fiscalía, plenamente convencida de que el jurado estaba mintiendo, sería excusar tal miembro del jurado y el escape uno de los seis retos del Gobierno.
Estaban a punto de agotar cerca de su pasado en un propuesto a jurado tal, cuando un enemigo político de Winnfield llamó el fiscal a un lado.
Estaba convencido de que el gobierno había descubierto la broma de la que habían sido víctimas.
El tribunal hizo de nuevo llamada al orden después de un receso, el juez empezó a leer las declaraciones que yo había hecho en los periódicos. Parecía evidente que yo iba a ser enviado a la cárcel. Pero para nuestra gran sorpresa, después de leer la lista completa de las declaraciones que había hecho, el juez concluyó:
“La Corte no puede dejar que este y otros asuntos pasar sin una reprimenda.”
Al diablo con la reprimenda por lo que a nosotros respecta. Todo lo que queríamos era una oportunidad para limpiar nuestro cliente.
El caso Harper pasó a longitudes tediosas. Cuando se terminaron las evidencias, dos de los fiscales del Gobierno presentaron argumentos a favor de la condena, y mi hermano solo presentó argumentos en la defensa. Fue absuelto.
Me las arreglé para trabajar en algún reconocimiento político de mí mismo en la política local.
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Una elección de superintendente de Escuela Parroquial por un Consejo Escolar de nueve miembros había resultado en un 5-4 la derrota de nuestro candidato en una votación secreta. Reuní 5 de los miembros de la junta antes del amanecer del día siguiente, tomé sus declaraciones juradas y al mediodía les dirigí en una reunión abierta, donde presentaron una resolución declarando nuestro candidato electo, aprobada 5-4 por una votación verbal. La Corte Suprema sostuvo nuestra elección viva voce legal y el voto secreto ilegal. Nuestro candidato asumió el cargo.15
15 State ex rel, etc. vs. Mixon, 142 La. Reports page 714.
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CAPÍ TULO ÍV
COMENZANDO LA VIDA DE CARGOS PÚBLICOS Y ABOGADO “DE LA CIUDAD”
Mi oposición legal y política a los intereses creados adquirió mayores proporciones de mes a mes. Estaba siendo llamado a diferentes partes del Estado para manejar los casos en los tribunales.
Pero “Dios nos libre” cuando nos encontramos en una batalla contra una de estas empresas ante un órgano del Estado. No tuvimos la oportunidad de una bola de nieve en un incendio.
Yo había llegado a la conclusión de librar una lucha a gran escala para reformar tanto el personal y la conducta de ciertos departamentos del Estado. De alguna manera, en mi entusiasmo juvenil, me sentí perfectamente igual a la tarea. Si hubiera sabido entonces la montaña que había elegido para subir, lo cierto es que mis planes para liberar a estos departamentos de influencias corporativas habrían sido menos ambiciosos.
¡Qué lucha tenía por delante! Siempre mis casos en la Corte estaban en el lado del pequeño hombre del under-dog. Yo nunca había tomado una demanda en contra de un hombre pobre y no lo he hecho hasta hoy.
Encuentro en el periódico archivos la siguiente carta que apareció en las columnas del Ítem de Nueva Orleans y otras publicaciones del Estado, el 1 de marzo de 1918, a saber:
PIENSA QUE LA RIQUEZA DEBE SER DISTRIBUIDA MÁS HOMOGENEAMENTE
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El Editor del Item:
Una estimación conservadora es que alrededor de sesenta y cinco o setenta por ciento de toda la riqueza de los Estados Unidos es propiedad de dos por ciento de las personas. Sesenta y ocho por ciento de todo el pueblo que viven en los Estados Unidos poseen sólo dos por ciento de su riqueza. Desde el año 1890 hasta 1910, la riqueza de este país se triplicó, pero las masas poseían menos en 1910 de lo que lo hicieron en 1890 y un mayor por ciento de la población vivía en las casas hipotecadas y alquilados en 1900 que en 1890, y más vivió en alquiler e hipotecó hogares en 1910 que en 1900. Los informes de la Comisión de Relaciones Industriales, nombrado por el Presidente, mostró que la riqueza se concentra rápidamente en las manos de unos pocos. 16 Pero el mayor motivo de conflictos laborales
16 Comisión de Relaciones Laborales del presidente Wilson de 1916 declaró la causa de la angustia entre las personas a ser: “I. Injusta distribución de la riqueza y el ingreso. . . . “El informe dice además:” El rico, el 2% de la población, poseen el 60% de la riqueza; la clase media, el 33% de las personas, posee el 35% de la riqueza. Los pobres, el 65% de las personas, posee el 5% de la riqueza. Esto quiere decir en pocas palabras que un poco menos de 2.000.000 personas, que conformarían una ciudad más pequeña que Chicago, poseen un 20% más de la riqueza de la nación que todos los otros 90 millones “. La Comisión Federal de Comercio en 1930 mostró la tendencia de 1% de la gente poseer el 59% de la propiedad del país, mucho peor que en el tiempo del presidente Wilson, incluso.
El Saturday Evening Post dijo que, en sus columnas editoriales del 23 de septiembre de 1916, bajo el abalorios de – la siguiente “SOMOS rico o pobre?”: “El hombre que estudia la riqueza en los Estados Unidos a partir de las estadísticas sólo va a ninguna parte con la tema porque todas las estadísticas ofrecen solamente una sugerencia concluyentes.
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es el de la educación. Autoridades de la educación nos dicen que el ochenta de cada cien personas en los Estados Unidos nunca entran en la escuela secundaria; Sólo catorce de cada mil consiguen una educación universitaria; 690 de cada mil no terminan el cuarto grado en la escuela. ¿Da esta condición al hombre común su adecuado retorno de la prosperidad de la nación? ¿Qué opinas de un juego de la vida tal, tan brutal y cruelmente injusto, con los dados cargados de modo que el niño de hoy debe entrar en él con sólo catorce posibilidades de cada mil en su favor de obtener una educación universitaria y con 986 posibilidades en su contra en el sorteo? ¿Cómo puede esta nación prosperar si el niño normal tiene sólo veinte ocasiones en un millar de asegurar la primera parte del juego?
Esta es la condición, norte, este, sur y oeste; con la riqueza concentrándose, las clases quedan definidas, no hay la oportunidad para la elevación cristiana y la educación y no puede ser hasta que haya una reforma económica. Este es el problema que la buena gente de este país deben tener en cuenta.
Huey P. Long
Yo tenía veinte y cuatro años de edad.
A través de una lectura cuidadosa de la Constitución del Estado me encontré con que no había límite de edad mínima prescrita por un Comisionado de Ferrocarriles (Railroad Commissioner). Yo era, por lo tanto, elegible
“A lo largo de una línea estadística se puede encontrar una nación llena de riqueza; a lo largo de otra, una plutocracia hinchada que comprende I% de la población teniendo señorío sobre una horda starveling sólo con un margen delgado de sólo bien de cosas por hacer en el medio “.
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para el concurso en la carrera por el Comisionado de Ferrocarriles de la Luisiana Distrito Norte en el verano de 1918.
Mi sede se estableció en la pequeña residencia de mi suegro en Shreveport, de la que mi esposa, con la ayuda de la familia y amigos en el barrio, envió por correo la literatura y respondió a las cartas. Aunque nuestro primer hijo tenía sólo un año de edad mi mujer llevó a cabo el “cuartel general” de mi campaña con valentía y eficacia.
El automóvil era algo nuevo en nuestro país. Su aspecto se considera generalmente para ser resentido entre la población del país pero yo no presté atención a este supuesto prejuicio. Pedí prestado el dinero suficiente para comprar un automóvil en el que viajar por el distrito.
Pronto, sin embargo, mis fondos se agotaron. Involucrarme personalmente en política y postularme para un cargo era algo nuevo para mí. Fui a la oficina de O. K. Allen. Fue el Asesor de Impuestos de la Parroquia.
“Oscar,” comencé, “No tengo ni un centavo en el mundo que puedo tener en mis manos para seguir esta carrera. No veo que puedo ir muy lejos”.
“¿Cuánto dinero tienes?”
“Ni un centavo. Tenía miedo de mi gasolina se acabaría antes de que pudiera llegar a Winnfield. Si quería seguir habría tenido que pedir por algo”
“Bueno”, dijo, “puedo conseguir algo de dinero.”
“Tráeme quinientos dólares si se puede.”
Negoció su propia nota en el banco y me devolvió el dinero en efectivo. Salí de la ciudad y renové mi trabajo.
Hice contacté a los agricultores en persona y pasé la mayor parte de mi tiempo en la noche poniendo mis carteles de la campaña en el barrio siendo escudriñado. De vez en cuando, tan intensa era mi campaña, llamé a la
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gente de sus camas a todas horas de la noche para hablar de política.
Nada en mi campaña parecía complacer más a los agricultores o hacer que ellos me reconocieran tan favorablemente como llamarlos de sus camas por la noche. En todos los lugares voló la noticia de mi trabajo a través de las noches.
Llegué segundo-unos dos mil votos detrás del titular en la primera primaria. Una segunda primaria fue ordenada y estaba pronto en toda su fuerza.
Los informes finales de ese concurso me dieron una mayoría de 636 votos. Mi oponente me felicitó por mi victoria.
Por tanto, me convertí en Comisionado de Ferrocarriles justamente a la edad de veinticinco años.
Inmediatamente después de la segunda primaria anuncié un cambio de residencia de Winnfield a Shreveport.
Yo había hecho cierto trabajo legal para algunos de mis amigos de Winnfield relacionados con el negocio del petróleo en Caddo Parish, de los cuales Shreveport es el asiento de la parroquia. Me pagaron en valores de petróleo. Compré acciones adicionales de algunos de ellos.
Varias compañías en las que me interesaba eran muy exitosas. Por fin nos dieron una gran compañía que dio la promesa de convertirse en una empresa aún más grande.
Fue justo en este momento las grandes empresas amenazaron con iniciar embargos de oleoductos, diseñado para congelar y sacar a las pequeñas empresas y los operadores independientes.
Temíamos lo peor para nuestra empresa.
Más de un centenar de otros petroleros independientes en empresas con miles de accionistas que se encontraban en la zona afectada por este embargo de tubería. Todos
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habían sido alentados a desarrollar el campo a la máxima medida. Los oleoductos del Trust del petróleo estaban pagando 1,55 dólares por barril por el petróleo y pidiendo por más.
Como un rayo, sin embargo, se les dijo a todos los independientes que no tomarían más de su petróleo. Yo había ido a dormir una noche con las transacciones de negocios todo listo para ser cerrado por las opciones y acciones que había adquirido lo que significaba que podría estar en algunos días entre los millonarios, para despertar en la mañana al leer que nada de lo que tenía era de valor debido a lo que dijeron las tres compañías del oleoducto.
Se celebró una reunión en la Cámara de Comercio de Shreveport, a la que asistieron funcionarios de la Standard Oil Company y el resto de empresas de ductos aliadas en el embargo.
Las caras del grupo Standard Oil llevaban expresiones de autosuficiencia. Acerca de estos hombres era ese algo indefinible que muestra la libertad de preocupaciones de dinero y de ansiedad sobre el futuro. Pero los rostros de los hombres en el grupo independiente contaron una historia diferente. Cuidado, y en algunos casos, la desesperación, estaba escrita en cada línea.
Algunas de las otras grandes compañías no habían en ese momento emitido ningún anuncio de que iban a proceder a un embargo. Un oficial de uno de ellos se levantó.
“Creo que tal vez podamos trabajar esta cosa”, dijo el oficial de la compañía del oleoducto, “a condición de que todos dejemos de perforar más pozos. Mi empresa no ha anunciado su negativa a tomar este petróleo”.
“Pero usted va a”, el vicepresidente de la Standard Oil anunció con autoridad.
El funcionario de la otra compañía de la tubería acató.
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“Y esto es un país libre”, hablé por primera vez. Continué: “Ustedes han hecho esto antes y se han ido tranquilos, pero esta vez, vayan háganlo y vean cuando ustedes oyen lo último de esto.”17
Salí de la reunión.
Los siguientes días tuve la oportunidad de aprender mucho más de los cursos seguidos y los resultados de tales controversias petróleo. Operadores petroleros mayores me informaron de que nada fue alguna vez ganado en la lucha contra las grandes compañías.
Mientras caminaba por el vestíbulo del hotel Youree en Shreveport una mañana temprano, un dinámico operador de petróleo en el lugar se acercó a mí.
“Hijo”, él comenzó, “yo estaba en la reunión de la Cámara de Comercio de la otra noche. Tienes fuego. Si usted está dispuesto a lanzar lo que tienes en el campo petrolero en el cubo, usted tiene la posición de que puede hacer estos tipos enfermen, si luchas con ellos el tiempo suficiente”.
“Voy a luchar contra ellos”, le contesté, “pero dudo que voy a saber nunca lo suficiente sobre la cuestión para ir muy lejos.”
“Los tipos como usted puede ir a donde un hombre sabio nunca alcanzará.
Con el Estado encarando un embargo de petróleo y “congelar y sacar,” me comprometí a llevar las grandes compañías petroleras que operan tuberías ante la Comisión de Ferrocarriles para regulación. Luisiana tenía una ley que nos dio una medida de control sobre ellos.
17 Este fue el comienzo de la controversia del petróleo en la remodelación de la política fiscal de Luisiana. La agitación resultó en impuestos más pesados en el negocio de la producción de petróleo y gas.
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No tuve éxito en la obtención de mucha acción de mis dos socios, salvo que en una reunión celebrada en Shreveport, varios operadores petroleros independientes se les permitió venir ante nuestro cuerpo para realizar ciertas representaciones de hechos sobre las condiciones existentes en el funcionamiento de los oleoductos.
Los funcionarios confianza del trust del petróleo no se aparecieron. Parecían conocer su terreno. Nada de lo dicho en la reunión se disputó. No podría haber sido.
Preparé un estado condensado de los hallazgos, junto con una serie de recomendaciones basadas en las presentaciones hechas a la Comisión por los operadores de petróleo independientes.
Mi última esperanza era obligar a una sesión extraordinaria de la Asamblea Legislativa, o si no, forzar la cuestión del petróleo como un tema en la campaña política en todo el estado que pronto iba a empezar.
Para una reunión de la Comisión de Ferrocarriles celebrada en el antiguo Capitolio, en Baton Rouge, el 25 de marzo de 1919, tomé varias copias preparadas de estos resultados propuestos, sin hacer mención de este hecho hasta que la Comisión había entrado en una sesión ejecutiva.
Entonces presenté mi informe y argumenté para su adopción.
Un comisario parecía estar dispuesto a firmar. El Presidente vaciló. Leyó y releyó partir de porciones de los resultados propuestos.
El antiguo edificio del Capitolio está situado en un alto risco de inmediato con vistas al río Mississippi. Cuando la discusión había alcanzado su mayor altura, miré por la ventana y vi un vapor petrolero por el río. Señalé a la misma.
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“Mira eso, Shelby,” le dije. “Allí hay un barco que viene en el río cargado de crudo mexicano para ir a los tanques donde no pondremos nuestro petróleo”.
Presidente de Shelby Taylor echó un vistazo a la nave. Cogió una pluma y firmó el documento. Michel puso su nombre en él.
Le entregué el documento al Secretario, quien lo colocó como un documento de la Comisión. Yo tenía las copias de los resultados que tuve en mi poder certificada por el Secretario, algunos de los cuales entregué a los periódicos de la noche. Al día siguiente se le dio publicidad sensacional.18
La noticia de que la Comisión había emitido tal conclusión se extendió por la ciudad de Baton Rouge a la mañana siguiente como un huracán.
Adyacente a la ciudad capital se localizaban sus grandes refinerías y tanques de petróleo en granjas, los más grandes del mundo.
Los abogados y los agentes que representan a la Standard Oil Company acudieron a la ciudad a una hora temprana de la mañana siguiendo las conclusiones de la Comisión para ver qué se podía hacer para remediar la situación. Entre tanto, la Comisión había entrado en la sesión para conocer otros casos.
El Presidente vivió y ejerció la abogacía en Baton Rouge; él parecía estar incómodo. Él irrumpió en la Secretaría cuando estábamos sentados detrás de la mesa para escuchar las pruebas y argumentos de otros casos.
“¿Dónde está ese documento? Me han hecho quedar como un tonto, dénmelo que voy a romperlo, “Yo oía que lo decía en tonos apagados.
18 Todos los periódicos de Luisiana de 26 de marzo 1919.
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Yo intervine, exhibiendo un número de copias certificadas.
“El documento fue emitido” dije, “y tengo un montón de copias; He dado un montón a la prensa”.
El Gobernador Pleasant se negó a llamar a cualquier sesión extra para hacer frente a la cuestión del petróleo, el sentimiento lo favorecía.
Emití varias declaraciones, pero el gobernador era inflexible.
Un nuevo gobernador debía ser elegido en enero de 1920, una reunión de campaña de apertura para el 04 de julio anterior, se programó en Hot Wells, un centro de salud en el centro del Estado. Se invitó a hablar a todos los candidatos a gobernador.
Se me permitió hablar sobre la lucha Trust de petróleo en esta reunión.
Un periódico, hostil a mí, puso, en su informe de la reunión:
“LONG FUE LA SENSACION ”
“Cuando él llegó a la conclusión, John R. Hunter, de Alejandría, quien presidió la reunión, se refirió al discurso Long como algo tan caliente como esta agua de ebullición que brota de Hot Wells a 116 grados …”
“Recitó la historia de la Standard Oil en Pine Island y en Chrichton, acusó que ellos han bajado los precios del petróleo y los congelaron y sacaron los pequeños productores hasta que ellos tuvieron control.
” Fueron demócratas débiles como Peasant que impulsaron los demócratas tercer distrito fuera del Partido Demócrata “, acusó. ‘Gracias a Dios, me opuse cuando estaba corriendo para Comisionado de Ferrocarriles.’
“Mr Long dijo durante mucho tiempo que si alguna vez hubo una institución que estaba allí condenada
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ante el pueblo, que es la Standard Oil. ‘Este pulpo es uno de los mayores criminales del mundo. Fue expulsado de Texas, después de su incursión en el Spindle Top; fue expulsado de Kansas; se vio obligado a términos en Oklahoma por el famoso proyecto de ley tubería Oklahoma”19
La campaña 1919-1920 finalmente se redujo a dos candidatos-Frank P. Stubbs y John M. Parker.
Preparamos una reunión entre el Sr. Parker y yo, cuando llegó a Shreveport en la primera parte de noviembre, donde iba a hablar el día siguiente. Insté a que debía renovar sus declaraciones sobre la cuestión petrolera en lenguaje algo más específico y más bien le aseguré que si lo hacía, me gustaría venir a su apoyarlo en la campaña.
Me acerqué algunas de las dificultades impuestas a los petroleros independientes y los agricultores como consecuencia del embargo
“Yo sé cómo simpatizar con usted amigo”, dijo Parker. Se veía muy directo hacia mí y continuó:
“Sabes, una vez tuve una patente que algún gran lobby decidió quitarme, y cuando empecé a entrar en una pelea con ellos fui a un abogado y me dijeron que yo podría ganarla, pero que me costaría más de lo que alguna vez obtendría salir de ella”.
Hizo suficiente pronunciamientos al día siguiente para satisfacer mi mente. Declaré a su favor.
No había tiempo que perder en el norte de Luisiana. Debido a nuestra falta de apoyo diario en algunos tramos, tuve muchos miles de circulares impresas para su distribución. Tomé la bandera durante un período de aproximadamente setenta días, fui a muchos lugares donde
19 Nueva Orleans states.
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jamás había llegado ningún otro orador de campaña, viajando a veces a caballo para llenar las citas.
Nos las arreglamos para romper lo que nuestros oponentes llaman el “voto sólido del Norte de Luisiana.” Se dio una ligera mayoría de Parker. Fue elegido.20 (14)
El Gobernador Parker de inmediato dirigió a mí unas cuantas cartas, tomando ocasión para darme las gracias por el apoyo que había dado a su candidatura.
Antes de su inauguración, sin embargo, fui dejado de lado.
Fue aquí que vi ocurrir un fenómeno que se ha presentado con frecuencia en el mismo durante años. Aquellos de nosotros, celoso de la reforma y que nos habíamos agotado en la elección, debíamos volver a nuestro trabajo para dar atención a nuestros varios asuntos descuidados. La multitud de los sabihondos, hábiles en la adulación y la réplica, rodearon nuestro gobernador electo. Pronto se fue convencido de que su virtud insuperable solo había hecho la victoria; en poco tiempo se le hizo ver cómo podría haber sido mucho más grande, excepto por el “obstáculo” de los “objetables” como yo.
Los elementos que habíamos derrotado, siempre en su fácil visión, irrumpieron en éxtasis de alegría por la que habían encontrado hasta últimamente a ser sus palabras de sabiduría. Ellos habían sentido una chispa divina. Cuando los esclavos de la campaña tuvieron el tiempo para visitarlo, los elementos que habíamos sacado fueron necesarios para presentarnos a nuestro distante candidato.
Hizo su propio programa con la ayuda de abogados Standard Oil, que habían sido llamados para escribir algunas de las leyes que afectan a esa Corporación.
20 Los distritos del norte de Louisiana se balanceaban a Parker por la estrecha mayoría de 761 votos.
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Parecía desear solamente esa legislación como se acordó en el compromiso de todas las partes.
Caín se convirtió en su propio juez.
Pero los intereses petroleros independientes y yo fomentamos nuestra legislación, no obstante. El gobernador había hecho demasiadas promesas para oponérsenos a la apertura, por el momento.
Su líder de piso, sin embargo, anunció la oposición del gobernador para el paso de la ley de oleoducto cuando llegó a votación en la Cámara Baja, a pesar de que hemos ganado con el escaso margen de dos votos.
El proyecto de ley pasó por el Senado, aunque castrada considerablemente como resultado de los esfuerzos del gobernador.
Temíamos, y nuestros enemigos pensaron, que esto había estado tan debilitado que las compañías de tuberías no podrían someterse como portadores comunes.
Algunos años más tarde, sin embargo, como un abogado ante el Tribunal Supremo, logré conseguir una decisión declarando a estas líneas portadores comunes bajo ese estatuto. 21
Como resultado de la lucha por esta legislación de oleoductos el Gobernador Parker y yo nos hicimos abiertamente hostiles. Llamó a una audiencia pública en la que él presidió, y me pidió que explicar ciertas declaraciones que había hecho y que di a la publicidad. Lo enfrenté con las promesas que había hecho.
Aunque no me atrevo a dar la razón de la reticencia del Gobernador Parker, ya que desde ese día nunca se ha atrevido a instalar una oficina en Luisiana, y hemos sido enemigos acérrimos.
21 Comisión Louisiana Servicio Público v. Standard Oil Company de Louisiana, 154 Louisiana Reports, página 557
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Reversos Políticos
Pronto vino un golpe a cualquier ambición política que pude haber tenido. Mi hermano mayor, el fiscal de distrito en Winnfield, se convirtió en un candidato a juez.
Volví al territorio de mi infancia para trabajar entre la gente de allí. El resultado fue que mi hermano fue derrotado de manera decisiva.
Mi hermano continuó a ejercer ante el juez que lo derrotó. Llegó a Shreveport un domingo, donde nos comprometimos a idear un medio por el que un caso debe ser extraído del circuito de Winnfield.
En un instante, recordé que había leído en alguna parte de un rápido cambio de residencia a fin de dar una jurisdicción del Tribunal Federal.
Vamos a ver “, le dije. “Lo que tenemos que hacer es salir de ese tribunal en Winnfield”
“Eso es lo primero que creo que vamos a tener que hacer”, respondió mi hermano.
“¿Dónde vive nuestro hombre?”, Le pregunté. “Él vive en Arkansas.”
. “¿De dónde viene el hombre que está demandando?”
“Él vive en Arkansas también.”
“Entonces vamos a pasar nuestro hombre”, le dije.
¿Cuándo? “, Preguntó.
“¿No esta en Winnfield ahora con su familia?”
“Sí.”
“Él ya se mudó.”
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Nuestro cliente declaró su cambio de residencia. El lunes por la mañana estábamos en la corte, con una acción real. Pocos días después fue nombrado un receptor 22
22 Charles G. Gilstrap Y. Matthews Stave Co., Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Distrito Oeste de Louisiana, División de Shreveport. Diversidad de la ciudadanía era necesario dar una jurisdicción de Corte Estados Unidos. Por un hombre que vive en un estado que pudiera demandar en el Tribunal Estados Unidos si la otra vivía en un estado diferente.
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CAPÍ TULO V
OPOSICIÓN AL PROGRAMA DE INTERESES ESPECIALES DE PARKER
Nunca dejamos de oponernos al gobernador Parker y los grandes intereses petroleros desde 1921. Hemos mantenido las cuestiones vivas a cada minuto, tratando de forzar los oleoductos del estado de uso común y obligar a un impuesto en línea con lo que necesitaba el Estado. Este último hizo necesaria nuestra acción de trastornar lo que el gobernador anunció como su “pacto de caballeros” con la Standard Oil Company.
Mas combustible cayó en este fuego cuando una aplicación fue hecha por el Cumberland Telephone & Telegraph Company para un fuerte incremento en sus tarifas.
La solicitud original no indicó ningún reclamo de tasas particulares en los intercambios individuales.
Llamé el Presidente Taylor en su oficina el día en que se creó esta aplicación para ser escuchado en Baton Rouge, 15 de octubre de 1920, y le pregunté qué se sabía sobre el caso.
“Parece que alguien le dice más sobre el caso que yo”, respondió.
“Bueno, tú y yo somos la mayoría de la comisión”, le dije. “Usted es el presidente, y si estas personas no van a decir nada a nadie, yo podría pensar que habría sido el primer hombre que hubieran visto.”
“Eso es lo que más nadie pensaría!” Explotó. “Aquí.” Se volvió hacia su escritorio, extrajo un periódico del país que me entregó, y continuó: “Lee esto. Esa pequeña
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publicación tiene una gran influencia. Creen que toda esta solicitud es un ultraje. ”
“El hecho de que han estado esquivándolo a usted no hace que se vea nada bueno para mí”, le dije. “Por supuesto, estando tan lejos como yo estoy, yo, naturalmente, tengo que confiar en usted para obtener información preliminar en este tipo de casos.”
Al término de la conversación que habíamos acordado tentativamente, en ausencia de alguna actuación para justificar lo contrario, que íbamos a posponer la audiencia cuando el asunto llegara en la tarde.
Con los tres miembros sentados en banco en la tarde, el arreglo del consejo y de los agentes de la compañía telefónica marcharon por el pasillo del Senado del Estado, donde nos habíamos reunido, encabezado por mi viejo amigo, Hunt Chipley de Atlanta, entonces Vicepresidente y consejero general de la compañía telefónica. Entró con su distinguida apariencia y porte que bien llegaba a convertirse en un duque inglés, con un cigarrillo en una boquilla decorada, con indiferencia a punto entre los dientes, dispuesto a presentar el caso de la empresa.
Le susurré a mi amigo de Taylor:
“Mira a ese tipo pomposo con boquilla de cigarrillos decorado parece que se ha hecho cargo ahora”.
Chipley comenzó a hacer su presentación ante la comisión.
“Sus honores”, dijo. . .
Taylor interrumpió. “Me alegro de que descubrió quién se supone que va a oír presente caso. ¿Qué estás pidiendo? ”
“¿Por qué, su señoría”, respondió cortésmente Chipley, “estamos pidiendo una tarifa justa en este Estado por los servicios telefónicos que estamos suministrando”
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“Eso no significa nada para nosotros”, respondió el presidente. “Escuchamos este negocio tasa justa cada día de nuestras vidas, con todo el mundo muriéndose de hambre, excepto estas aves que están gritando ‘Tasas Justas Tasas Justas’
Rompí en:
“Estoy de acuerdo con el presidente. Nos gustaría saber algo en dólares y centavos, algo acerca de esta aplicación “.
“Sí”, gritó el presidente. “Algo tangible, en el punto.”
“En línea con eso”, añadí, “¿Cuánto te propones elevar la tasa de teléfono en Winnfield, Luisiana!”
“No está en nuestra aplicación”, respondió el abogado de teléfono, “pero tenemos las cifras aquí en lo que deberían ser.”
“Sí, por lo que han conseguido las cifras allí, pero no los puso en su aplicación. ¿Cómo esperas estos pobres diablos que sepan lo mucho que pides elevar las tarifas telefónicas? ¿Por qué no lo ponen en su aplicación o decirlo a alguien “, nuestro Presidente despotricó.
Yo interpolaba:
“Parece al menos que podría haber informado al presidente de la comisión y dejarlo a él decidir el tipo de aviso que se debe dar en este caso.”
El abogado de nuestra Comisión intervino en este punto:
“Bueno, señor Presidente, he comprendido lo que estaban pidiendo.”
“Usted tiene, ¿verdad!”, Rugió el presidente. “Entonces tenían aquí un papá engomado mejor resultaría haberle dicho a alguien que tenía algo que ver con eso que a usted.”
Necesitaba un solo voto, y Taylor aparece listo para aportarlo, me cambié a aplazar la aplicación y exigir un
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escrito más específico que muestre lo que la empresa alega para justificar una audiencia.
Con el tiempo la demanda de la compañía telefónica se modificó correctamente. A la conclusión de una de las audiencias, los otros dos comisionados firmaron un pedido de inmediato, otorgando todas las demandas hechas por la compañía telefónica por su aumento de tarifas.23
Presenté una opinión disidente. Asimismo, emití una protesta pública en contra de que la Comisión haya concedido el aumento en las tasas de menos de una hora después de la terminación de la audiencia, que había tomado días, y antes de escritos, incluso que podrían ser presentados. “24
Mientras tanto, yo me involucré en otra batalla legal en la Ciudad de Shreveport sobre la tarifa de tren de la calle. Una ordenanza se había aprobado convocar elecciones para aumentar la tarifa del coche de cinco a seis centavos. Ciertas promesas habían sido hechas por la empresa, que no se cumplieron. Yo reclamé la elección y la ordenanza en los tribunales, con lo que la demanda de “Huey P. Long frente a Ciudad de Shreveport y Shreveport Railways Company”. En el tribunal de primera instancia que se dictó la sentencia de colocar la tarifa de nuevo a cinco centavos. Una apelación fue llevada a la Corte Suprema.
En tal condición de agitación pública, la Convención Constituyente, que había sido votada, se reunió en el capitolio en Baton Rouge, en el mes de marzo de 1921, con el fin de redactar una nueva constitución para el Estado.
23 Orden de 26 de febrero 1920.
24 Véase la primera página de Shreveport Times, 27 de febrero 1920.
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La oficina del Comisionado de Ferrocarriles yo sostuve que es una oficina constitucional.
Mientras estaba fuera del Estado, un partidario de la administración Parker introdujo una ordenanza, cuyo efecto era que me sacaran de la Comisión de Ferrocarriles. Esgrimí enmiendas para salvar mi derecho a continuar como comisario. Trajimos las enmiendas a un voto en el momento más propicio.25 Mi condición de miembro de la anterior comisión del ferrocarril de esta manera se preservó en la recién nombrada la Comisión de Administración Pública.
Pero la convención constitucional quedo suspendida en un furor. Incluso el ex gobernador Pleasant, a quien el Gobernador Parker había nombrado como un delegado a la convención, denunció a los miembros en un discurso que hizo en el piso de la convención por haber permitido que los grupos de presión y los abogados de la Standard Oil Company dominaran su conducta oficial.
“Yo estaba en una conferencia en la Mansión del Gobernador”, dijo el ex gobernador. “Discutimos el impuesto del tres por ciento a la extracción y prácticamente todo el mundo allí estaba de acuerdo para que se escriba en la constitución. De repente el gobernador Parker llamó a la mansión al tesorero de la Standard Oil Company, y sobre su venida allí y perentoriamente anunció que en su compañía no estarían a favor de la ley el tres por ciento, el gobernador nos informó que se terminó la materia; que no podía tolerar la provisión del impuesto de extracción del tres por ciento en la Constitución”.26
25 Diario de un procedimiento, la Convención Constitucional de Louisiana, 1921, Palmer enmiendas.
26 Gobernador Pleasant no firmaría la Constitución de 1921 en la vista de las influencias indebidas de haber influenciado el trabajo del cuerpo
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Con su aplazamiento, la convención constitucional hizo un llamado para una sesión especial de la Legislatura a cumplirse el primer martes de septiembre de 1921. Cuando la Legislatura se reunió, el borrador de una nueva ley sobre los impuestos de indemnización debía ser presentado.
Emití un documento a los miembros de la Legislatura, que es una parte de los registros de la corte del Tribunal de East Baton Rouge Parish, Luisiana, que decía en parte del Distrito:
Como una forma de obligar al Estado a una legislación perjudicial para las personas, pero muy rentable y beneficioso para los trusts de la Standard Oil y sus monopolios corporativos aliados, usted ha visto un comercio en la administración en oficinas que pertenecen al pueblo y las malvende de una manera propia un antiguo gobernante de un dominio turco. Mejor haber tomado el oro acumulado en las bóvedas Standard Oil en 26 Broadway y adquirir deliberadamente los votos con los que el gobierno ha gobernado este estado durante casi dos años, que tener la frente golpeada, arrasado y intimidado de la Asamblea Legislativa para el beneficio de los intereses de las empresas a través del uso gratuito de patrimonio del pueblo.
Audaz y sorprendente es el grito del Gobernador que no tiene proyecto de ley para presentar a usted, por la razón que él dice esta en el 26 Broadway por su pulido final. ¿Están ustedes, legisladores de Luisiana, para volver a su pueblo que han sido contados como muebles rotos, a instancias de una administración que proclama en voz alta el control visible investido en manos de los intereses corporativos por una
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administración que se ha colado en la oficina a través de falsas promesas y bajo pretextos que han avergonzado de lo mejor de nuestros ciudadanos?
Una tormenta se desató en la Legislatura, en la que yo estaba severamente condenado y amenazado de destitución o enjuiciamiento, pero al final de la cual publiqué otra circular, encabezado:
“SUS PECADOS LOS HAN ALCANZADO”
Seguí adelante con una tercera circular.
Emití otras declaraciones a los periódicos, algunos en respuesta a ataques contra mí.
Apenas había regresado a mi casa en Shreveport, cuando estaba al teléfono el Sheriff de nuestra Parroquia:
“Huey, el Gobernador emitido órdenes de arresto en su contra por difamación. No diga nada al respecto. Venga a mi oficina a verme”.
Noticias de la cuestión no habían alcanzado a nadie hasta ese momento.
“Por supuesto, Huey”, dijo el sheriff, cuando me llamó a su oficina: “Yo no voy a arrestarlo. Usted toma estas órdenes judiciales y papeles y pasa a Baton Rouge tan pronto como sea posible y mete una fianza. No diré nada al respecto”.
Volví a mi oficina de abogados y llamé a mi secretaria a mi escritorio. Ella era una mujer mayor. Yo le dije:
“El gobernador ha emitido órdenes judiciales para mi arresto por cargos de difamación. Todavía no se sabe en general, y quiero dar pasos tan rápidos como pueda antes de que se sepa. Tengo que llamar a algún buen amigo tan pronto como sea posible. ”
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“Yo le aconsejo que espere hasta que vengan”, respondió ella.
Una acción se anunció que resulte en proceso específico para llevarme a juicio político. Un caucus fue llamado, integrada por los miembros de la Cámara de Representantes, ya sea para iniciar el proceso para destituirme o sacarme fuera de la oficina como Comisionado del Servicio Público, que incluye también los nombres de los otros dos miembros de la Comisión.
El caucus de los miembros se reunió formalmente por la noche. El aire era pesado y el olor del tabaco habría resucitado a Carrie Nation. Los nervios estaban gastados y los ánimos estaban fuera de los límites. Fue una reunión en la que la lealtad era un bien escaso.
Mi oposición estaba en mayoría, pero algunos estrategas parlamentarias inteligentes me ayudaron mantener el caucus en la confusión.
Finalmente, le sugerí una moción que se pida a los tres miembros de la Comisión de Servicio Público presentar inmediatamente su dimisión y vuelvan a aparecer a partir de entonces ante el pueblo para la reelección.
Algunos legisladores se apoderaron de la sugerencia por ser una solución justa y rápida.
Inmediatamente declaré esto desde el piso en que yo estaba y luego personalmente estaba dispuesto a presentar mi renuncia y hacer mi comparecencia ante el pueblo para la reelección. Uno de los miembros gritó:
“¡Claro que lo hará, pero él es el único que puede ser reelecto!”
Las fuerzas de la oposición comenzaron a reaccionar.
Nos dieron un descanso. El líder del piso de la Casa de la administración Parker surgió.
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“No soy un hombre de Huey Long, pero aparentemente no tienen voluntad de hacer nada que sea justo. Hago uso de mi sombrero y salgo de esta maldita sesión”.
El pandemónium reinó. Cualquier tipo de grito daría lugar a una confusión general. Alguien dio el grito.
Eso terminó el esfuerzo de destitución en mi carrera durante ocho años.
Antes de que la legislatura fuera a aplazada redacté una ley revocatoria para el Estado. Fue aprobada.
Yo estaba listo para ser juzgado por los dos cargos criminales en la corte de distrito de East Baton Rouge Parish. Era urgente a algún tipo de gesto o acción hábil para poner fin a los problemas, que escribí lo siguiente, Viz:
Sin duda, mis amigos, cuyo consejo me comunican, son sinceros en la creencia de que, por el momento, tengo que adoptar una política hábil y jugar una situación segura. Muy probablemente, sus consejos se inspiran exclusivamente por la razón que ellos desean que yo no aventure ninguna pérdida personal o política, en una pelea que tiene por objeto la eliminación de cualquier dominación corporativa en nuestros asuntos del Estado. Aprecio su consejo y el sentimiento que impulsa a sus consejos, pero temo que están más que probablemente engañados en la creencia de que lo que es en realidad para mi propia mejora personal.
Buen abogado que usted es, la siguiente autoridad que extraigo del Saturday Evening Post aparecerá en el punto:
“Hay un real pathos sobre una cierta clase de políticos que se encuentran en cada capitolio. Son hombres, servidores públicos, de marcada y reconocida capacidad, cuyo talento innato les habría
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hecho de primera calificación si pudieran haber tenido un poco más de coraje, un poco más fuerte la devoción (en lugar de conveniencia), el sentido del deber un poco superior; si sólo podrían perder sus cabezas en el momento adecuado y se niegan a jugar a lo seguro; si, en definitiva, podrían haber traído a sí mismos a pagar el precio que el éxito verdadero exige incluso del genio. Su condición no es la de los hombres que son naturalmente capacitados para conducir, sino que priva al mundo de sus mejores servicios, ya que mezquinan el precio que el liderazgo cuesta. En todo el mundo hay demasiado poder en manos de los segundones y no la fuerza del liderazgo inspirado sino los retoños del padrinazgo y habilidad política. “(Ver Líderes Perdidos).
Nuestros esfuerzos anteriores para llevar la Standard Oil Company y los intereses de las empresas aliadas a donde no ejercen mayor control en los asuntos de Estado que el humilde ciudadano está ahora en su etapa crucial en el que el menor movimiento hacia adelante o hacia atrás puede significar la victoria o la derrota. Si mantenemos nuestra posición, pagaremos el precio que las circunstancias pueden requerir, perder la cabeza en el momento adecuado y rehusar jugar a lo seguro, tal como lo hemos hecho durante los últimos tres años, la historia pasada y la aritmética solo asegurarán el éxito de nuestros esfuerzos. Ahora es demasiado tarde para mí para jugar a lo seguro. Demasiado depende de estar parado en mi posición, continuando la lucha y manteniendo la posición hasta ahora tomada.
El juicio en Baton Rouge tuvo audiencia.
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“Sr. Long, “el juez me dijo:” Creo que, dadas las circunstancias que todos entendemos que su impetuosidad lo persuade a hacer algunas de las declaraciones que ha realizado. La sentencia de este tribunal es que en el primer cargo sirves con treinta días de prisión, pero voy a suspender eso; y en el segundo cargo mi sentencia es que usted nos paga 1 $ o servir una hora. ”
El dejó la totalidad del importe de los gastos, que asciende a una gran suma de dinero, para ser pagado por el Estado.
“Juez”, le respondió: “Yo no voy a pagar ese dólar.”
“Bueno, alguno de nosotros tendrá que pagarlo”, respondió el juez, sonriendo.
Me había dado cuenta de que el juez no había podido añadir las palabras “mientras observen buena conducta” para la suspensión de la pena.
Juez Brunot declaró un receso de la corte durante cinco minutos y bajó de la banca. De dos del consejo de defensa el pidió 25c cada uno, que le dieron. A continuación, tomó 50c fuera de su propio bolsillo y le entregó al dólar al Sheriff. A la reanudación de la sesión, dijo:
“Sr. Sheriff, la multa de Sr. Long está pagada. Se levanta la corte”.
Cuando, unos días más tarde, empecé la lucha de nuevo y reiteré lo que había estado diciendo acerca de la Standard Oil Company y la administración, me enteré de que el juez Brunot se le pidió que me llame de nuevo al tribunal en la materia en suspensión de 30 días. Según el informe, el juez Brunot se enfureció y dijo:
“He tratado de salvar la cara del gobernador Parker ahora no lo intente de nuevo.”
TARIFAS DE FERROCARRIL DE CALLE
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Mi demanda para reducir la tarifa de ferrocarril calle estaba pendiente en el Tribunal Supremo. En esa audiencia, el Tribunal me dio una victoria completa. Acto seguido la tarifa ferroviaria calle volvió a 5c por persona27.
El viejo dicho, “Una vez quemado, dos veces tímido” se aplica a los gobernadores, así como los demás mortales y el gobernador Parker nunca quiso enfrentar el fuego de nuestra lucha de nuevo. Antes de que la Legislatura se reuniera en la primavera de 1922 se anunció que se había “liberado” del “pacto de caballeros”. 28 Pensamos que habíamos sido de alguna utilidad para “liberarlo”, pobre hombre! Así que nuestro impuesto de 3% en el petróleo se introdujo en la legislatura sin su oposición. Parecía dirigirse a ciencia cierta su promulgación.
Pero, he aquí que, desde fuera de peligro vino el ex gobernador, J Y Sanders, quien compareció ante el Comité teniendo en cuenta el proyecto de ley para oponerse a ella. La siguiente noticia es pertinente, a saber:
SANDERS ASALTO CON CARGAS FISCALES A “LOS POBRES”
DOCUMENTO DE LONG COLOCADO EN ESCRITORIOS DE LOS MIEMBROS DE LEGISLATURA
Baton Rouge, La., 08 de junio de Huey P. Long, presidente de la Comisión de Administración Pública del Estado y miembro del cuerpo Distrito Norte de la Luisiana, se lanzó al protagonismo de nuevo hoy aquí con un ataque contra el ex gobernador de JY Sanders.
27 Huey P. Long v. Ciudad de Shreveport y Shreveport Railways Company, 151 La. Informes, página 425.
28 Una caricatura en el artículo Nueva Orleans describió el gobernador como dejar el “perro Acuerdo entre caballeros” a ser robado para alivio de sus propios problemas.
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El documento, que estaba en forma multígrafo, se colocó en los escritorios de los miembros de la Legislatura. Sigue:
“El audaz y desacreditado públicamente lobby de la Standard Oil Company y sus aliados corporativos asociados se han visto obligados a huir de la planta de la Casa de Gobierno .. Sus métodos, sus demandas y su política de acaparamiento de saqueo que se impone a la convención constitucional y a la administración del Estado durante 1920 y 1921, ha agitado este Estado que el pueblo estaba a punto de levantarse con disgusto y tirar esa institución de los bordes de nuestra república como una medida de autodefensa.
“Si uno de un año nace en diciembre, comienzan a cobrarle impuestos en enero y el fiscal continúa imponiéndole hasta que muere. Pero si el petróleo se lleva al subsuelo, este se grava una sola vez y luego termina el impuesto.
“Por mucho que me arrepiento, la necesidad obliga a que debo decirles que hace algún tiempo el Sr. J Y Sanders se interesó en las propiedades o una empresa encubierta en un acuerdo hecho con la Ohio Oil Company, una subsidiaria de la Standard Oil Company de Nueva Jersey. El Sr. Sanders está ahora en Baton Rouge, que aparentaba estar más bien, o algo, desinteresado en la materia, haciendo todo lo posible para derrotar al impuesto de 3 por ciento, tal como lo hizo cuando estaba en la convención constitucional.
“Sr. J Y Sanders es el autor de nuestro aumento de impuestos más reciente y último de más de 5.000.000 de dólares al año en los vagones, camiones, vehículos, buggies, etc., y esto ocurre a la gente y su propiedad que ya habían sido gravados. Sr. Sanders era un abogado del consejo de asuntos y el creador de los
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guardas de caza. Votó por cada aumento de salario en la convención constitucional. Ahora, después de la adición de estas cargas a las personas pobres, es que va a permitir a través de una propuesta evitar los impuestos a los trusts petroleros! ”
Sanders emitió una respuesta que inmediatamente le respondí. Nunca regresó a la pelea. El proyecto de ley del 3% de impuesto al trust petrolero a partir de entonces pasó las dos cámaras y el Gobernador lo firmó.
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CAPÍ TULO VÍ
JEFE DE LA COMISIÓN DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
CON la Comisión de Ferrocarriles estando dos a uno contra mi línea política general me quedé un miembro de la minoría hasta el 22 de noviembre de 1921, cuando el Comisario John T. Michel murió en su casa en Nueva Orleans. Con la elección de otro miembro de la Comisión para tomar su lugar, bajo las promesas de una plataforma tal como la mía de una reducción en las tarifas telefónicas, Yo fui elegido a la presidencia de la comisión.
Pusimos el caso de teléfonos en discusión. Esta tenía entonces casi dos años, en espera de la aplicación de nueva audiencia. La Comisión, bajo mi presidencia, se reunió para escuchar los argumentos dentro de cuatro días.
Inmediatamente después de la sesión de la Comisión que se llamó al orden, con la introducción del caso del teléfono, el abogado de la compañía dio un paso adelante con una moción.
“Deseo presentar una moción”, dijo, “para recusar al nuevo miembro de la Comisión que está sentado en este caso. Presento adjunta una tarjeta de campaña electoral en la que esta su fotografía con la declaración, ‘voy a votar para reducir las tarifas telefónicas. “La moción se lee. . . “.
“No leas la moción” Di instrucciones, como el presidente. “No vamos a permitir que la moción sea leída en esta ocasión ni nos entretendremos con ella. No hay ninguna disposición en la ley para recusar a un miembro de una Comisión de Función Pública, independientemente de qué tipo de promesa de campaña él hace”.
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“Que se muestre en el expediente,” el abogado de teléfonos se comprometió a instruir, “que el presidente anuló este movimiento sin consultar a los demás miembros. ”
“Que nada se mostrará en el registro, excepto lo que digo se mostrará en el expediente,” di instrucciones al reportero. “Y ahora yo instruyo el consejo…
“Voy a tener la constancia que muestre del registro…” el abogado insistió.
“Usted va a la cárcel si se infringe al procedimiento de la Comisión un minuto más”, anuncié.
El caos acto seguido terminó. Discusiones en el expediente del caso se celebrarán en el plazo de unos días.29
Volví a mi casa en Shreveport con el registro completo de las actuaciones en el caso y comencé la preparación de una opinión y orden. A su finalización, llamé a la Comisión en la sesión especial y dictó el mismo, anulando los aumentos en las tarifas telefónicas, que habían sido otorgados por la antigua Comisión, y ordenar el restablecimiento de las tarifas y cargos vigentes con anterioridad a ese aumento.
La compañía telefónica presentó una demanda en la Corte de Distrito de Estados Unidos en Nueva Orleans. Me puse yo mismo en el control del litigio como abogado jefe. Nuestro Fiscal General, el juez A. V. Coco, me dirigió una carta erizado de todo el resentimiento del que era capaz.
29 El argumento ante los tribunales de los Estados Unidos para recusar al nuevo miembro de la Comisión no se observó en las opiniones
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Juez Coco era de unos 64 o 65 años de edad, de físico fuerte, guapo y digno en apariencia. Había corrido por varias oficinas, había sido derrotado varias veces, y había sido elegido en varias ocasiones.
En una de sus carreras por el Congreso contra el congresista Sam Robertson, del Sexto Distrito de Luisiana, el Juez y el congresista Robertson comprometidos en un debate conjunto en un almacén de arroz en Crowley, Louisiana. El juez Coco condenó el arancel sobre el arroz. Congresista Sam Robertson se levantó y propuso una pregunta al juez, a saber:
“Juez Coco, por favor, dile a la audiencia cuanto es el arancel sobre el arroz de que usted está hablando.”
El juez detuvo por un momento, y parecía pensar por un instante.
“Señoras y señores”, dijo, “Este congresista aquí se ha sentado en la Cámara de Representantes durante catorce años y él no ha aprendido aún lo que el arancel sobre el arroz es. Él quiere que le diga lo que es. No lo haré. Vamos a salir del Congreso y dejar que alguien vaya allí que sabe algo al respecto “.
Inmediatamente después de la reunión, el juez Coco se informó en ese momento no había ningún arancel sobre el arroz.
Preparé los escritos y alegatos de la Comisión en el caso de teléfono y tomé la delantera en el tribunal de tres jueces. Por una votación de dos a uno el tribunal de tres jueces dictaminó que la orden que yo había escrito debe quedar en pie.30
30 Cumberland Telephone and Telegraph Company v. Louisiana Comisión de Administración Pública, 283 Reportero Federal, en la página 265.
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La Compañía apeló en una orden de un juez, que logré dejar de lado, todo lo que resulta en una situación jurídica complicada ante varios tribunales.
El mandato de la nueva Comisaría estaba a punto de terminar. En su deseo común de enterrarme políticamente, de una vez para siempre, todas las fuerzas políticas en Luisiana se comprometieron a unirse en apoyo de la candidatura del oponente al nuevo miembro de la Comisión.31 Sin embargo, las complicaciones hicieron la unión imposible. El nuevo miembro fue reelegido.
Mi solicitud de disolver la apelación del Juez Foster, con orden judicial mientras dure la apelación, se argumentó32 y se dictó una decisión en nuestro favor.
La situación jurídica de este caso era tal que la compañía telefónica lloró por la paz. 467,000 $ fueron devueltos a los usuarios de teléfonos de Luisiana en efectivo y las tasas se redujeron un millón de dólares por año.
31 Artículo Nueva Orleans, 10 de julio 1922.
32 Huey P. Long, a instancia de parte, y Cumberland Teléfono y Compañía Telegraph v Louisiana Comisión de Administración Pública, 260 EE.UU. 212.; 754 759.
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CAPÍ TULO VÍÍ
PRIMERA ELECCIÖN PARA GOBERNADOR, 1924
Tal vez pueda calificar como un producto del crisol de culturas en mis venas circula la sangre de inglés, Holandés, galés, irlandes, escoces y antepasados franceses. Un eminente etnólogo ha tenido a un gran esfuerzo para demostrar que una mezcla tal produce uno capaz de conflicto.
Procedí de inmediato contra la Standard Oil Company, que tiene proceso de la Comisión emitida para obligar a llevar sus libros y registros ante nuestro cuerpo. El litigio comenzó. Fue en proceso cuando los asuntos se suspendieron durante las vacaciones de verano de los tribunales. Antes de que volvieran a reunirse en el otoño me había convertido en un candidato a gobernador. Un auto de medida cautelar se había emitido fuera de la Corte, en Baton Rouge para detener nuestras audiencias. Tomé la vía del desprecio, ignoré la medida cautelar, procedí con audiencias y solicité un recurso ante el Tribunal Supremo. Me fue confirmada.33
En mi trigésimo cumpleaños 30 de agosto de 1923, anuncié mi candidatura a gobernador en las elecciones primarias que se celebrará en enero de 1924.
Yo no tenía ni periódicos ni apoyo político organizado, aparte de mi propia facción dispersa.
Tampoco podía conseguir mención favorable o gratuita por cualquiera de los periódicos, que me dieran menos que
33 Servicio Público Louisiana Ccommission v. Standard Oil Company de Louisiana, 154 Louisiana Reports, 157.
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ningún crédito por todo lo que había hecho hasta ese momento. Advirtieron contra las actividades desenfrenadas con las que las personas pueden ser afectadas si llegara a convertirme en el gobernador.
Por lo tanto me dirigí a condensar algunos de los editoriales de estos periódicos y publicarlos en forma circular de la siguiente manera:
NO LO OLVIDEMOS! EDITORIALES DEL PASADO
Item
Sr. Long ha puesto la acción en la Comisión. El realmente ha regulado las empresas de servicios públicos en su jurisdicción. El Comisionado Long ha manejado el caso en contra de la compañía telefónica hábilmente. Él trajo un nuevo punto de vista a la práctica de los servicios públicos en Luisiana, y galvanizó la Comisión con una nueva vida. Una rebaja de la compañía telefónica es como maná del cielo. En editoriales New Orleáns Item artículo el 17 de mayo de 1922, 21 de diciembre 1922 y 19 de enero 1993.
Times Picayune
La victoria del Estado (en el caso de teléfono) radica en el hecho de que lo que fácilmente podría haberse convertido en un litigio interminable se ha escapado, ese reembolso se habrá asegurado por una gran suma exigido por error, y que una lista de precios se han puesto en fuerza suficientemente cerca de las tasas antes de la guerra para armonizar con la idea de crecimiento razonable del ciudadano medio. Desde editorial del Times Picayune, 17 de enero 1923.
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Daily States
Con frecuencia hemos elogiado los servicios públicos del Sr. Long y especialmente sus esfuerzos para asegurar a la gente un trato justo con respecto a sus relaciones con las empresas del Estado. En todas las controversias entre las personas y las empresas que se ha parado en los cuatro lados. . . . Cuando el Cumberland entró en el Tribunal Federal, como un abogado muy capaz, Sr. Long afirma su derecho como abogado de la Comisión de Administración Pública. Fue su argumento de que ganó la decisión de la Corte de tres, y fue su argumento ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos que se encuentra en la base decisión del Lunes . . . . Él tiene derecho a la gratitud de la gente para la excelente pelea que ha hecho en este caso en nombre del público. . . . Casas comerciales y residencias son haber vuelto sobre $ 440.000 y las nuevas tarifas. . . . El público no podía haber llegado como mucho, sino por los esfuerzos persistentes del Sr. Long en su nombre. Desde editoriales en Nueva Orleans Unidos, 01 de diciembre 1922 22 de noviembre de 1922, 18 de enero 1923.
Oil World
Nuestra predicción es, también, ante el Comisionado Long s presentará la Standard Oil, y habrá algo hecho, y el viejo John sabrá que Luisiana existe en el mapa. Oil World del 19 de mayo 1923.
Shreveport Times
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La decisión de la Corte de Estados Unidos, la disolución de la orden de restricción temporal del Juez Federal Rufus E. Foster en el caso Cumberland Telephone Company, es una victoria para Huey P. Long, presidente de la Comisión de Administración Pública de Louisiana. Sr. Long argumentó personalmente el caso de la comisión tanto en el tribunal de distrito y la Corte Suprema de los Estados Unidos. Y ahora él ha ganado. La victoria no es de su propio interés, sino de la confianza pública. Es una victoria de un representante público para el pueblo. La Compañía Cumberland. . . La suma a devolver es $ 440.000, y los ahorros futuros para el público será pagar los totales más grandes. Desde editoriales Shreveport Times, 01 de noviembre 1922 y 16 de enero 1923.
Baton Rouge State Times
(Standard Oil Defensor)
(Enemigo Jurado de Huey P. Long)
Ha habido una cierta ruido de bocina innecesario sobre quién tiene el crédito por reducción de las tarifas telefónicas. . . . Pero el mérito de una reducción, en su caso ha de ser asegurado, pertenece a Huey P. Long. No nos inscribimos a nosotros mismos como una campaña para el Sr. Long, pero siempre queremos ser justos. . . . Mientras tanto, si hay algún crédito a cualquiera por cualquier cosa que se ha logrado en el caso tarifa telefónica hasta la actualidad, que el crédito pertenece a Huey Long. Ha sido su pelea de principio a fin. Editorial del State Times, 23 de noviembre 1922.
Proseguí mi campaña para el gobernador.
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Emitimos muchas otras circulares que me entregó y que la señora Long y nuestros hijos enviaron por correo desde mi casa y mis ayudantes de oficina los enviaron desde mi despacho de abogados en Shreveport. Carteles de la campaña fueron añadidas con mis propias bandas, pues había sido un cuelga carteles en los viejos tiempos y esa experiencia me sirvió en una buena posición.
Conduje mi automóvil y por lo general viajado solo, mi coche cargado de literatura de campaña y botones que me entregué en mis reuniones antes y después de hablar.
En ciertas secciones del sur de Luisiana, siguiendo mis charlas me resultó fácil para asegurar el permiso de los comerciantes y de los hombres de negocios para permitir que cuelgue mis carteles en sus vidrieras. La ciudad fue rotulado por lo general después de mi reunión y al yo partir.
Si, sin embargo, conducí por el mismo lugar unos días después, me encontré con las ventanas despejadas de carteles de la campaña en conjunto
Yo sabía que mi única oportunidad de mantener un cartel en las ventanas era ver personalmente que había sido colocado allí. En una ocasión en la ciudad de Eunice, Luisiana, dos activistas que ayudan en mi campaña estaban conmigo cuando le pedí al dueño de una tienda el permiso para colocar un cartel en su ventana.
“Eso va a estar bien ”, dijo el dueño de la tienda. “Usted acaba de dejar el cartel aquí, y yo lo quito mañana por la mañana.”
Me sentí bastante seguro de que el cartel estaría en la basura de la mañana siguiente, en lugar de en la ventana.
“Bueno”, insistí, “Tengo estos dos hombres contratados para hacer nada más que colgar estos carteles. Son expertos en su línea. De nada sirve que te puso a ese tipo
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de problemas. Consigue ahí, compañeros, y puso un par de carteles” Yo instruí.
Ellos los pegan en la ventana razonablemente seguro.
He encontrado, además, que mis carteles estaban siendo bajados de edificios antiguos y árboles junto a la carretera. Mi experiencia colgando carteles encontró buen uso. Adopté el arte de conducir mi automóvil cerca de los árboles altos. Desde lo alto llegué con un largo martillo en la medida de lo posible, para colgar mi cartel de la campaña más allá del alcance de cualquier mano.
De mis dos oponentes, uno era el vicegobernador sirviendo, y el otro había sido nombrado por el mismo gobernador.
Se había dispuesto para los tres candidatos aparecer en el monumento en la misma reunión en la Plaza Lafayette, en Nueva Orleans el Día del Armisticio.
Yo había planeado un golpe para ese día. Pensé que podría sin duda cambiar el rumbo de la campaña.
Con los dos en la plataforma conmigo, yo pensaba decirle lo siguiente, que se me ocurrió:
Un comerciante en busca de negocios, entró en el de producción y venta de huevos. Cogió una gallina pintada (guinea) que era la gallina más ponedora, pero cuando sus instalaciones se cubrieron con la gallina su cacareo y clica era tal que no podía soportar su raqueta constante. Por lo tanto, concluyó criar un cruce entre la guinea y algunas aves que no poseen la carcajada objetada. Así que tomó dos huevos del nido de una guinea; uno de los cuales los coloco bajo un pavo, el otro de la que puso bajo una gallina clueca, esperando que al salir del cascarón, una con una mezcla entre el de guinea y el pavo, la otra un cruce entre el guinea y la gallina, confiando en que a través de la raza cruzada de uno u otro, se desarrollaría un ave con las
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cualidades que ponen como las jabadas y menos su risa y cloqueo.
Cuando los productos del experimento crecieron a tamaño completo, eran guineas, aún con el cacareo y cloqueo.
Ahora, señoras y señores, la mirada en mis dos oponentes en esta plataforma; ambos vienen del nido político de John M. Parker. Uno de ellos ha sido puesto en la incubadora del Anillo de Nueva Orleans, el otro ha sido puesto en el nido del Anillo Sullivan. Ambos huevos son Parker completo. Uno se supone criar un cruce de perder el cacareo de Parker y el otro se supone criar un cruce de perder el puntal Parker. Pero, señoras y señores, antes del día de la inauguración se han llegado, desde la escotilla de estos candidatos tendrá nada más que dos hombres con la misma risa, clica y se pavonean como usted tuvo durante los últimos cuatro años.
Los candidatos de oposición, en ningún momento aparecieron en la plataforma conmigo, de alguna manera se enteró de que yo había planeado algún tipo de paso en falso para la ocasión en la plaza Lafayette.
La multitud más grande en la historia de la campaña se había reunido allí para escuchar; pero, en el último momento, ambos opositores enviaron el informe que la enfermedad, accidente u otra cosa prevenía su aparición.
Fui a través con mi ejemplo, pero sin los dos candidatos sufrió la pérdida de su efecto no pudieron darme el impulso esperado.
Durante la última parte de la campaña, apareció la posibilidad para mí de estar en la segunda primaria. Yo había estudiado cuidadosamente el Estado. Tenía la esperanza de entrar en la segunda primaria, ya que tuve cuando me postulé para Comisionado de Ferrocarriles, por
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la razón de un voto pesado en el país y en lugares donde menos se sospechaba mi fuerza.
En la noche anterior a la elección, un fuerte aguacero cayó en todas las partes del Estado.
La cuestión del Ku Klux Klan fue inyectada.
Uno de mis oponentes obtuvo apoyo casi sólido del Klan, y mi otro oponente un sólido respaldo contra el Klan. El Estado, despertó y se divide en amargo conflicto religioso, hábilmente manipulado por las corporaciones y los periódicos, me dejó fuera de la carrera en muchos lugares.
No había necesidad de plenos beneficios para mí saber de mi derrota. Lo supe cuando se reportó el primer cuadro. Alguien me dijo por la tarde.
“¿Has oído hablar de la primera caja?”
“No”, le dije. “Qué es?”
“Es la caja de Clay. 61 votos emitidos allí y conseguiste 60 de ellos”.
“Yo gané”, le contesté. “Debería haber habido 100 para mí y 1 en contra mía. El cuarenta por ciento de mi voto país se pierde en esa caja. Será tan grande en los demás”.
Fue un caso de
“Levántate y brilla,
Ponte de pie y tómalo! ”
La votación fue, en números redondos, Fuqua 81000, Bouanchaud 84000, Long 74.000. Yo arrastre en el país sobre los dos oponentes, pero corrí tan mal tercero en Nueva Orleans para ser segundo.
Me senté a mi bufete en Shreveport. Hubo considerables litigios privados en espera de atención. Yo estaba en seria necesidad de dinero. De inmediato me envolví en la preparación y ensayo de demandas, a veces hasta dos a tres en un día.
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Entre estos casos fue muy importante la participación de la reorganización del banco más grande en el norte de Luisiana. En representación de uno de los ex directores de ese banco, me trajo una demanda contra el banco y siete de sus funcionarios y directores anteriores. Logré cancelar una garantía de alrededor de 100.000 $ y recuperar 5000 $ en concepto de daños34. Otro demanda en un pagaré, que defendí, dio lugar a un acuerdo de manera que hice un ahorro para mi cliente de algunos cientos de miles de dólares.35 En otra de estas demandas la sentencia se dictó en contra de nosotros por unos trescientos mil dólares. El caso fue apelado, lo que resultó en un cambio completo y absolviendo a nuestro cliente de toda responsabilidad.36
En algunos de estas demandas mi éxito se debió en gran medida a un abogado asociado muy capaz, el Sr. Robert A. Hunter.
Aquí debo reconocer mi deuda con algunos de mi oposición corporativa. Si poseo alguna cualidad o si he adquirido algún aprendizaje especial en la ley o los asuntos públicos, se lo debo en gran parte a la oposición que los grandes intereses han ejercido y la intensa investigación y el esfuerzo que en todo momento me obligan a hacer.
34 Bernstein v. Comercial Banco Nacional et al., 153 Louisiana Informes 653 y 161 Louisiana Reports, 38. El caso se decidió en contra de Bernstein en una excepción. Fue apelada y revertida. El caso fue nuevamente decidido en contra de Bernstein sobre el fondo. Fue apelada y revertida y las sentencias dictadas a favor de Bernstein.
35 v Comercial del Banco Nacional. ER Bernstein y EM Brown, Jr., Primer Distrito Co urt, Caddo Parish, Louisiana, número de expediente 35338, 35339 y 37710.
36 William F. Smalley et al., Receptor de Tex La Homa Petróleo
Company v. ER Bernstein y EM Brown, Jr., 165 Louisiana Reports, página 1.
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Mi pelea con la Standard Oil Company continuó hasta que estuve más o menos vindicado. Si bien el Tribunal de Justicia declaró que no tenía jurisdicción sobre su refinería, sus líneas de tubería nunca fueron, sin embargo, declaradas ser portadores comunes y necesarios para el transporte de petróleo de nadie.37
Busqué a prescribir un conjunto de tasas y órdenes preliminares para la compañía petrolera. Nuevamente buscaron una orden judicial, la cual fue concedida por la Corte del Distrito en Baton Rouge.
Mi mandato como miembro de la Comisión de Administración Pública de Louisiana expiró.
La administración del gobernador Fuqua, que me había derrotado a Gobernador, de todo corazón se oponía a mi reelección a la Comisión de Servicio Público. Puse poca atención, sin embargo, para mi campaña de ese año, porque estaba más preocupado por el candidato de oposición a la administración del Estado para el Senado de los Estados Unidos, mi muy amargo, enemigo personal, el Sr. L E Thomas, el alcalde de mi hogar Ciudad de Shreveport.
Si alguna vez ha habido un político semejante al gato con nueve vidas, tiene L E Thomas. Ha ocupado cargos empezando por los de 90; a pesar de que ganó en la campaña política para el gobernador, nunca se presentó con ellos como un partidario principal, aunque reclamado por su oposición una gran responsabilidad para todos los candidatos.
Yo me había opuesto a Thomas cuando él se presentó como uno de los cuatro candidatos para el cargo menor de miembro del Comité del Partido Demócrata para un
37 Louisiana Comisión de Servicio Público v. Standard Oil Co. de Luisiana, 154 Louisiana Reports, página 55
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distrito del Congreso. Tres debían ser elegidos de los cuatro candidatos, y así lo asuntos que Thomas corrió cuarto y se quedó fuera manipulado.
En los talones de que la derrota él se anunció a la alcaldía de la ciudad de Shreveport, y derrotó cinco candidatos por una clara mayoría de alrededor de dos a uno.
Mi esfuerzo para derrotarlo en sus diversas campañas sólo era igualada por la intensa oposición se hizo para derrotarme en varias campañas que hice.
Sr. Thomas hizo repetidas y mordaces denuncias de mi campaña, que le dije en la plataforma:
En el país de donde vengo, más cada verano celebramos un renacimiento religioso llamó a una reunión de campamento. La gente vino millas delanteras alrededor, con lo que sus cestas de la cena. Predicación duró todo el día, con la cena en el suelo al mediodía. Por supuesto, el clima estaba caliente.
De vez en cuando uno de los bebés se ponía en caliente y displicente, y finalmente empezar a gemir y llorar. Para mantener el predicador de ser perturbado era costumbre que las madres se mezclen un poco sustancia seca de galleta, mantequilla y azúcar, que se ponen en un trapo y atadas con una cuerda, y lo llamaron a una teta azúcar. Cuando el joven un ‘hizo la primera borrasca ponen la teta de azúcar en la boca. Él chupar fuerte, queda convertido en silencio, y luego a dormir.
Estos eran los días antes de que aprendiéramos acerca de la teoría de la higiene y los gérmenes. Si estalla otro, tomarían el azúcar “tit” fuera de la boca del bebé que estaba dormido y lo pone en la boca del otro. Si aún otro comenzó a molestar, que entregarían
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el mismo azúcar “tit”, hasta que lo pusieron a dormir, y hasta que el azúcar “tit” estaba gastado.
Pero señoras y señores, en el nacimiento de la azúcar “tit” del Estado de Luisiana desembarcaron en la boca de L E Thomas. Ha estado ahí desde entonces. Ha llevado a cabo una docena de ellos. Ahora él está pidiendo por más.
Pero L E Thomas no estaba siendo superado si podía evitarlo. Se reincorporó en especie. Él dijo:
Un hombre estaba pasando por el infierno. El diablo le mostró una caja de hierro grande, con pesos pesados sobre él, y un gran candado. El hombre era curioso. Cogió la caja.
“Vamos a echar un vistazo al interior de esta caja,” le dijo al diablo.
“¡Oh, no!”, Dijo el diablo. “Eso no esta Huey Long allí. No lo podemos dejar salir. Iría a hacerse cargo del infierno si lo hiciéramos”.
Senador Ransdell, el oponente del Sr. Thomas, fue reelegido por amplia mayoría. Recibí las gracias del senador de mi apoyo, que él describe como “muy valioso”.
Me volví a la oficina del Comisionado de Servicio Público en la misma elección por una mayoría de alrededor de ocho a uno, llevando a veintiocho de las parroquias veintiocho de mi distrito, incluyendo la parroquia natal de mi oponente, en la que le derroté por un mayoría de unos siete a uno.
Broussard Sanders elección senatorial
Dos años más tarde, en 1926, la administración del Estado, con el apoyo de la administración de la ciudad de New Orleans, avanzó su “caballo de batalla”, J Y Sanders, ex gobernador, como candidato para el Senado de los
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Estados Unidos en contra de Edwin S. Broussard. Tomé el testigo para el senador Broussard. La campaña que siguió fue muy acalorada.
Prácticamente todos, si no todos, de los discursos que el senador Broussard hizo en la campaña eran de la plataforma conmigo. Era casi imposible conseguir que romper con los políticos e ir a la cama por la noche, o para obtener de él por la mañana, como resultado de esas horas de la madrugada.
Hicimos de cuatro a seis discursos por día. El senador no pudo hablar más de unos pocos minutos en cada reunión, en una gira de conferencias tan difícil y prolongada, pero yo era capaz de hablar durante el tiempo que una hora o más cada vez. Cubrimos el Estado en veintiún días,
El Sábado, 11 de septiembre 1926 anterior al martes de la elección, el Distrito de Luisiana del Norte, que yo representaba, fue concedido por el Gestor de campañas Broussard, en un anuncio público, a favor de Sanders por varios miles de votos.
En la noche de la elección, con decepciones en los primeros resultados de Sur de Luisiana, algunos de la facción Broussard estaban a punto de reconocer la derrota. Llamé por teléfono de Shreveport y les di la noticia de que incluso sus cifras escrutadas públicamente para Norte de Luisiana, podrían reducirse varios miles. Acto seguido, se anunció que había una posibilidad de ser ganador. El Senador Broussard fue reelegido por una mayoría de 3.479 votos.
MÁS DESGRACIAS POLÍTICAS
Pero la campaña de 1926 fue en general desastrosa a mi fortuna política. El hermano del nuevo miembro de la
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Comisión de Servicio Público le ha dado un aumento de sueldo por la administración Fuqua. Ambos han comprometido su apoyo al candidato del gobierno, ex gobernador Sanders, para el Senado de Estados Unidos.
Los partidarios de Sanders para el Senado respaldaron al candidato a Comisionado de Ferrocarriles en el Distrito del Sur de Luisiana, quien se declaró a sí mismo por el senador Broussard para el Senado.
Estaban listos para eliminar a Huey Long de presidir la Comisión de Administración Ferrocarriles.
Tenía las manos atadas porque estaba ocupado con tratar de salvar la elección Broussard y debido a la hostilidad antes conocido entre Taylor y yo. Por lo tanto era de poco valor, lo que podía hacer por cualquier declaración en nombre de Taylor en oposición al esfuerzo que se hizo en mi contra.
Por fin, un candidato fue elegido miembro de la Comisión de Administración Pública que rápidamente votó con el otro miembro de sacarme de la presidencia.
“He patinado sobre hielo delgado durante seis años para seguir siendo la cabeza de esta Comisión,” anuncié al público. “Con dos miembros siempre dispuesto a votar en contra mía para ser el presidente, es sólo ahora que cualquiera de los dos nunca han sido capaces de votar por el otro.”
Poco después de que yo había sido desplazado como Presidente de la Comisión me fui a la capital para asistir a lo que entendí que ser una reunión de la Comisión. Cuando el inicio se llamaba tomé mi asiento. El nuevo presidente anunció:
“Eres bienvenido a sentarte aquí como espectador, pero esta audiencia de la Comisión está bajo una resolución de la Comisión firmado por dos de nosotros, lo que me autoriza para sostenerlo.”
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“¿Entiendo”, le pregunté, “de que una resolución de la Comisión que ha puesto a cargo de la audiencia, y como miembro de la Comisión, no se supone que sentarse en ella?”
“Así es”, respondió.
“Muy bien”, le anunció públicamente. “No voy a permanecer aquí por un tal procedimiento”
En el primer día de la nueva organización de la Comisión, todas las órdenes que había emitido en contra de la Compañía Standard Oil y muchos otros intereses se dejaron de inmediato a un lado y anuladas y sin rumbo, y muchas demandas que yo había dejado pendientes en los tribunales durante años para establecer la jurisprudencia y los derechos públicos fueron eliminadas.38 Por fin ningún
38 Orden de Louisiana Comisión de Administración Pública, firmado por Williams y LeBlanc, despidiendo litigios Standard Oil:
Decreto Nº 123, firmado por el presidente de Huey P. Long, se mostró de acuerdo en los otros dos comisionados, de fecha 5 de mayo de 1923, golpeado fuera de $ 9,120,180.64 del valor reclamado en las tuberías por la Norma Pipeline Co .; petroleo también se requiere para ser aceptado por las líneas de transporte comunes en cantidades de 1.000 barriles o más, y más que el petróleo debe ser almacenado durante 48 horas después de llegar a destino libre, con una carga de 10c por barril cada diez días siguientes. Ver Louisiana Comisión de Servicio Público, Tomo 1923 24 25, páginas 41 a 45 inclusive.
Decreto Nº 433 de la Comisión de Administración Pública de Louisiana, firmado por los Comisarios Francis Williams y Dudley LeBlanc 16 de diciembre de 1928, sin tener, estipula “que la orden núm 123 de la Comisión de Administración Pública de Luisiana de fecha 05 de mayo 1923, publicado en caso 197 en la agenda de la Comisión de Administración Pública de Luisiana, sea y la misma quedará revocada, anulada, revocada, y dejar de lado y anulado en todos los aspectos “.
En relación con el último fin, la Comisión de Administración Pública de Luisiana aprobó Estándar Pipeline Co. de tarifa local Luisiana No. 4, entre otras cosas, que estipulan que las empresas deben enviar a través de sus líneas de petróleo en ciertos tipos de “no
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abogado corporación o funcionario sujeto a regulación por parte de la Comisión asumió que sea necesario tomarme en cuenta además, y ninguno lo hizo.
Había, sin embargo, tomado ventaja temprana de la oportunidad de proveer para el transporte de petróleo por ferrocarril a bajos costos y órdenes que presenté en ese sentido materialmente protegí operadores petroleros independientes del futuro.39 Las compañías petroleras en las que había estado interesado hacía mucho que han “congelado y fuera.” El petróleo producido en nuestros contratos de arrendamiento que vendimos por $ 1.55 por barril hasta que fue declarado “inútil” por las sociedades fiduciarias petróleo, subieron de precio a tanto como $ 3.00 por barril cuando las intereses del trust tomaron el campo.40
Después de mi destitución como presidente de la Comisión de Servicio Público, me dieron más tiempo para dedicarme a mi práctica de derecho privado. Había crecido a pasos agigantados. Trabajé por las noches para aprovechar las oportunidades.
Me detengo aquí para decir que mi esposa y los niños pagaron un precio muy caro por las peleas que tuve contra los poderes atrincherados del Estado. Con la excepción de algunos pocos casos grandes, siempre había representado generalmente sólo los clientes de la clase más pobre. Mis
menos de 100.000 barriles.” Esta disposición, junto con las disposiciones anulando el derecho del expedidor a tener 48 horas en el que mover su petróleo, han hecho imposible que las tuberías sean utilizados como portadores comunes. Un operador de petróleo lo suficientemente fuerte para retener a 100.000 barriles de petróleo al mismo tiempo, no necesita una ley línea de tubería o tasa.
39 Orden de 72 Comisión de Servicio Público de Luisiana.
40 El tipo de tubería citado puede haber sido un poco menos, pero una prima sobre el precio de cotización se paga con frecuencia.
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honorarios eran muchos pero pequeños. Se requiere un trabajo continuo para ganarlas.
Yo había persistido en un curso de no tomar ningún negocio que me podría requerir para actuar contra cualquier hombre pobre.
Ahora teníamos tres niños brillantes que habían aprendido casi por el tiempo que podían caminar de pegar carteles y enviar por correo literatura para campañas. El mayor de mis hijos era una niña llamada Rose, igual que su madre. El siguiente hijo era un niño, a quien hemos llamado Russell Billiu después favorito de mi esposa. El niño más joven era otro chico llamado Palmer Reed, quien nació el día que fui acusado en Baton Rouge y le di el nombre de dos de mis abogados en el caso. Sin la lealtad de una mujer y sus hijos no me podría haber elevado a algo en la vida pública, tuve todo para el éxito completo. Lo que más me duele en el corazón de perder una campaña política fue la decepción de nuestros hijos, que no eran capaces de entender cómo la gente podía dejar de elegirme.
Cuando los millonarios y las corporaciones de Luisiana lucharon entre sí, tuve la oportunidad de aceptar un empleo altamente remunerado de uno de los poderosos para luchar contra varios otros que eran aún más potentes. Entonces hice algunas grandes comisiones con las que he construido una casa moderna en la mejor zona residencial de la ciudad de Shreveport a un costo de 40,000 $.
Mi familia estaba feliz y contenta en su nuevo entorno. Animado por la paz y tranquilidad de una vida política menos activa, estuve considerando asentarme por completo a mi negocio de leyes y sin perseguir ambiciones políticas adicionales.
Mientras adelantaba mi práctica de la ley en la casa, Yo también formé una alianza en el Estado de Arkansas. Me
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dediqué gran parte de mi tiempo a la práctica en la parte sur de ese Estado.
Además causa de mi actitud hacia tener menos que ver con la política llegó con la muerte del gobernador Henry L. Fuqua, quien fue sucedido por el Vicegobernador O H Simpson. El Gobernador Simpson había apoyado la reelección del senador Broussard. Se sabía que sea sería un candidato para sucederse a sí mismo.
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CAPÍ TULO VÍÍÍ
LA INDIGNACIÓN POR EL PEAJE DEL PUENTE
NUEVA ORLEANS está rodeada en gran parte por el agua hacia el norte, al este y al oeste, con el Golfo hacia el sur. Con la llegada del automóvil la necesidad de puentes en la ciudad se acentuó. Por lo tanto, se convirtió en una cuestión de cuándo, cómo y en qué forma se proporcionarían puentes de automovilismo desde y hacia esa ciudad. La política que se adopte en relación con Nueva Orleans, sin duda, debe controlar la construcción de otros puentes en todo el Estado, en las que hay muchos arroyos, ríos y pantanos grandes, algunos de ellos, en varios lugares, más de una milla de ancho.
En 1918, se había aprobado en una enmienda a la Constitución de Luisiana, un puente de conexión de paso gratuito que debía ser construido por el Estado sobre el lago Pontchartrain al norte de la ciudad de Nueva Orleans.41 Pero la administración Sanders Fuqua, al entrar en el poder en 1924, luchó para anular o al menos para hacer inoperante dicha disposición de la Constitución y promovieron la adopción de una política de peaje para el puente del Estado.42 (36)
Por lo tanto, el 26 de febrero de 1925, la Comisión de Carreteras de la administración hizo un contrato con lo que se conoce como el Watson Williams Syndicate,
41 Ley de 18 de la Sessiorn extra de 1918, Louisiana.
42 Ley 141 de 1924, Luisiana.
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estableciendo un peaje en el puente de sobre el lago Pontchartrain. En las negociaciones con la Comisión de Carreteras, el Sindicato a quien se le concedió esta franquicia, estuvo representado por el ex gobernador Sanders como su abogado. Se ha entendido que el señor Sanders tenía otro interés personal en el éxito de la empresa.
Otras empresas que compitieron para la franquicia a través del lago Pontchartrain se quejaron de que habían ofrecido una propuesta más satisfactoria para la Comisión de Carreteras que había sido rechazada.
El ex gobernador de Sanders, el factor de control de la administración Fuqua, y el ex gobernador de Pleasant habían sido aliados políticos cercanos, en contra mía y para la elección del Gobernador Fuqua. Su falla en cuanto a cuales licitantes se les debería haber concedido la licencia por un puente con peaje nos dio la oportunidad de hacer uso de la una para la exposición de la otra. En el fin último yo tenía en mente que ninguno de sus clientes debería beneficiarse, sino que un puente de conexión debe ser construido por el Estado.
“¿En qué podemos a ayudar?” Me preguntaron algunos de mis amigos de Nueva Orleans.
“Ayudemos a Plesant a descubrir a Sanders; luego ayudar a Sanders a descubrir Pleasant. Uno de ellos es peor que el otro “, le contesté.
“Pero, ¿dónde vamos finalmente aterrizar?”
“Vamos a tierra contra los dos, en el tiempo, por un puente libre de propiedad del Estado. Mientras tanto, vamos a ayudarles a cortarse uno al otro en el suelo, si podemos”.
Yo era el Presidente de la Comisión de Administración Pública de Luisiana en el momento. Declarando que los argumentos de ninguna de las empresas deberían haber
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sido reconocidos, pero que un puente de conexión debería haber sido provisto tal como estipula la ley. Yo di amplia difusión a mis declaraciones. Con el tiempo, las personas en protesta por la concesión de la franquicia a sus competidores, se unieron a favor de los puentes libres como la forma más viable de la oposición al contrato Watson Williams.
Bajo la “Franquicia J. Y. Sanders Watson Williams”43, como se le llamaba, los operadores del puente de peaje se cobraría hasta 3,60 $ por un automóvil por cruzar el puente en cada sentido, además de 15c por pasajero, lo que significaba que un coche con cinco ocupantes por ir y venir a la ciudad de Nueva Orleans pagarían peajes de 8.40 $ para cruzar el puente.44
En mi calidad de ciudadano y contribuyente del Estado, como titular de un depósito de conformidad con la ley de 1918 y como Presidente de y en nombre de la Comisión de Administración Pública de Luisiana, yo presenté una demanda para anular la licencia concedida para el puente de peaje del sindicato Sanders Watson Williams. “Mi demanda y otras como esa, todos tratados al mismo tiempo, finalmente se pierden en la Corte Suprema de Luisiana. Sin embargo, el Tribunal Supremo confirmó el derecho del Estado para construir un puente libre bajo la ley de 1918 en el punto especificado, pero en ningún otro45. De lo contrario el contrato de peaje impedía un
43 Acta de Louisiana Comisión FEighway, 26 de febrero 1925.
44 Comisión de servivio público de Luisiana vs Comisión de Trenes de Luisiana et al.,158 Louisiana Reports 932, 106 Southern 385; Talbot v. Louisiana Comisión autopista, 159 Louisiana 909, 106 Sur 0.577.
45 Informe de la reunión masiva convocada por Huey P. Long celebró en Baton Rouge, Louisiana, para puentes libres; en todos los periódicos de Nueva Orleans el 2 de junio de 1926. Consulte la página frontal de los Tiempos Picayune de esa fecha.
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puente en cualquier otro lugar a través del lago. La administración de Fuqua había agotado en gran medida los fondos de los cuales dichos puentes gratuitos deben ser construidos. Por otra parte, hubo un medio por el cual dicha administración podría siempre evitar que se acumulen suficientes fondos para construir los puentes libres. Por lo tanto, los titulares de esta franquicia de peaje de puente, que se había organizado en el Pontchartrain Bridge Company, procedieron con planes para construir el puente de peaje privado y anunciaron la venta bonos en los Estados Unidos. En ninguno de sus anuncios, sin embargo, dijeron que los tribunales habían sostenido el derecho del Estado para construir un puente de conexión en paralelo al puente de peaje.
En mi empresa para evitar que este puente de peaje sea construido, y para advertir a la gente en general (no sólo en Luisiana, sino fuera del Estado) que podrían estar interesados en la compra de los bonos del peaje de puente, redacté una orden de la Comisión de Servicios Públicos de Luisiana, declaré que este puente propuesto iba a ser un servicio público, ordenando ser anuladas las tasas establecidas en la licencia por la Comisión de Carreteras y citando a la compañía para mostrar la causa por la cual las tasas razonablemente bajas y cargos para los automóviles por cruzar el puente no deben ser establecidas por la Comisión. Una orden judicial se solicitó de inmediato en mi contra en el Tribunal de Distrito en Baton Rouge, la cual fue concedida. Una apelación fue llevada a la Corte Suprema de Luisiana y la Corte sostuvo que no podía
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tomar ninguna jurisdicción sobre el puente de peaje antes de su construcción.46
En la campaña Broussard para el Senado en 1926, hicimos de los “puentes libres” un tema contra el gobernador Sanders. El Sr. Sanders tuvo tal influencia reconocida sobre el Gobernador Fuqua, que nos hemos referido a la administración como el “Pa” y de régimen “Ma” en Luisiana. La franquicia Watson Williams hizo posible que nosotros derrotáramos a Sanders para el Senado de Estados Unidos.
El consorcio privado del puente de peaje procedió con la construcción, los bonos fueron adquiridos fácilmente por el público desprevenido que nunca estuvieron conscientes en cualquiera de los anuncios de que un puente libre de propiedad del Estado fue requerido por la ley para ser construido en paralelo a la misma.
“Ir construir ese puente”, le dije, “y antes de que lo termine seré elegido gobernador y tendré puentes gratis justo al lado. Usted está construyendo el estadero de buitres más caro que jamás se haya construido en los Estados Unidos”.
No se entiende que el Estado nunca se le permitiría ejercer su derecho a construir un puente libre, sobre todo si se construyó el puente de peaje antes de emprender el puente libre. La administración del Estado se encargaría hacerlo!
El 11 de octubre de 1926, algunos pocos días después de la derrota del Sr. Sanders para el Senado, el gobernador Fuqua murió y fue sucedido por el gobernador O. H.
46 Nueva Orleans Pontchartrain Bridge Company v. Comisión de Administración Pública de Louisiana y otros, 162 Louisiana 874, 111 Sur 265.
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Simpson, que había apoyado Broussard en su elección para el Senado de Estados Unidos.
Mientras el gobernador Simpson se había mantenido al margen en la lucha del puente libre, y no había tomado ninguna banda en él de una manera u otra, que tenía, no obstante, apareció hostil a Sanders. Algunos meses después que se convirtió en gobernador se anunció que iba a continuar con el trabajo para llevar a cabo la ley del Estado en los puentes libres.
“Nos han robado la ropa de Huey Long, mientras estábamos nadando” algunos de mis oponentes empezaron a destacar como el Gobernador Simpson dio a conocer su intención de construir puentes libres.
“Pondré todos mis planes en mi porche frontal, yo repliqué,” y no voy a gritar “Detente ladrón” que hagan su escapada si quieren. ”
El Gobernador Simpson removió la Comisión de Carreteras que servía bajo la administración Sanders Fuqua y nombró a uno aceptable para él mismo. Esa Comisión no permitió los contratos completos de puentes de los puentes libres, pero sí dejó que los contratos para la construcción de algunos pilares sobre los que los puentes libres podrían descansar. Tal era la condición de lucha del peaje y el puente libre en el momento de la campaña para gobernador de 1927-28.
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CAPÍ TULO ÍX
CAMPAÑA PARA GOBERNADOR, 1928
MI renuencia a entrar en una segunda carrera para gobernador pronto se desvaneció, y me encontré haciendo campaña activamente como candidato. Una legión de partidarios políticos pesó en gran medida de mi inicio de la campaña de 1928, los problemas que habían surgido cuatro años antes se convirtieron en tanto en el tema de los círculos políticos de Luisiana, que era prácticamente imposible que yo no fuera arrastrado en el mar de tal lucha.
Designé una fuerza de organización a cargo del señor Harvey E. Ellis, en Covington, Luisiana. Entonces busqué para asegurar algún tipo de organización en la ciudad de Nueva Orleans y un poco de apoyo de la prensa. El coronel Robert E. Ewing, en ese momento el editor de los States diario de Nueva Orleans y del Time Shreveport en Shreveport, que estaba alineado con el coronel John P. SuIlivan en Nueva Orleans, al principio apareció como a punto de abrazar mi candidatura.
Pero las complicaciones no tardaron en desarrollarse. Coronel Ewing tenía un hijo con el nombre de John D. Ewing, que estaba operando, el Time Shreveport en Shreveport, donde yo vivía. En su periódico se atacaba con frecuencia el Departamento de Policía, bajo la jurisdicción de uno de mis amigos, y luego dio causas de detención que ningún departamento, amistoso u hostil, podría ignorar.
En una ocasión había sido detenido y tenía que persuadir a mi amigo a cargo del Departamento de Policía
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para que le ayude. Unos días más tarde, el joven Ewing publicó un ataque severo al Departamento de Policía. Al día siguiente fue detenido por un policía que afirmó que estaba conduciendo por las calles de la ciudad a un ritmo de velocidad en exceso de setenta millas por hora, poseía considerable licor en su aliento.
Mientras está sentado en mi oficina, sonó mi teléfono.
“Huey, es John Ewing. Me han arrestado de nuevo por exceso de velocidad. Tienes que sacarme de ella”.
Mi corazón se hundió. Yo sabía que tenía una tarea. Vi a una situación. Pero me aventuré por la tormenta y llamé a mi amigo, Tom Dawkins, a través del teléfono. Inmediatamente después de mencionar el nombre de Ewing se estrelló el auricular. Entonces me puse en marcha para su oficina.
“No vengas aquí — no vengas aquí” él tronó mientras trataba de entrar.
Yo, por supuesto, fui de todos modos. El juez municipal que preside había anunciado desde el banquillo cuando el joven Ewing había sido puesto en libertad en el caso anterior que, a partir de ese momento, cualquiera que venga después de él, y que se encuentre que ha acelerado por las calles a una velocidad de más de cuarenta millas por hora, será enviado a la cárcel. Después de considerable trabajo logré convencer a mi amigo Dawkins aplazar el caso hasta que el juez tomó unas vacaciones. Luego el joven Ewing compareció ante un juez sustituto, se declaró culpable y fue multado, pero se le dio una conferencia muy grave por la corte temporal.
Yo había pensado que el joven estaba satisfecho. Tendría que haberlo estado, pues había escapado de la cárcel. Mientras tanto, sin embargo, que había visto a su padre en Nueva Orleans, y le había dicho que se deben tomar medidas para corregir la imprudencia de su hijo por
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miedo a las futuras consecuencias. Al enterarse de mi mención del asunto a su padre, y me culpa también de la conferencia que recibió desde el banquillo, el joven estalló en cólera. Su padre era igual de vicioso.
Finalmente fui a la oficina del joven, me senté y razonaba con él lo mejor que pude. Estuvo de acuerdo en que estaba equivocado que no podía ver dónde lo había hecho intencionalmente. Puedo recordar que en ningún momento dio las gracias por mi ayuda en ese o cualquier otro asunto.
Con el tiempo, Sullivan anunció su apoyo por mí. El Coronel Ewing pronto iba a seguir. Queríamos que el apoyo del periódico de Ewing en Nueva Orleans. Era entendido que para llegar a Ewing tendríamos que tomar a Sullivan primero. Nuestras fuerzas argumentaron a favor y en contra de si íbamos a perder más por tomar Sullivan que ganaríamos en conseguir Ewing. El director de la campaña se mostró inflexible en contra de tomar Sullivan para obtener Ewing o cualquier otra persona.
Finalmente me decidí el tema para tratar de satisfacer a todo el mundo.
Inmediatamente después de anunciar a SuIllivan en mi favor, mi director de campaña, el Sr. Ellis, renunció públicamente como mi director de campaña, emitió una declaración quemante que no toleraría el apoyo Sullivan. Él declaró que el nombre de Sullivan era un sinónimo de vicio de diversas formas, en particular los juegos de azar.
Yo estaba un poco soñado al tiempo que los rendimientos finales de la elección muestran el porcentaje de mis votos en la zona afectada por la organización de Sullivan y periódicos de Ewing fueron menos de lo que había recibido en la campaña de cuatro años antes cuando me encontré sin organización política o ayuda de periódicos.
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El 8 de julio de 1927, un cónclave político se celebró en la ciudad de Alejandría, compuesto de todos los grupos que se oponen a mi elección a Gobernador, con el propósito de elaborar algún candidato que posea las calificaciones sobresalientes, el principal requisito de tener una probable capacidad de golpearme. Fue declarado que el gobernador Simpson no fue suficiente para hacer el grado fuerte, y que otro hombre y más fuerte debe ser conseguido. Con considerable glamour, titulares de los periódicos, fanfarrias y barbacoas, todos los participantes se fueron por unanimidad el registro como llamar a la candidatura del congresista Riley J. Wilson para salvar al Estado de Huey P. Long.
El Sr. Wilson, como yo, había nacido en la Parroquia de Winn, y creció un chico de campo. Se había mudado a la parte oriental de nuestra parroquia, donde enseñó en la escuela, se convirtió en juez, postuló y fue elegido al Congreso. Luego fue cumpliendo su decimocuarto año consecutivo. Sus amigos dijeron que había planteado un gran esfuerzo para garantizar el control de inundaciones, que era en ese momento una cuestión bastante animada entre la gente del Estado. Se anunció que su candidatura en gran medida se basa en lo que se había hecho y lo que se proponía hacer en el trabajo de control de inundaciones.
Nuestras fuerzas esperaron alrededor de un mes después de este cónclave en Alejandría y anuncian una reunión que tendrá lugar en la misma ciudad para abrir mi campaña para gobernador. A nuestro mitin asistieron a un público aún más grande que la reunión de nuestra oposición.
Los periódicos y los intereses detrás de la convocatoria de la reunión de Alejandría contra nosotros habían anunciado en general que la reunión se compone de hombres de negocios en la empresa y la política del
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Estado. Ellos anunciaron su encuentro como una reunión de “el mejor elemento.”
Nosotros acto seguido desfilando en todo el Estado con el anuncio de nuestra reunión, que se celebrará en Alejandría con una exhibición de carteles que decían:
CADA HOMBRE UN REY, PERO NADIE LLEVA CORONA
Sr. John H. Overton, nuestro orador principal, describió el conclave de oposición como como una “convención chucuta” en la que los duques, condes y señores de la política del Estado se habían reunido para presenciar el nacimiento anunciado de un nuevo príncipe heredero para presidir los destinos del reino. El imaginó la cigüeña política de llegar, colocando al bebe político, el congresista Wilson, en la cuna, en la que se le entregó del dignatario al dignatario.
El Sr. Overton siguió con la sátira del bebe así presentado estaba en pañales, aún no se había convertido en la edad suficiente para estar solo, mucho menos caminar, y que al tiempo de la elección no sabría “cómo caminar”.
Al responder el clamor que el congresista Wilson debe ser elegido gobernador por razón de su trabajo en caso de inundaciones, le dije:
“Así que ellos buscan para elegir al caballero por su récord de inundaciones! ¿Cuál es ese registro inundación? ¿Por qué ha estado en el Congreso durante catorce años y este año (1927) el agua se fue catorce pies más alto que nunca, dándole un récord de inundación de un pie de alto del agua al año, si es por eso que va a reclamar el crédito
La sátira y la burla de la reunión se extendieron en todo el Estado y casi destruyeron la candidatura Wilson.
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Pasaron meses antes de que pudiera ser revivido. Desde hace algún tiempo parecía que el gobernador Simpson sería el segundo candidato en la carrera. Fue en el discurso que pronuncié en el marco del roble histórico donde Evangeline esperaba a su amante Gabriel, según lo descrito por Longfellow, que dije:
Y es aquí bajo este roble donde Evangeline esperaba a su amante, Gabriel, que nunca llegó. Este roble es un lugar inmortal, hecho tal por el poema de Longfellow, pero Evangeline no es el único que ha esperado aquí en decepción.
¿Dónde están las escuelas que usted ha esperado para que tengan sus hijos, que nunca han llegado? ¿Dónde están los caminos y las carreteras construidas para las cuales se invirtió dinero, que no están más cerca que nunca antes? ¿Dónde están las instituciones para el cuidado de los enfermos y los discapacitados? Evangeline lloró lágrimas amargas en su decepción, pero duró sólo a través de una sola vida. Sus lágrimas en este país, alrededor de este roble, han durado generaciones. Dame la oportunidad de secarle los ojos a aquellos que todavía lloran aquí!
Mi oposición política, señaló a principios de la campaña que incluso si yo fuera elegido Gobernador los hombres que se me oponen en la legislatura serían de 3 a 1.
“Esos hombres nunca defenderán lo que está abogando Huey Long. Ellos lo acusarán antes de que él dure un año como gobernador”, dijeron con frecuencia.
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La guerra estalló entre L E Thomas, el alcalde de Shreveport, y yo mismo otra vez.
El alcalde, en una reunión especial anunciado, me acusó de lo vicios (si los hay) de los cuales no se me había acusado en campañas anteriores.
Anuncié una reunión especial para responder a su ataque. Después acusándolo de exageraciones y otras cosas que dije:
¿Por qué señoras y señores, un chino, un isleños de Fiji y Thomas Made hicieron una apuesta en cuanto a cuál podría soportar estar encerrados más tiempo hasta con un mapurite.
El chino entró a la habitación con el animal y se quedó diez minutos. Luego tuvo que salir. No podía soportarlo más.
A continuación, el isleño Fiji entró y permaneció quince minutos con el mapurite y salió un hombre muy enfermo.
La época de Thomas llegó. Entró y se quedó cinco minutos, y el mapurite abandonó.
Esto y otras cosas fueron demasiado para el alcalde de mi ciudad natal. Él me habría arrestado al día siguiente. Más tarde, el fiscal de distrito presentó proyectos de ley de información.
Por accidente los cargos en mi contra no pudieron especificar que el alcalde era un hombre “de buena reputación”, una afirmación necesaria para procesar a uno por difamación en Luisiana.
El tribunal desestimó el cargo en esa cuenta. El Alcalde Thomas estaba disgustado por este fallo técnico haber dejado de lado las palabras que era “de buena reputación.” Él se había enfriado y se negó a volver a presentar los cargos.
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Pero pronto nos enteramos de que una combinación de intereses se había efectuado entre gran parte del apoyo a Gobernador Simpson y que detrás congresista Wilson para que, si fallaba para asegurar una mayoría sobre los dos en la primera primaria, causa común se hace por tanto las fuerzas Simpson y Wilson detrás de cualquier candidato que se encontraba en el segundo concurso.
Discutí esta situación con mis líderes de la campaña y de los trabajadores. Yo les dije:
“Con el voto grande que se ha registrado en mi contra en la ciudad de Nueva Orleans, es una cuestión de imposibilidad práctica para vencer a estos dos candidatos en la primera primaria; los líderes en estos dos campos son amables y están decididos a estar juntos si hay una segunda carrera, independientemente de que uno tiene que ejecutarlo conmigo”.
“No hay forma de separar esos líderes”, dijo uno de mis trabajadores.
“Ahora, hay una manera”, le contesté. “Debemos mantener la vista en como ellos se están moviendo, uno frente al otro y dirigir nuestro fuego siempre contra el oponente más fuerte, hasta que se convierte en el más débil de los dos, y luego cambiar y dirigir nuestro fuego contra el otro, y guardan las dos matones el cuello y el cuello durante las próximas semanas. Fuego estallará entre ellos tan seguro como un rayo, si podemos hacer eso.”
Hemos seguido ese curso persistente durante varios meses. Parecía que estaba condenado al fracaso cuando un domingo por la noche una de nuestras fuerzas se me acercó y dijo:
“Los periódicos Wilson quieren nuestra droga en Simpson. Ellos han aceptado publicar cualquier comentario que se realice sobre él. ”
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“Vamos a darle a ellos”, le dije. “Ahora ver si no podemos encontrar algunos traidor en nuestro campamento que estará dispuesto a ir a la reunión de Simpson y les informará de que esta otra banda está trabajando para arruinar su candidato. Los tendremos peleando como perros y gatos para el próximo lunes”.
Encontramos un voluntario que “traicionó” la información. No pasó hasta el lunes próximo para que vayan a las greñas.
Los dos candidatos comenzaron a atacarse unos a otros, uno llamando al otro “desconocido”, y el otro tomar represalias con la afirmación de que el atacante estaba “por lo tanto conoce.” Nosotros vertimos todo el aceite sobre el fuego que pudimos.
En la primera elección primaria, ocurriendo 20 de enero 1928, la votación fue el siguiente: Long 126.842; Wilson 81747; Simpson 80.326.
Había derrotado a mis dos oponentes juntos en el país fuera de Nueva Orleans por 7.518 votos. Cada uno de ellos me habían derrotado en Nueva Orleans, el congresista Wilson me aventaja en esa ciudad por 20.425 y el gobernador Simpson superándome por 4.505.
El apoyo Sullivan y Ewing en Nueva Orleans significaba poco.
Mi ex director de la campaña me mandó a decir:
“Qué te dije?”
Sobrepasé el congresista Wilson por 45.095 votos, pero carecía de unos pocos miles de votos de derrotar a ambos oponentes en la primera primaria.
La animosidad que había crecido entre Wilson y Simpson y la derrota de Simpson fue demasiado para los Simpsonites. Ellos se despertaron aún más por el hecho de que el gobernador Simpson había vencido el congresista Wilson fuera de la ciudad por 14.499 votos. Algunos
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afirmaban Wilson había sido contado en el segundo en la primaria en Nueva Orleans.
He perdido Nueva Orleans en todas mis campañas, pero creo que soy uno de los pocos candidatos que nunca ha reclamado que se han contado por ahí.
A pesar del esfuerzo de los directores de campaña por el Estado de Simpson, y las promesas que habían hecho, la Organización de Simpson en la Ciudad y una gran mayoría de los trabajadores del país no toleraría su apoyo al congresista Wilson.
Ellos pronto anunciaron que si se lleva a cabo una segunda primaria entre el congresista Wilson y yo que iban a apoyarme en la carrera.
Yo estaba demasiado cerca de la victoria para cualquier tipo de combinación que me ha vencido.
Mi compañero de fórmula para vicegobernador fue el Dr. Paul N. Cyr, de Jeanerette. Fue elegido.
Los tres de los candidatos a gobernador, sin embargo, Wilson, Simpson y yo, declaramos a favor de permitir los contratos finales para los puentes libres sobre el lago Pontchartrain.
“Va a tener que llevarme en mi registro en este asunto”, le dije, al hablar de este y otros temas.
“Yo tenía un tío,” continué, “que al final de la vida comenzó a unirse a la Iglesia Bautista de la son miembros que muchos de mi familia. En el día en que mi tío iba a ser bautizado, su esposa con el niño pequeño se sentaron en la orilla de la quebrada feliz sobre su conversión. Cuando el predicador hundía mi tío en el agua, flotaba fuera de su bolsillo cara arriba, el as de espadas, y unos momentos más tarde, el rey de espadas.
Como el predicador estaba preparando para apoderarse de él, flotaba detrás de esas tarjetas de la reina y jota de
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picas, y luego fuera llegó el diez de picas. Su esposa vio la situación y gritó:
“‘No le bautice párroco, mi marido está perdido. . . mi marido está perdido!
“Pero el muchacho joven en la orilla gritó con entusiasmo:
“‘No ma! si pa no puede ganar con esa mano, no puede ganar con nada”
“Así que si mi memoria no va a ganar en este punto, no hay nada que puedo darte.”
Hubo líderes prominentes en las campañas tanto de Wilson y Simpson ya sea de amistad o entrelazados con los dueños del puente de peaje cuya influencia se temía ser como para frustrar la construcción de puentes gratis por cualquiera de ellos en caso de ser elegidos, independientemente de su buena intenciones. Es significativo que los intereses detrás de este puente de peaje combatieron solamente mi elección.
Bajo el Gobernador Simpson la Comisión de Carreteras había caído en mala reputación y había dudas en cuanto a lo que podría esperarse de ese cuerpo estaban preocupados por la medida de dejar los contratos finales para “puentes libres” sobre el Lago Pontchartrain.
Cuando mi elección como el próximo gobernador de Luisiana fue concedida, me dieron un banquete por los intereses comerciales de la ciudad de Nueva Orleans.
Mi amigo el juez Foster, fue uno de los oradores. Él dijo:
“La primera vez que miré Huey Long como un chico malo que hace caras en la autoridad, pero más tarde me enteré de que él sabía de sus casos y estudió la ley.”
Hubo otros comentarios igualmente gratuitos. Unos regalos me fueron ofrecidos, incluyendo un cofre de plata, en la que fueron grabadas las iniciales de mi esposa. Los
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intereses detrás de los puentes de peaje estaban entre los presentes, y expresaron el deseo que mi gobierno tendría éxito.
No esperé a ser gobernador, pero pregunté al Gobernador Simpson para iniciar de inmediato el funcionamiento de ferris gratuitos paralelos al puente de peaje. El Gobernador Simpson fue más tarde a formar parte de mi administración. Ordenó los transbordadores gratuitos. La compañía del puente fue a las manos de un receptor poco después que me convertí en gobernador. Se encuentra en una situación de este tipo hoy en día. Su posible $ 8.40 cargo ha caído desde entonces a 60c.
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CAPÍ TULO X
UNA LUCHA LEGISLATIVA
La Legislatura de Luisiana se reunió en el Capitolio en Baton Rouge 14 de mayo 1928.
Antes de la reunión de la Asamblea Legislativa y mi toma de posesión, había hecho un gran esfuerzo para conciliar mis adversarios políticos. Incluso cuando estaba seguro de que iba a organizar ambas cámaras de la Legislatura, hice un llamamiento a mis oponentes para una sesión de armonía, buena voluntad y progreso para el Estado.
Conocí a dos de los líderes importantes de la oposición en una conferencia privada.
“Me gustaría tener la paz para llevar a cabo el programa para el Estado”, le dije
“¿Cuánta paz qué usted nos da cuando estábamos en el poder?”, ellos preguntaron.
“Yo estaba en contra de lo que estabas haciendo. Yo defendí otras cosas que la gente ahora ha aprobado y que ustedes deben ayudarlos a ellos”.
“Esa es la forma en que sentimos”, contestaron.
“Bueno, quiero ser generoso. No tengo ninguna objeción a algunos de sus líderes que tienen importantes presidencias en las comisiones”.
“¿Quién va a controlar las comisiones? ¿Va a entregarlos a nosotros? “, Le preguntaron.
“muy difícil”, le contesté.
“En otras palabras, se le permitirá a nuestros hombres escriban lo que quiere en lugar de dejar que alguien más lo
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haga. ¿Llama usted eso un compromiso? ¿Qué tal el patrocinio del Estado; es la base del compromiso? ”
“Perdiste eso como botín de guerra”, le contesté.
Finalmente uno de ellos se levantó y dijo:
“Creemos que vamos a dejarte trabajar este Estado por un año”.
“¿Quieres decir después de eso, que va a estar conmigo?”, Le pregunté.
“¿Por qué no nos pide si queremos decir que va a estar con nosotros, o quienquiera que esté a cargo en ejecución entonces?” Ellos respondieron con buen humor.
“Suena como lo que significa juicio político”, le dije.
“Hermano, usted lo dijo,” uno de ellos respondió y agitó su partida.
No estaban muy errados, como los acontecimientos más tarde demostraron.
Me enfrenté a una muy rara y difícil situación en la primera sesión de la legislatura. Había 100 miembros de la Cámara de Representantes y 39 miembros del Senado. De ese número, sólo 18 miembros de la Cámara y sólo 9 miembros del Senado me apoyaron para gobernador.
Para aprobar cualquier legislación tenía que reclutar mi apoyo de los legisladores que no me habían favorecido para gobernador.
La primera prueba se produjo en la elección del Presidente. Mi candidato era John B. Fournet, que ganó por un voto de 72 a 27. En el Senado, el senador Philip H. Gilbert fue nuestro candidato a la Presidencia Pro Tempore. También fue elegido.
Mi programa de la legislatura era para suministrar fondos adicionales para las escuelas del Estado, y para dotar los niños con los libros escolares gratuitos. Para asegurar los ingresos para ese fin era necesario cambiar los impuestos por extracción en petróleo, gas, madera y
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otros recursos naturales a una base de cantidad, lo que resulta en un aumento considerable incremento para las empresas que persiguen este tipo de negocios. Junto con tales estaba un impuesto sobre el negocio de la fabricación de negro de carbón en el Estado.
Nos evitaría complicaciones en la ley del libro escolar gratuito. La Constitución del Estado impidió cualquier donación del Estado a las escuelas privadas o sectarias. Diseñé una ley que prevé que los libros deben ser suministrados a los niños, lo que nos permite proporcionar a todos los niños que asisten a las escuelas los libros de texto requeridos.
Nuestro sistema de carreteras se había deteriorado tanto que algunos de nuestros caminos eran casi intransitables. El Departamento debía más de cinco millones de dólares, y no tenía dinero para mejorar las carreteras viejas o construir otras nuevas. Hemos propuesto una enmienda constitucional (que tuvo que ser sometido a la gente a votar) para asegurar los fondos de las deudas de nuestros predecesores y comenzar un programa de carreteras pavimentadas y puentes libres en el Estado.
Hemos tratado de aumentar los créditos destinados a las escuelas para ciegos y sordos y mudos; también para los dos hospitales para enfermedades mentales y nuestros dos hospitales de caridad general. La escuela para ciegos se había realizado en un antiguo edificio que había sido abandonado como no aptos para su uso como inadecuado para una escuela pública en la década de los 90; los pacientes recibieron tratamiento para las enfermedades mentales se habían retenido en celdas o amarrados en camas en la noche y encadenados con azadas y arado para trabajar durante el día. Los hospitales de caridad habían sido obligados a permitir que algunos de sus pacientes se tumbaran en el suelo desnudo.
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También propusimos legislación necesaria para fortalecer la mano de la administración, como dar al gobernador el poder de quitar la vieja administración y nombrar nuevos encargados para controlar los diques y gestionar la Junta Estatal de Salud.
Nos enfrentamos a una oposición compuesta por parlamentarios y buenos estrategas inteligentes. En la Cámara introdujeron proyectos de ley en gran número y persuadieron a otros miembros de la legislatura, los hombres que se inclinaban a ser amables con nosotros, para presentar proyectos de ley para cubrir sus esquemas favoritos.
Eventualmente nos encontramos con un calendario obstruido y fueron incapaces de forzar la consideración de nuestras propuestas importantes. Cada esfuerzo que ideamos no pudo despejar el camino. Nos reunimos en varias ocasiones para idear planes para liberarnos del dilema. En uno de ellos un poco de representante francés balbuceó con entusiasmo:
“¿Qué pasaría si usted pasa todos esos proyectos de ley?”
Pensé un momento y dije:
“Bueno, que ellos tomaría el mismo tiempo para pasar, ¿ o no?”
“No”, él gritó. “¿Por qué no se muda para pasar cada ley rápida como tu la alcanzas? Ningún hombre puede quejarse porque se pasa su ley si habla o no ”
Vi la luz. Después de una pequeña discusión dije:
“Mañana por la mañana lo más rápido que un número se lee en un proyecto de ley, como permitir una discusión tan corta como sea posible y dejar que el speaker reconozca nuestro líder su liderazgo del piso, en un día de esa manera. Voy a vetar cualquier proyecto de ley después que pasa si yo no la quiero “.
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A la mañana siguiente la legislatura abrió temprano. El proyecto de ley primera en la cola fue presentado. Nuestro líder piso se levantó.
“Propongo a la aprobación final del proyecto de ley y muevo la pregunta anterior.”
El proyecto de ley se aprobó al instante. Con tan sólo hablar de vez en cuando se aprobó proyecto de ley de cada hombre. El calendario fue despejado al mediodía. La oposición había sido incapaz de imaginar una manera de evitarlo.
En la carrera de tantos Bills que pasan, uno de los miembros de la oposición, intoxicado en estado de embriaguez, trató de detener el proceso. Él se levantó y gritó:
“Sr. Speaker Un punto de orden! ”
“El litro es bien recibido”, respondió el presidente. “¡Siéntate!”
Yo más tarde veté las leyes objetables debido a la puntuación.
Nuestras peleas fueron graves en ambas cámaras. Para asegurar enmiendas constitucionales que estábamos obligados a tener dos tercios de los votos de los miembros de la Cámara y el Senado. En el cuatro de julio podría contar sólo sesenta y cinco miembros presentes que votarían por la vía de las enmiendas. Dos de la partida en la que dependíamos estaban ausentes. El Sargento de Armas vino a mí.
“No puedo encontrar a los dos hombres.”
“Llama al líder del piso aquí”, le dije.
Cuando el líder piso entró en la sala dije:
“Mantén la discusión hasta que pueda encontrar esos dos representantes. Pueden pasar varias horas”.
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“Vamos a hacer eso”, se dijo, “creo que podemos mantener a la oposición haciendo la mayor parte de la conversación.”
Finalmente encontramos a los dos miembros ausentes. Fueron llevados a la cámara de representantes. Luego de la votación, y que recibió los 67 exactos.
La ley vigente había previsto que uno reclamando un cargo público debe presentar una demanda contra cualquier intruso a través de una petición a ser presentada por el fiscal general. Temíamos que en el futuro el fiscal general sería un fracaso para llevar las demandas necesarias. Nosotros aseguramos la aprobación de legislación, sobre que el mando del Fiscal General que el mismo era inconstitucional, dando a cualquier persona el derecho a presentar una demanda para cualquier oficina que él reclamara.
La manifestación organizada por los amigos de la Standard Oil Company y sus aliados contra el impuesto adicional del petróleo se tradujo en una sesión frenética ante el Comité de Finanzas del Senado, lo que exige mi comparecencia ante ese Comité para asegurar obtener un informe favorable al proyecto de ley. Tuvimos la oposición combinada de la prensa pública, de las cámaras de comercio y consejos de administración de comercio, con la complicidad de los grupos de presión de la corporación.
Cuando John M. Parker era un candidato a gobernador en 1923, su principal promesa era para llevar gas natural a la ciudad de Nueva Orleans. Esa promesa fue hecha por otros gobernadores que habían sido electos. Ninguno la había realizado. Hice la misma promesa para llevar gas natural a Nueva Orleans y todos los demás lugares principales en el Estado, tanto en mis campañas a gobernador, en particular en el de 1928, propuse ante la
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legislatura para crear una comisión de franquicia tal que yo pudiera usarla para forzar el gas natural en la ciudad de Nueva Orleans. Las discusiones legislativas fueron muy calientes se produjeron sobre la cuestión del gas natural hasta que la compañía de la energía eléctrica que controla el sistema artificial de distribución de gas en la ciudad aceptó los términos que propuse al colocar el gas natural en la ciudad de Nueva Orleans. A pesar del clima templado que desalienta el uso de cualquier gas con fines de calentamiento en el sur de Louisiana, el gas natural entregado tiene casi el doble de las unidades de calor del gas artificial que entonces se vendía, el gas natural, 1se entregaba en una tasa considerablemente menor. Tarifas suficientemente bajas fueron asegurados para su uso práctico en las industrias de la ciudad. Sin agitación se ha desarrollado siempre en los arreglos de todas las partes con que la aceptación de las tarifas y los términos que yo imponía.
El aplazamiento de la legislatura, sin embargo, no fue el final de la lucha por nuestras nuevas leyes. Cada ley fue impugnada ante los tribunales, en particular incluyendo aquellos que buscan para desestimar un conjunto de funcionarios para que yo pudiera nombrar a otros. Todos estos contenciosos sobre oficinas públicas, sin embargo, finalmente terminaron quedando sustentados por las cortes.
Luego llegó el momento de abrir las escuelas públicas a principios del otoño de 1928.
Demandas fueron presentadas para echar a un lado la ley y evitar que los libros escolares gratuitos fueran dados a los niños del Estado. Tales demandas contra los libros escolares gratuitos eran compañeros de otras demandas traídos para anular los impuestos sobre los intereses de petróleo y gas a pagar por ellos y otros trabajos escolares.
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Mis enemigos tomaron todas las ventajas al principio del curso escolar. En el día en que todas las escuelas estaban para abrir, yo fui incapaz de asegurar los fondos con los cuales pagar por los libros de la escuela ya enviados al Estado, pero en espera de pago por el mismo antes de la entrega a nosotros.
Me habían llamado a una sesión del Consejo de Liquidación del Estado un préstamo de 500,000 $ a pagar por los libros hasta que pudiéramos recaudar los impuestos. Cuando llamé a los banqueros de las agencias fiscales del Estado en Nueva Orleans para negociar un préstamo, vacilaron y me informaron de que sus abogados pusieron en duda la legalidad de dichos préstamos. Yo estuve presente en algunas de sus reuniones con sus abogados.
El asunto no podía demorarse más tiempo. Las escuelas tuvieron que abrir de una manera u otra. Me tomé mi última oportunidad.
“Los entiendo banqueros sostienen que ustedes dudan de la legalidad de dichos préstamos hechos a la Junta de Liquidación del Estado”, le dije a los banqueros.
“Nuestros abogados sienten en ese mismo sentido. Debemos guiarnos por sus consejos”.
“Entonces me guiaré por consejo de sus abogados, también. ¿Sabías que el Estado le debe 935,000 $ en esta Junta de Liquidación de préstamos ahora? “, Le pregunté.
“Oh, ese pago se ha ordenado por el proyecto de ley de apropiación de la pasada legislatura,” uno de ellos respondió.
“Sí, pero no ha sido pagado todavía”, yo repliqué. “Y lo que es más, no se va a pagar. Sus abogados condujeron esos préstamos ilegales, y si es ilegal hacerlos, es ilegal pagarlos. Vamos a mantener a los 935,000 $ y comprar los libros y tienen $ 435,000.00 de sobra, en virtud de las
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reglas de sus abogados. “Esperé hasta que no hubo respuesta. Inmediatamente me fui del banco.
Yo estaba un tanto extenuado. Caminé hasta el hotel, donde me alojaba, me senté a una mesa y he instruido al camarero que me traiga un pequeño bocadillo. Mientras esperaba por el camarero para volver, uno de los banqueros entró en el comedor.
“Gobernador”, dijo apresuradamente, “vamos a dejar esta charla donde está. Votamos para hacerle el préstamo”.
“¿Cuándo puedo tenerlo?” Le pregunté.
“En este momento,” respondió.
El camarero regresaba con el sándwich.
“llévate el sándwich”, le dije al camarero. “Me fríes un bistec”
Las escuelas abrieron con los libros escolares gratuitos para los niños.
Mis enemigos se indignaron. Habían contado en gran medida de paralización de las escuelas hasta que me vi obligado a ceder en ciertos planes. Amenazaron que los bancos nunca recuperarían el dinero prestado. Pero lo hicieron.
La esperanza para los libros escolares gratuitos que se habían convertido en un sueño de los niños del Estado, sobre todo en las familias pobres, por fin una realidad. Nunca en mi vida he sido testigo de la suerte para el mayor número de niños y familias. Ningún logro de mi carrera me ha dado tanta satisfacción.
Pero en la Parroquia de Caddo, mi parroquia, la oposición estaba tan furiosa que no cedería incluso después de que los libros fueron enviados gratis.
“Esta es una rica sección del estado”, dijo el alcalde Tomás de Shreveport. “Nosotros no vamos a ser humillados o avergonzados por tener que anunciar que nuestros hijos tenían los libros gratis”.
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Su junta escolar y los organismos públicos pronunciaron toda la idea de los libros de texto gratis era una corrupción y ordenaron demandar. Incluso la iglesia de la cual yo era miembro, celebraron de una convención estatal en Shreveport, que aprobó una resolución de condena a la ley.
Por ese tiempo, sucedió que un aeropuerto se iba a construir por el Gobierno de Estados Unidos, inmediatamente adyacente a la Ciudad de Shreveport. Fue una muy buena mejora y muy necesaria para la ciudad de Shreveport y la Parroquia de Caddo. Por algún acto de la Providencia, se desarrolló que el Estado de Luisiana tenía en propiedad 80 hectáreas de terreno necesario para su construcción. El Gobierno no otorgará finalmente el aeropuerto a menos que el Estado haga una escritura cediendo las 80 hectáreas. Se me pidió hacer la escritura.
“Usted ha decidido aquí, me envió un mensaje a los consejos de administración de Caddo,” que sus hijos no pueden tener los libros de texto gratuitos. Gente que está tan bien no necesitan un aeropuerto. Cuando esté listo para permitir que estos libros escolares gratuitos se entreguen a los niños, entonces voy a estar listo para hablar con usted sobre la titulación al Estado de 80 acres de tierra para el gobierno”.
Los periódicos, con una sola voz, criticaron esta acción de mi parte. Col. Ewing me llamó a Nueva Orleans y salió. No tenía ninguna intención de ceder.
Las autoridades Caddo Parish finalmente consintieron en distribuir libros escolares gratuitos en sus escuelas. Y yo traspasé las 80 hectáreas al Gobierno”.
Entre tanto, la medida cautelar para evitar que el Estado haga la compra de libros de la escuela había sido rechazada por la Corte Suprema, pero de una orden preliminar únicamente, por el voto estrecho de 4-3.
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La duración del mandato del Juez Land, uno de los cuatro jueces de la Corte Suprema que había negado el amparo contra la ley de libros gratis de escuela, estaba a punto de expirar. Él vino del Distrito Shreveport.
Hubo un fuerte candidato de la oposición. La derrota del Juez Land habría significado el cambio de un voto y, por tanto, la derrota de la ley del libro escolar gratuito. La demanda estaba pendiente en esa Corte en espera de la audiencia de apelación.
Volví a mi casa en Shreveport para hacerme cargo de la campaña de Juez Land en reelección a la Corte Suprema. Habíamos de trabajar duro por delante para salvar el día. Aunque golpeado en Shreveport, el Juez Land fue reelegido por una mayoría de 5.193 votos.
La demanda del impuesto de extracción vino a juicio en el Tribunal de Estados Unidos en Shreveport. El día anterior a la hora de la audiencia, llamé al fiscal general de Nueva Orleans para averiguar si estaba dispuesto a defender los intereses del Estado. Descubrí que él no había hecho nada. Menos de 24 horas faltaban para que el caso fuera escuchado a 300 millas de distancia.
“Sé que estás ocupado aquí,” le dije al Fiscal General, a mi llegada en su oficina. “Si usted no tiene ninguna objeción, voy a tomar uno de sus muchachos y vamos a profundizar en este pequeño asunto y obtener algunos escritos petitorios.
Él consintió. De inmediato comencé, con la ayuda de un joven abogado en la oficina, para preparar los alegatos correspondientes.
Todos nos subimos al tren para Shreveport esa noche y discutimos el caso ante los tres jueces federales al día siguiente. Tomé la iniciativa en el asunto ante el Tribunal.
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El resultado fue una decisión favorable a nosotros.47 La apelación fue tomada por las compañías petroleras ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos.
Volví a Baton Rouge y procedí con mi trabajo como Gobernador del Estado, prosiguiendo la campaña para la ratificación de las enmiendas constitucionales en el mes de noviembre.
Nuestros enemigos se encontraban en condiciones de ir delante del pueblo, suplicando el hecho de que cuando los demás (ellos mismos) estaban en el poder que habían desperdiciado los fondos de bonos públicos por valor de millones de dólares, y que la gente podría esperar que nosotros hagamos lo mismo.
“Sugieran cualquier medio sobre la faz de la tierra para salvaguardar el gasto de los fondos que pido que voten”, le dije a la gente, “y voy a cumplir con ella.”
Yo ya había propuesto se escribiera en la enmienda constitucional la disposición de que los fondos obtenidos de la venta de los bonos no podían ser gastados excepto por y con el consentimiento de la Junta de Liquidación de la Deuda del Estado, que se compone de los siete principales titulares de cargos. Eso se dijo ser insuficiente.
Alguien sugirió que si se nombrara una junta no partidista y apolítica, cuyo consentimiento sería necesario antes que la acción fuera tomada por el Consejo de Liquidación de los gastos, tal oposición no se hizo a la aprobación de la enmienda por el pueblo. Aproveché sobre esa sugerencia y pedí que sugirieran el nombre de dicho comité.
Estos nombres fueron sugeridos y acto seguido, yo ordené a la Junta de Liquidación de la Deuda del Estado aprobar una resolución disponiendo que hasta que el
47 Ohio Oil Company v. Conway, 28 Federal (segundo) 441.
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Comité compuesto por los nombres sugeridos no haya sancionado cada transacción, ni un centavo de los fondos públicos votado por el pueblo sea gastado.48
Pero eso no era suficiente para satisfacer mi oposición. Los periódicos afirmaron que la junta debería haber sido legalizado en la enmienda constitucional.
Entonces propuse que, si la mayoría de los miembros de la legislatura que había votado en contra de la enmienda se comprometen a legalizar ese comité, que yo llamaría de inmediato la legislatura en sesión extraordinaria y presentar una nueva enmienda constitucional. Ellos se negaron a hacerlo.
Estábamos en la posición de gran respeto por nuestra oferta y la negativa de los enemigos. Nos mantuvimos firmes. Las enmiendas constitucionales fueron ratificadas por mayorías de un 5 a 1.
Mi líder de piso en el Senado del Estado era mi viejo amigo Oscar K. Allen, de Winnfield. Él había sido mi cliente legal y asociado político de toda la vida. Él nunca había servido en una legislatura, pero, sin embargo, tomó el liderazgo del piso en el Senado el día en que fue juramentado. Mientras estaba escaneando el Estado para encontrar a alguien para encabezar la Comisión de Carreteras, vi la foto de mi amigo el senador Allen en el periódico con el anuncio de él que iba a la cabeza de la Comisión de Carreteras cuando la Legislatura levantó la sesión. Yo me reuní con Allen esa tarde.
“Oscar”, dije, ” diste esa declaración de que ibas a la cabeza de la Comisión de Carreteras?”
“Sí”, se confesó, sin vergüenza.
“Bueno, supongo que la había prometido a otra persona; Yo no he dicho que te iba a nombrar a ti”.
48 Artículo de New Orleans, Miércoles, 02 de agosto 1928.
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“Si usted la ha prometido a alguien más, vas a tener que romper tu promesa”, respondió. “Hay demasiadas cosas muertas hasta el arroyo en este negocio que pueden demandar. La única manera que puede arruinar esta administración es una mala gestión de esa Comisión. Voy a tomar cargo y guardar esa situación”.
Unas pocas más palabras y yo estaba convencido de que el senador Allen había hecho la selección correcta.
Asuntos habían comenzado a desarrollar en mi combinación con el coronel Bob Ewing y Coronel Sullivan en Nueva Orleans. Poco después de mi elección tuve ocasión de llamar y hablar asuntos generales con el Coronel Ewing en sus oficinas de los periódicos en el Daily States.
“Coronel”, dije, “Yo no quiero que pienses que no estoy agradecido por el esfuerzo que se ha hecho por mí. Sé que hizo todo lo posible en la ciudad de Nueva Orleans y voy a decir lo mismo de Sullivan, pero ¿alguna vez dejo de darse cuenta de que no recibí mejor porcentaje de la votación de la ciudad de Nueva Orleans en 1928 que como lo hice en 1924 cuando no había tenido ningún periódico u organización que sea y menos de dinero? ”
“Sí”, respondió el coronel. “He pensado en eso.”
“Ahora, el coronel, déjame decirte lo malo que ha resultado. El noventa y cinco por ciento del dinero que recaudamos para mi campaña para gobernador se dedicó a través del Sr. Sullivan en Nueva Orleans, incluyendo todo el dinero que recaudamos en el país, y sin embargo, me encontré con un pobre tercer lugar en esta ciudad. Uno de los candidatos me golpeó con más de 20.000 votos y otro candidato me golpeó por cerca de 5.000 votos, y sin dinero para continuar nuestro trabajo en el país, tuve que morder la línea de la ciudad 70.000 votos por delante de mi
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oponente más cercano para obtener la oficina. Ahora cual es nuestra respuesta? ”
“Bueno, le voy a preguntar ‘”, respondió el coronel.
“Bueno, Coronel, usted sabe y yo sé que la gente de esta ciudad no defiende a Sullivan y su negocio como un jugador. Tuvimos aceptarlo para obtener su ayuda. Ahora bien, si queremos ser su amigo, si mejor le decimos la verdad y le damos a entender que si bien podemos ser de ayuda para él, se debe localizar a sí mismo en algo además de la política! Él no puede ayudar a nadie. y sólo puede hacerse daño a sí mismo “.
El coronel estuvo de acuerdo.
“Ahora, coronel,” dije, “Quiero decirte algo acerca de su periódico en Shreveport. En 1924 yo llevé la Parroquia de Caddo sin ningún periódico para apoyarme allí. Ahora, con su papel apoyarme allí, en esta última elección, yo estaba muy golpeado en la parroquia “.
“No quiere decir que decir que mi hijo que dirige el periódico que no le sirvió de nada usted, ¿verdad? “, preguntó el coronel.
“No quiero decir que él no trató de ayudarme, coronel, pero sólo quiero leer la señal de que es mala suerte de que su hijo lleve el periódico en Shreveport si esperas conseguir muchos votos”.
Me di cuenta que había discutido un tema delicado en mencionar al hijo del coronel, y rápidamente me di la vuelta conversación respecto Sullivan.
“¿Qué le aconsejaría que diga a Sullivan?”, Le pregunté.
“Yo le diría a él sólo lo que me has dicho. Si él ha hecho alguna promesa política, hay que hacer más fácil a Sullivan salir de la política”.
“Bueno, ahora, coronel, por suerte tuve un entendimiento con Sullivan que todas las promesas que
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hiciera me debían ser comunicadas a mí y yo pueda llegar a un acuerdo con ellos a medida que avanzábamos. Estoy preparado para llenar todas las promesas”.
Dejé el coronel y regresé al hotel. Inmediatamente me encontré con John P. Sullivan. Él vino a mi habitación.
“John, dije:” Yo tengo algo que decirte. Coronel Ewing no sabe que voy a decirles que tuvimos una conversación, pero la tuvimos “, continué. “Quiero decirle lo que ocurrió.”
Entonces repetí la conversación.
A partir de entonces, sin embargo, los esfuerzos de lo que quedaba de la facción Sullivan amalgamar con la Organización regular de la Ciudad de Nueva Orleans comenzaron a dar sus frutos. Me pidieron que diera su consentimiento a la proposición y se negó a ser parte en la fusión. Cuando la fusión se vio afectada, a pesar de la aprobación del coronel Ewing, denuncié públicamente y declaré que no aceptaría su apoyo o darle apoyo.49
La ruptura entre el coronel Ewing y yo se volvió abierta. Se había suavizado durante mucho tiempo y varias rupturas por muy poco se habían evitado. Por fin, la ruptura fue un hecho reconocido.
El New Orleans Item se regodeo sobre la ruptura después que el coronel Ewing y yo habíamos intercambiado algunas notas en la prensa pública, publicó una caricatura llamado “Una caída del piloto” en la forma de una corrupción en los dibujos animados cuando el joven emperador de Alemania descarta Bismarck”.50
En la primavera de 1929, la Corte Suprema de los Estados Unidos invirtió temporalmente la opinión de los
49 El Times Picayune 24 de febrero de 1929; Artículo New Orleans 24 de febrero de 1929; 07 de marzo 1929; Mañana Tribune, 06 de marzo 1929.
50 de la historieta reproducida en este volumen.
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tres jueces del Tribunal Federal en los casos de impuestos de extracción.51 Nosotros habíamos calculado sobre una decisión favorable en una fecha próxima, y esa victoria a favor de las grandes compañías petroleras era alarmante.
Tuvimos problemas inmediatos a la mano que no podían ser diferidos. La necesidad del dinero de los impuestos de extracción era evidente.
Mis amigos y yo estábamos indignados por la persistencia con la que las grandes compañías petroleras resistieron el pago de impuestos y con la oposición política que siguieron dando.
Inmediatamente llamé a la Legislatura a una sesión con el propósito de imponer un impuesto de 5 centavos de dólar por barril de petróleo refinado en el Estado. Esa fue mi medidor de batalla con el “Trust petrolero” por toda la lucha que ellos querían. Era, en un aspecto, un impuesto más bien insignificante, pero suficiente para producir las escuelas cerca de 5,000 $ por día, o más de $ 1,500,000 por año, que ellos poco necesitaban.
El espíritu de mi oposición política se había levantado con la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Las cosas ardieron y se pusieron al rojo vivo. En Baton Rouge pululaban caras extrañas. Cámaras de Comercio, las juntas de comercio, los periódicos, los grupos de presión corporativos, todos los titulares de los ex cargos y la organización de Nueva Orleans con todo lo que podría ser rastrillado o raspado llegaron al Capitolio para la sesión legislativa el lunes por la mañana del 3 de marzo 1929.
Este primer espectáculo de la oposición no me desconcertó. Yo había vencido esto antes. Por otra parte, yo no había dado nada por sentado. Yo había asegurado la
51 Ohio Oil Co. v. Conway, 279 U. S. 813.
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promesa de casi dos tercios el número de miembros de ambas cámaras a favor de mi proyecto de ley antes de emitir mi ley.
De todos los periódicos, solamente el Times Picayune había hablado bien de mí por algún tiempo antes de la sesión extra. 52
Los “Trusts de Petróleo y Gas” combinados que me habían azotado a mí con palos en anteriores días, ahora golpeaban con martillos de hierro; las plumas de las publicaciones que se había sumergido en el descaro al escribir de mí, estaban ahora sumergido en el vitriolo. En la Ciudad del Capitolio, el libre uso aparente de dinero superó todo lo que yo había visto en mi vida.
Comencé a perder el apoyo en la Legislatura. Muchos periódicos, impresos diarios, semanales o mensuales, abundaban con anuncios que muestran inusuales marcas populares de las compañías petroleras. El “Oil Trust” sabía cómo luchar. Incluso el Times Picayune se opuso al impuesto sobre la refinación de petróleo, pero no lo hizo, por un tiempo, en su lugar me atacaban a mi o a mi administración.
Un miembro de nuestro gobierno me llamó tarde en la noche para ir una vez a su casa. Al llegar allí, me dijo que un determinado miembro de la legislatura que había sido muy amable con nuestra organización, había llamado a la puerta trasera de su casa y luego fue aguardando en la cocina, esperando a verme. Caminé por la vivienda y en la cocina.
“Ellos lo van a acusar a usted”, dijo.
“Bueno, eso es noticia, por supuesto!”, Le contesté, “vas a votar por ellos para hacerlo?”
52 el Times Picayune, 17 de Febrero 1929.
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“Todos los miembros de mi familia han sido amenazados. Todos ellos han venido a mí. Cada uno de ellos pierde su trabajo ahora si me alineo con usted. La Standard Oil Company los despedirá a todos. No pueden vivir sin sus puestos de trabajo”.
“¿Entonces por qué te preocupas?”, Le pregunté. “Si todo lo que tienes que hacer es votar por el juicio político para evitar que sean molestados, adelante y vota.”
“Si se va a hacer algún bien, Huey”, dijo, “Voy a votar en contra de su destitución. Pero ellos van a tener los votos suficientes sin mí. Odio ponerme en evidencia ante ustedes en ese tipo de esquema. Quiero que me digas qué hacer”.
“No”, le contesté, “con toda la gente que tiene, no veo cómo se puede hacer otra cosa, y yo no quiero que hagas nada más si se les hará daño. Pero déjame preguntarte, esto: Si veo que tu voto es importante, lo tendré?”
“Si te salvara, te daré el voto cuando lo desees.”
“Ahora”, le dije, “tenemos que luchar contra el diablo en el fuego. Están utilizando el pan y la mantequilla de su familia para que te lances en un voto inadecuado. Puedes ser de ayuda para mí. Gira ahora y sé vicioso; ni se te ocurra elogiarme. Póngase en su campamento. Vota con ellos para todo. Cuando dicen maldito, dices doble maldito. Mantenme al tanto en los incidentes. Nunca te expongas a menos que llegue el momento cuando tu voto será para salvar el día”.
Él me dio su palabra.
Una reunión de masas fue llamada por mis oponentes combinados para satisfacer en Baton Rouge. El llamado fue escuchado. Fue la reunión más grande, con mucho, siempre en manos de mis oponentes en el Estado de Luisiana hasta ese momento.
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Mi tierra había comenzado a deslizarse por debajo de mí. Las ratas comenzaron a abandonar el barco que se hunde, aparentemente. Tuve que retroceder para averiguar en donde yo estaba.
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CAPÍ TULO XÍ
EL TENIENTE GOBERNADOR HACE UN CAMBIO DRASTICO
Caso Dreher-LeBoeuf
Para que la oposición tuviera éxito era necesario que tuvieran el Vicegobernador con ellos. Había sido elegido en mi equipo. Durante la sesión de 1928 de la Legislatura se mantuvo fiel, incluso en nuestra lucha con el “trust de petróleo”. Como indicio, sin embargo, hizo algunas preguntas acerca de quién podría ser el próximo gobernador.
Una razón o una excusa surgieron a darle motivos para anunciar una ruptura. Fue el asunto Dreher-LeBoeuf.
James LeBoeuf, un hombre de unos 45 años de edad, era electricista en la ciudad de Morgan City, Luisiana. Una noche, su esposa y él mismo, a sugerencia de su esposa, fueron en bote cerca de la ciudad. Fueron recibidos por dos hombres, el Dr. Thomas E. Dreher y Jim Beadle, que viajaban en otro barco. Uno de estos hombres gritó:
“¿Eres tú, Jim?”
LeBoeuf contestó que si. De inmediato lo tumbaron de un disparo.
Anteriormente, con el fin de evitar ser baleada también, la esposa, atrayendo a su marido a su muerte y asesinato, tomó la precaución de montar en un barco separado de aquel en el que su marido montó.
El cuerpo de LeBoeuf, retirado de la escena de la tragedia por Dreher, Beadle y la señora LeBoeuf, fue
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cortado y todas las precauciones tomadas contra la formación de gas. Se adjuntaron pesos a la cabeza y los pies. A continuación, el cuerpo fue hundido en el agua aparentemente muy profundo.
La Sra LeBoeuf, Dr. Dreher y Beadle regresaron incluso al talante de sus formas, como si nada hubiera pasado. LeBoeuf no pudo ser visto por las calles. Una búsqueda por su paradero fue iniciada. La Sra LeBoeuf no podía dar ninguna información y el Dr. Dreher menos.
Por un acto de la Providencia, cuando el cuerpo fue hundido quedó en un punto donde se produjo una ligera elevación en el fondo del lago. Debido a esta situación se descubrió el cuerpo y fue sacado del agua. La Sra LeBoeuf y el Dr. Dreher fueron detenidos de inmediato y Jim Beadle fue detenido pocos días después. Cuando fue detenido, el Dr. Dreher, después de hacer un movimiento con una pistola, como para quitarse la vida, confesó el asesinato.
La declaración de la señora LeBoeuf demostró que fuera de toda duda el asunto fue premeditado; que ella, la esposa de James LeBoeuf y la madre de sus hijos, acordaron llevar a su marido al lugar solo y solitario de su muerte.
Nunca había conocido un asesinato más sin conciencia.
El juicio se celebró en el tribunal de distrito en Franklin, Luisiana. Antes de ese momento la señora LeBoeuf y el Dr. Dreher cambiaron su historia algo. El jurado encontró Dr. Dreher y la señora LeBoeuf culpable de asesinato en primer grado. Fueron condenados a la horca.
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Jim Beadle, el asalariado del Dr. Dreher, que había caído por la evidencia del estado, se le dio cadena perpetua.
Lo anterior sucedió antes de yo ser Gobernador del Estado.
Beadle aceptó su condena y entró en la penitenciaría. Dr. Dreher y la señora LeBoeuf llevaron el caso a la Corte Suprema.
Después que me convertí en gobernador, la Corte Suprema confirmó la condena y la sentencia contra la señora LeBoeuf y el Dr. Dreher. Se hizo un llamamiento a continuación, a la Junta de Indultos, en busca de una conmutación de su condena a cadena perpetua. En la votación de la Procuraduría General, Percy Saint, y el Juez juicio, James Simon, frente a la votación del Teniente Gobernador, el Dr. Paul N. Cyr, la Junta de Indultos se negó a recomendar una conmutación de la pena.53 Inmediatamente firmé las órdenes de acuerdo con la ley para llevar a cabo la sentencia de la Corte.
Sucedió que la ejecución habría caído durante las vacaciones de Navidad. Me pidieron prorrogar el plazo para la ejecución más allá de la temporada de vacaciones y se le concedió la petición.
Se hicieron esfuerzos posteriores para salvar de colgar la pareja debido a dos hechos; primero, el Dr. Dreher estaba relacionado con una de las familias principales y más influyentes del Estado; segundo, ninguna mujer blanca que había sido ahorcada en el Estado.
El sentimiento sensiblero se abanicó a un calor febril por algunos de los periódicos y de las organizaciones malguiadas.
53 Ver Nueva Orleans artículo 1 de febrero 1929.
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Otra reunión de la Junta de Indultos fue convocada. Con el voto de la Procuraduría General y el Vicegobernador, esa vez la Junta recomendó la conmutación.54 El juez de primera instancia declaró el asunto ridículo y disintió.
Rechacé la recomendación de la Junta de Indultos y de acuerdo con el juez de la causa. Pedí que la sentencia de la Corte sea ejecutada.
El principal periódico del Estado en el momento, el Times Picayune, hizo suya la posición que tomé en el siguiente editorial:
FUERTE Y VALIENTE
Al negar el indulto a los asesinos de James LeBoeuf, el Gobernador Long expone en detalle los hechos y razón de peso en su decisión. Tras recordar el delito y sus circunstancias concomitantes, y la revisión y el análisis de la evidencia, el gobernador falla en encontrar “una sola condición o circunstancia atenuante que justifique” la “desviación del curso de la ley, que ha prevalecido durante los siglos pasados.” La pena capital, señala, “es la ley de la tierra. Soy un oficial que ha jurado hacer cumplir esa ley. . . . No puedo, bajo mi juramento como gobernador, interrumpir el proceso de la ley, impedir un ejemplo de que al asesinato se dará castigo contrario a los estatutos, o que la clemencia debería hacerse en esta tierra en uno en el que la vida humana no tendrá un grado razonable de santidad “.Aquellos que se han unido en el grito de clemencia en este caso deben leer la declaración del gobernador por completo. Se
54 Ver Associated Press resúmenes de periódicos Louisiana 01 de febrero 1929.
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recuerda al público de lo que muchos parecen haber olvidado que el asesinato de James LeBoeuf fue contado popularmente en el momento de su horripilante revelación uno de los crímenes más viles jamás cometidos en Luisiana. Hay que recordar también que lo sentenciados han tenido su día en los más altos tribunales del estado y la nación, y que todos estos tribunales uniformemente han mantenido la imparcialidad de su juicio y de la validez de su convicción.
Creemos que el razonamiento y la decisión del gobernador son fuertes por igual. Le rendimos homenaje por la valentía que muestra.
El Teniente Gobernador, Paul N. Cyr, estaba frenético.
Declaró, en el curso de su esfuerzo para liberar a la pareja, que en el caso de la ausencia del Gobernador del Estado, se convertiría en gobernador a sí mismo; que si el Estado podía librarse de mí, el firmaría las credenciales adecuadas para conmutar la pena del Dr. Dreher y la señora LeBoeuf, y un perdón para el hombre librando al Estado de mí.55 La pareja fue ahorcada, según lo prescrito por el Tribunal.
Primer discurso del Dr. Cyr contenía:
“¿Cuánto tiempo he estado humillado por tener que lidiar con este hombre? Cuando dos vidas estaban en juego el Gobernador me bloqueó! “, Etc. A continuación atacó aún más los esfuerzos que yo estaba haciendo para
55 Nueva Orleans despacho artículo 1 de enero 1, 1929, página 3, dice:. “FRANKLIN, LA, J AN. 10 ‘Yo no sólo me conformaría el caso LeBoeuf Dreher, pero me perdone los secuestradores,’ Vicegobernador Paul Cyr comentó esta tarde, a su regreso de una visita inútil frente a Baton Rouge, en respuesta a una sugerencia de que el gobernador Huey P. Long que podría haber sido secuestrado”.
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gravar el negocio de la refinación de petróleo. La prensa pública declaró su dirección de “Inmortal”.
Entonces un gran ataque se hizo porque había conmutado la pena de un Pleasant Harris.
El caso Harris fue uno en el que a un hombre mató a una mujer, que viven ilegalmente juntos, luchando constantemente, finalmente terminó con la mujer. La mujer, sin embargo, como se demostró, había disparado al hombre en un par de ocasiones, en su defecto para matarlo. Ellos se reconciliaron de vez en cuando y vivían juntos de nuevo.
En una especie de pelea de borrachos, la mujer recibió un disparo. Harris fue juzgado ante el Juez Charbonnet del Tribunal de Distrito de lo Penal de la parroquia de Orleans, y condenado a la horca. Hizo un llamamiento a la Junta de Indultos para una conmutación de la pena, la Junta de Indultos por voto unánime, en una opinión emitida por el juez de primera instancia, declaró que el juez había cometido un error al no darse cuenta de los hechos que la descarga de la pistola fue accidental. El juez, el fiscal general, y el vicegobernador, dijo que debería haber una conmutación de la pena. El juez que trató el caso en especial pidió por escrito el motivo.56 (50)
Aprobé el hallazgo de la Junta de Indultos en ese caso la conmutación a cadena perpetua.
Ningún ataque o crítica se hizo, ya sea de la Junta de Indultos ni de mí, hasta el juicio político cuando solo yo he recibido la peor parte del ataque. No se mencionaron el Fiscal General y el vicegobernador que estaban tratando de impugnarme.
56 Actas de Junta de Indultos de 1928, contienen la decisión del juez Charbonnet, estuvo de acuerdo en por el Fiscal General y el Vicegobernador, recomendando unánimemente clemencia para Agradable Harris en los terrenos de error del juez a cargo de Jurado.
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CAPÍ TULO XÍÍ
El juicio político (Impeachment)
No era posible que fuéramos capaces de armar una mayoría de cualquiera de las Cámaras a favor de imponer un impuesto sobre el petróleo refinado por la Standard Oil Company, o en cualquiera de sus asociados en esa Sesión Especial de la Legislatura de 1929. A partir de lo que parecía ser promesas de más de dos tercios de ambas Cámaras a favor de la legislación, nuestra fuerza se marchitó hasta el punto en que no podía comandar una mayoría en cualquiera de las Cámaras.
Incluso el líder del pleno de la Cámara baja nos había abandonado, declarando, sin embargo, que a excepción del impuesto sobre la refinación de petróleo, apoyaría la administración. Se buscó una salida. La oposición estaba reuniendo fuerzas para comenzar el proceso de destitución.
The Times Picayune, en su edición del 24 de marzo de 1929, señaló esa manera. Se publicó un editorial de primera página, diciendo en parte:
Aplazamiento y volver a casa
El mejor servicio que la Legislatura de Luisiana puede hacer a este pueblo y Estado en las condiciones actuales, es por el momento la clausura inmediata y sin fecha. Cuando se abrió la primera de las actuales sesiones especiales el pasado lunes este diario había esperado que la oportunidad podría ser utilizada para el paso de algunas leyes constructivas que justificarían la
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convocatoria. Muy rápidamente se hizo evidente que este tipo de trabajo sería difícil. . . . Añadir a este frenético tumulto entre facciones, la “juerga” política que había criado un ambiente de emoción y sensación en la que no puede haber ni un pensamiento claro, ni recto y tener a Baton Rouge una condición de caos que sólo puede ser curada por el aplazamiento inmediato.

Señores de la Asamblea General, cuando sus cámaras se reanuden, ofrezcan y lleven a la moción de aplazamiento final. Ese es el mejor servicio que se puede prestar Luisiana y su pueblo en este tiempo delirante y con problemas.
Así, cuando la Legislatura se reunió el lunes 25 de marzo se le ofreció una resolución para levantar la sesión. El miembro que ofrece la resolución gritó en un vano esfuerzo para hacer oír su voz por encima del rugido que se levantó y brotó en torno a él de todas partes. Nadie estaba sentado; más bien, el conjunto era semejante a unos pocos cientos de animales muy inteligentes temporalmente privados de la razón y sobre la molienda salvajemente.
Sangre y fuego brillaban de cada par de ojos y el incidente adverso más trivial podría haber causado que se vuelvan demoníacos. Finalmente el tumulto, aumentado por los forasteros, entró en una de esas breves fases de calma tan comunes a la histeria de masas. Entonces, en este momento de calma, comenzaron los gritos, “No hay votos! No hay votos!” Nadie podía albergar a los miembros, pero el Presidente ordenó a votación.
La máquina de votación, operada por y bajo el control de un Secretario de la Cámara de Representantes (que estaba afiliada con la oposición) de alguna manera no funcionó correctamente después de haberse tomado el
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pase de lista. Este fue sin el conocimiento del empleado que lo dirigió. El Presidente no tuvo en absoluto acceso a la máquina, excepto para emitir su propio voto. La máquina mostró que la práctica totalidad de los miembros de la Cámara votaron a favor del aplazamiento.
Esperábamos sólo alrededor de sesenta y cinco votos de los cien, pero la máquina mostró que muchos más de ellos votaron por la resolución de aplazamiento. El Speaker se levantó. Él miró con calma a la cara de la oposición y sólo encuentra odio reprimido y emociones en llamas. Después de una pausa, descendió a estar rodeado de inmediato por los amigos que se esfuerzan por dar consejo y enemigos gritando epítetos en sus denuncias.
En medio de este alboroto, que ninguna pluma puede describir adecuadamente, y mientras todo el interés se centra en el Speaker, otro miembro se deslizó en silencio alrededor de la horda de fresado y tomó el asiento del Speaker. Aprovechando el martillo comenzó golpeando a poner orden. Después de algunos minutos que les llamó la atención.
“¡La casa vendrá al orden!” él gritó.
Y aunque los miembros no “vienen al orden” de alguna manera los procedimientos continuaron. Finalmente, el asunto se terminó por el Senado que rechaza una moción para concurrir en razón del certificado del Secretario de declarar la cámara que no ha votado a favor de levantar la sesión.
Las fuerzas de la oposición y los periódicos del Estado, sin decir nada en absoluto sobre su propio secretario, un sobrino del senador Ransdell, quien operaba la máquina, y que tabulan y se la dio el voto al Presidente, se comprometieron a hacer que aparezca que el Presidente tenía en alguna forma arreglado el dispositivo de manera que tenga un aplazamiento demostrado que no fue votado.
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Fue aquí donde sentí la mano del Destino en más de una forma. Para comenzar con mi director amigo en la política, Coronel Swords R. Lee, de Alejandría, había muerto. Él era mi más poderoso defensor en todas mis campañas.
En una de mis batallas serias, cuando muchos de mis amigos habían declarado que habían cometido un error, fue el coronel Swords Lee quien les gritó:
“¡Maldita sea, ese hombre no necesita amigos cuando él tiene razón; ser necesita de ellos cuando está equivocado. ¡Cierra la boca!”
Estaba poseído de gran riqueza, y pasó la mayor parte de su tiempo peleando las batallas de Huey Long. El Contribuyó grandes sumas de dinero para que ayudarme. Él había sido un factor poderoso en todas las campañas del Estado durante cuarenta años.
Sólo este tipo de ayuda, que ya había tenido anteriormente de él podría haber sofocado la marea y terminar las deserciones que estaba sufriendo
Las fuerzas de la acusación se habían reunido.
La oposición, seguida por los periódicos, a la mañana siguiente violentamente clamaba por la eliminación de Fournet como Presidente de la Cámara, acusándolo de haber manipulado la máquina para falsificar el voto. La fuerza de la oposición fue tal que al instante nos vimos que era casi seguro que sería removido.
Jugamos a dar tiempo para enfriar la situación.
Mi primer paso fue tomar tres miembros de la Cámara leales a mí, tenían que sugerir que tres miembros diferentes de la oposición que deben estar para suceder a Fournet. Tres candidatos de la oposición se postularon inmediatamente.
Sabía que iba a tomar un tiempo para ellos calmarse y salir de tal calentamiento; entonces nos pusimos a trabajar. Fournet hizo un discurso desde la silla mostrando cuán
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imposible era que se podría haber entendido la situación mejor que él lo había hecho. Esto calmó algunos de la oposición, pero no los suficientes.
Los planes fueron adelante en el día a día para quitar el Speaker. Continuamos proponiendo candidatos de la oposición en cantidades. Nunca fueron capaces de reunirse. Finalmente tuvimos una mayoría en contra de la remoción. La moción para eliminar el Speaker no se hizo en esa reunión.
La noche del martes me llamaron por teléfono los miembros de mi organización política en Nueva Orleans.
“Justamente acabamos de hablar con el Times Picayune”, dijeron.
“Espero que tengas una buena noticia de ellos”, le dije.
“Está muy bueno, que van a salir denunciando todo este fiasco de juicio político. Ellos van a estar de pie por usted hasta el final”.
“Cuando están saliendo?”, Le pregunté.
“Tal vez en el periódico de mañana por la mañana, pero a más tardar al día siguiente en el peor de los casos”, contestaron.
“Bueno, cuanto antes mejor, estoy seguro que estoy en necesidad de un soplo de vida.”
Dormí bien esa noche. Me alivió mucho por el informe de Nueva Orleans. Necesitaba el descanso muy fuertemente. En la mañana siguiente, cuando pasé por el vestíbulo del hotel no estaba en absoluto sorprendido al notar un editorial en la primera página de The Times Picayune.
“Corrieron el asunto”, me dije a mí mismo. “Eso va a ser un salvavidas para mí.”
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Tomé una copia del documento, lo doblé y me dirigí hacia el Capitolio. Cuando estaba a punto de cruzar la calle desde la acera de enfrente del Capitolio, Miré el periódico. No podía creer lo que veía. Para mi asombro, leo:
EL PUEBLO VS. GOBERNADOR LONG
Este periódico apoyará cualquier movimiento bien organizado para obligar al gobernador Long a dejar vacante su cargo como jefe del Ejecutivo del Estado de Luisiana. La razón de esto es que es temperamental y de otra manera no apto para desempeñar el cargo.
No leí más. Yo había visto como ocurren muchos cambios, tan misteriosamente a favor de las grandes compañías petroleras, que estaba preparado para todo. Al igual que en los otros periódicos, los grandes anuncios de la “Oil Trust” comenzaron en el Times Picayune. A veces, estos anuncios de una empresa eran tanto como 500 $ por día. Esto no había ocurrido antes del cambio de actitud de este diario.
Sólo aquellos que podían resistir los tom-toms de los poderosos o el atractivo de sus “cortesías” vinieron a mí. Mi correo sobre el tema era escaso. Pocas personas tocaron a mi puerta. Por fin tuve la paz de la tranquilidad y la soledad de la que tantas veces había anhelado.
Yo tenía mi barricada en mis habitaciones del Hotel Heidelberg con vistas al río Mississippi. El agua subía. Parecía que otra inundación podría venir. Tal vez sin duda me gustaría tener ayuda de algunos de los poderosos que recordaba lo que había hecho por ellos. Medité, me pregunté y reflexioné. Tal vez el escritor tenía razón quien dijo:
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“Cuando desgracias vienen, no vienen solas, sino en batallones”.
¿Dónde estaba el senador Ransdell, a cuyo alivio había ido en 1928? ¿Dónde estaba el senador Broussard, cuya propia organización había admitido su derrota hasta que se derivó la marea? L E Thomas, que se había opuesto Ransdell y J Y Sanders, que se había opuesto Broussard, estaban sobre el terreno ayudando a dirigir mi juicio político. Yo había ido a la ayuda de Ransdell y Broussard en sus horas de angustia contra estos hombres. Debe haber algún error! Esperé un tiempo y llamé a uno de ellos. Él no pudo ser localizado. Entendí,
“Esa es la gratitud!”
Más tarde me enteré de que era más que eso.
El mitin masivo
La oposición convocó a una reunión masiva en la capital para comenzar los fuegos artificiales para mi juicio político. Se llevó a cabo 26 de marzo de 1929. Portada del TimesPicayune, en su portada del 27 de marzo de 1929, dan una sinopsis de la historia, a saber:
6000 EN REUNION A INVESTIGAR ACTOS DE LONG
REUNION DE PROTESTA CONTRA DEL IMPUESTO DE EXTRACCION E INVESTIGACIÓN DE FECHORIAS
La resolución de esa reunión, como la de los sastres de Tooley Street, comenzó,
“Nosotros, el pueblo del Estado de Luisiana, en reunión masiva reunidos, etc.”
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La primera y más prominente causa para empujar mi juicio político por esta reunión masiva se estableció:
1. Que con el propósito de satisfacer un rencor personal y conseguir venganza personal para una real o imaginario agravio personal contra la industria petrolera de Luisiana, y en cumplimiento de su jactancia anunciado públicamente sin pudor, se ha propuesto y utilizado el poder de su gran oficina para haber promulgado una llamada impuestos ocupacional en las refinerías de petróleo y otras industrias manufactureras del Estado, etc.
En otras palabras, me había atrevido a proponer poner impuestos a la Standard Oil Company!
Más adelante en la resolución eran pronunciamientos de declaraciones tales como:
13. El hecho de que ha tratado de intimidar y amedrentar capitales honesta y dignamente invertidos, etc.
Esa fue una respuesta a mi programa para cambiar los impuestos desde el hombre común a los intereses corporativos florecientes que operan en el Estado, por lo que la riqueza obtenida de la parte superior puede ser usada para construir la ciudadanía desde la parte inferior.
Cuando la resolución se había llegado a la parte “Que sea resuelto”, entre otras cosas, lo siguiente fue contenido:
Se resuelve además, que condenamos por ser vicioso, peligroso y totalmente sin mérito, cualquiera y todos los sistemas de impuestos, ya sean llamados un profesional, una licencia o un impuesto de fabricación,
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que directa o indirectamente busca imponer cargas fiscales a las industrias en el Estado de Luisiana.
De lo anterior parecía que el elemento de la oposición estaba a punto de no gravar a nadie más que el agricultor con solo un caballo y el pequeño hombre de negocios en el Estado.
La reunión masiva Baton Rouge, presidida por nuestros enemigos políticos, la música era tocada por una banda de música muy fina de sesenta piezas de la Standard Oil Company, conocida como los “Músicos Stanacola”, sin costo alguno para la reunión. Que apropiado!
Mientras que esta banda había desfilado siempre hasta entonces en espléndidos uniformes Standard Oil adaptados a cada uno de sus miembros, en la noche de esta reunión masiva en particular, se les suministran nuevos y bien equipados trajes azules de lana. Sólo dos errores se cometieron en el disfraz. Eran en los rostros de los músicos no hay máscaras y alguien se olvidó de frotar el signo en el tambor “Stanacola Band.”
Simultáneamente con la reunión, las resoluciones fueron propuestas en la Cámara de Representantes para mí juicio político como Gobernador del Estado. Tuve el gran privilegio personal para escuchar a algunos de los ponentes desde una puerta de la terraza en la que no fui visto por las personas. Oí una voz:
“Nuestros mejores personas hasta en Caddo Parish se han indignado. Sostuvo el arma sobre ellos diciendo no le vamos a construir el aeropuerto del gobierno a menos que le permitamos poner los libros escolares gratuitos en las escuelas”.
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Vi a otros que se golpeaban el pecho, levantan sus ojos hacia el cielo, como en encantamiento sagrado, sobre la angustia extrema que estaba a punto de afligir a los que sufren grandes intereses del Estado. Los impuestos que se aplican a ellos por mi administración se describieron como la sangre extraída de un indigente repugnante en sus últimos estertores de la vida.
Algunos oradores me declararon demasiado débil y sin letras para el coraje y el talento necesario para el Departamento Ejecutivo del Estado, mientras que otros me representaban como un dictador, con motivos y diseños intrigantes. Los cargos en la legislatura no eran del todo similares a los instados por la asamblea. Por el contrario, los siguientes fueron los principales.
1. Que me había llevado una pistola a veces, sobre todo durante el ahorcamiento Dreher LeBoeuf; esto, a pesar de que las leyes y la Constitución del Estado de Luisiana no sólo hacen que el Gobernador sea el director de la paz del Estado, sino que lo hacen el jefe de la Guardia Nacional.
2. Que yo había puesto en libertad condicional ilegalmente un convicto por el nombre de Elmer Dunnington; esto, enfrente del hecho de que el Fiscal General, Percy Saint, y el vicegobernador, Paul N. Cyr, mis enemigos políticos, habían firmado y recomendado por escrito la concesión de la libertad condicional y que había pasado por mi oficina como una cuestión de forma.
3. Que como gobernador, había comprado algunos libros de derecho, a saber: Informes de la Corte Suprema de los Estados Unidos; estatutos de los Estados Unidos y los informes de la Corte Suprema del Estado de Luisiana y los Estatutos Revisados del Estado de Luisiana. Parecía ser la opinión de que el Gobernador no tiene que consultar los estatutos de los Estados Unidos, ni las decisiones de los tribunales.
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4. Que yo había derribado la antigua mansión; esto, sin perjuicio de que la Junta de Liquidación, por votación unánime, y la Legislatura del Estado, por un voto de la mayoría abrumadora, había autorizado la construcción de una nueva mansión en el antiguo sitio de la mansión. El Fiscal General ha tomado la posición de que la autoridad para construir una nueva mansión en el suelo sobre el cual se sentó la vieja mansión no autorizó derribar el antiguo edificio.
5. Que en el uso de la milicia para atacar casas de juego y decomisar sus fondos y mantener la ley y el orden, que había actuado sin autoridad.
6. Que cuando la Legislatura me permitió 6,000 $ para atender a los Gobernadores de los Estados, ya sea de todo, el dinero no fue gastado para el entretenimiento o de lo que parte de la misma se podría haber gastado en licor; esto, a pesar del hecho de que yo tenía un recibo por los pagos que se efectúen en el importe total de la miembro del comité de entretenimiento puesto a cargo de la cuestión, y que ciertos costes adicionales habían sido pagados por los amigos y la gente ansiosa de tener lo mejor del entretenimiento.
7. Que un Battling Bozeman había sido contratado por mí para matar a un miembro de la Asamblea Legislativa; en este cargo fue aceptado el testimonio de dicho Bozeman sin permitir ningún testimonio que se introdujera en contrario. Sin embargo, la oposición no permitió que el cargo sea votado en su propia Cámara de Representantes controlada por su ridiculez.
8. Que un editor de un periódico tenía un hermano quien se encontraba en el hospital para enfermos mentales (que el hermano se curó posteriormente), y que le había dicho el editor de periódicos que lo iba a divulgar al público; esto, a pesar de que todas las personas en los hospitales
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públicos del Estado están inscritos en los registros de varios sujetos a la inspección general del público.
9. Que durante la temporada de Mardi Gras en Nueva Orleans, que había asistido a un teatro pequeño donde algunas actrices contratadas para el show bailaban con poca ropa, y que algunas de las personas que habían tomado un trago de licor durante la actuación.
10. Que yo había disparado a algunas personas y nombró a otros en sus lugares, entre los que se encontraba un operador telefónico que no pudo asegurar una conexión telefónica a tiempo para satisfacer mi prisa extrema.
11. Que un primo mío había sido contratado y recibido dinero para actuar como chofer.
12. Que yo había entrado en un comité de la Asamblea Legislativa y pedido levantar la sesión, y que al presidente negarse a hacerlo, he convencido a los miembros de aplazar y dejarla de cualquier manera.
13. Que me había comprometido a imponer mis puntos de vista sobre la Legislatura, la condición es que la Legislatura podría funcionar mejor sin el Gobernador.
14. Que yo había recomendado que la Comisión de Carreteras pagar por algunas alcantarillas que habían sido construidas, que algunos pensaban que eran defectuosas; esto, a pesar de que las alcantarillas se habían pagado antes de convertirme en Gobernador del Estado y la Comisión Carreteras a mi cargo había re7tenido algún otro dinero que pertenece a los contratistas hasta que hicieron alguna deducción en la misma. Las alcantarillas están en uso hasta la fecha.
15. Que los miembros de la Legislatura que ayudaron a poner programas de la administración, se vieron favorecidos por el clientelismo, pero que los que votaron a la inversa no se favorecieron.
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16. Que cuando los visitantes de la ciudad de Shreveport (donde se negaron a entregar los libros escolares gratuitos), me señalan que he utilizado algunas “malas palabras” para expresar lo que sentía sobre sus acciones.
Lo anterior incluye un gran número de cosas sobre las que incluso la Cámara de Representantes no votó juicio político. Asimismo incluye todo sobre los cuales votaron a mí juicio político.
Sea como fuere, la ley de juicio político es tal que si el cuerpo legislativo hace juicio político a un hombre para caminar por las calles y el Senado vota culpable por el cargo, es un juicio político, no obstante.
El Memphis Commercial Appeal de 27 de abril de 1928, vino en nuestra ayuda. Decía, en parte:
Un Cargo No Hecho Aún
La Cámara de Diputados aún está considerando la evidencia, y puede ser que algunos legisladores descubran que el gobernador Long ha sido culpable del delito atroz de haber tocado el saxofón.
Este fue un trabajo exterior, con no mucha circulación en Luisiana. Más tarde se volvió contra mí. Tal ocurrió con algunos pocos otros periódicos algunos de
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escasa circulación en todo Luisiana. El que dice en su columna una palabra favorable mí viene luego su silencio ominoso o su curso se invierte.
La verdad no estaba en la prensa diaria. Ellos hicieron todo tipo de pantallas, distorsionando todo tipo de hechos. Si les dimos una respuesta a un cargo por lo general se ignora por completo, o bien es distorsionado, eliminado o escondido para que sea peor a que haya publicidad en absoluto.
En una ocasión, el Superintendente de Educación dio una relación de los ingresos de las escuelas públicas que ni siquiera se imprimieron. En otra ocasión, la mayor publicidad se le dio a un cargo realizado por el Teniente Gobernador Cyr que había realizado una estafa peor que la de Tea Pot Dome en la ejecución de un contrato de arrendamiento de petróleo.57 A nuestra preparación de una declaración para demostrar que el arrendamiento de petróleo en cuestión había sido hecha por el gobernador Parker, y que ningún acto había sido tomada por mí, excepto para permitir a su titular a entrar en un contrato de perforación, nuestra respuesta fue prácticamente sepultada por la mayoría de los periódicos.
Vimos la necesidad inmediata de instituir una campaña para deshacer la malicia de la reunión masiva de nuestra oposición celebrada en Baton Rouge y la publicidad constante de la prensa.
Mi amigo Robert Maestri vino a mi habitación en Baton Rouge.
“¿Necesitas algo de dinero?”, Preguntó.
57 Véase la portada del Times, Picayune de 2 de marzo de 1929, strearmlines informes: “Estado estafó dice Cyr en el ataque de fuego en Long”.
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“Toda la plata en la India y todo el té de China”, le contesté.
“¿A qué velocidad lo hace usted lo necesita?”, Se preguntó.
“Tan rápido como una oficina de impresión puede producir circulares y el gobierno puede vender sellos.”
“Yo me encargaré de eso”, dijo.
VIGOR DE GUERRA Y CAMPAÑA DE CIRCULARES
Habíamos estado sin el dinero necesario para tal distribución constante y amplia de circulares como entonces se requería. Sólo la impresión costaría al menos 3,000 $ para una emisión de 1.000.000 copias. El costo de la distribución por correo y de mano en mano era aún más grave. Fue una propuesta de involucrar a un costo de entre 20,000 $ a 40,000 $ ¿Dónde estaba el dinero? Alguno ya había comenzado a llegar. Gente de ninguna manera relacionada con la administración del Estado entró en la oficina, contribuyendo desde un dólar hasta cien dólares. Esto equivale a, probablemente, hasta 6,000 $ o 7,000 $. Pero tenía que encontrarse una suma más importante.
Mis amigos más conservadores y asesores tomaron la posición de que nuestra defensa debe ser estrictamente judicial y se hiciera ante el Senado, y que no se debería emprender para contrarrestar la propaganda atacante de nuestros enemigos, sino confiar en la presentación de los hechos fríos hechos ante el Senado. Este fue el punto de vista del abogado.
“Usted no está siendo juzgado ante el pueblo.”, Dijo uno líder de nuestro consejo “sino ante el Senado”.
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Se dañará su caso por hacer otra cosa. Por mucho que pueda influir en las personas, no significa votos en el Senado”.
“Pero me siento”, le contesté, “que tenemos que hacer algo para familiarizar a la gente con los hechos. Ellos nunca tendrán la verdad que vendrá ante este Senado”.
Aproximadamente en este punto O. K. Allen entró en mi habitación y escuchó la conversación.
“El infierno!” Él interrumpió. “Hay que combatir el fuego con fuego en esta cosa. Yo sé lo que algunos de esos senadores harán. Harán cualquier cosa que se atrevan a hacer. Comience en el país. Logra que esas circulares salgan. Te sientas aquí y serás arruinado. Hagamos una reunión masiva! Levantémonos rápido!”
En esa circunstancia, ya que tengo muchos momentos de mi vida, tomé el consejo de O. K. Allen. Todos los demás fueron persuadidos a tomar ese curso.
Inmediatamente nos pusimos a convocar a una reunión masiva en el centro hostil de Baton Rouge, pidiendo a la gente de todas partes del Estado asistir a nuestra primera reunión para formular planes para resistir el juicio político.
La ciudad estaba inundada. Incluso las calles difícilmente podían sostener las multitudes. La gente se reunió en y sobre el Capitolio y sus alrededores en varios lugares públicos. A toda prisa el mitin fue convocado, era un pánico, y muy pocos de los obreros o campesinos se habían tomado tiempo para cambiar de ropa de trabajo para llegar a la capital.
Eran un conjunto de personas determinado mirando. Había un poco de rumor de que las autoridades públicas de la ciudad podrían emprender para evitar la reunión que se celebra en una de las plazas públicas, pero por suerte para todos nosotros, no se pusieron interferencias en el camino de la reunión.
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No se podrían tener sitios suficientemente grandes para dar cabida a la inmensa multitud que vino a escuchar los discursos. A través de aparatos de altavoces abordamos la multitud reunida para distancias considerables. John H. Overton fue nuestro orador principal. En el transcurso de su discurso, dijo:
“Yo he apoyado cada gobernador que ha sido elegido en Luisiana durante veinticinco años, a todos en las promesas que han hecho a la gente. Ninguno de ellos ha sido capaz o, si es capaz, estuvo dispuesto a llevar a cabo lo que se esperaba de él. El actual gobernador ha sacado de la oficina a la camarilla que todos los otros gobernadores se comprometieron a sacar.
“Él fue puesto contra la pared en sus esfuerzos para cumplir sus promesas de campaña.
“Como yo lo veo ahora, lanzando estocadas, cercado por los enemigos a la izquierda, hacia el frente y hacia la derecha, y cuando este humo de la batalla se haya disipado, como en el principio, voy a estar de pie o acostado en el lado de Huey P. Long “.
Esa noche hablé por más de dos horas, dando los detalles completos de cada disputa pública que había tenido, relatando las leyes que había pasado, y la necesidad de ingresos para las escuelas y otras instituciones del Estado. Dije:
“Puede ser que otros gobernadores antes que yo hubieran deseado llevar a cabo sus promesas, pero no vieron lo que ahora veo; que el hombre que se atreve a emprender la destrucción de estas fuerzas atrincheradas y la tributación de los poderosos intereses de este Estado, se enfrenta a un juicio político. Probablemente eran más sabios que he lo que yo he sido. ”
Era casi medianoche cuando cerré mi discurso:
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Fuera de la noche que me cubre,
Negro como el abismo de polo a polo,
Agradezco a los dioses si existen
Por mi alma invicta.
Caído en las garras de las circunstancias
No he hecho una mueca o gritado en voz alta:
Bajo los golpes del destino
Mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Yacen los horrores de la sombra;
Y sin embargo, la amenaza de los años
Encuentra y deberá encontrarme sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
Cuán cargada de castigos la voluta,
Yo soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.
Después de la reunión parecía que, los votantes por Huey Long que en el pasado habían sido partidarios entusiastas, se dispersaron a los cuatro rincones del Estado como fanáticos.
La distribución de circulares, no me causaba ninguna preocupación. Tuve que luchar contra los políticos organizados del Estado en batalla tras batalla, cuando eran respaldados por todos los periódicos. A través de los años un sistema ha sido perfeccionado para el correo, y
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a partir de entonces distribuimos de mano en mano, de circulares que casi se distribuían solas.
En el juicio político, sin embargo, mi Secretario fue capaz de pedir a voluntarios dispuestos a acelerar las circulares a distribuidoras en grandes paquetes a puntos centrales. Fue todo tan perfectamente coordinado que si es necesario, un documento preparado por mí en la noche podría ser impreso y colocado en el porche de prácticamente todos los hogares en el estado de Luisiana durante la mañana del día siguiente.
Así fueron los agricultores en las horquillas de la quebrada, los comerciantes en el cruce, los trabajadores en los ferrocarriles y en las fábricas puestas en perfecta coordinación.
Los periódicos han quedado desde entonces impotentes en la política en Luisiana.
Sin ninguna recompensa, excepto la de servir a la causa del bien público, estas personas entonces y desde entonces han trabajado celosamente a través del tiempo y días o a través de la noche, para proteger los beneficios; logrados para ellos por mi gobierno. Han difundido la verdad a la gente.
Esta organización fue posteriormente declarada por nuestros enemigos como una maravilla.
Por lo menos teníamos los periódicos golpeados hasta la muerte, siempre y cuando el dinero que nos tendió, Maestri, el más grande de todos los amigos en el mal tiempo, estuvo a mano para ver que esto no sucediera.
Comenzamos a distribuir circulares en todo el Estado. La primera de ellas fue firmada por mí. Incluyendo los titulares, que decía en parte:
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LA MISMA LUCHA DE NUEVO!
LA STÁNDARD OIL COMPANY VS HUEY P. LONG
¿Se ha convertido en un crimen para un gobernador la lucha por los niños de escuela, la causa del sufrimiento y la Humanidad indigente?
La prensa de la Standard Oil Company batalla para mantener esta nefasta Corporación (expulsados de Texas), sin pagar ningún impuesto razonable
Pueblo de Luisiana:
Más bien había que bajar a un millar de juicios políticos que admitir que soy el Gobernador del Estado de que no se atreve a llamar a la Standard Oil Company para tener en cuenta que podamos educar a nuestros hijos y el cuidado de indigentes, enfermos y afligidos. Si este Estado está aún por ser gobernado por el poder del dinero de esta corporación, soy demasiado débil para ser su gobernador.
Esta es la tercera vez en mi vida todavía joven en el que esta combinación nefasta ha sido capaz de arrastrarme ante el tribunal y tener que luchar por mi propia libertad y la preservación política, todo sólo porque yo luché en toda la línea hasta que se vieron obligados a someterse al derecho. . .
“El infierno no es lo suficientemente caliente como para el hombre que nos fuerza” es la advertencia esta corporación nefasta da a los funcionarios públicos.
Desde que tomé mi primer cargo público en 1918, me expuse a toda forma y manera de ataque, toda acusación baja, todo tipo de persecución, pero para todo, estoy teniendo mi propia recompensa; Estoy de pie, para el
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vituperio, para la calumnia, y ahora quiero estar durante el insulto que también se ha acumulado sobre otros que honorablemente buscaban ayudarme en la lucha por los niños y los afligidos de este Estado; dejen que de todo me culpen a mí, yo soy el único responsable.
Me han combatido más duro que nunca esta vez. Donde ellos derramaron cientos en otras peleas, han derramado diez mil en éste. Ellos han cubierto sus periódicos, frente, dentro y por fuera con cada difamación y mentira imaginable; que han irrumpido en la cámara de representantes de donde los débiles de corazón temían incluso por su vida y por la integridad de mis partidarios y yo. Por un proceso conocido sólo por ellos han sido capaces de bien “controlar, pasar por encima o comprar” algunos en quienes había dado el respeto y la confianza y para quienes hago una obra de caridad…

Yo solicité que con un galón de aceite lubricante fabricado en Luisiana y vendido por 1,40 $, que el Estado se le pague un séptimo de 1 centavo (de los $ 1,40), y que se le pague el mismo impuesto sobre la gasolina, bencina, kerosene, etc. El proyecto de ley que diseñé para distribuir el dinero así recaudado a los niños de la escuela y para los distintos hospitales y colegios del Estado…

¿Por qué, hoy hacemos que los molinos de aceite de semilla de algodón paguen este impuesto para refinar nuestro propio aceite de semilla de algodón; pero la Standard Oil Company quiere que se le permita romper el Estado de par en par y quitar el Gobernador de la oficina que se atreve a decirle que nada se puede hacer con ellos.
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El procedimiento del juicio político fue altamente ilegal e impropio en su curso. Una sesión extraordinaria de la Legislatura en Luisiana tiene que tener una fecha definitiva para su vencimiento fijada por el Gobernador que ha llamado tales sesiones. Yo había fijado la fecha de caducidad en el sexto día de abril de 1929. La sesión no tenía vida o existencia después de ese tiempo, pero sin embargo (con la excepción de un cargo rechazado por la Cámara de Senadores al primer argumento), todos los cargos de juicio político fueron votados por la llamada Cámara de Representantes después de la fecha de la expiración de la sesión extra.
En ningún Estado nunca había sido sostenido que podría haber un período de sesiones de la Asamblea Legislativa para el juicio político o cualquier otra cosa a no ser instalada en la forma prescrita por la ley. Incluso el experto en el juicio político a quien mis enemigos pagaron y trajeron de Oklahoma, donde habían destituido tres gobernadores, dio una declaración pública en este sentido.
Había una ley de Luisiana que prescribe el procedimiento para juicio político.58 Tal acto se había dirigido a la prevención de cualquier cosa excepto juicios políticos instalados de acuerdo con reglas bien establecidas seguidas en los tribunales. Pero la Cámara de Representantes de la grupa59, incapaz de seguir este procedimiento, no permitiría incluso registros públicos presentados que habrían hecho de los cargos una farsa.
Ignoraron el acto que prescribe el debido proceso como si nunca se hubiera escrito. El siempre listo para gobernar el Procurador General, Percy Satnt, estaba a la mano. Él “gobernó” leyes de los libros o a la espalda de los libros.
58 de los Estatutos Revisados de Luisiana, Sección 1738-45, inclusive.
59 Reunidos a última hora y fuera de tiempo
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tan rápido como lo requiere la ocasión. La combinación de elementos y sus intereses requiere que no deben verse afectados por una cosa tal como la ley o la propiedad en sus acometidas.
Pero la oposición para reforzar sus fuerzas empezó a dar a conocer que califican, no delitos cometidos o la ley al respecto, era todo lo que se tardó en conseguir la destitución de un hombre y la separación del cargo. Señalaron que originalmente menos de un quinto de los miembros de la legislatura me habían querido para gobernador de alguna manera.
Eran semejantes a un hombre que estudió derecho de unos pocos días en el curso de su trabajo de dirigir una caballeriza para toda la vida, que más tarde se encargó de ejecutar en contra de un distinguido jurista que había servido en el banco en Opelousas durante muchos años . Cuando los dos se encontraron en la plataforma del antiguo jurista dijo:
“Mis amigos, mi oponente nunca hizo una demanda en su vida. Él no ha visto el interior de un libro de derecho en treinta años y muy poco después”.
Con lo cual, el candidato de la oposición, dijo:
“No es la ley lo que hará a éste juez, – son los votos.”
Fue elegido.
Así fue con los impeachers, que con el fin de reforzar sus fuerzas, con audacia comenzaron a afirmar antes del juicio en el Senado, ya habían alineado los votos de suficientes senadores para retirarme del cargo.
El papel del coronel Ewing, el Shreveport Times, puede ser tomado como una buena muestra para la prueba de esa materia.
En la edición de ese documento el 16 de abril de 1929, decía:
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Con un senador ausente, los anti-administracionistas estaban el lunes por la noche dentro de los tres senadores de un número suficiente para acusar. El ausentado es el senador Sidney Caín, de Nueva Orleans, y un adherente del coronel John P. Sullivan. Por lo menos cuatro de los quince senadores que votaron por el Gobernador se esperan para emitir su voto con la mayoría cuando la cuestión de juicio político este ante el Senado. Ellos son Boone de Claiborne; Oser de Orleans; Fisher, de Jefferson y Larcade de Saint Landry.
Esto en cuanto a la alta mentalidad de “la honestidad de propósito” que guía la prensa del Estado, donde se presentan los votos ya comprometidos para destituir antes de escuchar un testigo!
Por aquel entonces coronel Ewing llevaba la delantera de todos los que dirigen el juicio político.
Abrí una campaña de discursos, mientras los procedimientos de acusación se realizaban en la Cámara de Representantes y durante el tiempo antes del juicio que iba a comenzar en el Senado. Las multitudes que vinieron a escucharme eran inmensas.
Yo había hecho cualquier número de campañas políticas en mi vida. Al igual que otros candidatos y hombres públicos, yo sé lo que es cuando extraños y amigos se presentan con flores y ramos de flores y palabras de aliento. Pero había un nuevo tipo de recepción en las reuniones que tenía en los días de juicio político.
Aquí y allá, un niño desordenado podría traerme flores que ningún invernadero o floristería habían tenido. Me hicieron darme cuenta de que estábamos enfrentando el problema de la gente común.
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No existe tal cosa ni era remotamente posible una reunión dentro de un edificio para tales multitudes. Yo estaba haciendo siete discursos por día.
“Dios me dio la voz y el tiempo en reuniones abiertas, y el pueblo conocerá mi versión” era mi deseo.
Otras circulares fueron a la gente. Uno contenía lo siguiente:
LOS HABITUALES DE LA STANDARD OIL
LOS ESBIRROS DE LOS PERIÓDICOS PAGADOS DEL TRUST DEL PETROLEO; INTRIGANTES DEL PUENTE WATSON WILLIAMS;J. Y. SANDERS; JOHN P. SULLIVAN; EL VIEJO RING DE NUEVA ORLEANS – LA PANDILLA ENTERA QUE ESTÁ FUERA PARA SABOTEAR EL ESTADO
Regulares de la Standard Oil Company Vs Gobierno Popular. ¿Cómo Comenzaron los Cargos de Impeachment?
Llamé a una sesión de la Legislatura con la finalidad principal de la recaudación de una licencia de 5 centavos de dólar por barril de petróleo refinado por la Standard Oil Company y sus aliados en el Estado de Luisiana; el mismo tipo de licencia que se paga por todos los otros negocios y profesiones en el Estado, incluyendo los molinos de aceite de semilla de algodón. Los políticos y los periódicos y los grupos de presión de la Standard Oil Company amenazaron abiertamente que a menos que este esfuerzo mío de gravar la Standard Oil Company fuera abandonado, que iba a ser sometido a juicio político como gobernador. Más tarde una reunión de masas fue llamada en Baton Rouge, el domicilio de
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la Standard Oil, donde la música estaba proporcionada por la banda de música de la Standard Oil Company, vestidos de paisano, y las resoluciones se adoptaron contra gravar esta compañía y por mi juicio político,
la Standard Oil Company salió a tomar el control …

Y, de vuelta a eso, la vieja banda está tratando de volver al poder a engullir como propina a los fondos pertenecientes a las personas. Ellos quieren cargar el puente Watson Williams al Estado por 5.500.000 $ y está todo listo para hacerlo. Mi administración completara puentes gratis justo al lado del puente de Watson-Williams para el día de Acción de Gracias a un costo de sólo $ 1.500.000. Así que date prisa mátame antes de que sea demasiado tarde y antes de que pueda construir los puentes libres, porque va a ser difícil de poner esta trama una vez que se construyan los puentes libres y se pongan en uso. Los periódicos están en este negocio. Algo les ha sucedido, también. ¿Por qué estos periódicos han abandonado su oposición a este plan de que el Estado se haga cargo del puente Watson-Williams? Dejé la respuesta el eco! …

La banda no puede volver al poder por una elección popular; deben volver de alguna otra manera. Así que ahora tratan de conseguir veintiséis hombres en el Senado que me retiren y hacer lo que bien saben cientos de miles de personas en el Estado no harán. Ese es su juego. El teniente gobernador, que cabalgaba a su oficina en el equipo Long, está ahora tratando de entrar en la oficina del Gobernador por este movimiento de juicio político. Él nunca podría ser elegido para el cargo. Hago la predicción de que él pueda volver nunca más ser elegido para cualquier tipo de oficina en
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cualquier lugar en este Estado, en cualquier momento ni ahora ni después de que esto termine,.
Otro lado de la acusación estaba empezando a desarrollarse. Después se supo públicamente durante meses que la combinación de intereses de la Standard Oil fue la principal fuerza motriz para mi juicio político, que la compañía tuvo a bien publicar anuncios en los periódicos a toda página en defensa de sí mismos, pretendiendo decir que no tenían la culpa de mis problemas, sino que yo los había traído conmigo.
Pero la dirección del coronel Ewing emprendió tal distinción. El 30 de abril de 1929, su editorial del New Orleans States dice:
Si él no hubiera llamado la Sesión Especial el mes pasado, con el pretexto de cumplir con una decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos, pero en realidad era para castigar a la Standard Oil Company, contra la cual él tiene una queja privada que data de mucho antes de que fuera gobernador, no se enfrentaría hoy a un juicio por crímenes y delitos menores ante el tribunal del Senado.
La búsqueda de votos continuó. Era evidente que una acción rápida era necesaria celebrar junto con mis amigos.
Había treinta y nueve miembros del Senado; catorce de ellos podrían evitar el juicio político. Bastan veintiséis votos en el Senado para encontrarme culpable de los cargos. Esperé hasta el fin de semana. Casi todos los miembros del Senado se habían ido a su casa. Baton Rouge estaba tranquila y desierta.
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La oposición estaba ocupada en Nueva Orleans componiendo una lista de citas para el “Nuevo Gobernador” mientras era sometido a juicio político. Ya habían empezado a luchar por el botín. Para mantener algunos de sus hombres alineados habían prometido el mismo trabajo a más de uno.
La hora había llegado cuando yo tenía que usar mi poder para golpear al máximo.
Yo había preparado un documento, que por lo general se refiere como un “round robin”, que contiene, entre otras cosas, lo siguiente:
Por lo tanto, nosotros, los miembros del Senado del Estado de Luisiana, respetuosamente hacemos anuncio y petición:
1. Que en virtud de las irregularidades legales y las circunstancias que se relacionan con el procedimiento que arriba se indica, no podemos en conciencia y no aprobaremos los procedimientos de acusación y los cargos formulados contra el Gobernador por las sesiones extraordinarias de la Asamblea Legislativa, o mejor dicho bajo la continuidad supuesta e ilegal de dicha sesión.
Mantuve mis planes para mí mismo.
De repente me proveí de un automóvil para estar en las casas con cada uno de los quince senadores que llamé por teléfono y pedí que fueran inmediatamente a Baton Rouge. Todos ellos llegaron. Les pedí que firmaran el “round robin”.
Algunos de ellos firmaron sin objeción. Con algunos de ellos discutí y discutí la ley hasta que había conseguido las firmas de trece senadores. Necesitaba uno más para tener más de un tercio de los miembros del Senado.
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El decimocuarto senador llegó a mi oficina poco tiempo antes de la medianoche. Leyó el documento que había preparado. Él estaba inequívocamente contra el juicio político, pero no estaba convencido de la conveniencia del round robin.
“Cuando usted firme esto”, le dije, “tendré un miembro más de la tercera parte requerida.”
“Pero”, se reincorporó, “¿usted me está pidiendo que diga aquí que, independientemente de lo que pueda ser demostrado, no voy a votar para destituir?”
“Usted es un abogado”, le contesté. “Te pido como un abogado decir que los cargos que son formulados fuera de la ley, no pueden ser la base de mi juicio político. Ninguno de estos cargos, incluso si son ciertos, puede ser legalmente la base de un juicio político.”
“Tengo que admitirlo, pero esta no es una manera divertida de hacerlo?”
“¿No ha presentado más de una declinatoria de una acusación?” Yo pregunté.
“Sí,” contestó.
“¿Tu declinatoria ante el tribunal dice que a pesar de que su cliente era culpable de todo lo que se le acusó, todavía él no debería ser juzgado bajo la acusación defectuosa?”
“Eso es correcto”, respondió.
“Ahora déjame hablar contigo desde un punto de vista práctico estoy agotado; no tengo ni un centavo financieramente, esta pelea me ha costado todo lo que tenía, todo lo que puedo rastrillar, raspar y pedir prestado, está tomando mil dólares diarios hacer llegar la verdad a la gente. ¿Cuánto tiempo podemos soportarlo?
“¿Todo este gasto fue necesario?” él preguntó.
“Es necesario para usted. Si se va a votar para liberarme de este juicio político, sería peligroso a no ser que a la
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gente se le hayan explicado los hechos que señalan la conveniencia de su voto”, le contesté.
Sigue siendo mi amigo pero vaciló. Discutimos un lado a otro, hora tras hora. Pronto el sol estaría lanzando su luz a través de la tierra. Él dijo,
“¿Qué pensaría usted si le pregunto a mi socio legal por su consejo sobre la ley en este caso?”
“Fino”, le contesté.
Inmediatamente llamamos por teléfono a su pareja de hecho en Nueva Orleans. Estuvo de acuerdo en irse inmediatamente para Baton Rouge. Esperamos su llegada. Llegó justo en buena luz día.
Una vez más nos fuimos a la proposición. La pareja de hecho leyó la petición y quedo con el senador cuya firma entonces yo estaba solicitando. Dentro de aproximadamente una hora regresaron.
“Gobernador”, dijo el socio de la ley, “esto es lo que hay que hacer.”
El nombre del decimocuarto senador fue firmado para el round robin.
Más adelante en el día, un miembro quince estampó su firma. Yo tenía uno más de lo necesario. Tratamos de mantener la existencia de ese documento secreto cerrado.
Tenía la seguridad de algunos otros miembros del Senado que estaban de acuerdo en la ley, pero consideré que era mejor que no firmaran la resolución. Sin embargo continué mis giras de conferencias y la distribución de circulares en todo el Estado.
Las personas se excitaron a un calor blanco. Con multitudes de diez a quince mil, la votación sería tomada, nunca más depender de uno o dos que no pueden levantar su mano en mi favor.
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Pero los del juicio político y los periódicos siguieron sus esfuerzos con furia. Los senadores que habían firmado el “round robin” estaban siendo cercados; eran inmensas las ofertas a ellos.
Echando un vistazo a un periódico, mientras estaba en una gira de conferencias, noté una declaración de uno de los senadores que habían firmado el round robin. Afirmó que había sido citado diciendo que quince miembros del Senado habían firmado un documento declarando que no votarían por impugnar, y que quería que entiendan que él no fue uno de los firmantes.
Pensé que era mejor no hablar de tal negación ya que yo no había dado ninguna declaración sobre el round robin. No había visto el senador en particular, durante varios días.
Pero al pasar a través de una cierta ciudad en mi manera de hablar en Shreveport, conocí a otro senador que me dijo que había estado en un lugar cuando yo tenía razones para creer que había estado en otro lugar.
Yo estaba en la casa del senador por la noche, sentado al lado de su cama, cuando empecé a hacerle preguntas.
“Ahora, ¿no es así estabas en Shreveport hoy?”, Le pregunté.
“No. Yo estaba en Alejandría”.
“¿No vas a ambos lugares hoy, Shreveport y Alejandría?”
Me miró sin responder. Después de una pausa, dijo:
“Está enfermo en Shreveport. Es un viejo amigo mío. He accedido a tratar de ir hasta allí mañana a verlo”.
El compañero que mencionó fue un socio de uno de los millonarios a quien había demandado en el caso Bernstein. La Corte Suprema los había obligado a pagar un dinero considerable, y había declarado judicialmente que han participado en un plan para estafar a mi cliente.
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Su odio para mí era tan grande, si no superior, al de cualquier otro hombre en el Estado en ese momento. Presioné por respuesta a mi primera pregunta:
“Pero, ¿no vas a Shreveport hoy?” De nuevo, le pregunté.
“Bueno”, dijo sin ninguna explicación “, – nada tenía que ver con eso. Él es sólo un viejo amigo que conocí en Texas. Yo y mi familia le debemos muchos favores. Él sólo quiere verme porque está demasiado enfermo”.
“Muy bien”, le dije, “si vas a Shreveport mañana voy a pedir que hables conmigo allí mañana por la noche. Tenemos una reunión”.
De mala gana, prometió que iba a hablar en la reunión.
Me comprometí a disuadir al senador de invocar el “amigo enfermo”, pero sin resultado alguno. A la noche siguiente hablé en Shreveport. No aparecía el senador. No se pudo encontrar. Cerramos la reunión sin él. Más tarde supe que él estaba junto a una radio de unas cincuenta millas al sur de Shreveport y escuchó a mi discurso, en el que dije:
“Ciertos caballeros en esta ciudad han estado llamando a los senadores a esta ciudad, para pagarles por votar por mi juicio político. Puedo dar los nombres, las fechas y los lugares”.
Al día siguiente, el senador en cuestión emitió un comunicado para reprochar mi comentario. Él emitió algunas declaraciones posteriores en los pocos días que siguieron.
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Mientras tanto, sin embargo, su nombre se firmó en el round robin que no iba a votar a favor del juicio político.
En cierta noche cuando hablé en Monroe, Luisiana, me enteré de que este senador estaba pasando la noche en Baton Rouge. Yo estaba decidido a verlo antes de la mañana. Después de mi discurso en Monroe, fui al hotel, subí a mi habitación y encendí la luz como si fuera a retirarme. Más tarde, bajé y nos fuimos por una puerta lateral desapercibidos.
Conduje en un automóvil toda la noche, cruzando el río Mississippi en Baton Rouge en al salir el sol, después de recorrer una distancia de 250 millas (400 km).
Mi amigo Maestri estaba cerca. Había visto al senador y lo había acusado audazmente de recibir “efectivo” por votar por mi juicio político. Me reuní con Maestri.
“¿Dónde está el senador ahora?”, Le pregunté.
“Él está en su cama. Pero te puedo decir que no ha dormido nada.
“Ven conmigo, y menos va a dormir”, le dije.
Fuimos a la habitación del senador y llamé a la puerta. Él nos invitó a entrar.
“Bueno”, confesó, “aquí está la situación. Yo iba a ir a Nueva Orleans hoy para ser pagado por Big John60. He tratado de mantenerlos a ustedes apartados. Lo más real que podía haber hecho esto lo mejor. He pensado cada día yo pudiera traerles a ustedes el dinero que sacara el juicio político fuera del agua. Pero han dudado. ¿Ahora voy a insistir? ”
Decidimos elaborar una declaración jurada de que el senador estaba en camino a Nueva Orleans a recibir el dinero del soborno, que iba a regresar y entregarlo para la exposición al público.
60 John Rockefeller refiriéndose a la Stándard Oil Co.
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Entonces llamamos a un taquígrafo y notario público, todos se reunieron en un edificio de oficinas, después de lo cual el senador fue a Nueva Orleans para recibir el dinero de los sobornos.
La misma noche, el senador regresó.
“El tipo estaba tan blanco como el papel. Alguien les avisó que te vi “, él declaró.
Se convirtió casi un secreto conocido que la oposición, desesperada como estaba, se dio cuenta de que para asegurar mi juicio político necesitaba los votos de tres senadores más. Habían dado con la trama de asegurar tres senadores de un solo golpe, por temor a emprender negociaciones separadas en vista de la divulgación que ya habíamos hecho. Otros senadores nos habían dado la información de las proposiciones que se les hacían.
El aire estaba sobrecargado con la información. En consecuencia, tres senadores fueron seleccionados por ellos como más propensos a ceder a la persuasión de la compra. Uno de los tres me dijo que llamara a los otros en la sesión. De inmediato se me informó.
“Ellos me han pedido que llame a estos otros dos senadores”, dijo, y ofreció 250,000 $ para los tres votos, les dije dónde ir. ”
“Hemos estado tratando de agarrarlos en eso”, le dije. “Vuelve atrás y trata de conseguir 250.000 dólares; si usted no puede conseguir tanto, consigue que te den 80,000 $ por uno. ”
Me dejó. Esa noche regresó.
“Ellos me han esquivado regresando”, dijo.
Yo había temido ese resultado.
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Permanecimos tranquilos, a la espera de una oportunidad para la evolución. Me llegaron noticias que a otro de los firmantes del round robin se le había ofrecido una gran suma de dinero. Me comprometí a asegurar su consentimiento a aceptarlo.
“Gobernador,” Él me dijo: “el hombre que enviaron a ofrecerme ese dinero está más cerca de mí que usted lo estará nunca. No puedo desvelar este amigo”.
Nunca pudimos conseguir retener el dinero en efectivo para hacer una verdadera exposición.
Al regresar de una de mis charlas cerca la luz del día me senté en mi escritorio en la oficina del gobernador. Me quedé dormido y dormí hasta después del amanecer. Me despertó el ruido de sierras de mano de corte madera de construcción y el sonido de los martillos.
Inmediatamente corrí escaleras arriba para averiguar la causa del ruido inusual. Lo localicé en la Cámara del Senado. Un número de carpinteros estaban allí trabajando. Se están construyendo altos asientos y bancos. Todo se estaba haciendo dentro de la Cámara del Senado. Parecían los preparativos para un ahorcamiento Francés pre revolución.
“¿Qué es esto que pasa?”, Le pregunté al capataz. “Parece que usted está arreglando un andamio o algo así. De quién es esto? ”
“Gobernador, lo están arreglando para usted, pero espero que no se salgan con la suya.”
“¿Quién te dijo que hicieras esto? El edificio está a mi cargo. No tienen derecho a venir aquí y hacer esto”.
“Nos dieron las órdenes. El señor Booth, el Secretario, es quien lo hizo”.
Miré a los techos, y me pareció estaban recién pintados. Los candelabros se habían dorado. Llegué a la conclusión de no decir nada más.
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Juez Philip H. Gilbert de Napoleonville había sido el vicegobernador interino bajo la administración del Gobernador Simpson. Al Vice-gobernador convertirse él era nuestro candidato a la Presidencia Pro Tempore del Senado y fue elegido. En el caso de una vacante en la oficina del teniente gobernador, habría tenido ese cargo, y en caso de producirse una vacante más se habría convertido en gobernador.
El Senador Gilbert fue un espléndido académico y parlamentario. Él había sido candidato a vicegobernador cuando Parker fue elegido gobernador.
Mi amigo en la legislatura, que fue a votar con la oposición en la Cámara de Representantes y sentado en su camarilla, corrió hacia mí una mañana temprano.
“Huey, que van a tirar rápido. Ellos han decidido que tienen que tener Philip Gilbert para destituirlo a usted. Ellos van a hacer gobernador Gilbert para conseguirlo”.
Hombres en quien yo había colocado tanto, si no más, confianza que jamás había depositado en el juez Philip Gilbert, me habían dejado por mucho menos posibilidades de ganancia.
“Regresa”, le dije, “Tráeme lo último que puedas sobre lo que ha sucedido en ese asunto.”
En menos de una hora me encontró en la habitación.
“Gilbert volvió ‘em abajo!” Se gritó.
Esperé un poco de información que vendría de Gilbert. Él nunca se dignó ninguna. Llegué a la conclusión de abordar el asunto.
“Philip “, le preguntó esa noche “, ¿alguien dijo algo acerca de ser gobernador?”
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“¿Qué tengo que ver con eso?” Se preguntó, con un encogimiento de hombros de pura sangre de Acadia francesa.
El intenso odio de mis enemigos hacia mí ha sido motivo de comentario frecuente. Es más que compensado, sin embargo, por la lealtad de los amigos.
JUICIO POLÍTICO
Finalmente, vino el día para el juicio de los cargos de acusación. Mis abogados presentaron objeciones y respuestas que niegan todos los cargos. Por una votación de diecinueve a veinte, fallamos por escaso un voto para tirar todos los cargos excepto uno; por un voto de veintiún hasta dieciocho tiramos el otro.
Con el receso del Senado, los únicos cargos que quedan para el juicio eran los que se habían votado después de la hora de vencimiento del período de sesiones de la Legislatura, los que habíamos dejado de eliminar por un voto.
Nos preparamos durante la noche una resolución condensada lo largo de las líneas del round robin. Los mismos quince senadores que habían firmado con anterioridad el round robin firmaron la resolución.
Junto con esa resolución estaba una moción por el Tribunal de Juicio Político para aplazar sin fecha. Este documento más tarde también se conoce comúnmente como el “round robin”.
En la mañana del 16 de mayo de 1929, el senador Philip H. Gilbert, el Presidente Pro Tempore del Senado, se levantó y presentó el documento, a saber:
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En movimiento de los senadores firmantes del Estado de Luisiana, y sobre sugerencias a este Honorable Senado, constituido en tribunal del juicio político, de lo cual:
1. Este Senado se organizó bajo la ley, como tribunal de juicio político, en el sexto día de abril de 1929, en virtud de la presentación, en dicha fecha, por la Cámara de Representantes del Estado de Luisiana, de un cierto cargo de juicio político contra el referido Huey P. Long, gobernador, cuyo cargo se refiere como No. 1 y se conoce comúnmente como el cargo Manship;
2. El Senado dice, sentado como un tribunal de juicio político, hizo, el día 15 de mayo de 1929, mantiene una declinatoria a dicho cargo y de esta manera lo anuncia de ser nulo y sin valor, y no tendrá efecto ab initio;
3. Antes del sostenimiento de la declinatoria en dicho cargo Manship, diecinueve miembros del Senado, actuando como tribunal de juicio político, hizo, el día 15 de mayo de 1929, voto a favor de una excepción declarando que todos los cargos de la dicha acusación contra Huey P. Long, gobernador, del 6 de abril de 1929, eran inconstitucionales, ilegales, nulos y sin efecto;
4. Los que suscriben, que constituyen más de un tercio de los miembros de este Senado, sentado como un tribunal de juicio político, qué ahora anuncian oficialmente que en razón de la constitucionalidad de los Estados Unidos y la nulidad de todos los cargos restantes de acusación contra Huey P. Long, gobernador, que no votarán para condenar al respecto;
5. Además de proceder en este Senado, sentado como un tribunal de juicio político, por lo tanto, se convierte en
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ineficaz, inútil y tendrán un coste inútil y gastos para el Estado de Luisiana y sólo servirán para prolongar la confusión que existe actualmente y perturbar los asuntos ordinarios y empresas de nuestro Estado;
Ahora, por lo tanto, sostenemos que el Senado, sentado como un tribunal de juicio político, se aplaza sin fecha.
PHILIP H. GILBERT
J. HUGO DORF,
W. C. BOONE
BENJAMIN H. DUCROS
THOMAS C. WINGATE
F. E. DELAHOUSSAYE,
FRED W. OSSER
JULES FISHER G.
R. B. KNOTT
E. B. ROBINSON
HOMER BAROUSSE
T. A. MCCONNELL
H. L. HUGHES
JAS. L. ANDERSON
HENRY D. LARCADE, JR.
Nuestra oposición ya había olido un ratón. Los dirigentes habían empezado a huir de la capital. Eran las ratas que salen de otro barco que se hunde. Los cuarteles habían quedado vacantes durante la noche. Incluso el vicegobernador había dispuesto una salida anticipada.
Tras que se presentó el “round robin”, el Senado dio un breve receso, pero al volver a convocar treinta y nueve de los treinta y nueve votaron a favor de aplazar sine die.
Envié un equipo de carpinteros en el Senado Cbambers donde comenzaron a derribar lo que habían hecho, andamios para mi juicio.
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Los periódicos, siempre viciosos sobre mi victoria en el juicio político, nunca dejaron de llamar la atención a cualquier favor que hice uno de esos quince hombres.
“Suya es la tierra y su plenitud,” los periódicos proclamaban.
Esto se convirtió en un asunto de considerable regocijo entre los quince senadores y yo mismo.
En una ocasión uno de estos senadores, un francés de sangre completa con un gran sentido del humor, Hugo Dore, me llamó para ver en mi dormitorio en Nueva Orleans.
“Gobernador”, dijo, “queremos obtener un poco del camino de grava que se lleva a cabo al este de Mamou.”
“Mi gracia, Hugo!” Exclamé. “¿No le gustaría ir alguna vez a través pidiendo carreteras para este país? No hay espacio para arar allí ahora, tenemos mucho pavimento y grava en este país “.
“Ahora, Gobernador,” replicó el senador, “no demasiado fuerte ahora; recordemos lo que hemos hecho por usted.
Varios de nuestros amigos sentados en la sala se rieron de su observación.
EL CASO DE LEJEUNE
“Mantenga su asiento, Hugo.”, Le dije. “Los quince matones están siempre recordándome lo que hicieron por mí. Ha llegado el momento para hablaros de algo que sucedió otra vez en un paso de los bosques . Cerca de donde usted vive hay un arroyo llamado Bayou Niggerfoot “.
“Sí, sí”, chillo el senador. “Sé que pantano.”
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“Bueno, ahora, Hugo,” continué, “cuando tu eras muy joven, un hombre viajero que hacía el territorio fuera de Nueva Orleans. Él era el tipo de hombre que vendía mercancías a las tiendas, compró su algodón, hizo por sus cuentas, les adelantó el dinero y se recoge al final del año. Este baterista61 llegó Opelousas en su ruta cada jueves.
“En el medio de diciembre el dejó Opelousas y condujo para cruzar Niggerfoot Bayou. Era un día frío. Había habido una gran cantidad de lluvia.
“Cuando llegó el pantano se encontró que se había desbordado. Carámbanos colgaban de los troncos y ramas en el bosque. Así que el baterista dijo a su conductor, George, conduce hasta cerca de una milla de aquí y hay un puente donde se puede cruzar. Entonces conduzco abajo en el otro lado y voy a estar en esa casa por allá. Voy a caminar el registro de pie a través del Bayou. “El conductor se fue.
“Cuando él se fue, el baterista empezó a cruzar el pantano en la vereda. Estaba en parte cubierto de hielo y cuando él llegó a la mitad de los pantanos se resbaló y cayó.
“‘Ayuda! Ayuda!”, Gritó.
“El hombre en la casa del otro lado lo escuchó. Corrió hacia el banco, le acercó al baterista una viga y lo sacó a la orilla. Luego llevó el baterista a su casa, le quitó la ropa, lo puso a la cama mientras él se las secaba; y cuando se secaron, el baterista se vistió y la esposa del hombre lo sentó frente a una mesa preparada con buen jamón frito, galletas y café caliente. El baterista comió con ganas. Cuando el había terminado, el conductor había regresado con el buggy, él estaba listo también para continuar su viaje.
61 Vendedor viajero
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“El hombre de la casa se llamaba LeJeune. El baterista se volvió hacia él y dijo: “Sr. LeJeune, me has salvado la vida. Me habría ahogado, sino es por su ayuda. Su esposa amable y usted mismo han hecho más por mí lo que yo puedo hacer por usted. Llego a Opelousas todos los jueves. Me gustaría conocerte allí en uno de esos días para mostrarle mi agradecimiento de una manera más material.”
El baterista se despidió. LeJeune había prometido a verlo en Opelousas.
“El jueves siguiente el baterista llegó Opelousas. LeJeune estaba de pie delante de una berlina. El baterista lo saludó. Él lo abrazó. Entonces LeJeune habló:
“‘Me alegro de verte, fren ma’. Usted es el hombre ze lo que me tire de ze Bayou Niggerfoot. Ah, ma fren ‘, bot para mí no estaría vivo hoy.’
“El baterista dijo apresuradamente:” Yo lo sé señor LeJeune. Tomemos un trago. ‘
“‘Usted podría hacer dat,’ dijo LeJeune.
“Mientras que los dos estuvieron en el bar ingiriendo su bebida, LeJeune comenzó a hablar de nuevo. ‘Ali, fren ma’, registro ze congeló ‘otra vez, usted se desliza, se cae; He oído que gritó. ‘
“El baterista intervino de nuevo: ‘Mr. LeJeune, no puedo hacer nada más por ti? ‘
“LeJeune tanteo su sombrero y miró a sus zapatos.
“Ven conmigo”, dijo el baterista. ‘Déjame comprarte un sombrero nuevo y un par de zapatos. ”
“‘Usted podría hacer dat,’ dijo LeJeune.
“Así que los dos salieron del salón para una tienda, donde el baterista le compró a LeJeune un buen sombrero y un buen par de zapatos, y le despidió.
“En el próximo jueves el baterista regresó. LeJeune estaba de pie delante del salón donde el baterista lo había
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conocido en la semana anterior. El baterista se le acercó de nuevo.
“‘¡Hola, Sr. LeJeune. ¿Cómo has estado hoy? ‘
“Ah, ma fren ‘, estoy bien. Me hace sentir bien verte hoy. Usted remembah, ma fren ‘, ze día frío cuando lo saque de ze Bayou Niggerfoot? Ze cangrejos tendría que comer hace mucho tiempo pero por LeJeune. ‘
“” Tiene razón, el Sr. Lejeune”, dijo el baterista. “Tomemos un trago.”
“Ah, usted podría hacer dat” dijo LeJeune.
“Así que los dos entraron en el salón, donde se tomaban una copa.
“A mitad de camino a través, LeJeune se detuvo y comenzó de nuevo. ‘Usted recuerda, fren ma’, ze Bayou era profundo, que pedía ‘Ayuda’
“El baterista interrumpió:
“Lo sé, señor LeJeune” y dijo “¿No hay algo más que pueda hacer por usted, además de un sombrero y un par de zapatos que compramos el jueves pasado?”
“LeJeune toco su abrigo y se sacudió los pantalones un poco.
“” Ven “, dijo el baterista, “déjame conseguir un traje”.
“Así que se fueron a la tienda de nuevo, donde el baterista presentó LeJeune con un traje nuevo y de nuevo le pidió la hora del día.
“Jueves otra semana más tarde, el baterista en su
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ronda habitual volvió a Opelousas. LeJeune estaba de pie delante del mismo salón. El baterista, viéndolo desde lejos, cruzó hacia el lado opuesto de la calle, fingiendo que su atención estaba comprometido en algo inmediatamente por delante al pasar al otro lado del salón. Pero cuando estaba a pocos pasos más allá de la esquina, LeJeune gritó:
“‘Oh, ma f ren’ !,
“El baterista se volvió. LeJeune, acariciando a sí mismo en el pecho, gritó:
“‘Usted recuerda LeJeune, quien lo empujo usted de ze Bayou Niggerfoot?
“Inmediatamente, el baterista se acercó a la berlina.
“‘Sí, señor LeJeune; Siempre lo recordaré” el dijo.
“¡Ah, ma fren ‘, yo estaba temeroso olvida LeJeune. Usted remembah, pero por mi no estarías vivo hoy. ‘
“Vamos,” dijo el baterista de LeJeune, ‘vamos a echar un trago. ”
“‘Bueno, usted podría hacer dat,’ LeJeune respondió.
“Los dos se quedaron en el bar y bebió un trago. Cuando terminaron, el baterista dijo:
“‘Bueno, vamos a tomar otro.’
“LeJeune respondió:” Bueno, usted podría hacer dat. Pero para mí, ma fren ‘, cangrejos ze tendrían recoger sus huesos hace mucho tiempo.’
“Cuando terminaron la segunda bebida, el baterista se volvió hacia LeJeune. LeJeune encontró con su mirada.
“‘Ze bayou era profunda, registro ze estaba resbaladiza; usted se desliza – ‘
“El baterista interrumpió:
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“-Lo Sé, señor LeJeune, lo recuerdo. Sr. Lejeune, ¿Tienes algo en el que puede cargar algo de vuelta a casa para la gente?
“Le Jeune pausa, se encogió de hombros.
‘Tengo ze carro” dijo.
‘Vaya alrededor para la tienda Haas ‘, dijo el baterista, “y vamos a conseguir algunas cosas para llevar a la gente de vuelta a casa.’
“LeJeune voluntariamente accedió. Retrocedió hasta la carreta. Cargaron en tres barriles de harina, un barril de cereal, varios trozos de carne, jamones, trajes para los niños, vestidos para sus niñas y su esposa. Cargaron un nuevo el arnés para los caballos, pernos de percal, guinga y seda; ponen todo en la carreta que llevaría. El baterista escribió su cheque a la tienda por el importe total. Luego se volvió hacia LeJeune.
“Sr. LeJeune, ‘que decir,’ ¿le gustaría tener otra bebida antes de ir?
“‘Usted podría hacer dat,’ respondió LeJeune.
“Así que los dos dio un paso al lado, a otro salón.
“A mitad de la bebida LeJeune volvió hacia el baterista de nuevo.
“‘Ma fren’, ‘se dijo,’ que era un día frío cuando te tire a partir de ese pantano Niggerfoot.
“” Sí “, interrumpió el baterista. ‘Sr. LeJeune, quiero mencionar que le importa a usted. Usted me sacó de Niggerfoot Bayou cuando estaba a punto de ahogarme. Te doy el crédito por salvar mi vida. Estoy bajo las obligaciones más profundas de lo que puedo cumplir nunca. Pero quiero hacer una petición más de usted, señor
LeJeune. Si alguna vez me encuentras ahogandome en ese maldito Niggerfoot Bayou, maldita sea, deje que me ahogue! ‘”
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Miré al senador Dore:
“Si nunca más ze quince round robineros me encuentran ahogando, por amor de Dios, prefiero ahogarme!”
El Senador Dore repitió esa historia hasta que se hizo famoso.
Mientras estaba atado de pies y manos en el juicio político, mis enemigos hicieron nuevas medidas para disminuir mis posibilidades.
En las demandas por impuestos de extracción yo había hecho las leyes y los petitorios por el Estado y presentado el caso ante la Corte Federal en Shreveport. El Tribunal Supremo había regresado para un juicio final. El Fiscal General, en medio del juicio político, anunció que iba a tratar el caso. Y a pesar de mi protesta, persistió en “tratarlo” por el Estado.
Envié a un abogado y el Supervisor de Cuentas Públicas, contra quien la demanda fue presentada técnicamente, ante el Tribunal de la mañana cuando el caso estaba en audiencia. Ellos protestaron contra el caso tomado para ser juzgado en un momento en que no podía estar presente.
Los abogados del “Trust del petróleo” insistieron en que el caso debe proceder con el juicio; también lo hizo el Fiscal General. Uno de los jueces, sintiendo la situación, preguntó a la Procuraduría General si sus testigos estaban presentes. Él respondió que no tenía ninguno. Los jueces no permitirían la parodia. Se aplazó hasta que pudiera estar presente.
Después que el caso de juicio político fue aplazado se entró para el juicio de impuesto de extracción. En su debido tiempo los tres jueces de nuevo dictaron una opinión favorable al Estado de Luisiana. El caso fue
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apelado de nuevo a la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Poco después que se había aplazado la sesión de juicio político, una decisión final de la Corte Suprema de Luisiana fue dictada por los mismos cuatro a tres votos que defienden la validez de la ley del libro escolar gratuito. Reelección del Juez Land había salvado el día. Este caso fue apelado ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Mientras tanto me apresuré al Tercer Distrito del Congreso para participar en una campaña que estaba pasando por el congresista entre un candidato del Partido Demócrata y candidato del Partido Republicano. Todos los periódicos y mis enemigos políticos, que se supone que eran demócratas, estaban ya sea por el candidato republicano o de lo contrario no fueron de ayuda a nuestro candidato del partido, a causa de ser un empleado de mi administración.
Figuras nacionales conocidas estaban de gira el distrito para abogar por un republicano como el mejor para un arancel de azúcar para el distrito de la caña de azúcar.
Teníamos pocos días para superar la ventaja republicana, pero enviamos el candidato demócrata al Congreso por una mayoría sustancial.
Los insistentes en el Juicio Político
El Juicio político habría terminado en cualquier lugar excepto en Luisiana, y otra vez en Luisiana con nadie, excepto el tipo de oposición que había despertado. Con un hilo de esperanza, ellos perseguirían sus esfuerzos.
Ellos pronto tomaron la posición de que los cargos el juicio político cuando se inició, se mantuvieron en el
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Senado y estaban sujetos a juicio por ese cuerpo en cualquier momento.
El factor político que controlaba el periódico TimesPicayune era un tipo con el nombre de Esmond Phelps miembro del ferrocarril, el telégrafo y abogado de la empresa de electricidad. También fue el jefe de la Junta de Supervisores de la Universidad de Tulane, en la que sentó a otros afiliados a dichos intereses. La institución fue en gran medida apoyada por la Fundación Rockefeller.
Un profesor de la escuela que abrió la línea de propaganda para continuar mi juicio político mediante la entrega de un discurso en una reunión de profesores como en “una cuestión legal interesante.” El hecho de que la destitución del presidente Andrew Johnson terminó en el mismo movimiento exacto “aplazar sine die” no importaba. Hicieron la ley como querían, como lo habían estado haciendo en Luisiana hasta 1928.
El discurso del profesor, declarando que los cargos estaban aún pendientes contra mí, fue ampliamente publicado. Había razones por las cuales estos partidarios del juicio político persiguen sus esfuerzos:
Habíamos anunciado y asegurado licitaciones para la construcción de los puentes gratuitos sobre el lago Pontchartrain, en paralelo al puente de peaje del sindicato Sanders WatsonWilliams. Pronto el puente de peaje se convertiría en “un lugar de descanso para los buitres.”
Las demandas de impuestos de extracción contra las compañías petroleras pronto se decidirían, y, una decisión favorable obligaría a las grandes compañías petroleras para pagar al estado millones de dólares.
Tuvimos un extra de 20.000.000 $ para gastar en base a bonos.
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Nuestros enemigos temían nuestro renovado esfuerzo para imponer un impuesto sobre el negocio de la refinación de petróleo.
Estábamos procediendo hacia la eliminación de todas las personas y las juntas que demostraron ser poco amistosas durante el juicio político.
Yo había preparado peticiones de revocación en contra de un número de los miembros de la Legislatura, que se habían comprometido a asegurar mi juicio político en contra de los deseos del pueblo.
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CAPÍ TULO XÍÍÍ
LIGA DE NOCIONES
SIGUIENTE al aplazamiento del juicio político el 16 de mayo de 1929, proseguí la obra de pavimentación de carreteras y construcción de pistas de grava en el campo.
Profundicé estrechamente en los asuntos de la educación; He trabajado para mejorar las instituciones del Estado.
Le di unos días para el esfuerzo de reelegir algunas de las personas prominentes en mi juicio político.
Todas las fuerzas de la oposición fueron llamadas a reunirse en la ciudad de Nueva Orleans con el fin de resucitar a los esfuerzos de mi exterminio. Esta reunión tuvo lugar Martes, 11 de junio de 1929. Cito, a partir de la línea de corriente de 8 columnas, del periódico Nueva Orleans States del coronel Ewing:
‘FORMAR LA LIGA PARA SALVAR EL ESTADO — PARKER DIRIGE LA LIGA PARA SALVAR EL ESTADO DE LONG–LÍDERES SE REÚNEN DE TODAS LAS SECCIONES PARA COMBATIR ANARQUÍA POLÍTICA SIN LEY.
Organización de la Liga Constitucional de Luisiana, dedicada a la restauración del gobierno constitucional en el Estado, se perfeccionó en una reunión estatal de unos 300 ciudadanos en el Charles Hotel St. hoy, con el ex gobernador John M. Parker, de Nueva Orleans, como Presidente, Senador Norris C. Williamson de East Carroll como vicepresidente, George K. Perrault
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de St. Landry como Presidente del Comité Ejecutivo, Paul A. Chasez de Nueva Orleans como Secretario, y Charles Farrell de Nueva Orleans como el Sargento de Armas.
La reunión, que convocó a corto plazo, fue clasificado como la reunión más representativa de los ciudadanos que se ha celebrado en Luisiana dentro de una década.
El propósito de la Liga, se explicó, en las propuestas antes de la reunión, es tomar todas las medidas que sean necesarias para hacer cumplir y llevar a cabo las disposiciones de la Constitución para evitar que el gobernador Huey P. Long de tratamiento a la ley orgánica del Estado como un trozo de papel, y sostener a los miembros de la legislatura amenazados de destitución por el Gobernador.
“Se necesita dinero para luchar en cualquier batalla”, dijo el presidente Parker, después se introdujeron los miembros de la Legislatura que fueron amenazados con impugnación. “Vamos a empezar ahora haciendo un llamamiento a aquellos que puedan hacerlo a que contribuyan. . . ”
Los aportes llegaron con fuerza y rápido. Un número considerable de hombres de negocios en la reunión anunció suscripciones de mil dólares cada uno. Nueva Orleans se comprometió un mínimo de 25.000 $, Caddo Parish 20.000 $, East Baton Rouge 20,000 $, y otros en diferentes cantidades más pequeñas. Cuando las suscripciones se cerraron, el total se estimó en alrededor de 100.000. $ Esto se hizo en menos de quince minutos.
Antes que se formase la Liga Constitucional, sin embargo, el general Campbell B. Hodges, cuyo hermano
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era tan prominente en la formación de la Liga constitucional, había dicho que él no tiene por qué venir a Luisiana para hacerse cargo de la Universidad del Estado. En su lugar, se seleccionó a una persona de la más alta autoridad colegiada para ese propósito. Esto se sumó a la furia de las llamas.
Un editorial de The Times Picayune elogiando esta liga, dijo:
MEETING EN EMERGENCIA
Conmocionado y despertado por los excesos del Gobernador y la desmoralización que resulta de ello, se han alistado para la defensa del bienestar general, la reputación y el crédito de Luisiana. . . . Este periódico hace mucho confesó su creencia de que el gobernador Long por sus propios actos había revelado su incapacidad para el cargo que ocupa. . . . Todas las facciones estatales están representadas en su composición.
La columna vertebral de la organización, como de costumbre, fue la Standard Oil Company y la antigua organización regular de Nueva Orleans.
La necesidad requiere que yo perfeccione una organización que localizo en Nueva Orleans para dar batalla en esa ciudad. En medio de gritos y la denuncia de los periódicos, que tenía las cosas de la oficina del Gobernador colocados en un camión y trasladadas a Nueva Orleans. Los periódicos etiquetaron nuestra administración “Gobierno en las ruedas”.
Mi amigo y aliado, O K Allen, a continuación, el Presidente de la Comisión de Carreteras, realiza la
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mayoría de las funciones requeridas de mí en Baton Rouge.
Me hice cargo de la situación política en Nueva Orleans como mi mayor batalla.
Sabíamos que, en la sesión de la Legislatura a convocar en mayo de 1930, nos enfrentamos a la lucha de nuestras vidas.
NEGARSE A RENUNCIAR
El juez de distrito H C Drew, destacado en la Liga Constitucional, había sido elegido miembro de la Corte de Apelaciones. Su mandato como juez de distrito habría tenido menos de un año para ejecutarse si se hubiera ejecutado en su posición sobre el inició esa Corte.
El Juez Drew concibió la idea de que no quería que yo nombrara al Juez de Distrito por el resto de su mandato, por lo que él envió en su renuncia el 10 de septiembre de 1929, más de dos meses y medio antes de que comenzara su mandato en el Tribunal de Apelación. Cuando faltaba más de un año para que terminara el período, la ley requería una elección. Me negué a aceptar su renuncia y acto seguido, decidido a crear una vacante, él se fue de la Corte de Distrito. El Tribunal Supremo, en la situación conflictiva, designó a un juez para servir en ese distrito en el ínterin.
Permití suficiente tiempo para expirar a fin de que el resto del mandato de la oficina tuviera por correr menos de un año, y luego emití una comisión para el Juez JF Mc Innis para el resto del mandato de menos de un año.
La Corte Suprema retiró el nombramiento del otro juez y el juez Mc Innis estaba sentado en su posición. Nueve meses más tarde, el pueblo reeligió al Juez McInnis. Fue la primera vez en la historia de Luisiana que un gobernador se había negado a aceptar una renuncia.
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ARRANQUE DE UN PERIÓDICO
Se hizo evidente que tendríamos que emitir algún tipo de periódico, al menos una vez a la semana. Hubo un dibujante especialmente señalado sirviendo en el personal de uno de los grandes periódicos de la ciudad. Le llamé a mi oficina un domingo por la tarde.
“Trist,” le dije (su nombre completo era Trist Wood) – “cuánto dinero estás haciendo?”
“Estoy haciendo unos cuarenta y cinco dólares por semana, solamente trabajando medio tiempo.”
“¿Cuánto tiempo te llevará decidir a firmar un contrato para el próximo año en un ciento por semana?”
“En este momento!”, Dijo.
Le di el contrato terminado listo para firmar. Yo ya lo había preparado.
“Ahora”, le dije, “Haz los mejores dibujos que puedas de los altos magnates de estos periódicos. Voy a empezar un periódico”.
Empleé un editor y un staff de periodistas y acto seguido se inició el “Progreso de Luisiana”.
Nuestros amigos en todo el Estado solicitaron voluntariamente suscripciones para el Progreso. Hemos empezado a hacer fiesta de la vida de nuestros enemigos con dibujos animados, estadísticas y comparaciones.
El diario The Times Picayune, desde el día en que consiguió su gran aumento en la publicidad de la petrolera, fue más persistente en la lucha en contra de nosotros. Para mi sorpresa me enteré de que un abogado de nombre Arthur Hammond comenzó a cobrar en dos nóminas estatales. En cada posición fue retirando $ 400 por mes, o un total de $ 9,600 por año. Él era el cuñado del abogado de los intereses creados, Esmond Phelps, que dictó la
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política del periódico The Times Picayune, que había sido originalmente el órgano oficial de la Lotería de Luisiana.
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El señor Hammond fue dado de alta de ambos tableros y los siguientes títulos, entre ellos un título de ocho columnas, apareció en el Progreso de Luisiana:
Hombre del dictador del Times Pic. privado de dos cargos
Cuñado de Esmond Phelps en dos nóminas cobra doble salario mientras el Times Picayune levantó las manos horrorizados por la doble oficina del gobernador Long, capturando el espíritu del Times Picayune al trabajo de propaganda, se examina las nóminas y encuentra que el Mussolini de los Times Picayune tiene su pariente teniendo remuneración del Estado en Nueva Orleans con las dos manos al mismo tiempo.
En medio de esta confusión continua y la emoción, la Corte Suprema de los Estados Unidos emitió dos opiniones a mi favor.
Por unanimidad de votos sostuvieron la ley libro gratis para las escuelas del estado de Luisiana válido y constitucional, y también confirmó la validez de mi nueva ley de impuestos de extracción. El Estado se suplió con dinero. Esto facilitó las cosas para mi gobierno.
Eran fuertes golpes a nuestra oposición.
Dentro de unas semanas otro golpe cayó sobre nuestros enemigos. Los puentes gratuitos en del lago Pontchartrain se completaron y se abrieron al público.
Esta marcha del progreso era más de lo que titulares de los periódicos contrarios podrían superar. Mi oposición fue fuertemente apoyada por la dirección y los empleados del Puerto de Nueva Orleans.
Golpeé mi primera mano para quitar esa oficina de sus manos. Un gobernador no podía quitar los miembros. Pero
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el término de un miembro expiraba. Otro miembro de la junta fue amable conmigo. Sólo uno de los miembros más y tendría una mayoría de tres de los cinco para favorecer mi administración.
He escogido el que de los tres que pensé que probablemente estaría más dispuesto a aceptar mi petición de renuncia. Él accedió a renunciar. Nombré el quinto miembro. Llevamos a cabo una reunión especial de la junta directiva. Por una votación de 3 a 2 tal organización se perfeccionó como era favorable con las nuevas y progresistas políticas del Estado.
Los periódicos gritaron “asesinato sangriento!”. Habíamos eliminado a Marcel Garsaud como Gerente General. Más tarde me opuse a este mismo hombre de ser confirmado por el Senado de Estados Unidos como miembro de la Comisión Federal de Electricidad.
A lo largo de los asuntos eran arreglos cosméticos. En nuestros esfuerzos por lograr las elecciones de impugnación, mandamientos judiciales de los tribunales volaron en todas direcciones. El Secretario de Estado estaba afiliado a la Liga Constitucional. Para ayudar a mis oponentes deja fácilmente pronunciar sentencia contra sí mismo, para que no se puedan imprimir las boletas ni se promulguen las elecciones de impugnación. Habíamos celebrado dos elecciones de impugnación, una de las cuales habíamos perdido y una que habíamos ganado.
Enredado en la corte, acordamos una forma de compromiso entre la Standard Oil Company y ciertos de la Liga Constitucional, por un lado y nuestro grupo por otro, proporcionando que las elecciones de impugnación serían suspendidas por ciertas concesiones hechas a nosotros.
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CAPÍ TULO XÍV
EL COMANDANTE ALEMÁN CONVOCA -LAS PIJAMAS VERDES
Mientras que en Nueva Orleans realizaba el trabajo de oficina del Gobernador y emprendiendo para perfeccionar una organización política, la temporada de carnaval llegó. Yo aquí reproduzco un artículo que el Times-Picayune de Martes, 04 de marzo 1930, tuvo a bien de imprimir:
LONG EN REGALIA, SOMBRERO TIPO TUBO DE COCINA, GOBERNADOR PIDE DISCULPAS AL COMANDANTE DEL EMDEN VESTIDO CASI COMPLETO
Rex62 reinará hoy en paz
Posibles complicaciones internacionales que amenazan las relaciones de amistad de los Estados Unidos y la república alemana se disiparon con el brillo de Metternich el lunes por la mañana cuando el gobernador Huey P. Long abordó el crucero alemán Emden para disculparse por haber recibido al Comandante Lothar von Armald de la Periere y Rolf L. Jaeger , cónsul alemán en Nueva Orleans, en un par de
62 Rex es el gobernante anual fijado para las alegrías del Mardi Gras Carnaval en Nueva Orleans. Él se supone que es un rey jovial, que llega para la temporada de la alegría y el gozo que termina justo antes de la temporada de Cuaresma. Llega por vapor, se entregó las llaves de la ciudad, y la celebración de diversas formas y tipos, incluyendo el baile de música, carrozas, y el enmascaramiento, impregnan la ciudad de Nueva Orleans durante varios días. No hay carnaval que se compare en todo el mundo. Ha existido desde hace decenas de años.
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pijamas verdes, una azul y rojo y traje de descanso y zapatillas azules cuando llamaron al gobernador el domingo.
Un saludo de 21 cañonazos disparados por el Emden en honor del gobernador terminó a los contratiempos diplomáticos que habían existido durante 24 horas.
El gobernador estaba en traje formal de la mañana, la mayoría de los accesorios que había tomado de amigos. Debido a que un buen amigo no pudo presentar un sombrero de seda en el tiempo el Gobernador lleva un largo sombrero de fieltro gris en la mano. Él nunca lo usó, sin embargo. Estuvo acompañado por el coronel Seymour Weiss, vestido con el uniforme de gala de los oficiales de estado mayor del gobernador de su rango.
Hicieron el viaje a la Emden en el barco de la Junta Dock, la “Hugh McCloskey”, que bajó la bandera americana en su popa como el gobernador y el señor Weiss comenzaron a bordo del crucero.
El domingo por la mañana el comandante y el cónsul llamaron en la suite del gobernador en el Roosevelt para presentar sus respetos oficiales al Sr. Long. El Coronel Weiss los escoltó a la sala de las estancias e informo al gobernador Long de la visita.
El gobernador estaba leyendo las Escrituras y escuchaba un sermón en su radio. Rápidamente echó un manto rojo y azul descansando sobre el pijama verde, se deslizó en sus azules zapatillas y entró en la sala para darles la mano a sus invitados. Coronel Weiss se puso firme en los apretones de manos. Charlaron libremente durante unos minutos y el cónsul y el comandante se despidieron.
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Inmediatamente después el cónsul llamó al señor Weiss en el despacho de este último, y exigió que se le haga entrar en la presencia del gobernador para exigir una disculpa por el comandante y él mismo, debido a la vestimenta del Gobernador.
El cónsul dijo: “la vestimenta del Gobernador para recibir el comandante es un insulto para el gobierno alemán y exijo una disculpa inmediatamente. Si la disculpa se da entonces el asunto termina aquí, de lo contrario!”
Sr. Weiss persuadió al cónsul le esperan en su oficina hasta que pudo ver al gobernador. Corrió a la habitación ejecutiva, explicó el caso y pidió al gobernador para ver inmediatamente el cónsul y los arreglos para que la disculpa apropiada.
Gobernador Sorprendido
“¿Qué pasa con ellos?”, Preguntó el gobernador. “Tuve un par de pijamas verdes, tomé el tiempo para poner en un par de zapatillas, una bata descansar 35 $ que me ha dado por el Departamento Bancario del Estado para la Navidad, ¿qué más quieren?”
“Pero, el gobernador,” importunó señor Weiss, “este es un asunto serio, independientemente de cómo se siente al respecto. Es internacional. No debes permitir que el asunto vaya más allá. Sea cual sea se requieren las paces debe hacerlas. Puede ser que sea grave “.
Lyle W. Richeson y John McKay de la Dock Board, que estaban presentes, acudieron en ayuda del señor Weiss y convencieron al gobernador que lo hiciese una disculpa.
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“Muy bien, tráigalos,” el gobernador accedió. Sr. Weiss regresó con el Sr. Jaeger.
Una vez más el gobernador entró en la sala para cumplir con el cónsul, todavía vestido con el pijama, el manto y el uso de las pantuflas.
Pide perdón
“Le ruego me disculpe, señor,” dijo el gobernador al Sr. Jaeger. “Estoy muy avergonzado y humillado por haberlo ofendido y al comandante. He estado despierto hasta tarde, y yo he estado para nada bien para las últimas semanas. Espero que disculpen mi falta de vestirme adecuadamente para la ocasión de conocer al comandante y a usted mismo. Yo en verdad lo siento. No es mi culpa que esto haya ocurrido. Dejé mucho al coronel de mi personal. Sentí que me habría informado o, al menos, advertido contra tales vestiduras impropia, pero no lo hizo.
“Ya ves”, el gobernador continuó: “Yo vengo de Winnfield en las colinas de Winn Parish, en este Estado. Yo sé poco de la diplomacia y mucho menos de las cortesías y los intercambios internacionales a que se entregan las naciones. De hecho, sólo me pasó a ser gobernador del Estado por accidente, de todos modos. No había herencia real, sino simplemente por casualidad me pasó a recibir más votos que los otros hombres que aspiran a la misma oficina. ¿Qué puedo hacer para corregir este problema? ”
Arreglada Llamada Formal
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“Si va a venir mañana al crucero Emden invocará el comandante y hacer apología a él, entonces se resolverá el asunto”, respondió el cónsul.
“Muy bien”, respondió el gobernador, “Voy a estar allí a las 10:30 de la mañana del lunes.”
Después de que el cónsul lo dejó comenzó a abrirse paso en el gobernador, el coronel y los hermanos que complicaciones y descortesías internacionales podrían estar cargados contra el ejecutivo.
Una conferencia se llamó de inmediato a elaborar un alivio para la situación. El gobernador y sus ayudantes pasaron el resto del día en la obtención de la ropa adecuada para el gobernador y el señor Weiss, como su oficial de Estado Mayor, en su visita programada de cortesía. Cuando el procedimiento adecuado ya había sido decidido, el gobernador pidió prestado un par de pantalones de color gris a rayas de un amigo y señor Weiss los encontró negros, tarjetas de visita de seda con borde con las colas. El gobernador desprendió una camisa de vestir de su propio armario y otro amigo le prestó una corbata gris. Un par de zapatos de charol negro se encontraron profundos en el armario para el gobernador.
Todo menos Sombrero
Todo lo que se necesitaba ahora era un sombrero de seda de tubería de estufa, Alfred D. Danziger, ex presidente de la Asociación de Comercio y un abogado, fue llamado a la conferencia y se ofreció como voluntario para proporcionar el sombrero que
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llevaba cuando con un grupo de abogados en representación de la Asociación de Abogados de Estados Unidos, había visto al Rey Jorge en el Palacio de Buckingham hace un año.
Al amanecer el lunes que el Gobernador y sus ayudantes estaban preparando para la próxima visita a la Emden. El gobernador se levantó delante de todos ellos. Se había olvidado donde puso la camisa de vestir. Se encontró después de una hora de intensa búsqueda. Luego se prepara para la llamada. Con cuidado, se puso la ropa seleccionada. Pero no había ningún sombrero de seda. El tiempo avanzaba a buen ritmo. Sr. Danziger llegó, sin sombrero. El gobernador estaba impecablemente vestido. Estaba listo a excepción del sombrero. Él podía esperar más y cuando el reloj registró las 9:30 am agarró un sombrero de fieltro gris y salió para el barco a los pies de la calle Canal. “Si esto no está bien”, dijo, “Puedo mantenerlo en mi mano.” El señor Weiss y el Sr. Danziger le aseguraron que el sombrero era del todo correcto.
La partida subió al Hugh McCloskey y el vapor subió por el río con una bandera americana azotando la brisa de su popa. Cuando llegó al lado del crucero, la McCloskey inclinó la bandera en señal de saludo.
Junta del Crucero
El Gobernador Long y el Sr. Weiss se fueron a bordo del Emden después que bajó la pasarela. Fueron recibidos por el comandante y el cónsul y lo escoltaron a la cabina de primera. Entonces el gobernador se dirigió al comandante:
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“Tenía la esperanza de que esta mañana voy a tener la oportunidad aquí para pedir disculpas por el vestido indecorosa en el que yo estaba vestido cuando llamaste a verme ayer por la mañana. Realmente estoy muy dolido por el incidente. Este es un gran asunto puedo decir, me comprometí a explicarle al cónsul “.
El comandante aseguró el gobernador de que todo estaba bien. Tuvieron una charla amistosa y el comandante mostró a los visitantes algunas de las reliquias de su trabajo durante la Primera Guerra Mundial. Hablaron sobre algunos puntos interesantes de la historia moderna, la carrera del comandante y luego comenzaron dejar la visita.
Disparos de Saludo
El comandante expresó su deseo de disparar una salva en honor del gobernador. Y mientras que el gobernador y su partida estaban de pie en la pasarela, se disparó una salva de 21 cañonazos.
Los miembros de la partida del gobernador se inclinaron.
Ahora no había ninguna fisura en las relaciones para estropear el Carnaval.
Pero —
Cuando el gobernador y su amigo regresaron a la Roosevelt uno de los ejecutivos del hotel se apresuraron hacia el comedor, donde el gobernador se sentó para el desayuno, el traje de la mañana y todo, y dijo: “Hemos tenido que algo terrible sucede aquí. Uno de los delegados de la ciudad, ya firmado para entretener a la delegación
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que vino desde Canadá, se negó a brindar por el rey anoche, y todo es la discordia “.
Resuelve Otro
“Envíenmelo”, el gobernador respondió con prontitud. “Hemos resuelto una disputa esta mañana y creo que podemos resolver las demás.”
La partida canadiense fue montada, dirigida por los gaiteros escoceses en el ajuar completo.
El gobernador hizo un discurso oficial de bienvenida. El Alderman Wilkerson de la delegación canadiense respondió. Se intercambiaron saludos. El gobernador y el señor Weiss se retiraron a sus habitaciones, donde el gobernador dispuesto a devolver los varios accesorios de vestir que había tomado prestados a su visita de cortesía formal.
Y por la tarde, vestido con un traje de negocios de 2 filas de botones de color gris oscuro, una camisa azul
y corbata contrastantes, todas sus propias ropas, el gobernador recibió una visita de cortesía del capitán Adolfo Andrews, comandante del USS Texas.
Hablaron de los desfiles y bailes. “Nunca he visto esas hermosas reinas antes en mi vida”, dijo el capitán. El gobernador se rió y estuvo de acuerdo, también, que los desfiles eran buenos.
Rex puede reinar hoy en paz.
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CAPÍ TULO XV
LA OPOSICIÓN CONTINÚA SU LUCHA
La prensa enemiga puede haber pensado que la propa-ganda realizada en sus columnas harían todo menos que bien; por el contrario, redundó a mi favor y en gran me-dida agradó a la gente, tanto de la ciudad como del país.
Nuestra oposición se vio obligada a recurrir a tomar ventaja de los puntos débiles que habían creado en la armadura del Estado cuando estaban en el poder.
Se habían emitido bonos contra el Puerto de Nueva Orleans por los gobernadores que me habían precedido y gastaron el dinero obtenido, que asciende a más de 42.000.000 $. La mayoría de ellos fueron emitidos por Parker o Peasant. Ellos los vendieron al público en una especificación que eran obligaciones del Estado. Los habi-tantes de Luisiana habían dicho que eran meras obligacio-nes del Puerto.
Mis enemigos sabían los vencimientos se convertirían en serio en 1929 y 1930. Ellos fueron lo suficientemente sabios para aplazar los vencimientos en su día.
Los Gobernadores que emiten estos bonos y las cantidades eran las siguientes:
Blanchard……….. $ 3.500.000
Hall ………………… 4.250.000
Pleasant …………. 25.500.000
Parker ………………. 6,500,000
Simpson ……………. 3.000.000
Long………………….. Nada
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Total $ 42.750.000.00
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Los enemigos estaban esperando el momento para el default de los préstamos. Entonces su prensa pública estaría dispuesta a imaginar la situación triste “debido a la orgía de la extravagancia de Huey P. Long.”
Cuando descubrí la situación un año antes de tiempo, me comprometí a garantizar la ayuda a los que compraron los bonos, y gasté el dinero, para establecer algún fondo para pagar las deudas que habían creado. Nadie en casa!
Como habían hecho en el caso cuando salieron de la Comisión de Carreteras en deuda me dejaron a los estragos del tiempo, prefiriendo llevar el Estado al desastre con el fin de cumplir mi ruina.
Explicamos las condiciones a las personas; demostramos que habían emitido los bonos en el puerto de Nueva Orleans, que habían gastado el dinero y como una parte de él se había gastado.
Por aquel tiempo el Progreso de Luisiana se leyó y creyó. Estaba sirviendo bien la situación.
Habíamos empezado en el sistema de carreteras pavimentadas por la dispersión de la obra a través de las parroquias, poniendo cinco, diez o quince millas hasta la parroquia. Cuando la gente una vez conoció el placer de viajar sobre carreteras pavimentadas su apoyo se concretó al programa para conectar los enlaces. Nuestros enemigos se apresuraron a ver el plan y nos atacaron amargamente por ello. Nosotros persistimos en nuestro plan. Ninguno jamás funcionó mejor.
Antes que la Legislatura se reuniera en 1930, comenzamos a agitar, a través de las columnas de nuestro Progreso de Luisiana y circulares, y por medio de una gira de conferencias, para un plan de continuidad de las mejoras que se presentará a la reunión ordinaria de la Legislatura en mayo de 1930.
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Este programa incluye la realización de las carreteras pavimentadas, más caminos de grava a los agricultores, más puentes libres, la construcción de una nueva capital del Estado, y un impuesto de un centavo por galón en la gasolina, para ser dedicado en parte a pagar los bonos del Puerto de Nueva Orleans y para ayudar al puerto de Lake Charles.
Pero la oposición tenía otros planes en marcha. Su última oportunidad para lograr el control del Estado radica en las posibilidades del período ordinario de sesiones de la Legislatura de 1930. Nunca habían, por un momento, cesado su actividad para renovar los procedimientos de juicio político.
Su primer paso fue realizar el retiro de mi fiel amigo y aliado, el presidente de la Cámara de Representantes, el Sr. John B. Fournet.
Un miembro de la Cámara hizo la moción de que la silla del presidente (Speaker) se declarará vacante. Un voto fue tomado resultando en cincuenta y seis votos a favor de Fournet y solamente cuarenta y uno en contra de él. El enemigo no estaba preparado para tal demostración. Habían perdido veintiún votos en la Cámara durante el ínterin entre las clases adicionales de 1929 y el período ordinario de sesiones de 1930.
Fue “el golpe que mató al padre,” la medida en que el compromiso de iniciar problemas en la asamblea se terminó. En el Senado nuestra administración eligió al presidente pro tempore, el Senador A. O. King, el Juez Gilbert quedó elegido para el banquillo.
Inmediatamente nos reorganizamos la Cámara de Representantes para sacar de algunos puestos de responsabilidad a los que habían votado para quitar el Speaker. Todos los comités se colocaron en las manos de nuestros amigos.
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Le dimos a estos enemigos sin cuartel, aunque
“Eran hombres tan afables como si nunca hundieran un barco o cortaran una garganta.”
En un último esfuerzo vano llaman a otra reunión masiva. Llamamos otra la misma noche, en la misma ciudad.
Los dos se celebraron que pocas cuadras de distancia Las multitudes de los dos lados se mezclaban en Baton Rouge para el día. Ocurrieron muchas peleas,
Nuestro encuentro fue mucho más grande que la reunión de nuestra oposición que, a la mañana siguiente, el Times Picayune visualiza la imagen de nuestra gente, bajo un título que indicaba que la multitud era de nuestra oposición.
El fotógrafo se había comprometido a disimular las caras de los asistentes. Por desgracia, el semblante irlandés de mi líder de la 11ª Ward en Nueva Orleans, RH (Pat) McGill, no podía ser desfigurado. El ridículo severo colmaba sobre ellos. Ellos nunca negaron el switcheo de fotografías.
La administración de la ciudad de Nueva Orleans, la piedra angular de mi oposición política presentó una demanda contra la Comisión de Carreteras del Estado, reclamando una deuda con la ciudad, hecha por mis predecesores en el cargo. Se pidió al tribunal que prohíba a la Comisión de Carreteras de utilizar cualquiera de sus varios millones de dólares, ya sea para construir, mantener u operar las vías públicas y puentes hasta que se pague la deuda. El Tribunal de Baton Rouge Distrito dictó la medida cautelar, cuyo efecto era paralizar las obras de mejora en curso por la Comisión de Autopistas,
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y prácticamente suspender tal cosa como una vía pública en el Estado.
Yo estaba en medio de varios embrollos en ambas cámaras de la legislatura cuando entré en la oficina del gobernador temprano una noche y fui informado de lo que había hecho el tribunal. Inmediatamente le dicté a mi secretaria una solicitud de mandamiento de prohibición y mandamus y volví a la Sala Legislativa, dejando en manos de la secretaria de poner el documento en la forma apropiada como una sugerencia a los abogados de la Comisión.
Al día siguiente eché un vistazo a un periódico de la oposición, al leer que la solicitud había sido presentada y que estábamos sostenidos por el tribunal superior.
Entramos en el período de sesiones de la Legislatura 1930 con propuestas de enmiendas constitucionales que íbamos a someter a la gente todo nuestro programa de mejoras, y para hacer sólidos los bonos en el puerto de Nueva Orleans emitidos por mis predecesores en el cargo. Las propuestas se vieron favorecidos por el pueblo.
Los proyectos de ley continuaron ganando tanto apoyo en la Legislatura que parecía apenas posible que podríamos asegurar el voto de dos tercios de ambas cámaras necesarias para someterlos a la gente.
Cuando estábamos a la vista de tal número en la cámara baja, dos de los miembros sobre los que habíamos confiado murieron. Los periódicos se regodearon públicamente sobre nuestra desgracia.
Cambiamos nuestros planes. Hemos introducido un proyecto de ley que prevé la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Una mayoría de votos en lugar de dos tercios de ambas cámaras
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a favor de ese proyecto de ley se han presentado al pueblo la propuesta de la convocatoria de la Convención. Si favorecida, la Convención podría haber adoptado nuestro programa.
El proyecto de ley para llamar a la convención entró en la Cámara de Representantes.
“Es un ultraje condenable,” uno de nuestros oponentes dijeron en la sala. “Lo que estamos tratando de hacer aquí es presentar a la gente a votar una enmienda constitucional sin el voto de dos tercios de esta legislatura. Es un subterfugio para tener un voto de la mayoría para hacer los que se necesitan dos tercios”.
Nuestro líder de piso se apresuró a contestar.
“Usted ha tomado la ventaja de que la mano de la muerte nos hace imposible conseguir un voto de dos tercios de esta legislatura. Usted está utilizando eso para tratar de evitar que la gente sea quien tiene el derecho de decidir si quieren o no este programa. Cualquier curso que perseguimos es justo, si se contempla dar al pueblo el derecho a decidir. Usted tiene periódicos; usted tiene los anillos políticos. Si usted tiene razón, la gente podrá ver su versión de los hechos”.
Trajimos la cuestión a votación. Encuestamos 56 a favor de la convención, cinco más que la mayoría.
El enemigo estaba otra vez en la carrera. Sólo un año antes de que hubiera escapado apenas un juicio político por los mismos miembros de la Legislatura.
Cuando la ley por una Convención Constitucional llegó al Senado, un filibustero bien diseñado se organizó para llevar a cabo en gran medida a través de la conducta del Teniente Gobernador. Al principio de
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cada sesión de la mañana, algunos senadores de la oposición se levantaron hasta el punto de privilegio personal y hablaron durante todo el día.
Ningún miembro del Senado, que no es parte en tal filibusterismo, podría asegurar el reconocimiento del funcionario que preside, el vicegobernador. Durante días y días el filibustero persistió. Finalmente concluimos nuestra posición sería mejor servida hacer que la sesión termine de esa manera.
Con el tiempo el plazo de sesenta días la Legislatura expiró, con los filibusteros en completo control de la planta del Senado del Estado. El Vicegobernador se había negado a reconocer a nadie.
No se pudo dar cuenta de la actitud de algunos pocos senadores que no se unan a nosotros para anular la silla y tomar el piso lejos de los filibusteros. En algún lugar había una influencia que no podíamos localizar.
¿Cuál fue esa influencia?
Cuando la Legislatura se había aplazado un sobre en blanco que contiene una copia de una carta vino a mi oficina. El original había sido escrito por R C Watkins, gerente de las líneas de ferrocarril Southern Pacific. Decía:
Nueva Orleans, 13 de Julio de 1930.
Personal
Sr. J. H. Tallichet,
Care Baker, Potts, Parker y Garwood, Houston, Texas.
Estimado Tallichet:
Me complazco en el asesoramiento de que la propuesta del Gobernador Long de una Convención Constitucional falló ante el Senado estatal.
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El gobernador dice que fue derrotado por una minoría por insistir en la observación de las reglas de procedimiento, pero él sabe, y como los demás está debidamente informado, que su derrota fue por una clara mayoría. El gobernador y sus seguidores temían forzar el asunto a votación antes de que se levante.
Escribo esto a usted para agradecerle por su ayuda amable y eficaz. Te interesará saber que la persona a la que se comprometieron a alcanzar, aunque previamente con la administración, salió fuerte para, y se situó en concordancia con la oposición hasta el aplazamiento.
Muy atentamente, R. C. Watkins.
Personal
Cuidado Sr. H. M. Llull,
Vicepresidente Ejecutivo
Houston, Texas.
Todas las partes abordaron estaban conectados con los intereses del sur del Pacífico. El escritor de la carta había sido durante algún tiempo y ahora está comprometido en un esfuerzo por hacer que un retorno a los intereses privados de ciertos valiosas tierras de petróleo y gas de muchos miles de acres ahora en poder del Estado.
Yo estaba convencido de que la copia de la carta que había recibido era genuina, pero ¿cómo iba a probarlo?
Para que no nos engañemos, llamé por teléfono de larga distancia a la oficina del bufete de abogados abordado en la carta.
“Tengo una copia de la carta aquí”, le dijo, “que queremos trazar para ver si ha recibido. ¿Me permites leértela para que me pueda decir? ”
“Eso es correcto; léeme la carta” me respondió.
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Leí la carta.
“Espera un minuto”, me dijeron.
A los pocos minutos una respuesta llegó “Recibimos esa carta. ¿Quién es él que habla? ”
Colgué el teléfono. Entonces imprimimos la carta en la primera página del Progreso de Luisiana en tres números. La autenticidad de la misma nunca fue cuestionada.
Tales eran las influencias que operan en la oscuridad, que a menudo nos las arreglamos para superar.
Las copias de las cartas y documentos enviados a mí por personas no descubiertas han hecho posible para nosotros derrotar a nuestros más poderosos oponentes financieros en otras ocasiones.
Cuando la Sesión Ordinaria 1930 pasó a la historia, entre los proyectos de ley que me queda por considerar estaban los créditos. Después de vetar algunos de los míos, me encontré con 6,400 $ el valor de los créditos destinados a gastos innecesarios del Teniente Gobernador, el Dr. Cyr, y la suma de $ 28,980 innecesaria para la oficina del Fiscal General, Percy Saint.
Veté este último punto sobre la base de que su departamento se había convertido en asesor de la Liga Constitucional y no del Gobernador y los departamentos de Estado, y que, por tanto, que su departamento no necesitaba tales cantidades. Asimismo, pasé el hacha sobre subsidios innecesarios del hermano Cyr.
Una borrasca pasó de tanto Cyr y Saint, pero habían sido alegando “extravagancias” tanto que su clamor se reunió con la “risa caballo ” del público.
En el procedimiento de acusación constitucional de 1929, llegó un momento en que, con el fin de continuar el asunto ilegal, el dinero tuvo que pedirse prestado para pagar los gastos. La Legislatura aprobó una resolución que autoriza la Junta de Liquidación de un préstamo de
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100.000 $ para ese propósito. Como miembro de la Junta, he votado en contra de la aprobación de dicho préstamo. Le advertí a los bancos contra lo que es. No hubo, de hecho, ninguna autoridad para cualquier otra persona para firmar una nota así como para la Junta.
Los bancos hacen el préstamo. En 1930 Período Ordinario de Sesiones de la Legislatura aprobó $ 100,000 para pagarlo.
Yo veté eso.
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CAPÍ TULO XVÍ
CAMPAÑA PARA EL SENADO DE LOS ESTADOS UNIDOS
Era necesario que el programa que yo había esbozado sea completado o que el Estado llegue a un punto muerto. No había término medio. El tiempo no era muy distante cuando los bonos del Estado emitidos por mis predecesores para el puerto de Nueva Orleans, exigirían dinero. El Estado no puede suministrarlo. Yo prefería retirarme si la gente no podía ver la necesidad de rescatar al Estado.
En el comienzo de la formación de la Liga Constitucional, mi viejo amigo, el senador Joseph E. Ransdell quien me había apoyado, se había unido y emitió una fuerte carta elogiando la causa y la finalidad del movimiento anti-Long.
Cuando el Período Ordinario de Sesiones 1930 de la Legislatura pasó a la historia, inmediatamente anuncié que iba a llevar a mi programa ante el pueblo como un candidato para el Senado de Estados Unidos. No hice ningún secreto el hecho de que si la gente vio condiciones de estar conmigo en la elección, yo respaldaría los procesos necesarios para lograr el cumplimiento de los propósitos de la administración; pero que, si las personas consideran necesario expresar que no me favorecen, que aceptaría ese veredicto y permitiría al Dr. Cyr tomar el cargo de gobernador.
Un periódico dijo:
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“Huey Long ha acumulado todas sus fichas en la mesa para apostar por una tirada de dados. Vencer este tiempo
y estamos con él”.
Fue la batalla de la historia de Luisiana. Por una vez fue la prensa pública unida —todos contra mí.
Nuestra oposición se comprometió a formar una coalición de prácticamente cada elemento político en la ciudad de Nueva Orleans a superar cualquier ventaja que podría tener en el país fuera de esa ciudad.
La oposición fue bien en su camino hacia efectuar tal alineación, cuando descubrí el poder detrás del trono. Emitimos la siguiente circular en esa ciudad como un boletín de nuestro trabajo, el Progreso de Luisiana:
¿POR QUÉ LAS MILLONES DE ZEMURRAY63 APOYAN EL ANILLO-
LA SANGRE DE LOS SOLDADOS AMERICANOS QUE ES DERRAMADA POR ZEMURRAY
SU RAZÓN PARA APOYAR A RANSDELL
¿POR QUÉ RANSDELL COMBATIÓ SU GENTE EN EL CONTROL DE INUNDACIONES?
EL TRUEQUE DEL PODER JUDICIAL Y ASIENTOS EN EL CONGRESO
No es una cuestión de conocimiento muy común, pero sin embargo es un hecho, que Estados Unidos ha mantenido un ejército permanente en Centroamérica para luchar por ciertos intereses “haciendo inversiones” en países como Nicaragua y Honduras. La historia narra que, cuando uno de estos grandes
63 Zemurray se hace referencia en este artículo es ahora el director ejecutivo de la United Fruit Company, un multimillonario, y en el momento era el único propietario de un interés en América Central. Él es conocido generalmente para haber asistido y financiados varias revoluciones en América Central realizada por el General Lee Chrismas y Guy Malony.
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intereses norteamericanos no se complace con lo que hacen los gobiernos de América Central, entonces “cambian el gobierno.”
Entre los hombres que han hecho millones en Centroamérica a partir del trabajo de los soldados de este país está Sam Zemurray de Nueva Orleans. Él tiene muchas concesiones en los países centroamericanos. Una y otra vez, excepto por la sangre de los soldados de este país, sus “concesiones” se habrían esfumado. Dondequiera que él ponía su estaca y reclamaba a unos pocos cientos de millas de propiedad, no importa desde qué lado, compró una revolución, fue capaz de hacer valer su afirmación por el hecho de que Estados Unidos enviaría soldados allí para respaldarlo.
Influenció para que el ejército de los Estados Unidos entre en una guerra constante de hacer dinero para Zemurray. No había guerra declarada, y sin embargo, los soldados estadounidenses derramaron su sangre por la causa de la ganancia financiera del señor Zemurray, lo mismo que si se hubiera declarado la guerra. ¿Por Qué? El señor Zemurray acogió como asociado, encontramos, un sobrino del senador Joe Ransdell, uno Joe Montgomery, y la combinación de parientes de Zemurray y de Ransdell ganó millones que nadie más podría haber hecho si no han sido equipadas con el ejército de Estados Unidos que los respalde en sus concesiones y donaciones, en las revoluciones de América Central.
Muchas madres pierden sus hijos en una tumba sin nombre en el trópico por la causa de los millones de Zemurray y la asociación del sobrino del senador Ransdell con Zemurray.
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Y eso no es todo: Se adaptaba mejor a la causa de los millones de Zemurray, al obtener la protección de los soldados estadounidenses, al registrar sus barcos mercantes con bandera extranjera, evitando de ese modo de pagar su parte de los impuestos a los Estados Unidos y al Estado de Luisiana. Por lo tanto, las naves Cuyamel, la línea de Zemurray, navegaron la bandera de una nación extranjera, privando a los Estados Unidos de sus impuestos, mientras que estaba al mismo tiempo protegida por la sangre de los soldados de Estados Unidos.
Pero, ¿cómo Ransdell conseguía una tracción de este tipo con los gobiernos republicanos que ahora están enviando a su ejército de hombres aquí para ayudarle en su campaña? ¿Por qué está Ransdell tan bien con el Departamento de Guerra y el Presidente? ¿Por qué los ingenieros del Ejército de Estados Unidos y los médicos oficiales se han enviado a Luisiana en este momento para dar cenas para el senador Ransdell, cuando, de un millar de médicos e ingenieros en Luisiana, no hay suficientes que se pueden encontrar en el Estado que estén dispuestos a llenar los asientos en los “banquetes” Ransdell. Por qué estas manifestaciones para que el senador Ransdell pueden seguir para ayudar a la causa de Zemurray y ayudar a derramar la sangre de los soldados estadounidenses para el crecimiento de millones de Zemurray, incluyendo su sobrino Joe Montgomery?
ENTRE MR. JOE RANSDELL, EN REPRESENTACIÓN DEL PUEBLO DE LUISIANA
Así, hoy en día, se nos presenta un espectáculo, más bien nos enfrentamos con dos espectáculos, ¿Por qué
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Sam Zemurray se ha hecho cargo de los problemas financieros de los Anillos de la vieja Nueva Orleans en Nueva Orleans y acordó derramar barriles de oro en Luisiana para elegir senador Ransdell al Congreso? ¿Por qué Ransdell combatió a su propio pueblo, mientras que congresistas y senadores de otros Estados asumieron la lucha por las personas en Luisiana y han comenzado a darnos un poco de alivio (no suficiente), a pesar de la postura de Ransdell en contra de pagar por los trabajos del gobierno y a pesar de todo su historial en Washington durante treinta y dos años?
El oro de Zemurray está derramado por barriles para reelegir Ransdell. Extrañas transacciones se han producido.
No preste atención a este diario en su esfuerzo de mentir que Ransdell con banquetes se supone que por “doctores” e “ingenieros”. De cada 100 o 200 ingenieros y médicos, se las arreglan para conseguir aproximadamente uno a asistir a una de estas cenas Ransdell.
A continuación, la mentira de Times-Picayune pone una imagen que muestra Ransdell como si hubiera sido aprobado por la “Sociedad de Ingenieros de Luisiana” y la “Sociedad Médica de Luisiana.” Es todo una mentira mentira mentira. Ninguno de ellos tiene o tendrá tal aval de candidaturas políticas.
Los ingenieros y médicos de Ransdell que asisten a sus “banquetes” han sido principalmente importados de los departamentos de la administración republicana en Washington.
Dos juegos de bigotes (Ransdell y Spearing) de Luisiana están saliendo del Congreso esta vez y dos hombres reales de servicio se van a poner en su lugar.
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Los periódicos mentirosos y el Anillo Nueva Orleans proponen evitar la conclusión del Sistema de las Buenas Carreteras en este Estado para la gente. Proponen excluir a la gente que tiene derecho a decir si quieren o no los buenos caminos y puentes gratis sin ningún aumento de impuestos.
Ahora, han salido a flote para el trueque, el comercio, para estafar, mentir con cualquier cosa o para cualquier propósito, sólo para que el gobierno del pueblo se pueda romper y hombres como Ransdell regresen al Senado de Estados Unidos.
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Zemurray y sus millones, la sangre de los soldados estadounidenses, el poder judicial sagrado del Estado, un escaño en el Congreso más alto de la tierra, todos ellos se negocian en el marco del gran soborno, junto con el vituperio de los periódicos que mienten, en contra del bienestar del Estado.
¡NO PASARÁN!
Cuando esta circular había cubierto la ciudad de Nueva Orleans, se creó una tormenta que, si bien los principales candidatos que se habían opuesto a la Organización Regular en la elección anterior de la ciudad se unieron con ellos por Ransdell, no obstante, las bases de sus candidatos y trabajadores políticos vinieron a nuestra bandera. También creó confusión y falta de armonía en las filas de los Regulares de la ciudad.
Si bien la campaña entre el senador Ransdell y yo ocupaba un período de aproximadamente siete semanas, en la amargura y la intensidad superó cualquier campaña de este Estado haya conocido. Copias del Progreso de Luisiana para luchar contra la prensa unánime de oposición fueron impresas por los cien mil, y luego por el cuarto de millón y, finalmente, por un máximo de un millón de copias por ejemplar.
Cada parroquia en el Estado fue peinada por la oposición con una lista de oradores que invadió las comunidades más aisladas. Retrasé mi curso de tomar la tribuna hasta que los hablantes de la oposición habían cubierto bastante bien el Estado. Entonces comencé un viaje, que cubre sólo los asientos parroquiales, tomando mi tiempo, en comparación con otras campañas, por lo que solamente hice de tres a cinco discursos al día. Cuando había cubierto el Estado,
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Sin embargo, yo había hablado con casi todos los votantes dentro de sus fronteras.
Fue en esa campaña que yo inventé nuestro camión de sonido, el primer aparato portátil de su tipo jamás utilizado en una campaña política. Con su ayuda, me tome mi tiempo en los discursos y hablé durante el tiempo que fue necesario explicar clara y sucintamente cada materia y las transacciones relacionadas con los asuntos del Estado.
Papel Periódico Versus Productos Agrícolas
Temprano en la campaña senatorial, planeé un asunto.
Hubo un almacén algodón en Nueva Orleans, que había sido construido por el Puerto de Nueva Orleans a un costo de 6,5 millones de $. A los periódicos se les permitió el almacenamiento gratuito del papel de periódico en el depósito por una cierto lapso con unas tasas muy bajas. Las tasas fueron tan bajas que de haber sido almacenado algodón en tasas de algodón que prevalece en el mismo espacio que el utilizado para el papel de prensa, los cargos por su espacio en el algodón hubieran sido de 185.200 $ más que los periódicos pagaron
Conseguí una reducción significativa en las tasas de algodón. Esa orden fue suficiente. Causó que las instalaciones se abarrotaron de algodón. El papel de periódico tuvo que ser retirado.
Yo arremetí contra los periódicos con los datos estadísticos sobre esta transacción.
Yo exhibí las deudas que habían sido apiladas por mis predecesores en el cargo y cómo había emprendido a cumplir con ellas; cómo simplemente yo había pedido el derecho de presentar el asunto a la gente para una decisión, y entonces, como la Legislatura había sido
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paralizada por un filibustero, instituido por la Liga Constitucional.
La oposición frenética recurrió a toda clase de “pasos en falso.” De nuevo se me acusó de tratar de asesinar a alguien; de secuestro y otros procedimientos fueron instituidos en los tribunales para investigar los asuntos de los órganos del Estado. El Fiscal General, quien los instituyó, no usó ninguna de estas tácticas después de la elección.
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La mayoría de la publicidad de todos fue dada a un cargo de secuestro supuestamente durante los tres o cuatro días de cierre de la elección. Un Fiscal General del Estado Adjunto presentó una demanda en la Corte de Estados Unidos alegando que ciertas personas; (No incluido yo) habían retenido ilegalmente dos hombres.
La escena cambió, sin embargo, en un esfuerzo de la policía de Nueva Orleans para arrestar a los hombres cuando uno de ellos hablaba por la radio a nuestro favor.
El día después de la elección los dos hombres aparecieron en Corte de los Estados Unidas, denunciando los cargos.
El tribunal dictó sentencia desestimando la demanda. La Fiscalía General blandamente declaró que el Asistente de su oficina había actuado por su propia voluntad, sin orden judicial o autoridad de él.64
El día de la elección en la Ciudad de Nueva Orleans vio dos de las alineaciones más determinadas que nunca comprometidos en una lucha política en la historia de esa ciudad. Para tiempos inmemoriales, el día de las elecciones, los periódicos de Luisiana siempre publicaron en sus portadas las fotos de los candidatos contendientes. Cambiaron la costumbre ese día. Sólo la imagen del senador Ransdell fue impresa.
Un comité de arbitraje había sido nombrado, tres a cada lado. Con excepción de ese comité o, lo que podría haber ocurrido en las elecciones de ese día nunca sería conocido.
64 Times-Picayune, página 1, Viernes, 12 de septiembre 1930, dice: “El Fiscal General dijo que no tenía nada que ver con el caso, ya que era estrictamente un asunto privado del Sr. Schowalter y los informes de conexión con el Procuraduría General de Justicia eran erróneas.
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Mansion Row
Cuando fui a Baton Rouge para entrar en mis funciones como gobernador, la vieja mansión estaba ocupada por el gobernador O. H. Simpson, mi predecesor. Según la ley, se mantuvo en la mansión hasta el día de mi toma de posesión. Mientras tanto, tomé cuartos en el Hotel Heidelberg.
La Señora Long y yo teníamos una casa en la ciudad de Shreveport que nos había costado 40.000 dólares, y a la cual nosotros no queríamos renunciar del todo. Cuando me había convertido en gobernador, que esperábamos para vivir entre la vieja mansión y nuestra casa en Shreveport, con el objeto último de que cerca del final de mi mandato me retiraría de la vida pública a vivir de nuevo en la práctica privada del derecho en Shreveport.
Pero cuando nos mudamos a la mansión, la vieja estructura estaba en tal condición que vivir en ella cómodamente era prácticamente imposible. Había sido construida alrededor de 1860. Por una parte del tiempo había sido utilizada como un hospital público. Varios Gobernadores habían añadido parches al edificio de vez en cuando. Las ratas y otras alimañas corrían por el edificio sin restricciones. La mitad de las ventanas no podían ni subirse ni bajarse. Las termitas habían destruido los umbrales más bajos.
Nosotros, por lo tanto, llegamos a la conclusión de no tratar de establecer un hogar en la antigua mansión. Le pregunté a la oficina del inspector de edificios de la ciudad de Baton Rouge que me diera un informe sobre la mansión. Lo hizo, declarando que era inseguro para su ocupación. Entonces, mi familia se quedó en mi casa en Shreveport. Solicité al Consejo de Liquidación y miembros de la Legislatura por la autorización para la
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construcción de una nueva mansión, y, al recibir tal autoridad, se derribó el edificio viejo y se firmó un contrato para el nuevo.
Antes que la construcción pudiera iniciarse en la nueva mansión, sin embargo, los procedimientos de juicio político comenzaron, a la conclusión me mudé a Nueva Orleans para perfeccionar una organización política. Sobre el tiempo la organización fue perfeccionada, y se convocó el período de sesiones de la legislatura 1930. Tuve la oportunidad de abrir la nueva mansión, aunque en condición algo inacabada.
Al ofrecer mi candidatura para el Senado de Estados Unidos después de la sesión de 1930 de la legislatura, en el entendido de que, o bien yo sería elegido para el Senado o renunciaría como gobernador, yo todavía estaba indeciso en cuanto a lo que yo haría. Mientras tanto, mi familia continuó viviendo en nuestra casa en Shreveport hasta la primavera del año, cuando nos mudamos a la nueva mansión.
La esposa de un ex gobernador hizo la declaración: “Ese viejo edificio era lo suficientemente bueno para nosotros.”
“Era demasiado bueno para ellos”, le contesté.
Otro ex gobernador arguyó: “La gente no espera ver un Gobernador vivir en un tal palacio.”
“Eso fue porque la gente no espera que tenga un gobernador tan maravilloso cuando su clase estaba en el cargo”, le contesté.
Otro orador hizo el asalto:
“Algunos de los más grandes gobernantes de este Estado han vivido en esta mansión, pero sólo Huey Long la derribó y construyó una más grande”.
“Puedo ver en que la crítica es buena”, le contesté. “Esto me recuerda el viejo que mantuvo una casa de huéspedes.
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Cuando uno de los huéspedes se quejó de que la toalla estaba sucia, dijo: “La gente ha estado usando la toalla por un mes sin quejarse; No veo cuál es el problema con ustedes”.
La nueva mansión, sin embargo, probablemente la más moderna de los Estados Unidos, se prometió en mi campaña para gobernador.
Resultados Electorales
Los resultados de la elección entre Ransdell y yo fueron abrumadoramente a mi favor.
Mientras que perdí la Ciudad de Nueva Orleans por 4.600 votos, ganamos todas las parroquias contiguas y, superamos el liderato escaso de la ciudad para elegir a dos candidatos para el Congreso. Llevé el Estado por más de 38.000. El Senador Ransdell inmediatamente cableo sus felicitaciones.
El miércoles, después de mi elección, la Liga Constitucional de Luisiana fue anunciada como fallecida.
Temprano el jueves por la tarde el alcalde de la ciudad de Nueva Orleans, acompañado por el secretario del Consejo, con un banquero y un par de abogados y hombres de negocio, llamó a mis habitaciones en el Hotel Roosevelt.
“Bueno”, dijo el alcalde, “hemos aceptado su propuesta. Vamos realmente ir a con ella”.
No había tiempo que perder. Nos pusimos de acuerdo para apoyar el programa que se había esbozado previamente por la Comisión de Asuntos Comerciales de Nueva Orleans, con las reformas adicionales que prometí en mi campaña para gobernador, incluyendo la refinanciación de la ciudad de Nueva Orleans.
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Un gran banquete me fue ofrecido casi inmediatamente en Nueva Orleans, asistieron prácticamente todos los
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hombres de asuntos políticos y cívicos, presidido por el juez Rufus E. Foster, Juez del Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos. A continuación parte de las observaciones se dan aquí tomadas del artículo de New Orleáns Item, la noche del jueves 18 de septiembre de 1930:
LONG FUE ELOGIADO POR EL PROGRESO
“Una nueva era de prosperidad”, dijo el juez Foster, el maestro de ceremonias, en referencia al futuro que se envuelve en las medidas del gobernador ahora ante el período extraordinario de sesiones de la legislatura. “Una era que hará Luisiana un líder entre los Estados de la nación!”
“El programa más constructivo de la ciudad y el estado han visto desde la guerra civil”, dijo A D Danziger, presidente de la Asociación de Nueva Orleans de Comercio. “Un programa posible gracias a la industria, la energía, la capacidad y el liderazgo de nuestro gobernador.”
“El sistema de carreteras que Long dejará será un mayor monumento a su previsión que la Vía Apia de Roma”, dijo P M Milner, que sabe algo acerca de buenas carreteras, un Trabajador ardiente en este viñedo particular para un cuarto de siglo.
Como Maestro de ceremonias, dijo Rufus E. Foster, “Esto marca una nueva era en la historia de Luisiana. Aquí se han reunido los hombres de todos los credos y nada, sino el bien tiene influencia”.
Y cuando el alcalde Walmsley se levantó y dijo: “Estoy contento de estar aquí”, los comensales de alguna manera sentían que por fin las heridas de batalla se habían curado y todo estaba bien.
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Pero el discurso de apertura de la noche estuvo a cargo de Rudolph Hecht, Presidente del Banco Hibernia, quien se describió a sí mismo como un hombre de negocios no partidista. Él dijo:
“Todos ustedes en esta sala han sido tan responsables como para reunir a las facciones en lucha por el bienestar industrial y comercial de Luisiana.”
Alcalde Walmsley dijo en parte: “Estoy contento de estar aquí esta noche, porque siento que la obligación se la debo a mi pueblo, y el pueblo de este Estado a
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estrechar manos con el gobernador Long y enterrar nuestra hacha de guerra política, por lo que la ciudad y el Estado pueden seguir adelante.
“Después de las elecciones, un amigo del Gobernador, y un amigo mío, me llamó y nos dijo que deberíamos estar altura de las circunstancias y olvidar nuestras pequeñas diferencias para el bien del Estado y de la ciudad. Le dije que estaba dispuesto. Luego me aseguró que él tenía la autoridad del Gobernador decir eso, el Gobernador, ha querido sumarse a cualquier medida cooperativa y constructiva amplia. Ese hombre es, dice el Sr. Hecht, y se merece la aprobación de todos los ciudadanos de Nueva Orleans por lo que ha hecho en el logro de la situación actual.
“El Gobernador trabajó duro para desarrollar un programa de todo lo que podíamos unir sucesivamente; se fue el vencedor, y se mostró generoso.
“En ningún momento el gobernador trató de sacrificar un solo amigo que era fiel a él durante su campaña.
“Antes de la campaña, el gobernador hizo una proposición a la ciudad más generoso que lo que fue definitivamente aprobado. La ciudad de Nueva Orleans será alrededor de 300,000 $ más pobre, como están las cosas, el precio de la batalla. Pero la manera en que el Gobernador ha llegado a nosotros se aprecia.
“El programa que ha presentado significa más para la paz y la prosperidad de esta ciudad y Estado de lo que se puede realizar.
“Se podría pensar que él era el alcalde de Nueva Orleans, si hubieras visto la forma infatigable con que enfrentó los problemas de Nueva Orleans y trabajó para resolverlos.
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“Incluso en la hora de nuestra derrota, nos parece que se ha extendido a nosotros la mano de la amistad por el bien del Estado.
“Al término de las carreteras y puentes que tiene previsto, más de la gente de la ciudad se va al país, y más gente va a venir a la ciudad.
“Las líneas de la parroquia serán borradas como resultado de las políticas con visión del gobernador. Todos podemos mirar hacia adelante a una era poderosa de prosperidad.
“Luisiana va a ser uno de los Estados más prósperos de la Unión.”
“Vamos, por lo tanto, olvidar todas las disputas, y dejamos que los intereses capitalistas y de los trabajadores sigan el ejemplo de nuestros dos partidos y se den la mano como hemos unido esfuerzos. El capital necesita la mano de obra y el trabajo necesita capital; ambos deben cooperar con la plena comprensión de la prosperidad material y el bienestar de esta ciudad y del Estado”.
El Sr. Hecht declaró que el Gobernador instigó el movimiento resultante en la presente reconciliación.
“Semanas antes de las elecciones”, dijo Hecht, “el Gobernador me dijo: ‘El 10 de septiembre, el día después de las elecciones, cuando yo sea senador electo por mayoría de alrededor de 38.000, voy a venir a usted y preguntar si usted no cree que podamos retomar los planes que entraron en el descarte hace unos meses, los planes para el adelanto de Nueva Orleans y del Estado”
“Y yo le dije:” Gobernador, si usted gana por una mayoría como esa, no creo que va a querer hablar de paz en términos favorables. ‘Pero vean por ustedes mismos, el Gobernador mantiene su palabra.”
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Sr. Danziger describe el nuevo Senador como un “genio”, en homenaje a su “industria, la energía, la capacidad de liderazgo y todas las cualidades de un hombre leal a sus amigos y peligroso para sus enemigos.”
“Nos hemos reunido para felicitar al Gobernador por el trabajo más constructivo que se ha hecho por la ciudad y el Estado desde la guerra civil”, comenzó. “Él es el más listo y el hombre de mayor éxito en los anales de la historia de Luisiana, no sólo de este, sino también de las generaciones precedentes.”
“La ciudad y el Estado se dibujarán más cerca que nunca a través de la gran obra constructiva que lanza el Gobernador Long,” y concluyó. “Estamos todos unidos en esta poderosa obra de prosperidad.”
P M Milner, el siguiente orador, elogió del gobernador Long “la brillantez jurídica, la capacidad sin igual para el trabajo y comprensión de los problemas.” Su discurso atrajo aplausos en muchos puntos.
“Él va a hacer el mejor senador de Luisiana ha tenido alguna vez, tal como lo ha sido el mejor y el gobernador más constructiva que Luisiana había tenido”, dijo Milner. Concluyó con una breve discusión de la obra vial emprendida por el senador electo Long como gobernador.
“El gobernador Parker tuvo la oportunidad de iniciar la construcción de concreto, pero se mantuvo para el gobernador Long a hacer eso”, declaró. Luego describió los proyectos de carreteras de Luisiana.
John H. Overton de Alejandría, dijo: “Long es el primer hombre en Luisiana que se hizo gobernador a la edad de 34; el primero en el Estado a la edad de 36 a ser electo para el Senado; y él es el primero de todas
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las edades para disfrutar de ambas distinciones, al mismo tiempo”.
“Él ha mostrado su deseo sincero de servir a Luisiana; él t ha dado sobradas pruebas de su capacidad incansable”.
“Estoy contento de ver por los trabajos de hoy en día que la Legislatura ha quitado la mancha en su escudo “el juicio político”
W C Ermon, hablando como un hombre fogueado, declaró que se sintió atraído primero a Long debido a la capacidad de este último en problemas tan vitales para el desarrollo de Nueva Orleans, la cuestión de los tipos de manipulación. Se refirió a los esfuerzos del gobernador para mejorar las condiciones, y para hacer posible curar los puntos álgidos para el puerto.
T H Harris, Superintendente Estatal de Educación, dijo que “la paz y la buena voluntad y la cooperación constructiva han tomado el lugar de malos sentimientos, los prejuicios y el odio.”
Él dijo que el senador Ransdell es “uno de los ciudadanos más adorables y distinguidos de los Estados Unidos.
“El pueblo eligió Long al Senado porque creen é puede ser de más utilidad para ellos allí, agregó. “Las personas confían en Long.”
“Me parece muy fácil de seguir adelante con el gobernador Long. He visto que los créditos de la escuela aumentaron en 1.9 millones dólares en los últimos dos años. He visto a los créditos para las universidades estatales aumentaron en medio millón de dólares en el mismo tiempo. He visto a 125.000 hombres y mujeres que fueron analfabetos aprenden los rudimentos de la educación”.
John Klorer dijo: “El que retiene su
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apoyo al Gobernador ahora no es un verdadero amigo del Estado. El problema de control de inundaciones no sufrirá a través de este cambio en la representación senatorial. El Gobernador Long entiende la situación; y ha dado sobradas pruebas que si”.
Sólo unos pocos días antes, yo no fui mencionado en la prensa pública todos los días excepto donde alguien había encargado de la trampa, la corrupción, la malversación de fondos, incluso intento de asesinato. Ahora el turno feliz de sus palabras me hizo decir a los reunidos para el banquete:
“Señoras y señores, en mi país una vez un hombre murió, dejando una viuda llorando, así como una suegra que probablemente conocía sus defectos y virtudes mejor que la comunidad en general. A medida que el hombre muerto yacía en su ataúd junto a la tumba, el predicador pronunció un sermón fúnebre, contando a partir de su memoria las buenas acciones y amables virtudes de la vida del difunto. Habló de su bondad de corazón; con lo cual la suegra se levantó, dio un paso adelante al ataúd, tomó una mirada a la persona fallecida, y volvió a su asiento.
“El predicador continuó. Él habló de las bondades que el muerto había mostrado en su casa. Otra vez la suegra se levantó, miró a la persona fallecida, y volvió a su asiento. Entonces el predicador procedió a ampliar en la mejora brillante que se había forjado como resultado de los sacrificios del hombre muerto. Inmediatamente la suegra se levantó, se paró al pie del ataúd, miró el rostro del fallecido y nunca volvió a su asiento. El predicador se volvió a la buena señora y le dijo:
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“‘Señora, sé que se aflige; que hay de que los vecinos pueden hacer para suavizar su dolor en esta triste ocasión?
“La suegra contestó: ‘Yo sólo quiero estar aquí, párroco, para asegurarme de que ese hombre del que está hablando era mi yerno.’
“Todavía estoy esperando esto aquí esta noche con todos estos antiguos adversarios, así como mis amigos.”
Cuando algunas personas empiezan a descubrir cuan “grande” es uno no conocen límites.
Fue en esta época que los rumores e informes comenzaron a circular en el sentido de que el difunto Presidente del Tribunal Supremo Taft me había brindado cierto gran cumplido. Más tarde, incluso la Feria de la revista Vanity informó:
El difunto William Howard Taft dijo al congresista Aswell que Huey Long fue el más brillante abogado que alguna vez practicó ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Si todo el bien posible, pero es verdad!
Al menos por qué no podrían suficientemente recordar que uno, por lo tanto tan altamente presentado, no es considerado un socio exacto de Satanás porque me comprometo a difundir la riqueza de la tierra entre las personas.
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CAPÍ TULO XVÍÍ
SESIÓN EXTRA DE 1930
Una sesión extraordinaria de la Legislatura de Luisiana fue llamada inmediatamente.
El banquete que yo había asistido me dio poco placer. Mi hermano menor, ocupando el cargo como abogado del impuesto de sucesiones, bajo mí nombramiento, se había establecido en Baton Rouge con cualesquier elementos oposición que pudiera suscitar, para combatir ciertas partes de mi programa, en particular la construcción de un nuevo capitolio.
Los periódicos y mis enemigos me habían acusado con frecuencia de que había vuelto con la promesa de abolir la posición de mi hermano que celebró justo debido a mi intenso deseo de favorecerlo. Fue considerado como muy cerca de mí. Me resultó tener dificultades extenuantes para convencer a mis amigos y simpatizantes que de alguna manera yo no estaba conectado, o al menos en la simpatía, con lo que instaba la oposición.
Inmediatamente después del banquete ofrecido, cansado como estaba, me tomé un automóvil y conduje durante varias horas de la noche de regreso a la capital en Baton Rouge, donde me puse a tomar medidas para contrarrestar cualquier ruptura en mis líneas por algún acto de mi hermano.
A excepción de eso, la paloma de la paz no sólo se alza sobre el capitolio estatal para la sesión extraordinaria de la legislatura de 1930, que se reunió en septiembre, pero sus alas se agitaron y plumas dispersas en ambos salones de la Legislatura por los cinco días de ese período de sesiones.
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Dos de los periódicos de Nueva Orleans instaron encarecidamente que la hora de luchar había cesado; que la voluntad del pueblo se ha expresado y re-expresado y que todo debe también doblarse y olvidarse.
El Times-Picayune, herido por su cambio de frentes en el juicio político para tales motivos palpablemente indignos, seguido por la publicidad del pesado trust del petróleo, escondió su cara y no dijo nada. Pero en todas las negociaciones no permitiría a un solo editor de periódicos a ser consultado, a favor ni en contra. Descargué la culpa a ellos por la agitación innecesaria.
La sesión extraordinaria de la Legislatura de 1930, compuesta por los mismos hombres que habían buscado para lograr mi acusación, sometida al pueblo para su aprobación el siguiente:
1. Un capitolio nuevo Estado, a un costo de US $ 5.000.000.
2. Un programa de $ 75.000.000 para carreteras y puentes gratuito, que será dirigida por mi gobierno. Yo aquí debo decir que los hombres designados por mí como un comité asesor en 1928 para salvaguardar los fondos viales votadas en ese año fueron, en esta sesión especial, creado en el Consejo Consultivo del Estado, la facultad para que ninguno de los fondos viales que se votó se podían gastar sin su aprobación.
3. Un proyecto de ley para refinanciar las deudas de la ciudad de Nueva Orleans.
4. Un aumento en el impuesto a la gasolina de un centavo, la mitad de los cuales debía ser aplicado en beneficio de las escuelas públicas, y la otra mitad para pagar los intereses y vencimientos de los bonos emitidos por los gobernadores anteriores para
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el puerto de Nueva Orleans, para la que no habían proporcionado ningún medio de pago, así como para dar apoyo adicional al Puerto de Lake Charles.
5. Ambas cámaras de la Legislatura aprobaron una resolución declarando formalmente que los cargos de acusación que había sido traído contra mí en el año anterior habían llegado a su fin y eran anulados. Esta fue aprobada casi por unanimidad.
Pensé que había dado jaque mate a los esfuerzos de mi hermano para impedir la construcción de la nueva capitolio, pero para mí consternación, cuando las luces de los votos brillaron en el tablero en la Cámara de Representantes, sólo sesenta y cinco miembros emitieron su voto para la proposición. Requirió sesenta y siete. Mi amigo, el presidente Fournet, estaba en la silla. Le hice señas a él. Él entendió. Se negó a anunciar el voto.
Tomé el piso, pidiendo a algunos miembros a cambiar sus votos. Noté una situación que no podía entender. Los miembros del órgano se negaron a creer que hablaba en serio. Finalmente alcancé el punto -mis enemigos, usando mi hermano, quien tenía una alta posición asalariada debajo de mí, había dicho a los legisladores que yo deseaba la proposición rechazada; que iba a hacer una exhibición pública en el último momento para parecer sincero; pero eso mis amigos, que desean servir a mis deseos, deben votar para derrotarlo, y que mi hermano estaba simplemente para servir a mi verdadero deseo.
Representante Cheston Folkes me dijo:
“Susurra en mi oído, así que nadie puede saber lo que usted me está diciendo; ¿Qué realmente- quieres?”
El clamor no podría hacer que el Speaker Fournet, sazonada por el fuego de muchas batallas anunciara el voto
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hasta que yo había visto suficientes miembros para apoyar la proposición de hasta setenta y tres votos.
Y así, la sesión extraordinaria de la Legislatura de 1930 se aplazó con Huey P. Long, gobernador y senador de Estados Unidos electo, confirmado y exitoso en todo lo que siempre había defendido. Todos disfrutamos de la paz, la armonía y la buena voluntad, excepto los exiliados que fueron dejados a su suerte.
La depresión que aflige a continuación, la nación se libró por un frente unido en nuestro Estado.
Había, sesión extraordinaria de la legislatura en 1930, un poco dispersa la oposición dejó al programa de erigir el nuevo capitolio. Representante Gilbert L. Dupre, que era bastante sordo, vino a mí durante la sesión, quejándose de que su asiento en el salón de la Cámara de Representantes estaba inmediatamente debajo de una gotera en el techo. El exigió lo que causo realizar una reparación inmediata. Tenía una pluma para escribir en su libreta. Lo tomé y escribí:
“¿Vas a votar por el nuevo capitolio?”
“¡No!” gritó.
Tomé su libreta y escribí de nuevo:
“¡Muere, maldito seas, en la fe!”
Él estaba muy divertido y casi se acercó.
Cuando propuse mi último programa de carreteras a la Legislatura en la sesión extraordinaria de 1930, escribí en la Constitución una disposición para una Junta Asesora del Estado integrada por los mismos miembros que había compuesto previamente el comité ciudadano y la Junta Estatal de Liquidación. Así pues, la Junta compuesta, formada por siete funcionarios del Estado, del Presidente de la Asociación de la Policía Estatal, del Jurado, y de
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once ciudadanos pendientes del Estado, se requiere pasar por la venta de todos los bonos, para examinar todos los contratos propuestos ante ellos, para autorizar la misma y aprobar el pago de sumas en cumplimiento de tales contratos. Puse algunos de mis principales enemigos en ese tablero como garantía de nuestra integridad.
Nunca hubo una protesta que viniera ante la Junta con un solo cargo de que un contrato fue irregular; que la preferencia no se muestra indebidamente a nadie, ni que nada malo ha hecho en el gasto del dinero que no sea lo que era correcto y adecuado para el interés público. Ningún voto nunca se registró en contra de un proyecto, incluso por nuestros enemigos.
E incluso hasta este día, cuando las críticas tontas se hacen en cuanto a los trabajos de construcción de carreteras realizados en Luisiana, que se hace en los márgenes del hecho de que la Junta encargada estaba compuesta por hombres de gran prestigio en el Estado !! , incluyendo varios de mis enemigos políticos más viciosos, ninguno de los cuales jamás registró una protesta o una disidencia a las autorizaciones y los gastos en el progreso de los trabajos.
INTENTA SOFOCAR LAS TORMENTAS
Yo no espero el voto popular en favor de las enmiendas constitucionales antes de emprender el trabajo. Su ratificación es una conclusión inevitable.
Cuando habíamos restablecido un ingeniero de caminos para hacerse cargo de la obra de carreteras asfaltadas, le pedí que hiciera planes para la construcción de al menos 1.000 millas
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de carreteras pavimentadas de dentro de los doce meses siguientes.
“Eso es imposible”, el ingeniero me dijo. “Quinientas millas por año es lo más que algún Estado ha tratado de construir alguna vez.”
“Esta es una Comisión de la carretera”, le dije. “Podrían dos Comisiones de autopistas construir 1,000 millas si una puede construir 500 millas?”
“Sí, supongo que dos podrían construir dos veces más que uno”, respondió.
“Luego de ejecutar este Allen y yo iremos y organizar otra”, le dije.
“Bueno, si quieres hacerlo de esa manera, supongo que podría duplicarse hasta aquí”, dijo finalmente.
Él fue capaz de duplicar el trabajo, y hacerlo mejor que eso.
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CAPÍ TULO XVÍÍÍ
EVITANDO PROBLEMAS DE BANCOS
LOS BANCOS estaban cerrando en todo los Estados Unidos por miles. Luisiana tenía una clase inusual de bancos y banqueros, que han evitado las catástrofes que acosan el equilibrio de los Estados Unidos antes y después de 1929.
Pronto el Banco de Lafayette & Trust Company, una institución de buen tamaño de la sección de azúcar de Acadia, que telefoneó que se había desarrollado una corrida y que no podría resistir mucho más tiempo. Yo estaba en cama con fiebre, pero me vestí y me fui a Nueva Orleans. El presidente del banco Lafayette corrió hacia mí.
“Gobernador”, dijo, “Nunca he estado por ti en lo político, pero si me ayudas a salvar este banco estaré por ti de por vida.”
“No te preocupes por lo que eres para mí; haz lo que quieras con eso. Tenemos que salvar al banco”.
Actué justo a tiempo para coger algunos de los cheques en el banco de la Reserva Federal, que estaban siendo devueltos por falta de fondos. A través de la asistencia de otros bancos y departamentos de Estado me las arreglé para despejar la situación por el momento.
La situación no se mantendría en ese banco por mucho tiempo, incluso con la ayuda que le podemos dar. Nos vimos obligados a forzar una reorganización en una escala más grande. Después de las reuniones celebradas en mis salas en el Hotel Roosevelt en Nueva Orleans, los planes quedaron bastante bien perfeccionados.
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Temíamos las consecuencias en la comunidad en la mañana siguiente, en razón de que, acompañado por los funcionarios locales de las dos instituciones, tomé un automóvil y conduje toda la noche hasta que llegué a Lafayette.
A la mañana siguiente, hubo un llamado urgente para que me apresure al banco. Algunos de los depositantes han llegado antes de la hora de apertura de retirar sus fondos. Los funcionarios del banco los escoltaron a la habitación de los consejeros.
“Entiendo”, les dije, “que usted ha venido aquí para sacar su dinero de este banco. ¿Es así? ”
Uno tomó la palabra:
“No nos gusta ninguna reorganización ‘
“No me gusta cualquiera que sea”, le contesté, “y la gente que está en su organización no me gusta hacerlo. Pero todos estamos tratando de salvar la situación”.
“Pero algunos de nosotros pensamos que vamos a sentirnos mejor con nuestro dinero fuera de aquí.”
“Me siento de la misma manera”, le dije.
Nadie respondió.
“Puesto que ustedes, caballeros, van a sacar su dinero, voy a aprovechar la preferencia del Estado y sacar nuestros fondos”, continué.
“¿A cuánto ascienden?” Preguntó uno de ellos.
“Mucho más que tiene en efectivo el banco,” contesté
Un hombre se levantó de su asiento.
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“¿Quieres decir que no nos vas a dejar conseguir algo?”
“No. Quiero decir que yo no voy a dejar que tomes tu dinero del banco y me dejas con el mío aquí. Usted deja su dinero aquí, voy a dejar mi dinero aquí; y todos seguiremos en nuestro negocio habitual y mantenemos un banco para todo el mundo”.
Todos estuvieron de acuerdo.
No hicieron más esfuerzos para retirar. Los planes de reorganización se perfeccionaron después de una considerable disputa. El banco se mantuvo abierto hasta que todos los bancos en América se cerraron.
Todas estas actividades bancarias eran antes de la creación de la Corporación Financiera de Reconstrucción.
Los problemas se desarrollaron con una gran institución nacional. El fracaso de las ramas que, con banco dispersos en varias secciones, significó una propagación de problemas que seríamos incapaces de superar. Se requerirían grandes sumas para salvarlo.
Nosotros llamamos por el examinador del banco nacional y para el Gobernador del Banco de la Reserva Federal del Distrito de Atlanta, que llegó a Nueva Orleans.
Hasta ese momento nunca me había reunido con el Gobernador Black, ahora el jefe de la Reserva Federal de los Estados Unidos. La reunión había sido en conferencia, pero unos momentos en que los banqueros habían manifestado sus puntos de vista y yo había declarado los míos. Sin dudarlo, el gobernador Black se volvió a los banqueros:
“Señores, su sistema no funcionará. El Gobernador Long esta en lo correcto. Él tiene el único plan que salvará a esta situación”.
Mi plan se llevó a cabo y tal gran banco nacional,
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con todas sus ramificaciones, siguió funcionando hasta el colapso de marzo de 1933 en todo el país.
Luisiana luchó a través de todos los desastres prácticamente sin grandes quiebras bancarias y con muy pocos entre los pequeños, hasta el colapso nacional”.65
65 la compilación de la Reserva Federal de 27 de marzo de 1933, colocado en Registro del Congreso de 1933 en las páginas 5403-4.
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CAPÍ TULO XÍX
EXTENDIENDO “LA VIEJA GUERRA DE LA ESCUELA”
EL GENERAL GUILLERMO TECUMSEH SHERMAN se convirtió en el primer presidente de la Junta de Supervisores de la Universidad Estatal de Luisiana, antes de la Guerra Civil. Cuando las nubes de los problemas se reunieron y Luisiana se separó de la Unión, renunció a la Universidad y se unió al Ejército de la Unión.66 Los esfuerzos se han renovado desde que llegué a Gobernador para mejorar la situación de la institución. En
66 Carta de Sherman de renuncia al gobernador de Louisiana Moore dice:
“Señor:
“A medida que ocupo una posición cuasi-militar bajo las leyes del Estado, considero que es adecuado para dar a conocer que acepté tal posición cuando Luisiana era un Estado de la Unión y cuando se insertó el lema de este Seminario en mármol sobre la puerta principal: ‘Por la liberalidad de las administraciones públicas de los Estados Unidos. Union est perpetua ‘.
“Los recientes acontecimientos presagian un gran cambio y les toca a todos los hombres elegir. Si Luisiana se retira de la Unión Federal, prefiero mantener mi lealtad a la Constitución, siempre y cuando un fragmento de ella sobrevive y mi estancia aquí ya sería un error en todos los sentidos de la palabra.
“En tal caso, le ruego que va a enviar o designar un agente autorizado para hacerse cargo de las armas y municiones de guerra pertenecientes al Estado o aconsejarme lo que disponga hacer con ellos.
“Y, además, como presidente de la Junta de Supervisores, le ruego que tome medidas inmediatas para aliviarme como superintendente desde momento en que el Estado determina la secesión, porque en ningúna cuenta terrenal voy a hacer cualquier acto o pensar cualquier pensamiento hostil o en desafío al antiguo gobierno de los Estados Unidos “.
Ver Sherman-Fighting Prophet, página 142.
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noviembre de 1928, se le dio “A” por la Asociación de Universidades de América que lo que estableció una paridad con los mejores en el país.67
Hubo unos 1.600 estudiantes matriculados en la institución en el momento de mi toma de posesión. Pero había mucha necesidad de ampliación de la escuela. Aunque la ley había previsto por una escuela de medicina por un número de años, para tener la institución completa, una escuela como nunca se había establecido y otros departamentos se opera bajo severas dificultades debido a la falta de equipos y edificios.
Tras la selección de un nuevo Presidente 17 de noviembre de 1930, tras la jubilación del presidente Thomas Atkinson por mala salud, me fue presentado un presupuesto que muestra las necesidades de la Universidad. La matrícula aumentó desde el momento en que llegue a Gobernador, a pesar de la depresión, casi el 100 por ciento. Los estudiantes que habían completado sus cursos pre-médicos fueron incapaces de asegurar la admisión en la otra escuela de medicina en el Estado, operado por la Universidad de Tulane, debido a la falta de instalaciones de esa institución.
“Adelante con sus edificios”, le dije a la administración de la Universidad Estatal de Luisiana. “Obtenga su arquitecto y empieza con lo que necesitan.”
“¿Pero dónde está el dinero?”, Le preguntaron.
“Esa será mi parte del trabajo”, le dije.
Yo le había dicho el Presidente de las fuentes que sumas disponibles podrían encontrarse, pero me dijo: “Usted tiene que atreverse un poco si se construye esta escuela.
67 La Universidad del Estado Louisiana ha hecho mejoras considerables desde que adquirió su calificación “A”.
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Adelante. Que la gente vea lo que proponemos, y vamos a encontrar una manera de hacerlo”.
Los planes se prepararon de inmediato para una serie de edificios necesarios y de una Escuela de Medicina, que se establecerá en los terrenos del hospital de caridad del Estado en Nueva Orleans, con instalaciones que comprenden cada detalle moderno recomendada para la formación médica y la educación. Los arquitectos elaboraron planes; contratos se otorgaron y firmaron y los edificios comenzaron a subir. Pero cada uno todavía quería saber de dónde vendría el dinero. Particularmente los contratistas. A todos ellos -les di la misma respuesta:
“Esa es mi parte del trabajo.”
Cuando el asunto ya no podría retrasarse, revelé mis planes. Cinco millones de dólares se habían votado a favor de un nuevo capitolio. La Universidad del Estado vendió parte de sus antiguas bases para el sitio del Capitolio por $ 350.000. La Comisión de Carreteras necesitaba oficinas permanentes, campos de prueba para las carreteras y el espacio para garajes. Se adquirió de parte de los edificios de la Universidad Estatal más antiguos y terrenos, junto al sitio del Capitolio, a un precio de $ 1,8 millones.
El clamor subió de mis enemigos; que me cargan que yo desvié los fondos de los departamentos de Estado. Demandas fueron traídos pidiendo medidas cautelares.68
68 Sin éxito litigio fue presentada por José Barksdale, ahora el presidente de la Asociación de Louisiana Bar, y su pareja de hecho, el ex senador estatal HB -Warner, para evitar que la Universidad del Estado de Louisiana de tener los fondos permitieron en las transacciones. Tanto el Sr. Barksdale y el Sr. Warner habían sido candidatos no seleccionados para un cargo público, los amigos largos último había culpado por haberlo derrotado en dos ocasiones para el Senado del Estado.
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Pero adelantamos el trabajo hasta que se habían invertido 2.150.000 $. Más dinero era necesario para completar los contratos. Los contratistas me llamaron. De nuevo les dije:
“Sigan adelante con su trabajo, y dentro de un corto período de tiempo después de haber completado todo encontraremos su dinero.”
Lo hicimos.
La Universidad del Estado de Luisiana se desarrolló a partir de 1600 estudiantes cuando llegué a ser gobernador ahora casi 5.000 están inscritos. El 12 de febrero de 1933, la Escuela de Medicina fue aprobada por la Asociación Médica Americana y clasificada como Clase A.
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CAPÍ TULO XX
OTRO ESFUERZO TOMAR LA OFICINA DEL GOBERNADOR
Mientras tanto, yo había estado operando bajo el título de “Gobernador Estados Unidos Senador electo.” Llegó el momento en que podría haber reclamado mi compensación como Senador 4 de marzo de 1931, pero yo había pedido al Secretario del Senado no enviarme ya sea el cheque de sueldo o la asignación de gastos; que no iba a reclamar mi oficina allí hasta que prácticamente haya servido mi mandato como gobernador.
El Teniente Gobernador, Paul N. Cyr, comenzó a clamar que, con mi elección al Senado, que había dejado vacante el cargo de Gobernador. Condujo a mi antigua casa en Shreveport y con cierta aclamación, tomó el juramento de su cargo como gobernador, ocasionando con ello una confusión momentánea. Yo estaba en Nueva Orleans en ese momento. Corriendo de nuevo a Baton Rouge, coloqué un par de guardias alrededor de la casa del Estado y la Mansión. Pedí que Cyr debiera ser arrestado como un impostor si él aparecía en el local.
Poco después el presentó una demanda en el tribunal de distrito en Shreveport, reclamando el título de la oficina.
Cuando Cyr tomó el juramento a la oficina del gobernador, yo decía que había dejado vacante el cargo de vicegobernador. Mi amigo, el senador Alvin O. King, fue el presidente pro tempore del Senado. Según la Constitución de Luisiana, cuando la oficina del teniente gobernador quede vacante, el Presidente pro tempore del Senado clame por el título de la misma.
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Con el hermano Cyr sorprendido a medio camino de la silla del gobernador, el senador King tomó el juramento de su cargo como teniente gobernador y tomó el asiento ejecutivo.
Por fin había terminado con el Sr. Cyr como vicegobernador. Yo sólo tenía que ganarle en una demanda sobre la oficina del gobernador para ponerlo fuera por completo. Qué escena agradable de contemplar!
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CAPÍ TULO XXÍ
LA CAMPAÑA DE 1932
Broussard Anuncia Ruptura Definitiva
La actitud del senador Broussard dejó perplejo nuestro grupo cuando poco faltaba para la campaña de 1932. Él no hizo ninguna declaración en un sentido u otro en el problema de juicio político, aunque uno de sus más cercanos aliados que representaron a su parroquia, votó a favor de mí juicio político. En la campaña entre el senador Ransdell y yo en 1930, él secretario oficial de Broussard se me opuso en la parroquia natal del senador Broussard. Pero el senador Broussard no hizo ninguna declaración. El campamento de nuestras fuerzas dio información como para dejar fuera de toda duda que su influencia estaba en contra de nosotros en la campaña.
“Edwin”, le dije al senador, cuando yo estaba corriendo contra Ransdell, “usted ha sin embargo nunca salió y dijo que quería Huey Long fuera elegido para nada. Yo te apoyé. El Senador Ransdell no. ¿Ahora que vas a hacer?”
“No he decidido anunciar mi posición todavía”, respondió.
“Bueno, yo estoy aquí escuchar su anuncio, si puedo, en cualquier sentido. Quiero saber cómo usted está ubicado en esta campaña”.
Luego parlamentaba de ida y vuelta durante varios minutos. Me puse impaciente.
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“Bueno”, finalmente dije: “Sólo tengo una regla en la política para los políticos, Cuando yo he sostenido un hombre y mi oponente lo ha rechazado: el que no está conmigo, está contra mí”
Esto no hizo mella en el Senador. Entonces le dije:
“Quiero hacer algo por ti. Puedo hacer una contribución de 200 $ a su próxima campaña política. Voy a hacerlo ahora si va a declarar su posición, aún que se declare por Ransdell. Voy a barrer el país completo; no puedes evitarlo. Tu no podrás controlar doscientos votos en esta elección ni para salvar tu vida. Pero quiero que lo digas”.
El senador se conmovió con mi sugerencia. Mantuvo una actitud tranquila, y al final lo dejé.
Con el inicio de la campaña de 1932, no estábamos seguros de lo que sería la posición de Broussard.
Pero el senador finalmente nos dio el alivio necesario. El domingo por la mañana del día 26 de julio de 1931, se transmiten a través de ocho títulos de columna en los periódicos del Estado, se leía:
BROUSSARD INTERVIENE PARA COMBATIR A LONG – INSTA A LAS PERSONAS A DERROTAR EL TICKET DEL GOBERNADOR”
Por fin los cielos estaban despejados. No podíamos haber hecho nosotros lo que nunca hemos hecho, sin causa justificada, poner nuestra mano para oponernos a un amigo. Mientras que el senador Broussard nunca se había pronunciado por mí para ningún cargo en nuestras campañas, no obstante, que yo había apoyado su candidatura.
Inmediatamente respondí ataque del senador Broussard con circulares, uno de los cuales fue colocada en el porche de su casa la misma noche, la lectura:
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RESPUESTA DEL GOBERNADOR LONG
La demanda del senador Broussard que Cyr fuera hecho gobernador ejemplo de “Gratitud” del senador.
Al pueblo de Luisiana:
Me veo obligado a hacer esta declaración por circular porque no podemos conseguir la verdad impresa en algunos periódicos.
El ataque del senador Broussard contra mí y su exigencia de que permita a Paul Cyr convertirse en gobernador a la vez no me preocupa mucho. Aunque hemos ayudado al senador Broussard al Senado en 1926, el senador Broussard se nos ha estado oponiendo desde hace años, y ha hecho una demostración muy pobre en su parroquia y en su distrito de origen hasta el momento.
Parece, por lo que leí, de las declaraciones del senador Broussard, que si voy a votar a favor o en apoyo alguno para algún cargo, que tal es la razón de y todo lo que necesita él para hacer del candidato un hombre malo para el cargo. Siendo cierto, ¿por qué no renuncia el senador Broussard al Senado de los Estados Unidos? Yo lo apoyé y él no tiene un amigo en el Estado que dirá que pudo haber sido elegido para el Senado en 1926 si no hubiera sido por mí. ¿Por qué no dejar que el senador Broussard de un buen ejemplo, si él es consistente con lo que dice?
Yo no voy a ser arrastrados a una discusión política durante algunos meses, porque, si yo fuera a hacer política, estaría casi obligado a despertar la oposición de al menos algunos de los funcionarios en Baton Rouge, Lake Charles, Nueva Orleans, Shreveport, Monroe, Alejandría, y en las parroquias; y para despertar tal oposición significaría que tendría que
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detener o retardar algunos de nuestros trabajos hasta que la política haya terminado.
Estamos construyendo diez veces más caminos y por menos de la mitad del costo de los caminos construidos por otras administraciones antes de nosotros, a pesar de que el senador Broussard dio el voto decisivo para 30c. de tarifa por barril de cemento de manera que nos costó más de 1,000 $ por milla hacer las vías de concreto de lo que de otra manera tendríamos que pagar; estamos construyendo tantos grandes puentes que parece casi imposible que una administración se atrevería a realizar tal trabajo; estamos modernizando los puertos de Nueva Orleans y Lake Charles, que ya han reducido las tasas de seguros de Nueva Orleans desde $ 1.04 a 0.28.; estamos en nuestro camino para unificar terminales en Nueva Orleans y el puente del Mississippi, también en Nueva Orleans y Baton Rouge; la Universidad Estatal de Luisiana está saltando a la posición de uno de las mayores y más completas instituciones del mundo del aprendizaje; Luisiana, por lo que dicen los informes de Washington, está liderando el mundo en tener el menor número de quiebras bancarias durante el período de la depresión; estamos eliminando el analfabetismo; hemos aumentado nuestra capacidad y reducido de la tasa de mortalidad en nuestros hospitales estatales; el capitolio del estado se encuentra ahora en el camino de la realización; la ley del libro escolar gratuito es un hecho reiterado; los puentes son gratuitos sobre el lago Pontchartrain y todo el camino hasta allá tiene 40 pies de ancho en camino de cemento; el programa de cuatro años de carreteras para los agricultores está de nuevo en curso, todo lo cual simplemente significa que no podemos mezclarnos en la política y destruir cualquier
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armonía entre aquellos con los que ahora tenemos que trabajar, si hemos de completar el trabajo.
Ahora en cuanto al ataque fuera de lugar hecho contra mí por el Senador de Estados Unidos Broussard (recién llegado de Washington), déjenme decirles a mis amigos y compañeros de trabajo que el pronunciamiento del senador Broussard no crea suficiente inquietud o nos da ninguna razón para apartarnos de nuestro trabajo para dedicarnos a la política. El Sr. Broussard no ha pasado suficiente tiempo en Luisiana para saber lo que tiene que ver aquí abajo. Me temo que ha estado dependiendo de los periódicos para su asesoramiento e información. Si es así, tiene mucho que aprender. Puede ser que el senador no ha conducido por los caminos construidos por nosotros en su ausencia, a causa de su aparente terrible disgusto por el trabajo de esta administración y puede ser que sienta, sabiendo que por su voto añadieron 1.000 dólares por milla para el costo de tales caminos, él prefiera ir por tierra que viajar en los caminos de concreto de Huey Long.
El Senador Broussard no es un jefe tan poderoso en la política de su parroquia o del Tercer Distrito, o del Estado, como los periódicos dicen él parece ser, por los titulares a ocho columnas que le dan. Su gran poder ha sido más o menos demostrado en algunas campañas recientes. Nunca he visto a ningún amigo del señor Broussard que pensara que el estaría en el Senado de Estados Unidos hoy si no hubiera sido por mí. ¿Son sus ataques sobre mí un retorno de tales favores? ¿Es esa la forma en que algunas personas tienen de pagar a otros por la ayuda que reciben de ellos? Ahora elogia J Y Sanders y su maravilloso ejemplo cuando fue elegido para el Senado en 1910. Fue en 1926 cuando
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ayudé a salvar el senador Broussard de Sanders cuando Sanders era todopoderoso en Luisiana. Ahora el senador Broussard me ataca, sin causa, y alaba a Sanders.
Sr. Broussard hizo algo en la campaña estatal el otoño pasado, cuando estaba corriendo para el Senado. Él luchó abiertamente contra mi compañero de fórmula, el Sr. Montet, para el Congreso en el Tercer Distrito, y se informó en general que estaba en contra mí para el Senado de Estados Unidos, aunque no declaró públicamente sobre mi carrera. Su secretario oficial vino de Washington y estaba en la lucha contra mí en la ciudad de Nueva Iberia. Broussard estaba en el mismo lugar. Llevé el Tercer Distrito en esa campaña por una mayoría de 7.909 votos y el Sr. Montet lo llevé al Tercer Distrito por una mayoría de 4.904 votos. Los dos ganamos en el territorio del senador Broussard de Iberia.
Senador Broussard dice que él quiere que yo salga de la oficina del Gobernador, lo que permitiría a Paul N. Cyr intervenir y convertirse en el Gobernador de este Estado. El Sr. Broussard no puede hacer el Sr. Cyr Gobernador ahora, ni en un año a partir de ahora, ni en diez años a partir de ahora.
Nadie sabe mejor que el senador Broussard que, en mi carrera el otoño pasado, le dije a todos que me gustaría servir a mi mandato como Gobernador antes de ir al Senado de Estados Unidos. Hablé esas mismas palabras en New Iberia, ciudad natal del senador Broussard, el día en que el aliado político del senador Broussard, Sheriff PA Landry, no permitió que hable en la plaza del Palacio de Justicia, donde todo el mundo había hablado durante años. Este hecho, que yo no iría a Washington hasta mayo de 1932, fue
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esgrimido por mis oponentes y por los periódicos como un argumento que lleva en contra de mi elección. El pueblo ha decidido el asunto. ¿Es el señor Broussard quien va dictar lo contrario?
Senador Broussard sabe que no he tomado el juramento del cargo o retirado un dólar del salario como senador de Estados Unidos. Él debe saber que ningún mandato comienza, ya sea policía, juez de paz, el gobernador o senador, hasta que dicho funcionario es juramentado. Él debe saber que varios otros gobernadores antes que yo, que fueron elegidos al Senado de los Estados Unidos, hicieron lo mismo que estoy haciendo ahora. David B. Hill, de Nueva York; Robert M. LaFollette, de Wisconsin; e Hiram Johnson, de California, son algunos de los Gobernadores que retrasaron tomar sus asientos como senadores hasta que pudieran llevar a cabo sus mandatos como gobernadores.
A seis meses antes de la campaña política yo no voy a ser arrastrado a la política ahora o en cualquier momento cercano por las razones expuestas. Pero, cuando el tiempo corra, estoy dispuesto a licitar el tema a la gente otra vez sobre si quieren o no Paul N. Cyr para gobernador de Luisiana. Yo estaría faltando a mi deber y olvidando mi promesa al pueblo si, a fin de obtener un mejor salario, acepte perder las riendas de este gobierno estatal y permitir a Paul N. Cyr intervenir en este periodo trascendental, cuando nos encontramos en el umbral de completar más mejoras que las que han hecho todas las administraciones del Estado durante los últimos setenta y cinco años. Atentamente,
HUEY P. LONG.
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CAPÍ TULO XXÍÍ
HERMANO Y LA FAMILIA CONTRA EL HERMANO
Mi hermano menor se convirtió en un abogado cerca de dos años antes de convertirme en gobernador. Había querido comenzar en el ejercicio de la abogacía en Nueva Orleans. Él deseaba que yo le asigne a la posición del abogado Recaudador de Impuestos de Suicesiones, para cuya posición, en el transcurso de la campaña, he hablado muy despectivamente. Indiqué en uno de mis discursos que yo estaría en condiciones de abogar por su abolición. Ese cargo era apoyado por un director de campaña de uno de mis oponentes para Gobernador.
Bajo las circunstancias dudé en nombrar a mi hermano a esa posición en particular. Yo estaba casi seguro de ser condenado por tal acto. Las exhortaciones de los más cercanos a mi gobierno, las fuerzas en mi oficina, el Presidente, John B. Fournet, y mi líder Senado, O. K. Allen, fueron muy persistentes y convincentes en su nombre.
Este hermano había sido en todo momento un partidario político, un trabajador bueno y fiel. Era casi imposible, con las fuerzas que prevalecieron en su favor, para que yo decline cualquier solicitud razonable hecha por él o en su nombre.
El Senador Allen insistió en que, si iba a enviar a su nombre al Senado, no habría una votación en ese cuerpo en contra de su confirmación. Finalmente cedí e hizo la
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nominación. Era, como Allen predijo, confirmada por unanimidad.
El trabajo era probablemente el mejor que se tenía en el Estado. En algunos buenos años que pagó hasta 15,000 $. La crítica y la condenación siguieron, a la que no presté atención, no llegó a tener un gran momento.
Yo he decidido sobre los candidatos que me apoyan en las elecciones de enero de 1932. Eran O. K. Allen para el gobernador, John B. Fournet para vicegobernador, y otros.
Mi hermano menor comenzó a anunciar su ambición de funcionar tanto para el Gobernador o Vicegobernador. Traté de disuadirlo, sabiendo que sería desastroso para un hermano que se comprometa a tener un hermano a tener éxito en la oficina o al haberlo elegido como Vicegobernador.
Ya me estaban cargando que yo era un dictador y que había permitido que muchos familiares que se colocan en las nóminas estatales. Haber agregado un nombre de familia a la cabeza del equipo tanto para Gobernador o Vicegobernador habría sido desastroso para todo el equipo.
Mis hermanos y hermanas, sin embargo, no podían ver el asunto en esa luz.
Les di a todos a entender que yo estaba irrevocablemente comprometido con Allen para Gobernador y Fournet de Vicegobernador. Este hermano más joven de nuevo anunció que sería candidato a Gobernador o Vicegobernador, y muy probablemente para el segundo.
Finalmente me declaré abierta y públicamente que no iba a ser su partidario, ya sea para la oficina; que estaba bajo las obligaciones con los demás; que yo había hecho lo
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mejor que pude para mi hermano, pero que yo no podía ni quería comprometerme a persuadir a cualquiera de los candidatos a los que había dado mi promesa e irme por el lateral.
Eventualmente, sin embargo, mi hermano se adelantó con su pronunciamiento temprano y abierto que él era un candidato a Vicegobernador. Algunos de mi oposición política, sobre todo la parte de la prensa pública siempre listos para golpear, le dieron la primera página de publicidad frente a todos los miembros de mi familia que pudieran ser necesarias para alentar la candidatura de mi hermano por el Vicegobernador. Acto seguido, la desalentada, distraída y casi aniquilada oposición se animó y empezó de nuevo para luchar en contra de la elección de cargos de amistad de mi administración.
La entrada de mi hermano en la campaña y el bombardeo de la familia en general contra mí era la grieta en el cielo que ellos habían buscado.
Pero, al tiempo que mi hermano y otros miembros de la familia obtenían dicho espacio de portada ya que deseaban atacarme, la oposición asimismo procedió a señalar de vez en cuando algunos de mis parientes en posiciones que habían sido dadas por los departamentos estatales. Estaba atrapado yendo y viniendo en un ardid muy inteligente fijado por mis oponentes. Había una lista razonable de mis familiares en la nómina, no se debe a haber sido preferidos mis familiares, tanto como a la gran cantidad de familiares que tuve en el Estado, y el hecho de que sólo naturalmente estaban entre mis partidarios políticos de más largo y arduo servicio, por lo tanto, bajo las reglas razonables de la política como practica en todas partes, con derecho a examen.
Hermanos y hermanas, primero se molestaron en mi falta de apoyo a mi hermano, más tarde se enojaron hasta
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que los artículos de la prensa por fin bien definidos y que actuaron avivaron su ira en llamas y luego a una locura.
Además de nuestro candidato, había otros cuatro candidatos a gobernador en el equipo en enero. Nuestro candidato, y mi hermano y varios otros eran candidatos a Vicegobernador. En la primera y única primaria de enero de 1932, la mayoría del senador O. K. Allen contra todos los oponentes, en conjunto, era estupenda. El equipo completo de administración de nueve candidatos fue elegido, toda la campaña bajo un billete con la etiqueta “Ticket para completar el trabajo de Huey P. Long.”
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CAPÍ TULO XXÍÍÍ
PLAN DE REDUCCIÓN DEL ALGODÓN – EPISODIO DEL CALDO POTLIKKER
A finales del verano de 1931 se hizo evidente que habría una tremenda excedente de algodón en los Estados Unidos. Yo propuse que nada de algodón se plantara en los Estados Unidos en 1932, y que de esta manera el agricultor, en posesión de su cosecha 1931, podría aprovechar para éste cultivo un precio mucho mejor de lo que iba a conseguir por dos cultivos, por lo que se cosecha en 1932.
El plan y la sugestión se reunieron con dicha respuesta favorable inmediata que la Legislatura de Luisiana, reunida en sesión extraordinaria, aprobó por unanimidad con buenos ojos el plan en ambas cámaras. El plan fue adoptado más adelante por la Legislatura de Carolina del Sur. Se deseaba por los agricultores de Texas, Alabama, Georgia y Arkansas, y podría haber sido aprobada en todos esos estados, si no hubiera sido por que el gobernador de Texas amenazó con vetar la ley que debería ser aprobada por la Legislatura de Texas.
Ahora estamos viendo los planes de alivio en las granjas. Ninguno tendrá éxito permanente, excepto uno que equilibre la producción con el consumo, y ningún plan es capaz de lograr que, salvo y excepto lo que se ha establecido en la Escritura, que es “dejar la tierra estéril en los días de superávit”, el plan que me propuse.
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Cuando vi los tiempos difíciles por delante en este país, me comprometí a alentar a los pueblos del Sur, y, para el caso, de los Estados Unidos, para cultivar los jardines y para alimentarse y alimentar con sus productos alimenticios a los niños ya que podrían no tener el dinero para comprar en el día de la dificultad. Empecé la propaganda en relación con caldo y el pan de cereal, con que se puede alimentar una familia por unos pocos centavos por semana y toda la familia se mantiene fuerte y saludable.
Potlikker es el jugo que queda en una olla después que vegetales u otras verduras se hierven con el condimento adecuado. El mejor condimento es un pedazo de grasa de cerdo con sal, comúnmente se conoce como “carne salada seca” o “side meat” Si una olla se llena parcialmente con verdes y nabos bien limpios (los nabos deben ser cortados), con una media pieza de la carne de cerdo salada, y luego con agua, y se hierve hasta que estén cocidas razonablemente blandos los vegetales y nabos, y luego el jugo que queda en la olla es delicioso, vigorizante, potlikker alma-y-sosten del cuerpo. Los nabos y vegetales, o cualquier otro vegetal, debe ser separado del jugo; es decir, la potlikiker debe ser tomada como cualquier otra sopa y los vegetales se comen como cualquier otro alimento.
El pan de maíz está hecho simplemente de la harina, mezclada con un poco de sal y agua, hecho en una masa y al horno hasta que esté duro.
Siempre ha sido la costumbre de pan de maíz con potlikker. La mayoría de las personas desmoronan el pan de maíz en el potlikker. La mezcla es un alimento incluso de degustación.
Pero, con el progreso de la educación, la venida del “estilo”, y el cambio de los tiempos, he llegado a la
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conclusión de que el refinamiento requirió que el pan maíz se “sumerge” en el potlikker, más que se desmoronó en la manera antigua. Así que sugerí que aquellos bebiendo de potlikker debe mantener el pan de maíz en la mano izquierda y la cuchara en la derecha, sorber la sopa una vez, y luego sumergir el pan de maíz en el potlikker y morder el final del pan. Mi experiencia ha demostrado que esto es una mejora sobre el desmoronamiento.
Pero en mi empresa, no sólo para hacer publicidad y para lograr un uso más amplio y distribución de potlikker y pan de maíz, sino también para introducir un método más elegante de comer este delicioso brebaje, me reuní con la oposición, primero de todo el Estado, y luego en todo el país, más tarde internacional.
Cuando Franklin D. Roosevelt, el actual Presidente de los Estados Unidos, envió su telegrama a la Constitución de Atlanta, alineando sus fuerzas con las boronas, me comprometí con todos los enemigos, sobre la base de que sería una actividad encomiable para comer potlikker con pan de maíz, ya sea hecho por desmoronamiento o mojando.
Pero la tensión grave aquí es que la salud de toda la nación sería maravillosamente mejorada si la gente hierve sus verduras y beber el jugo que queda después que este tipo de vegetales se sacan de la caldera, ya que hay en estos alimentos minerales tales como el hierro, el manganeso, y otros que son necesarios para la salud y la tez, cuerpos sanos y mentes, y “the perfect 36.”
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CAPÍ TULO XXÍV
REVERSA DE LOS PERIÓDICOS
A pesar de que los periódicos habían hecho todo lo posible para presentarme bajo una luz desfavorable para el Estado de Luisiana y al mundo exterior, por un tiempo al menos algunos de ellos ejercen esfuerzos denodados para grabar algunas noticias favorables. En una ocasión en que hice una cortesía a una mujer y sus hijos, de tal manera que estaba prácticamente seguro que no iba a ser sabido, algún periódico estaba tan ansioso en mi interés de que al día siguiente me encontré enfrenté con los siguientes titulares y historia:
Gran corazón HUEY
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Madre en Autostop con dos bebes, Ayudado por el Gobernador Long.
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Ejecutivo Encuentra Familia Sin dinero Caminando a Missouri Compra boletos y da dinero para largo viaje.
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(Por la Associated Press)
ALEXANDRIA, LA-., 14 de febrero-Gobernador Huey P. Long desempeñó el papel de buen samaritano a una pobre madre y sus dos hijos aquí hoy. En el camino a Shreveport en su automóvil, se atrajo la atención del Gobernador Long en Willow Glen, un
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suburbio de Alejandría, por una mujer y dos niños pequeños caminando penosamente a lo largo de la carretera. Él ordenó a su chofer que detuviera el coche. El gobernador bajó de su automóvil.
“¿Va en mi vía?” Preguntó.
“Sí, nos dirigimos de Missouri,” la madre respondió.
Sin revelar su identidad al Gobernador los invitó a entrar en su coche, y mientras conduce las seis millas a Alejandría, se enteró de que estaban sin dinero, con frío y hambre, y estaban tratando de llegar a Charleston, Missouri, por el método de autostop, donde, la madre explicó, vivían sus parientes.
Al llegar a Alejandría el Gobernador condujo a la madre y sus dos hijos a la estación donde los escoltó a la taquilla, compró los boletos por valor de $ 18.30, y coloca un billete de diez dólares en las manos de la madre. Al ver que iban a ser atendidos al momento de la salida del tren, el Gobernador se fue.
“¿Quién era ese hombre?” La madre le preguntó al vendedor de entradas.
“¿Por qué, no lo sabías?”, Respondió el agente de viajes. “Ese fue el Gobernador de Luisiana, Huey P. Long.”
Un resultado satisfactorio de parte de la publicidad favorable fue el regreso de mi antiguo amigo, el coronel Robert Ewing, al comentario digno de alabanza en mi línea de conducta.
Editoriales en “New Orleans” del coronel Ewing con frecuencia abundó con expresiones como las siguientes:
Gobernador Long da el mejor regalo de Navidad
A padre de once devolvió su trabajo en el Muelle Dock Board
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Felicitamos a Su Excelencia en un acto que honra tanto a la cabeza y el corazón. (20 de diciembre de 1930)
Esta situación es absolutamente intolerable, y no tenemos ninguna duda, si el gobernador Long no estuviera enfermo, él pondría su pie pesadamente sobre el Sr. Barnes, e inmediatamente después lo despediría por su rebeldía contumaz. (21 de enero 1931)
Es una cuestión de felicitación que dentro de un tiempo relativamente corto con el dinero disponible que el programa será empujado con toda la celeridad posible. (Enero de 9,0, 1,931)
En resumen, por lo tanto, vamos a tener un capitolio quizá nunca superado por ningún otro en el país en aspectos grandiosidad arquitectónica, y un amplio espacio para responder a las necesidades del Estado durante un siglo por venir. (12 de diciembre 1930)
EL GOBERNADOR AYUDA EN LA CRISIS
Incluso los críticos del gobernador deben admitir que él está manteniendo su promesa, llevando a cabo a una alta presión la modernización de la red de carreteras de Luisiana y haciendo su parte hacia la solución del problema de la depresión económica. Él no sólo está haciendo esto, sino él está dando a Luisiana una tremenda cantidad de publicidad favorable, no sólo en Estados Unidos sino en el extranjero, ya que tenemos en nuestro escritorio una copia reciente del Shanghai (China) Daily News, que presenta una gran muestra con mapas
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y fotos del Gobernador y Presidente de la Comisión de Carreteras Allen en relación con el último programa de carreteras del Estado. (12 de febrero de 1931)
AHORRO EN LIBROS DE ESCUELA
Gobernador Long llevó su plan por los votos de la gente de Luisiana y gasta cientos de miles de dólares al año por los libros escolares. Por otra parte, se mantuvieron a miles de niños pobres en la escuela porque sus padres y tutores no podían permitirse el gasto. Ahora, ningún niño necesita perder la educación por falta de libros, y como resultado, hay un aumento constante de la matrícula en todo el Estado. Entre los logros de la presente administración no será más recordado Long que el que haya proporcionado los libros de texto gratis sin discriminación entre los ricos y pobres y entre las escuelas públicas y privadas. (27 de febrero 1931)
El Gobernador está en sintonía con la solución propuesta. Él se cuenta con, como otros que tienen inclinaciones del Congreso, a un lado en este momento y contribuyen a evitar una pelea. El Sr. Overton está haciendo un sacrificio al aceptar ir a la Cámara, cuando él va a ser un candidato el próximo año para el Senado. Él lo está haciendo en un espíritu de armonía y para dar ejemplo que los demás esperamos seguir. . . . El Sr. Overton es un abogado con capacidad de mandar; él es un orador completo. Él se mantiene constantemente en contacto con los asuntos públicos. Él encaja especialmente bien en el asiento hecho vacante por la muerte del Dr. Aswell. (28 de marzo 1931)
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“Coronel Ewing era un amigo generoso, sino como un enemigo no tuvo límites su energía; es decir, ni pidió ni dio cuartel” fue un comentario que hice cuando el coronel Ewing murió. Antes de las vacaciones después de ser nombrado Miembro del Comité Nacional de la Convención de Houston, en 1928. Murió 27 de abril 1931.
Cuando yo fui propuesto para Miembro del Comité Nacional Demócrata para suceder al coronel Ewing anuncié mi disposición a aceptar siempre que mi selección se hiciera sin ninguna oposición de cualquier clase. Cuando el Comité Central Demócrata del Estado llamó a sesión, el estado estaba en tal condición que fui nominado por aclamación y declaró la selección unánime el Comité Nacional Demócrata del Estado de Luisiana.
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CAPÍ TULO XXV
EXITO COMO AUTOR – GRADUADO DOCTOR EN LEYES
En el curso de mi gestión como Gobernador, emprendí el trabajo de combinar con fin sustantivo las varias Constituciones del Estado de Luisiana. Hubo ocho de ellas, empezando por el de 1812 y terminando con el de 1921. Con la ayuda de miembros de mi gobierno, hemos preparado un volumen por el cual cada artículo, como apareció en cada una de las Constituciones, fue cronológicamente arreglado. Presentamos este tipo de trabajo con los extractos de las decisiones de los tribunales en cada uno de ellos, que aparecieron en el transcurso de su existencia.
Mientras que el crédito para la compilación se debió tanto o más a los que trabajan bajo mi dirección, yo sin embargo recibí aclamación considerable por el valor del volumen desde la banca y la barra de abogados del Estado, y en particular de los instructores en varias de las universidades de los Estados Unidos.
Poco después la Universidad Loyola de Nueva Orleans, la única universidad de alto puntaje en el Estado de cuyo consejo de supervisión no era miembro, aceptó este trabajo como tesis para la presentación del grado de doctor en leyes. Entonces, con toda una demostración, a la que asistieron los ministros de la Corte Suprema y muchos de los oficiales administrativos y profesores de algunos de los otros colegios y universidades de Luisiana y de otros Estados, en el reconocimiento de mi servicio público y mi
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trabajo en la compilación de la historia constitucional y el Estado, la universidad presentó lo siguiente:
A TODOS LOS QUE VEAN LAS PRESENTES CARTA POR EL PRESIDENTE Y FACULTAD DE LOYOLA UNIVERSITY NEW ORLEANS, LA.
Una característica peculiar de nuestra Nación es que ponemos nuestras esperanzas, no tanto en las leyes, como en los hombres; no tanto en la fuerza como en la responsabilidad individual. Hacemos nuestro acto de fe, como lo hicieron nuestros antepasados, en la democracia como el medio más seguro de la organización social, creyendo que lo mejor del hombre se desarrolla donde hay el mayor juego de la iniciativa individual y la elección. Los padres de nuestra Constitución, después de madura reflexión, llegaron a la conclusión de que nuestra forma de gobierno encontraría su baluarte en los corazones valientes y generosos de sus ciudadanos. Estos ciudadanos deben pagar el precio por el don de la libertad, y ese precio es el desarrollo de sus propias personas y fuerza de voluntad. Este último no es el resultado de un mero deseo o capricho, sino el producto de la vigilancia y esfuerzo constante. El autosacrificio, la autodisciplina, la aceptación alegre de tareas que son difíciles, estos son los factores que refuerzan las fibras de la voluntad. En los países del Viejo Mundo la grandeza del hombre por lo general consiste en su capacidad para hacer que los hombres le sirvan, pero en nuestra República la grandeza de un estadounidense se mide por su capacidad y voluntad de servir a los demás. Si se queda en su puesto y es leal a sus convicciones seré llamado uno de los nobles de América. El caballero honorable,
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alrededor de los cuales están reunidos esta noche esos ciudadanos representativos de nuestro Estado y la Nación, ha sido juzgado por el Consejo de Administración de la Universidad de Loyola como un verdadero “Hijo de Colombia”, un hombre de acción, con las ideas que nacen de la visión excepcional, que se atreve a luchar por la realización de su ideales, vigilante esperando, trabajando continuamente. En palabras de Lucan, que describen el gran César, ” Nil Actum credens, qun quid superesset agendum,” él no cree nada llevado a cabo siempre y cuando nada queda por hacer. Ha dedicado lo mejor de sus energías al servicio público. ¡Lo que ha sido un servicio! Él vive para su Estado y trabaja sin cesar para el bien común. Como miembro de la Comisión de Administración Pública de Luisiana que ha ayudado a estabilizar y volver más eficaces las relaciones entre las personas y las empresas de transporte público. Él ha traído a las masas un mayor uso y beneficio de los dineros derivados del impuesto de explotación. Él ha abierto las puertas de la más amplia Educación por su posición sobre los libros de texto gratuitos. Su ingenio y determinación han comenzado una red de carreteras muy superior a la famosa Via Appia de Italia, conocida como la “Reina del largo camino … .. Longarun Regina Viarum.” Él ha jugado un papel destacado en la profesión de la Ley, pero no contento con ser un defensor, se ha publicado un vademécum, un manual de guía segura para la profesión de abogado, en su magistral “Recopilación de las Constituciones del Estado de Louisiana.”
Debido a que la Universidad de Loyola tiene derecho a honrar valor y sabiduría, por su sanción, ya sea que brillan dentro o fuera de sus muros,
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Debido a que considere su invitado en esta ocasión un verdadero representante del americanismo y un verdadero líder de su pueblo,
Nosotros, el Senado de la Universidad de Loyola, tenemos el honor de presentar a usted, Reverendo Presidente, para el grado de Doctor en Derecho, “honoris causa”
SU EXCELENCIA HUEY PIERCE LONG,
Gobernador de Luisiana
Senador Electo de Estados Unidos por el Estado mencionado. Febrero segundo de mil novecientos treinta y uno.
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CAPÍ TULO XXVÍ
MISSISSIPPI ELIGE UN GOBERNADOR
Mi amigo, Mike Conner, el ex presidente de la Cámara de Representantes, había corrido para gobernador de Mississippi en 1923, cuando yo había optado para gobernador de Luisiana. Ambos habíamos sido derrotados y habíamos intercambiado condolencias. En 1927, los dos nos quedamos otra vez candidatos para el cargo de director ejecutivo en nuestros respectivos Estados. Fue derrotado y fui elegido. Le envié condolencias y yo acepté felicitaciones. Continuamos como buenos amigos.
Muchos de los caminos de Luisiana, que tienen salida en Mississippi, necesitan la aprobación de un proyecto de “buenas carreteras” en Mississippi antes que su plena utilización pueda estar disponible. En relación con mi programa de buenas carreteras, que había emprendido para persuadir a algunos de los miembros de la Legislatura de Mississippi para ayudar en un programa de carreteras durante la administración del gobernador Bilbo. Nada salió del esfuerzo, sin embargo.
Animé Sr. Conner para intentarlo de nuevo para el cargo de gobernador de Mississippi. Cuando se enlistaron alrededor de la campaña, mis amigos en Luisiana y yo, y algunos amigos que tenía en Mississippi, a quien conocí cuando estaba en ese Estado, estaban haciendo todo lo que podían para ayudar al Sr. Conner.
En la primera elección primaria, el Sr. Conner fue uno de los dos candidatos más altos y por lo tanto tienen
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derecho a entrar en la segunda vuelta. Que nunca alcanzó en sus otras elecciones,
Y fue capaz de ponerse en la segunda vuelta. Si lo hubiera hecho, podría haber sido elegido.
Cuando la segunda primaria abrió entre el Sr. Conner y su oponente, el Sr. White, que lo había llevado en la primera primaria, nuestros amigos redoblaron sus esfuerzos para tratar de ser de un mejor servicio al Sr. Conner. Nuestra actividad no era nada fuera de lo común. Con bastante frecuencia, los políticos Mississippi habían elogiado varios oficiales en Luisiana, y viceversa. Pero el oponente del señor Conner era un candidato muy rico y ajustado a hacerme el tema de la campaña, incluso llegando hasta el punto de decir que el único tema de la carrera fue mi esfuerzo para ser de ayuda al Sr. Conner.
Respondí en especie a los ataques realizados y en ocasiones hice declaraciones sobre ellos sin tener que esperar más a que me atacaran. Ya sea a pesar de que yo haya sido inyectado en la campaña, el Sr. Conner ganó con facilidad en la segunda primaria.
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CAPÍ TULO XXVÍÍ
¿DE DÓNDE VIENE EL NOMBRE DE “KINGFISH”?
En el curso de nuestras varias batallas políticas de vez en cuando denominé varios de nuestros enemigos políticos “Kingfish”, el más prominente de los cuales era en nuestra designación un intérprete de la ley como el generalísimo de las políticas de la prensa.
Dio la casualidad de que en nuestro escrito de las leyes de los bonos del Estado, que lo redactado en el último estatuto de carreteras, los bonos de autopista fueron vendidos por la Comisión de la carretera en lugar de por el Gobernador, un cambio que no me di cuenta durante algún tiempo, ya que el Gobernador todavía estaba obligado a firmar los bonos.
En una ocasión cuando estábamos considerando ofertas presentadas por los bonos, uno de los compradores de bonos anticipados señaló que bajo el estatuto de la venta de los bonos tuvo que ser otorgado por la Comisión de la carretera y no por el gobernador, aunque los miembros de la Comisión siempre se sentaban conmigo cuando se abrieron esas ofertas. Al echar un vistazo a la ley que fácilmente reconocí que la firma oficial debe ser hecha por la Comisión en lugar de por el Gobernador.
“Estoy participando aquí de todos modos, caballeros. Por el momento sólo me puede llamar a Kingfish “, le dije.
Después de haber llamado a muchos de mis adversarios políticos por ese título, los periódicos inmediatamente
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aprovecharon el incidente y anunciaron mi nombre a lo largo y ancho como el autoproclamado Kingfish. Se ha persistido desde entonces. Ha servido de alegría para muchos de mis oponentes de la política. No he hecho ningún esfuerzo para desalentarlos. El sonido del nombre y la palabra “Long” por teléfono por alguna razón es un poco difícil de entender. Esto me ha ahorrado tiempo y esfuerzo en muchas ocasiones al decir: “Es Kingfish”.
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CAPÍ TULO XXVÍÍÍ
ARREGLOS PARA SALIR DE PRISIÓN
Desde el día de 21 de mayo de 1928, cuando asumí el cargo de Gobernador, no me había atrevido a salir del estado de Luisiana. Salí del Estado un par de veces, pero sólo para los intervalos que yo pudiera regresar antes que el Teniente Gobernador Cyr fuera consciente de mi ausencia. En una ocasión cuando se había enterado de que había hecho un viaje de noche a Jackson, Mississippi, se iniciará a partir de él, el hogar de la capital en Baton Rouge, pero crucé el ferry sobre el río Mississippi, devolviéndome al Estado mientras él llegaba frente a la Casa de Gobierno.
En ese momento todavía éramos amigos. Él había estado tratando de convencerme de nombrar Nicolás Carbajal un miembro de la Junta de Muelle de Nueva Orleans, que el coronel Ewing y Sullivan insistieron que no debe hacerse. Cuando Cyr levantó la vista y me vio en la capital, se rió.
“Bueno, me golpeaste con esto,” se dijo.
“¿Qué te pasa, Paul?”, Le preguntó.
“Quiero Nicolás Carbajal sea un miembro de la Junta del muelle, y usted debe hacerlo”.
“Paul, quiero lo mejor en el mundo para hacer eso, si sólo tú puedes obtener el consentimiento Ewing o Sullivan”
Cosas extrañas desarrollan. Carbajal quedó decepcionado por dicha negativa y más tarde se unió a la oposición. Ewing y Sullivan siguieron la misma ruta. Así
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hizo Cyr. Los cuatro hombres se reunieron en el campamento de mi oposición, todo ello con quejas contra mí, aunque dos de ellos me habían impedido hacer lo que los otros dos querían.
Así que fui, como ciertas publicaciones me llaman, “un prisionero dentro de los límites de Luisiana.”
El Tribunal Supremo ha dictado una opinión de que Cyr no tenía ningún derecho a la oficina del gobernador. Él no fue entonces ni Teniente Gobernador ni Gobernador. Teniente Gobernador King daría un paso en mis zapatos cuando salía del Estado, hasta el plazo del Gobernador Allen que comenzó en mayo.
Llamé a los jefes de departamento del gobierno estatal y examiné la situación:
La capacidad de los hospitales de caridad se había duplicado. Era la más grande en Nueva Orleans, la capacidad de 1.600 pacientes por día había aumentado a 3.800 por día, la tasa de mortalidad se ha reducido del 4,1% al 2,8%, como la mejora de haber sido hecho a pesar de una reducción de costo diario per cápita de $ 1.74 a $ 1,31. Mejora similar estaba siendo efectuada en el Hospital de la Caridad de Shreveport.
Me había convertido en el fundador de la gran Escuela de Medicina de la Universidad Estatal de Luisiana. Ha sido completada la magnífica estructura para que la escuela en medio de los edificios del Hospital de la Caridad en New Orleans. Esa nueva escuela, en el examen, se encontró que se ha suplido con los dispositivos o artificios modernos sugeridos y recomendados por las organizaciones médicas nacionales. Se le ha dado “A” por la Asociación Médica de Estados Unidos antes de que el haya estado en operación por dieciocho meses.
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Los dos hospitales del Estado que fueron para el tratamiento de enfermedades mentales habían abolido el plan bárbaro de encadenamiento de las manos de los pacientes dementes, sillas cerradas, camisas de fuerza, etc., instituyendo en su lugar la terapia moderna y otras formas científicas progresistas de tratamiento. La capacidad de estas dos instituciones del Estado se incrementó más de un 35% a cargo de muchos de los que habían solicitado la admisión; ha habido un aumento sustancial en el porcentaje de curaciones. El servicio dental recién suministrada por esas instituciones se tradujo, en el espacio de tiempo de unos pocos días en una institución de más de mil setecientos dientes podridos y abscesos se han extraido de la boca de los pacientes.
Una nueva institución y el hogar se habían establecido para el tratamiento de personas que sufren de epilepsia y para los niños deficientes mentales.
La Universidad Estatal de Luisiana había más que duplicado su matrícula a pesar de la depresión; su posición se había elevado a grado “A”; residencias y edificios de departamentos de música, artes escénicas y la educación física se habían completado; otros edificios estaban listos para empezar, y los costos de la asistencia se habían bajado al alcance de muchos.
Los libros escolares gratuitos habían traído al instante un 20% de aumento en la matrícula y el sistema de escuelas públicas de Luisiana fue declarada por las autoridades nacionales para ser el mejor en cualquier lugar de América; escuelas nocturnas habían dado el adulto analfabeto una oportunidad para 238.000 que mostró el censo de Estados Unidos en Luisiana, se hizo una reducción de más de 100.000, acreditado como el mayor porcentaje de la reducción del analfabetismo alcanzado por cualquier Estado en el mismo período de tiempo.
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Un sobregiro de $ 5 millones en las cuentas y finanzas de la ciudad de Nueva Orleans se había pagado a través de un proyecto de ley que había patrocinado. Los fondos se habían proporcionado para permitir a los puertos de Nueva Orleans y Lake Charles a refinanciar obligaciones y proceder con mejoras.
El gas natural no sólo había sido provisto a los hogares y las industrias de Nueva Orleans, sino para casi todos los centros de población del Estado, y ni siquiera se publicó que la promesa hecha y nunca ocupado por otros gobernadores habían fracasado llegaron a su plenitud en mis manos.
Los cargos del Puerto de Nueva Orleans en estos productos agrícolas como el algodón, se habían reducido de 25 a 50%. El puerto había adoptado un sistema de rociadores moderno, reduciendo los gastos de seguro de $ 1.04 a 28 centavos.
Los bancos de Luisiana habían estado operando sin ninguna falla grave o colapso, mientras que habían cerrado para miles de personas en muchos otros Estados. Excepto por el colapso nacional cuando todos los bancos cerraron en toda América, Luisiana podría haber escapado a tales problemas.
La Junta del dique Orleans había completado una pared de mar a lo largo de las orillas del lago Pontchartrain, durante mucho tiempo el sueño de la ciudad, y estaba en el curso de la construcción del gran aeropuerto de Susa, el más grande y moderno de su tipo para la llegada y salida de aviones tanto por tierra y mar.
El sistema de carreteras del Estado que habíamos tomado con 5.000.000 dólares en deudas sin dinero para el mantenimiento o mejoras, habían sido tan restaurado que toda la deuda había sido pagada, caminos de grava de los agricultores había sido rehabilitado y miles de millas
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adicionales construidas; cerca de 2.000 millas de carreteras de hormigón se habían establecido y 1.000 millas de superficie con asfalto se había completado a un costo (incluyendo puentes) más bajos que los que prevalece para construcción similar en cualquier parte de América, a pesar de las dificultades del suelo en Luisiana y la necesidad inusual para puentes en el Estado en razón de numerosos arroyos extra anchos.
El sistema de puentes gratis entraba en plena floración. Los puentes libres sobre el lago Pontchartrain habían estado en funcionamiento durante algunos meses; sobre el río Rojo un puente se había completado en Coushatta; sobre el río Ouachita uno se había completado en Sterlington; sobre el río Negro el puente estaba en servicio en Jonesville; un puente libre estaba abierto sobre el Atchafalaya en Krotz Springs. Además, los puentes libres estaban en curso de la construcción sobre el río Rojo en Shreveport, Alejandría y Moncla; sobre el Ouachita en Monroe y Harrisonburg; sobre el Atchafalaya en Morgan City, con los contratos firmados para un puente libre de once millones de dólares sobre el río Mississippi en Nueva Orleans.
La nueva capital del estado estaba casi terminada, la maravilla moderna de la arquitectura y la escultura de todos los edificios públicos de América, a un costo sorprendentemente bajo en comparación con otros más sencillamente construidos en otros Estados.
Un conjunto de libros modernos y registros han sido colocado en todos los departamentos abiertos a la inspección del público, de modo que por la mirada más simple uno podría determinar cualquier particular en relación con cualquier proyecto o asunto del Estado.
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Sentí que podía dejar el Estado en manos dignas. Había una necesidad de ingresos adicionales que se plantearon para el cuidado de los requisitos adicionales de las instituciones del Estado, pero los planes se habían hecho con ese fin en la primera convocatoria de la Legislatura en mayo, momento en el que en la misma se perfeccionaron.
Por lo tanto, la notifiqué al Teniente Gobernador King que estaba listo para salir del Estado, y con su llegada a Baton Rouge, partí para Washington en la noche del 23 de enero 1932.
GANANCIAS PERSONALES Y PÉRDIDAS
Pero mientras que yo pudiera contar las ganancias que mi administración trajo al Estado de Luisiana y para su gente, mi cuenta personal mostró una puntuación totalmente diferente.
Yo había ido a la oficina del gobernador con un despacho de abogados lucrativo; Yo tenía mucho dinero en efectivo, algunos bonos y algunas buenas acciones, una casa que me había costado $ 40,000.00, y otros bienes, algo de dinero me quedaba, y una gran cantidad de seguro de vida. Yo no debía nada.
Al salir para el Senado había evidencias claras de lo que se había forjado a mi fortuna personal como resultado de las dificultades y luchas políticas por la que había pasado. Mi práctica de la ley se había ido, mi casa en Shreveport se había perdido por las deudas; Yo estaba emprendiendo para comprar una casa en Nueva Orleans y al hipotecar, por el precio de compra, que logré hacerlo. Me vi obligado a pedir prestado todo lo que pude en mi seguro de vida y depender de las indulgencias de mis amigos en el futuro de los fondos que necesitaría para mi familia y para mí estar tan bien como lo había hecho antes de tomar la oficina del
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gobernador, al darme cuenta de que para pagar esos préstamos podría requerir algún día regresar a mi vida privada. ¿Cuando?
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CAPÍ TULO XXÍX
JURO COMO SENADOR
Llegué a Washington 25 de enero de 1932. Poco después conocí a nuestro líder demócrata, el senador Robinson, de Arkansas. Él me acompañó a la sala de descanso inmediatamente adyacente al Senado, donde me senté a la espera del momento en el que me tocaría entrar en el Senado y se celebrara el juramento del cargo.
Mi viejo amigo, el senador Broussard, a quien no había visto desde hace año y medio, se acercó a mí mientras yo estaba sentado allí.
“Huey”, dijo, “hay una regla aquí que un senador de un Estado debe acompañar a un nuevo senador de ese Estado cuando él toma el juramento.
“Edwin, te espera también tener que hacer eso”, le dije, “pero yo no quiero que me malinterpreten. Cuando llegué aquí esta mañana he leído en los periódicos declaraciones atribuidas a ti, diciendo que no habías decidido si quieres o si no presentarme. Me pregunté por sus comentarios, y yo hice la afirmación de que ese era un asunto que no ibas a decidir. Ahora, sólo quiero que lo sepas”.
El senador estaba enojado.
“Yo no te voy a presentar a menos que usted me lo pida”, dijo.
“No retengas la respiración hasta que lo haga, Edwin”, le contesté.
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El senador Robinson regresó, y yo le dije de la conversación.
“Bueno, ¿tendría alguna objeción a que él lo presente, simplemente materia de rutina?”, Preguntó.
“No, no particularmente”, le dije.
Dejó de hablar con el senador Broussard; pero al volver, dijo:
“Está bien; yo le voy a presentar”.
Yo había estado en el Senado, pero unos días hasta que descubrí que estaba compuesto por 96 hombres de variadas y diversas complexiones políticas, informados sobre todos los temas y preguntas, por separado y en conjunto, mucho mejor de lo que jamás hubiera esperado de cualquier grupo de noventa hombres.
A los pocos días me encontré en ese cuerpo el tipo versátil de la inteligencia que será el baluarte de apoyo al gobierno democrático en los Estados Unidos por los siglos venideros.
CYR PONE OTRA OFICINA DE GOBERNADOR
Yo había resuelto una situación así, pero a los pocos días, cuando llegaron noticias de que el Sr. Cyr, que había abandonado el cargo de vicegobernador, y perdió su demanda para el cargo de gobernador, estaba llevando a cabo para crear un furor en Luisiana y pretende actuar como una especie de líder de los rebeldes. Me llamaron por teléfono para volver a casa. Arranqué para Luisiana.
Al llegar se me presentó la prensa mostrando que el ex vicegobernador Cyr había anunciado al mundo que él había establecido oficinas del gobernador en el Hotel Heidelberg en Baton Rouge, y estaba allí listo para despachar en ese cargo del Estado. Algunos oficiales de la
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milicia custodiaban la mansión ejecutiva y del Capitolio bajo la dirección del gobernador King.
Yo le aconsejé en el asunto por unos momentos y por teléfono al propietario y gerente de la Heidelberg Hotel.
“Roy”, le dije “¿qué estás haciendo con la sede del gobernador allí en su hotel?”
“No tengo nada que ver con la oficina del gobernador, senador,” respondió.
“Como que no estás? quieres que sea el Hotel Heidelberg que se anuncia como el capitolio. Y no estás diciendo o haciendo algo al respecto? ”
“Bueno, ¿qué crees que debo hacer?”
“Yo pondría la oficina del Gobernador fuera de allí, y lo haría rápido, si yo estuviera en tu lugar.”
“Se va a hacer justo ahora”, él respondió.
La siguiente cosa que sucedió el doctor había sido invitado a salir con su oficina de Gobernador, y con gran prisa aterrizó su oficina en Jeanerette, cien millas de distancia de la capital. Demandó al Gobernador King y perdió.
SITUACIÓN PRESIDENCIAL EN DESARROLLO
Cuando llegué a Washington el 25 de enero de 1932, los periodistas en general preguntaron qué pensaba de la elección presidencial que se aproximaba. Mi respuesta fue que pensé que cualquier demócrata podría ganar la mayoría; que pensé que alguien como mi amigo el senador Joseph T. Robinson o mi amigo el senador Pat Harrison serían la mejor opción, hablé amablemente de Garner como un posible candidato, así como de Al Smith, pero yo había expresado predicciones contrarias sobre el entonces gobernador de Nueva York, Franklin D. Roosevelt.
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Yo había estado en el Senado, por pocos días, cuando la famosa pelea del impuesto a las ventas se desarrollaba; gran parte de nuestro liderazgo demócrata en el Congreso era ya sea favorable a esta política que estaba siendo defendida por el señor Hoover, o, al menos, no era indiferente a ella.
Observé el impuesto sobre las ventas como un desastre. Se opone diametralmente a lo que consideraba el único curso que la nación debe tomar para aliviarse de la angustia por las necesidades que entonces y ahora la afecta. Pronto estaba buscando lejos de mis primeras inclinaciones, y, finalmente, hacia el gobernador Roosevelt, que todo el tiempo, día a día, se comprometió exactamente en consonancia con mi creencia y la comprensión correcta del gobierno.
Miembros progresistas del Senado de Estados Unidos, sobre todo los senadores Norris y Wheeler, jugaron un papel importante en mi inclinación a el entonces gobernador de Nueva York y actual Presidente de los Estados Unidos. Eran los más audaces hombres y más valientes, que he conocido.
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CAPÍ TULO XXX
EL ESFUERZO PARA REPARTIR LA RIQUEZA ENTRE LAS MASAS
Yo había llegado a Senado de Estados Unidos con un solo proyecto en mente, que era que por todos los medios de acción y la persuasión que podría hacer algo para difundir la riqueza de la tierra entre todas las personas.
Veía la depresión en 1929. En las cartas reproducidas en este volumen, que había predicho todas las consecuencias muchos años antes de que se produjeran.
La riqueza de la tierra estaba siendo atada en manos de muy pocos hombres. El pueblo no estaban comprando porque no tenían nada con que comprar. Los grandes intereses comerciales no estaban vendiendo, porque no había nadie a quien vender.
El uno por ciento de la gente no podía comer más que cualquier otro uno por ciento; no podían vestir mucho más que cualquier otro uno por ciento; ellos no podrían vivir en más casas. que cualquier otro uno por ciento, Así, en 1929, cuando los titulares de la fortuna de América crecieron lo suficientemente potente es al uno por ciento de la población que pertenece casi todo, el noventa y nueve por ciento de las personas no poseían prácticamente nada, ni siquiera suficiente para pagar sus deudas, el colapso era inminente.
Dios Todopoderoso había advertido contra esta condición. Thomas Jefferson, Andrew Jackson, Daniel
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Webster, Theodore Roosevelt, William Jennings Bryan y cada maestro religioso conocido a esta tierra habían declamado en contra. Así que no fue una nueva materia, como fue llamada, cuando propuse la línea de pensamiento con la primera crisis de 1929, que el largo día había llegado cuando la acumulación en la parte superior de unos pocos había producido un estancamiento en la que la gran multitud del pueblo se empobrece en la parte inferior.
No hay una regla tan segura como aquella que el mismo molino que muele a cabo fortunas por encima de un cierto tamaño en la parte superior, muele a indigentes en la parte inferior. La misma máquina a ambos hace; y cómo se hacen? Hay tantas cosas en el mundo, hay tanta tierra, tantas casas, tanto para comer y tanto que vestir. Hay suficiente, sino hay más que toda la raza humana puede consumir, si todos son razonables.
Todas las personas en Estados Unidos no pueden comer la comida que se produce en Estados Unidos; todas las personas en Estados Unidos no pueden vestir las ropas que se pueden hacer en Estados Unidos; ni todas las personas en Estados Unidos pueden ocupar las casas que se construyen en este país, si todos están autorizados a participar en las casas que ofrece la nación. Pero cuando un hombre debe tener más casas para vivir en que otras noventa y nueve personas; cuando un hombre debe poseer más alimentos que cualquier otro noventa y nueve personas propias; cuando un hombre decide que debe tener más bienes para llevar para él y su familia que cualquier otro de noventa y nueve del pueblo, entonces los resultados de condición que en lugar de un centenar de personas que comparten las cosas que están en la tierra por un centenar de personas, que un hombre, a través de su
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glotona codicia, la toma por noventa y nueve partes de sí mismo y deja una parte de las noventa y nueve.
Ahora, ¿qué puede hacer este hombre con lo que se fabrica para noventa y nueve? No puede comer la comida que se fabrica para noventa y nueve personas; no puede usar la ropa que están destinados para noventa y nueve personas; no puede vivir en noventa y nueve casas al mismo tiempo; pero como el perro del hortelano, que puede ponerse en la carga de heno y él puede decir:
“Esta comida y esta ropa y estas casas son míos, y si bien no puedo usarlos, mi codicia sólo pueden ser satisfechas por evitar que cualquier otro las tenga.”
Por tanto, y de dónde han comenzado la lucha en la tierra de demasiado, a partir del año 1929.
Yo estaba de pie en el vestíbulo del Hotel Roosevelt en Nueva Orleans en el día 23 de octubre de 1929, a la hora del almuerzo. Sr. R S Hecht, Presidente de la poderosa Hibernia Bank & Trust Company, caminó hasta el centro del vestíbulo, se me acercó y dijo:
“Gobernador, el infierno se desató; la mayor caída de todo lo que has visto. Va a tomar sesenta días antes de este país vuelva a la normalidad”.
“He esperado este accidente hace tres años”, le contesté. “Esta aquí para muchos, muchos años. No puede terminar hasta que haya una redistribución de la riqueza. Haga sus planes sobre esa base”.
Discutimos y discutimos durante algunos momentos. Unos días más tarde fui informado por un miembro para presentarme en una reunión de la junta directiva de su banco que allí repetí, sin la aprobación, lo que había profetizado. Hice conocer: mi opinión sobre la causa vigente en ese momento del colapso nacional para el pueblo en general. El tiempo está llevando a cabo todo lo que dije entonces.
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CAPÍ TULO XXXÍ
INICIO AGITACIÓN EN SENADO DE LOS ESTADOS UNIDOS PARA ACORTAR HORAS Y LÍMITAR FORTUNAS
Mi filosofía de compartir el trabajo y compartir la rique-za acortando horas y limitando fortunas se entregó por pri-mera vez al Senado de Estados Unidos el 4 de abril 1932:
Las máquinas se crean por lo que es posible fabricar más en una hora que se fabrica en un mes; más es producido por el trabajo de un hombre que lo produ-cido anteriormente por el trabajo de un millar de hom-bres; fertilizantes están disponibles mediante los cuales un acre de tierra se puede hacer producir por dos a tres o incluso cuatro veces lo que antes se producía; varios otros inventos y logros científicos que Dios ha tenido a bien revelar al hombre de vez en cuando hacen su aparición; pero en vez de traer la prosperidad, la facilidad y comodidad, han significado desempleo; que han significado la ociosidad; han significado inanición; han significado la pestilencia; Considerando que deberían haber hecho que las horas de trabajo se acortaran, de que el trabajo fuera disminuido, que más personas puedan consumir, que tendrían tiempo para el placer, el tiempo para la recreación, de hecho, todo lo que se podría haber hecho por la ciencia y la invención y la riqueza y el progreso en este país deberían haber sido compartidas entre la gente. . . .
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Pero, oh, Señor Presidente, si nos podía simplemente dejamos a las personas disfrutar de la riqueza y las acumulaciones y los artilugios que tenemos. Si, con la invención de cada máquina, podemos asegurar la edu-cación de todos los hombres; si con el aumento de la producción de todo tipo no podía ser menos desgaste, más horas de placer y recreación; si pudiera haber un pueblo feliz y contento disfrutando de lo que el Todopoderoso ha hecho posible proporcionar; si pudiera haber personas vestidas con los materiales que tenemos para vestirlos en la actualidad, y no hay lugar donde ponerlos; si las personas pueden ser alimentados con la comida que tenemos, y no hay lugar para decir-lo; si las personas podrían estar protegidos en las casas que tenemos hoy, que el Banco Federal de la Tierra ha desalojado porque no pueden pagar los intereses de las hipotecas si tal puede ser hecho, si pudiéramos distri-buir este excedente de riqueza, dejando a estas perso-nas ricas todos los lujos que posiblemente puedan utilizar, sería un mundo diferente.
Podemos hacer esto. Si no lo hacemos, vamos a dejar a estos maestros de las finanzas y la fama y la fortuna como el hombre en el libro de edad, quien dijo a sí mismo, por lo que la Biblia nos dice:
“Yo derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes.
“Y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; toma tu gusto, comer, beber y ser feliz.
“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche se requerirá tu alma.”
Mientras que las leyes de impuesto estaban pendientes ante el Senado de Estados Unidos en 1932, propuse una
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resolución que siempre que la ley de impuesto sea renovada para que ningún hombre se le permita tener un ingreso de más de un millón de dólares al año; que ninguna persona debe heredar en la vida más de cinco millones de dólares sin trabajar por ello.
El efecto de esa resolución era que cuando un hombre hace un millón de dólares en un año, el gobierno de los Estados Unidos recibiría el balance; y cuando un hombre rico muere, no puede dejar a un niño más de cinco millones de dólares, y el resto iría al gobierno de los Estados Unidos.
Esto habría significado que gran parte de los impuestos que habrían sido pagados por las llamadas clases altas, y que en lugar de los fondos del gobierno ser succionados desde el fondo y explotados por las clases en la parte superior, las clases en la parte superior pagarían los impuestos a filtrar a las masas en la parte inferior, a través de las diversas obras de carácter general y compensaciones apoyadas por el gobierno.
Mi resolución, sin embargo, recibió pocos votos.
Una Comparación
Considere la manera horrible del gángster y, a continuación, compare sus prácticas con la codicia de nuestros poderosos detentadores de fortuna en América:
Los pandilleros han matado a cientos, tal vez miles, al llevar a cabo sus incursiones nefastas para extorsionar.
Las acaparadors de la riqueza han destruido la humanidad por millones en su búsqueda de mayor acumulación.
Desde el recién nacido al hombre que se inclinó con la edad, algunos se les ha negado el sustento para la vida:
que han sido desalojados de un techo sobre sus cabezas; para conservar en calor a los niños se han colocado en el
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suelo, para iniciar una vida no en la cuna, sino en la tumba; cuerpos medio desnudos se han lanzado contra el viento del invierno; algunos se han convertido en mendigos, algunos ladrones, y algunos han sido asesinos; otros se han lanzado otros locos y aún al suicidio todo a raíz de la unidad que los dueños de fortunas pueden poseer y controlar tanto que, incluso en la tierra de demasiada comida o demasiado vestido, las personas perecen a su sombra.
Jefferson, Jackson, Webster, Lincoln, Theodore Roosevelt y Bryan han clamado para difundir nuestro trabajo y nuestra riqueza en todo el pueblo.69″
69 Abraham Lincoln dijo: “En cuanto las cosas como mejores son producidos por la mano de obra, se deduce que todas esas cosas buenas pertenecen a aquellos cuyo trabajo los ha producido. Pero ha ocurrido en todas las edades del mundo que algunos han trabajado y otros han, sin trabajo, disfrutado de una gran proporción de los frutos. Esto está mal y no debe continuar. A asegurar a cada trabajador todo el producto de su trabajo, o tan cerca como sea posible, es un tema digno de cualquier buen Gobierno ”
El 29 de diciembre de 1820, Daniel Webster dijo: “El gobierno más libre, si pudiera existir, no pasaría mucho tiempo aceptable si las tendencias de la ley eran crear una rápida acumulación de la propiedad en pocas manos y que hacen que la gran masa de la población dependiente y sin dinero. En tal caso, el poder popular sería probable que se rompa en en el derecho de propiedad, o de lo contrario la influencia de la propiedad para limitar y controlar el ejercicio del poder popular. El sufragio universal, por ejemplo, podría no mucho tiempo existe en una comunidad donde hubo una gran desigualdad en la propiedad.
“Los titulares de fincas serían — obligados en tal caso, ya sea de alguna manera a frenar el derecho de sufragio, o bien tal derecho de sufragio pronto dividir la propiedad. En la naturaleza de las cosas, los que no tienen propiedad, y ver a sus vecinos poseen mucho más de lo que creen que necesitan, no puede ser favorable a las leyes hechas para la protección de la propiedad. Cuando esta clase se convierte en numerosos crece clamorosa. Se ve en la propiedad como su presa y el
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Es la ley de Dios que una nación debe liberar y reliberar su gente de la deuda, y difundir y volver a difundir la riqueza de la tierra en todo el pueblo70
“Por tanto, habéis de hacer mis estatutos, y guardad mis derechos, y ponedlos por obra; y la tierra dará su fruto, y comeréis hasta saciaros, y habitaréis en ella con seguridad. “Levítico, capítulo 25, versículos 18 y 19.
ué ciclo de eventos trae la ola delitos de robo y de extorsión, el asesinato y la destrucción?
“¿Quién dio a Jacob en botín y a Israel a los saqueadores? ¿No lo hizo el Señor, porque ellos no quisieron andar en sus caminos, Ni fueron obedientes a su ley. “Isaías, capítulo 42, versículo 24.
En mi curso siempre sin cambiar, para el alivio y la indemnización por los veteranos de nuestras guerras, salarios dignos para los empleados públicos, el reconocimiento del derecho de todos los asalariados de asociarse y de negociación de los servicios que tienen que ofrecer, todo para el apoyo de los principales grandes
saqueo, y es naturalmente preparado, en todo momento, por la violencia y la revolución”.
El presidente Theodore Roosevelt dijo: “Siento que vamos a tener que considerar en última instancia, la adopción de un esquema como el de un impuesto progresivo sobre todas las fortunas más allá de una cierta cantidad, ya sea dada en la vida o ideó o legó a la muerte a cualquier persona un impuesto articularse de manera que lo puso fuera del poder del propietario de uno de estos enormes fortunas para dictar más de una cierta cantidad de un solo individuo”.
La Declaración de Independencia contiene: “Considerando que, todos los hombres son creados iguales”.
William Jennings Bryan, dijo: “He aquí que la República! donde cada hombre es un rey, pero nadie lleva una corona “.
70 Ley de Moisés, el Levítico, los capítulos 25, 26, 27, prevé la liberación y refreeing todas las personas de la deuda cada siete años y para la distribución y redistribución de la riqueza cada cincuenta años. Ver también Nehemías, capítulo 5; St. James, Capítulo 5.
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acumulaciones, he llevado simplemente adelante una filosofía para asegurar la difusión de nuestra riqueza en las manos de todos los que deben consumir nuestros productos.
Pero vi que mis opiniones eran conocidas por el Sr. Roosevelt, entonces gobernador de Nueva York y ahora presidente de los Estados Unidos. Al principio de su candidatura en un discurso pronunciado en Atlanta, el Sr. Roosevelt dijo:
Los millones de personas que están en necesidad, no permanecerán por siempre en silencio mientras las cosas para satisfacer sus necesidades son de fácil acceso.
Muchas de las personas cuya solicitud principal se limita al bienestar de lo que ellos llaman el capital no han podido leer las lecciones de los últimos años y se han movido menos por análisis sereno de las necesidades de la nación en su conjunto que por una determinación ciega a preservar sus propias participaciones especiales en el desorden económico.
Podemos construir más fábricas, pero el hecho de que tenemos suficiente ahora para suplir todas nuestras necesidades domésticas y más, si se utilizan. No; nuestro problema básico no era la insuficiencia de capitales; era una distribución insuficiente del poder de compra, junto con una especulación excesiva en la producción.
Poco después, sobre la base de tales declaraciones, me convencí de que la mejor oportunidad para una solución a las dificultades de los Estados Unidos fue a través de la elección de Franklin D. Roosevelt como presidente.
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CAPÍ TULO XXXÍÍ
F. R. B. C.
(Por Roosevelt Ante Chicago)
Había una cuestión sin resolver en Luisiana que requería mi atención antes de que pudiera ir a la convención nacional en Chicago. Iba a requerir a ciertos intereses un pago más justo lo que era necesario para apoyar las escuelas y colegios del estado. Nos irritaron a muchos de nosotros por nuestro esfuerzo por poner un impuesto de 5c por barril en el negocio de la refinación de petróleo que resultó en mi próximo juicio político en 1929. El asalto vía juicio político tuvo al menos éxito en la prevención de este tipo de impuestos en la refinación. El tiempo para la suspensión de las hostilidades había expirado. Los sentimientos que habíamos ahogado en el ínterin habían sido un tanto aliviados al ganar las demandas para un impuesto de explotación del petróleo antes de ir a Chicago. A la llamada del gobernador Allen volví al período ordinario de sesiones de la legislatura de Luisiana de 1932. Redacté tres leyes: un impuesto sobre las primas de seguros cobradas en el estado, otro impuesto sobre los intereses de energía eléctrica que no debe ser transmitido a la gente, y un tercer proyecto de ley para poner un impuesto de franquicia en todas las corporaciones. Dimos aviso al trust de petróleo que si prestaban apoyo para oponerse a estos proyectos de ley, habría que añadir a ellos el proyecto de ley para poner un impuesto sobre sus negocios de refinación de petróleo de 1929. Las compañías petroleras acordaron en privado que nuestras
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propuestas eran justas. Las compañías eléctricas anunciaron que no se nos iban a oponer. Las cámaras de Comercio, los periódicos, llamadas ligas de impuestos, etc., parecían hacer una pelea, pero el estímulo y tendones por sus luchas en contra de nosotros no estaban presentes cuando los grandes intereses se pliegan. Nuestros proyectos de ley fueron aprobados casi por unanimidad. Calculamos que hemos asegurado ingresos de ellos mucho más que el impuesto sobre la petróleo refinación habría producido.
Durante el tiempo que estuve prácticamente listo para declararme como partidario de Roosevelt, un grupo de los líderes generalmente reconocidos del Partido Demócrata se reunió en Washington. Estuvieron de acuerdo en nombre de los posibles candidatos, Roosevelt, Smith y el resto, que el senador Alben W. Barkley de Kentucky, un partidario de Roosevelt, debía ser el presidente temporal, pero que Jouett Shouse, alineado con las fuerzas anti Roosevelt, debe ser el presidente permanente de la Convención de Chicago. Se alegó y declaró en los periódicos que los líderes del Sr. Roosevelt y el propio Sr. Roosevelt habían sancionado ese acuerdo.
Leí no antes de esta declaración de lo que sabía que era equivalente a que las fuerzas Roosevelt aseguraban la nominación presidencial para nadie excepto Roosevelt.
Era claramente necesario que alguien permanezca fuera de los parapetos por una suficiente cantidad de tiempo para poder decir que no era parte en ese entendimiento, y no vinculados por un acuerdo, sea que los líderes pro Roosevelt han coincidido en ella o no.
Antes de decir una palabra, tuve ocasión de hablar con
El senador John S. Cohen de Georgia. Se sentó a mi lado en el Senado.
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“Huey”, dijo el senador Cohen para mí, “¿por qué, esta acción saca nuestro hombre fuera de la nominación. Usted sabe la lucha que vamos a tener allí si alguna vez llegamos al otro lado. La más trivial de las resoluciones de la presidencia contra nosotros nos sopla fuera del agua. La presidencia controlará la situación si se quiere. La política es la política “.
“Ya me he dado cuenta de eso”, le dije. “Ahora, su barra de Georgia es instruida por Roosevelt. Tendrías que llegar a las fuerzas pro Roosevelt tan pronto como sea posible para iniciar una contra-acción “.
Más tarde me enteré de que el senador Cohen vio al Gobernador Roosevelt temprano en el juego, y que varios otros prominentes en apoyo de Roosevelt comenzaron a asesorar al Gobernador Roosevelt y sus líderes de la ilegalidad de, y en contra de permitir, que el acuerdo Shouse permanezca.
Los que estaban conmigo en ese momento, inscritos bajo la bandera que sea, no podrían en su buena fe ser obligados por ningún acuerdo de este tipo, o para permitir a otros a obligarse por él. Más tarde me cayó en suerte a escribir una carta rechazando la materia. 71
En mi camino de Nueva Orleans a Washington una noche conocí a Clark Howell de la Constitución de Atlanta en el tren. Me dio a entender que estaba inclinado a Roosevelt. Poco después recibí una carta del Gobernador Roosevelt que me dice que el señor Howell le había informado de lo que había dicho. Me hizo unos elogios y cerró diciendo:
“Tú y yo estamos igual por los derechos en nombre del hombre común de este país.”
71 Actas de la Convención Nacional Demócrata de 1932, páginas 516-517.
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Yo estaba más que listo para unirme a él.
Pronto, sin embargo, una elección se produjo en Massachusetts. Fue abrumadoramente en contra de la causa Roosevelt. Marcó el posible inicio de un debilitamiento del movimiento Roosevelt. Mi amigo Al Smith había emitido su declaración diciendo que una parte había sido puesta bajo el antiguo vagón de la banda Roosevelt y que las cosas a partir de entonces iban tomar un curso diferente.
Senador Norris había discutido conmigo a favor de Roosevelt durante algunos meses. Inmediatamente me fui a su oficina. Hablamos de la situación.
“El Senador”, dije, “He estado a punto de declarar públicamente por Roosevelt. Tengo muchas ganas de hacerlo y pensé que iba a hacer el mayor bien. Él ha tenido un revés en Massachusetts que su oposición se va a jugar hasta el máximo”.
“Creo que saliendo por él ahora podría ser el mejor momento”, respondió el senador Norris.
“Tengo una sugerencia más para hacer a usted, senador,” dije. “Mientras usted sea republicano, puedo decir que si Roosevelt está nominado usted va a apoyarlo contra Hoover, llevará mucho más peso que mi anuncio. Debemos llevar a cabo todo lo que podamos por él en este momento”.
El senador me interrogó un poco más lejos de cual sería el mejor método hacer ese anuncio. Le dije que Clark Howell en Atlanta me había hablado sobre el asunto Roosevelt en el tren; que estaría muy contento de dar cualquier tipo de publicidad que pueda para ayudar a Roosevelt.
“Lo que quiero hacer, senador,” yo dije, “es bajar del tren en Atlanta y entregar una declaración a Howell declarando que Luisiana votará por Roosevelt y que usted
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va a apoyar a Roosevelt contra Hoover, y que estoy haciendo esta declaración después de consultar con usted. El Senador Cohen tiene otra declaración en Atlanta y estará también por Roosevelt” continué” y vamos a conseguir la mejor publicidad de esa fuente”.
El senador estaba de acuerdo en que eso sería hacer lo mejor.
Llamé por teléfono al señor Howell en Atlanta, pidiéndole un encuentro en el tren que pasa por esa ciudad en camino a Nueva Orleans. Lo hizo. Le di una declaración que había preparado.
El Senador Norris, cuando se le preguntó en Washington, confirmó mi declaración que apoyaría Roosevelt frente a Hoover.
Mi amigo Jim Farley me llamó desde Nueva York, pidiendo ayuda para alinear otras delegaciones. Inmediatamente me puse a trabajar en otros Estados. Farley me había llamado por teléfono en particular sobre el estado de Mississippi, y le dije que confiará en mí para tratrar el caso. Hice lo que pude en otros estados del sur, sobre todo Arkansas.
Cuando me invitaron a Oklahoma para pronunciar un discurso ante el Club Democrático de Jóvenes de ese Estado, acepté. Era mi esperanza que si bien no pude arreglar las cosas de modo que cuando Alfalfa Bill Murray se retire, la delegación de ese Estado podría ser puesta en la línea de Roosevelt.
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CAPÍ TULO XXXÍÍÍ
ANTES Y DETRÁS DE LAS ESCENAS EN LA CONVENCIÓN DE CHICAGO
A petición del Sr. Parley, gerente del Sr. Roosevelt, llegué a Chicago unos pocos días antes de la fecha de apertura prevista de la convención, que consideramos necesaria; primero, porque era un concurso para ser presentado en contra de varias delegaciones, incluida la mía, y segundo, para continuar los esfuerzos para asegurar el apoyo de los delegados de otros Estados.
Hubo noticias que la oposición a Roosevelt se comprometía a patrocinar tantos candidatos “hijo favorito” (político apoyado por los delegados de su estado) como sea posible hasta que la fuerza de Roosevelt se hubiera desgastado. Para mi sorpresa, inmediatamente me enteré de que se harían esfuerzos para patrocinar candidatos “hijo favoritos” tanto de Arkansas y de Mississippi. Dediqué mi primer trabajo para contrarrestar ese esfuerzo.
Una mañana temprano me comprometí a hablar con Bill Murray, de Oklahoma. Fui a su habitación justo con la luz del día, y llamé a la puerta. Lo abrió.
“Usted es el candidato de los agricultores, ¿verdad?”, Dije. “La mayoría de los agricultores se han levantado antes de esta hora del día.”
Alfalfa Bill fue muy amable. Él asumió naturalmente que yo había comido el desayuno antes de venir a visitarlo. Telefoneó para desayunar algo para sí mismo.
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Mientras hablamos largamente, se expandió en la virtud en las posibles candidaturas de todo el mundo, excepto Roosevelt y sí mismo, así que me sugirió a mí como candidato. Él entendió el juego “hijo favorito”.
Pronto, vi que hago la esgrima con un maestro en la política. Si lo hubiera escuchado a él mucho tiempo habría estado en el trabajo de convertirme en un candidato “hijo favorito”. En ese momento yo estaba moviendo cielo y tierra para mantener bajos los otros candidatos “hijo favorito”. Mi deflexión o la de cualquier otra persona en esa línea podrían haber significado una diseminación a otras personas a la vez. Movimientos hijo favorito eran las cosas más peligrosas que tuvimos que combatir.
Pronto llegó el desayuno; pero mientras mi amigo Bill Murray estaba comenzando a afeitarse, despistado como yo a veces soy, comí algo del desayuno y me fui.
Después, cuando me di cuenta de lo que había hecho, llegué a la conclusión, en una reflexión más profunda, que Alfalfa Bill fue castigado apropiadamente y había justificado mi acción cuando él se emprendió a abrumarme.
En la Esgrima contra Bill Murray perdí mucho tiempo.
Me mezclé con varias otras delegaciones y delegados hasta y después que la convención estaba en marcha.
En las primeras horas de la Convención Demócrata en Chicago un caballero de mediana edad de altura se acercó a mí.
“¿Sabes quién soy?”, Preguntó.
“No, pero no voy a ser sorprendido si usted no sabe quién soy, le contesté.
“Bueno, yo soy William Jennings Bryan, Jr.”
“Bueno, si me conocierais a mí, creo que diría que yo debería saber de usted.”
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Él me dio una pluma estilográfica de oro que le habían regalado a su padre los niños de las escuelas de México.
Un callejón sin salida se había desarrollado en el Madison Square Garden en 1924, lo que impide el nombramiento de William Gibbs McAdoo. Las normas que han regido en todas las convenciones demócratas desde ese momento son que para ser nombrado deben lograr de dos tercios de los votos de los delegados a la convención
Varios de nosotros habían sondeado la situación. Vimos un peligro considerable en el esfuerzo por asegurar dos tercios de los votos.
Un reclamo fue presentado por las facciones de Luisiana que habían sido derrotadas en las ocho o diez elecciones anteriores. Estos fueron brutalmente oponentes a Roosevelt e incluyeron ex Gobernadores Sanders, Parker y Peasant, con John P. Sullivan, E Rightor y otros ex políticos de Nueva Orleans. Afirmaron que una convención chucuta en Shreveport había seleccionado a otros delegados para oponerse a nuestra delegación regular en Chicago. Me habían dado a entender, por adelantado, que una declaración a favor de Roosevelt se traduciría en un disputa en contra de nuestra delegación. Como abogado, además de sus negocios de juegos de azar en general, Sullivan había representado a los Trusts relacionadas con el poder combinado. Ellos eran una fuente prolífica de oposición a Roosevelt.
La delegación de Luisiana, de la que yo era miembro, había sido seleccionada en una convención del Comité Central Democrático del Estado, integrada por los miembros de ese cuerpo, 104 en número, que había sido elegido directamente por el pueblo. La delegación de nuestros oponentes reclamó una elección a través de un
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grupo auto-afirmado de, o convención de grupa, no elegido por nadie en particular.
La organización preliminar de la convención estaba en manos del Presidente del Comité Nacional Demócrata, Hon. John J. Raskob, quien, junto con el Sr. Jouett Shouse, eran conocidos líderes de la oposición a la nominación de Roosevelt. La convención debía ser un asunto estrictamente Roosevelt y antiRoosevelt.
El Sr. Raskob nombró un subcomité para pasar el concurso de las delegaciones de los diferentes Estados. Cuando los que estamos en el campo de Roosevelt miramos a ella, inmediatamente vimos que había cerca de tres miembros de dicha comisión contra la nominación de Roosevelt a uno a favor de ella.
Por lo tanto, se realizó una reunión en mi habitación en el Hotel Congreso, al que asistieron los líderes de las delegaciones regulares de Minnesota, Puerto Rico y Luisiana. Llegamos a la conclusión de que una desventaja preliminar podría ser el resultado de la presentación de nuestras demandas al subcomité seleccionados por el Sr. Raskob. Acto seguido, en funciones de todas las delegaciones, con la gestión Roosevelt cooperando, dirigí la siguiente carta:
Chicago, Ill., 22 de junio 1932 ..
Honorable John J. Raskob, Presidente,
Comité Demócrata Nacional; Honorable Jouett Shouse, Presidente de Comité Nacional Demócrata.
Señores:
Me parece correcto que debería abordar esta comunicación para informarles que como Miembro del Comité Nacional para el Estado de Luisiana y como delegado debidamente elegido miembro de la Convención Nacional Democrática que no puedo
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reconocer ni se regirá por dos acuerdos sin precedentes y no autorizados que entiendo usted también ha hecho o ha participado en su elaboración. Son los siguientes:
1. No ha habido nunca un Presidente Permanente seleccionado para la Convención Nacional: Demócrata, excepto por la convención misma. Los llamados acuerdos de nombramiento de funcionarios temporales nunca se han aplicado a la selección del Presidente Permanente.
Desde la prensa pública entiendo que algunos pocos miembros del Comité Nacional Demócrata, después de haber acordado recomendar un Presidente provisional, fueron tan lejos como también tratar de recomendar un Presidente Permanente de la convención. No hace ninguna diferencia que candidato o candidatos aprobaron el llamado proceso de elección de un Presidente permanente; que no tiene precedentes, y debo asumir que todas las personas que dan esa comprensión de su aprobación apresurada lo hicieron sin la debida consideración, y después de una reflexión adecuada están obligados a reconocer estos hechos.
2. Entiendo que usted ha asumido, incluso sin acuerdo, a nombrar un subcomité del Comité Nacional Demócrata para revisar y aprobar en los concursos de las delegaciones y delegados. No ha habido una resolución aprobada por el Comité Nacional Demócrata, por lo que yo sé, que permite que cualquiera pueda seleccionar cualquier subcomité para este propósito. Hubo un Comité sobre las Disposiciones nombrados, naturalmente, para contratar los salones, instalar ventiladores, plataformas de impresión y- contratar a bandas, y entiendo que incluso en aquellos actos tiene que haber la ratificación por
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todo el comité; pero sin duda la cuestión de los arreglos no incluye el tener el derecho de incluir un comité para decidir sobre credenciales, que es, en efecto, lo que se ha comprometido a hacer, y que han pretendido designar a este sub-comité para realizar audiencias antes de que tales citas y selecciones pueden ser confirmados por el Comité Nacional Demócrata.
Nosotros, hemos sido advertidos por varios miembros del Comité Nacional Demócrata que consideran esta acción es, por su parte, totalmente injustificada, y sentimos que nos daría motivo de ofensa debemos reconocer cualquier procedimiento sin precedentes.
Por lo que el Estado de Luisiana se refiere (y creo que los delegados debidamente electos de Minnesota y Puerto Rico estarán de acuerdo), vamos a presentar el caso que sea necesario, podemos encontrar necesario en nuestro nombre ante el Comité Nacional Demócrata en su conjunto, o para tales otra agencia que tenga autoridad designada por ese comité, y para ninguna otra.
Por favor, acusar recibo de esta comunicación a mí en Habitaciones J-10 y 12, el Congreso del hotel.
Muy atentamente,
(Firmado) HUEY P. LONG.
En esta carta, estamos de acuerdo.
(Firmado) JOSÉ LOBO, Miembro del Comité Demócrata de Minnesota.
(Firmado) JEAN SPRINGSTEAD WHITTEMORE, Comité FEMENINO Demócrata para Puerto Rico. El mismo día, el Sr. Raskob y el Sr. Shouse respondieron a mi carta de la siguiente manera:
Chicago, 22 de junio de 1932.
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Estimado Senador Long:
En respuesta a su carta de la misma fecha, tal vez usted está trabajando bajo una o dos equivocaciones. Para despejar su mente, permítanme decir los siguientes hechos:
1. Está dentro del poder de la Comisión Nacional hacer cualquier recomendación que desee a la Convención Nacional. Estos, por supuesto, son meras recomendaciones y no son en modo vinculantes, porque la convención siempre maneja su propio negocio en la materia, como mejor considere.
2. El Comité Nacional, en una reunión celebrada en Nueva York 11 de julio: 1928, aprobó la siguiente resolución:
“RESUELVE, que el Presidente de la Comisión Nacional será y queda facultada para crear un Comité Ejecutivo y los demás comités que estime necesarios para agilizar el trabajo de este comité, cuyos miembros pueden ser o no ser miembros del Comité Nacional; y para crear las demás posiciones y designar a esas personas que considere necesarios o convenientes para la conducción de los asuntos de la comisión”
Bajo los términos de esa resolución nombré a un subcomité del Comité Nacional de tratar todas las incidencias. Usted debe a entender que el trabajo de este subcomité está destinado sólo para acelerar el trabajo de la propia Comisión Nacional. Su informe está hecho para el Comité Nacional, es de ninguna manera vinculante, y puede ser rechazada o aprobada por dicha comisión cuando se lea.
Por la presente se le informa que la reunión del subcomité, que ha sido designado correctamente en línea con la resolución antes mencionada y también en línea con el precedente establecido por los Presidentes
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anteriores, se reunirá en la mezzanina del Hotel Congress mañana, 23 de junio, a las diez, y todas las partes interesadas en los concursos deben estar presentes en ese momento.
Aviso de esta reunión fue enviado la semana pasada a las partes interesadas. Estoy enviando una copia de esta carta a Joseph Wolf, Miembro del Comité Nacional de Minnesota, ya la señora Jean Springstead Whittemore, Comité femenino Nacional de Puerto Rico, ya que fijan sus firmas asistiendo con los puntos de vista como se indica en su carta de esta fecha anteriormente mencionado.
Muy atentamente,
JOHN J. Raskob Presidente,
Comité Nacional Demócrata.
JOUETT SHOUSE, Presidente,
Comité Ejecutivo Nacional del Partido Demócrata.
Las fuerzas Roosevelt fueron atrapados por nuestra carta y se negaron a hacer ninguna comparecencia ante la subcomisión designada por los Sres. Raskob y Shouse. Como resultado de ello, el cuerpo tomó pero muy poca acción. Lo que tomó fue rechazado en la primera sesión del Comité Nacional Demócrata, que acto seguido procedió a dar argumentos sobre el concurso de Minnesota, Louisiana y Puerto Rico en el orden citado, después de lo cual todas las delegaciones elegidas regularmente, incluida la nuestra, estaban sentadas temporalmente.
Una apelación fue llevada a la Comisión de Credenciales.
Ante el cuerpo, todos los delegados elegidos regularmente se ordenaron nuevamente sentarlos.
Las apelaciones fueron llevadas a la convención.
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La Convención Nacional Demócrata reunió en su primera sesión formal en el Chicago Coliseum el día 27 de junio de 1932. La primera controversia fue la disputa entre las delegaciones opuestas. Concursos fueron escuchados por orden alfabético, comenzando con Luisiana. Esta fue la prueba original de la fuerza de las fuerzas de Roosevelt en esa convención.
Sabíamos que un esfuerzo se hizo en el primer concurso, independientemente de lo que sea, para romper nuestra línea; además, en los asientos de los delegados, las fuerzas de Roosevelt no se atrevieron a sacrificar un voto, para la selección de un presidente permanente era un pedido justo para ser un escarceo debido a los primeros compromisos que algunas de nuestras fuerzas habían hecho.
La oposición a los asientos de nuestra delegación fue más hábilmente presentado por dos distinguidos demócratas anti-Roosevelt de Illinois y Iowa. Nuestro líder de piso, Arthur Mullen, y yo respondimos por las fuerzas de Roosevelt.
La votación final se quedó 638-3/4 a 514-1 / 4 y nuestra delegación quedaba sentada.
Fue la primera victoria para las fuerzas de Roosevelt en la Convención Nacional en Chicago.
Era una extraña vuelta cuando, después de la elección del Sr. Roosevelt, mi falta para apoyar determinadas disposiciones en materia incluida la de reducir la compensación permitida a los veteranos discapacitados de nuestras guerras, trajo el comentario de los periódicos de las mismas personas que habían aparecido en Chicago para combatirnos incluidos el jugador y el abogado del trust de electricidad de Sullivan, iban a ser reconocidos por el clientelismo en Luisiana.
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CAPÍ TULO XXXÍV
CADA HOMBRE UN REY!
No serviría de ninguna causa para el lector que me comprometa a relacionar este tipo de actividades que he seguido en el Senado de los Estados Unidos, mi mayor participación en la convención en Chicago, o la gira de conferencias campaña que hice para el Boleto Nacional Demócrata liderado por el Sr. . Roosevelt. Que no tuvieron ninguna consecuencia.
LAS CAMPAÑAS CARAWAY Y OVERTON
Cuando el Senado de Estados Unidos había entrado en receso, siguiendo la convención de Chicago, hice campaña en el Estado de Arkansas para la elección de la señora Hattie W. Caraway al Senado de Estados Unidos.
La Sra Caraway y yo hicimos campaña juntos por exactamente siete días. Ella nunca podría olvidar ni dejar de reír sobre los planes que hicimos para el cuidado de los bebés turbulentos en la audiencia para que sus madres pueden escuchar los discursos las multitudes sin ser molestados.
Recuerdo que cuando vi su aviso uno de nuestros activistas se hizo cargo del primer bebé. El niño comenzó la inquietud y luego comenzó a llorar. Uno de los jóvenes que nos acompañan de inmediato le dio un trago de agua. El niño se calmó un poco, y se reanuda un gemido, con lo cual el mismo trabajador campaña entregó al bebé un chupón de todo el día, lo que de inmediato agarró y pronto se quedó dormido.
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La Sra Caraway no entendió que se trataba de una cuestión de diseño hasta que se había repetido varias veces.
Dejé Aires Caraway en Jonesboro, Arkansas, el lunes por la noche, al tomar un tren a Memphis a media noche para mi casa en Nueva Orleans. La elección se produjo el día siguiente. Por la radio a principios de la noche siguiente me enteré de que había recibido más votos que el voto combinado de todos sus rivales.
Volviendo a Louisiana tuve por unos pocos días que participar en la campaña de mi amigo, John H. Overton, que era un candidato para el Senado de los Estados Unidos contra el senador Broussard. Hicimos un tour apresurado por el Estado. Fue elegido, llevando casi todas las parroquias en el Estado, con el voto más grande que jamás se haya dado a ningún candidato para ese cargo en Luisiana.
“John”, le dijo a él en el curso de la campaña, “que siempre ha sido muy amable conmigo. Vas dejarme hablar en las reuniones tu cada vez que se ha ejecutado para el Senado, esta vez y la última vez”.
Había corrido en 1918 y fui derrotado, cuando fui elegido a la Comisión de Ferrocarriles.
PRONUNCIAMIENTO DE ROOSEVELT CONTRA LAS FORTUNAS ABULTADAS — LA CONVERSIÓN DE HOOVER
Mis esperanzas para la causa de una humanidad angustiada se elevaron a grandes alturas a través de las palabras de nuestro candidato demócrata, el Sr. Roosevelt, quien dijo:
Así como la libertad del granjero ha cesado, así también la oportunidad de negocio se ha reducido.
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Sigue siendo cierto que los hombres pueden comenzar las pequeñas empresas, confiando en la astucia nativa y la capacidad de mantenerse al tanto de los competidores; pero zona tras zona ha sido ocupada por completo por las grandes corporaciones, e incluso en los campos que todavía no tienen grandes empresas el hombre pequeño comienza en desventaja.
Las estadísticas insensibles de las tres últimas décadas muestran que el hombre de negocios independiente está llegando a ser una raza perdida. Pensamos que está contra la pared; quizá él no puede disponer de crédito; tal vez es “exprimido”, en palabras del Sr. Wilson, por los competidores corporativos altamente organizados, como puede decir su vendedor de comestibles de esquina.
Recientemente, se hizo un estudio cuidadoso de la concentración de los negocios en los Estados Unidos.
Se demostró que nuestra vida económica estaba dominada, por unas seiscientas corporaciones, que controlaban dos tercios de la industria americana. Diez millones de hombres de negocios pequeños tenían el otro tercio.
Más chocante aún, parecía que, si el proceso de concentración continúa al mismo ritmo, al final de otro siglo tendremos toda la industria americana controlada por una docena de empresas y estará dirigida por quizás un centenar de hombres.
Ponga claramente, estamos un rumbo constante hacia la oligarquía económica, si no estamos allí ya.
Yo también creo en el individualismo; pero quiero decir que en todo lo que la palabra implica. Yo creo que nuestro sistema industrial y económico está hecho para los hombres y mujeres individuales; y no hombres y mujeres individuales para el beneficio del sistema.
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Creo que la persona debe tener plena libertad de acción para sacar el máximo de sí mismo; pero yo no creo que en el nombre de esa palabra sagrada unos intereses poderosos se les deba permitir hacer carne de cañón industrial de la vida de la mitad de la población de los Estados Unidos.
El Presidente Hoover, en su discurso el Madison Square Garden, en el que se refirió a mí y a otros de ninguna manera cortés, se sintió obligado a mostrar una “conversión” o “arrepentimiento” con el siguiente enunciado:
. . . Mi concepción de América es una tierra donde la riqueza no se concentra en manos de unos pocos, sino se difunde entre la vida de todos.
La elección de Roosevelt bajo tales compromisos, reforzada por el “arrepentimiento de lecho de muerte” del Madison Square Garden de Mr. Hoover parecía significar que donde había una gran cantidad de alimentos, todo el pueblo de la tierra sería alimentado; que donde había un exceso de ropa, todo el pueblo de la tierra sería revestido; que en la tierra de demasiadas casas, nadie quedaría sin techo sobre sus cabezas; que todos estarían poseídos con comodidades para el día y la noche, siempre y cuando esta sea una tierra de abundancia.
Tales eran mis esperanzas, mis sueños, algunos dicen mis imaginaciones, y otros afirman, mis alucinaciones; pero, no obstante, antes y después de la nominación de nuestro candidato, antes y después de su elección, bebí de la fuente de una nueva vida como vi, oí y leí de sus exposiciones los principios que habían guiado mis actividades a lo largo de mi carrera pública.
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Para mi corazón, tales pronunciamientos volvieron a encender la lámpara de “El sueño de América.”
Cuando Franklin Roosevelt se convirtió en presidente, yo reintroducía en la primera sesión del Congreso que convocó mi propuesta para limitar el tamaño de las fortunas y para repartir la riqueza entre toda la gente.
Una votación sobre mi propuesta fue: 14 si, 50 no.
Los pares anunciados habrían dado mi proposición los votos de casi veinte senadores. Aunque derrotado, había crecido a proporciones reconocibles por fin. Se espera ahora la consideración que debe darse en el futuro por las mentes de los demás.
Cuando empecé a sugerir al Senado de Estados Unidos que debe haber una limitación a las fortunas abultadas del país para que la riqueza de la tierra pudiera ser distribuida más equitativamente entre toda la gente, esperaba hostilidad personal. No obstante, creo que cualquiera de los elementos de retención de la fortuna abultada se comprometería a perjudicarme o dificultar el Estado de Luisiana por razón de cualquier-cosa que podría abogar en el Senado de Estados Unidos.
La publicidad comenzó a extenderse, sin embargo, lo que indica un motivo no sólo para paralizar mis actividades políticas, sino para afligir el Estado de Luisiana tanto como sea posible. Por último, un informe de noticias vino de Nueva York, que dijo:
ACTITUD DE NO MÁS PRÉSTAMOS A LUISIANA EN WALL STREET
Wall Street mostró hoy signos de creciente cansancio de proporcionar munición a Huey Long para la guerra.
Sin darse cuenta, tal vez, los bancos de Nueva York han proporcionado el Estado de Luisiana, con cerca de
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cincuenta millones de dólares desde que el “Kingfish” se apoderó de aquello…
Esta contribución fue en forma de emisiones de bonos que se mercadeaban aquí y con las ganancias Long administró para construir uno de los mejores sistemas de carreteras en el país…
Al denunciar Wall Street, Huey esta simplemente matando a la gallina de los huevos de oro, por cada diatriba contra los intereses adinerados sólo sirve para oscurecer los intereses de los ricos inversores en bonos de Luisiana…
Casas de banca de Wall Street previamente identificados con el financiamiento de Luisiana “no les interesa” definitivamente la edición de cinco millones de dólares prevista para hoy.-Nueva York despacho en Kansas City Star, 17 de enero 1933.
En una fecha más tarde me puse a leer otros despachos; una lectura en parte:
INVESTIGACION EN MARCHA PARA “DETENER” A HUEY LONG
ESFUERZO DECIDIDO DEBE SER HECHO CONTRA “KINGFISH”.
Se está haciendo un esfuerzo decidido para “detener” al senador Huey Long.
Ya sea el movimiento, que lleva mucha pinta de persecución política, se inspira en algunos de los poderosos intereses que ha ofendido desde que llegó al Senado, o sus viejos enemigos en Luisiana, o por la administración en Washington, que lo considera como un excelente demócrata, y por lo tanto un juego justo, no es importante en este momento. . . . Agentes del Servicio Secreto están investigando Senador Long el impuesto ingresos personal en un período de varios años; que están tratando de encontrar irregularidades
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en un préstamo que obtuvo de la Corporación Financiera de Reconstrucción. . . . Ninguna piedra se está dejando de voltear. . . Cuentas bancarias de Long en todas partes están siendo objeto de estudio. Cuando él hizo un viaje a Nueva Orleans durante las vacaciones de Navidad fue seguido por agentes del gobierno, su teléfono intervenido y observado cada movimiento. Commercial Appeal (Memphis, Tenn.) 23 de enero 1933.
Perseguí diligentemente las cosas que fueron consistentes con mis ideas de gobierno popular.
Varias revistas nacionales directa o indirectamente afiliados a la casa de JP Morgan & Company, en especial semanario de Collier, habían tenido a bien publicar artículos, al menos hasta cierto punto favorables para mí; pero cuando la calumnia había llegado a su altura final a través de las columnas de una serie de publicaciones, semanales de la misma Collier, a través del mismo escritor, el Sr. Walter Davenport, reescribió mi carrera y “maquilló” en una forma de atribuirme todos los vicios y el crimen en el catálogo de pecados humanos.
Una comparación de estos dos artículos la preparó y me la enviaron a mí algunos autores anónimos. Es como sigue:
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PONER EL GANCHO EN EL KINGFISH
QUÉ COLLIER TENÍA QUE DECIR ANTES Y DESPUÉS QUE HUEY PUSO EL GANCHO EN LA CASA DE MORGAN
HÁGASE LA LUZ
(De Colliers, Diciembre 1930)
(Por Walter Davenport)
. . llena con la misma confianza invencible, adhiriéndose a la misma franqueza de propósito y discurso, rebosante de una energía que aplana los espectadores más débiles, despiadado como una ametralladora, una sacudida política, ha superado bastantes obstáculos y ha logrado éxitos suficientes para compensar dos o tres carreras sólidas.
He conocido a muchos hombres, muchos políticos, pero nunca he conocido a alguien tan rápido para activar el empuje de un enemigo contra el atacante o para convertir una situación media en un triunfo personal.
(Collier, junio de 1933)
Por Walter Davenport)
Para verlo por primera vez, es una especie de shock. Es de esperar una imagen de poder, la intensidad de un fanático, el ojo ardiente del fanatismo, la mandíbula inflexible trituradora del autócrata, el ascetismo magro de un profeta, la austeridad de un déspota. Pero nada como esto. Él es regordete. Sus cachetes están manchados, flácidos. Su nariz es incierta roja, indicando sea mala circulación o demasiada. Su rostro es débil, voluntarioso, y no hay disciplina en el mismo. Pero sus ojos son, suaves saltones como huevos de zorzal, sin embargo oscuros. golpean y huyen los ojos y ruedan hacia arriba mientras habla.
Y luego cuando sale del
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(Ante el problema de los libros de texto gratuitos para los niños de Luisiana)
Huey conoció la situación con la sencillez característica. Huey es uno de los niños perpetuos de la tierra, de todos modos. Todo lo que hizo fue la elaboración de un proyecto de ley que establecía que a todos los niños de Luisiana se deben dar libros gratis. Eso es todos los libros de texto. No importaba donde fue ese niño a la escuela, con tal de que se matriculó en una escuela. Libros de texto gratuitos y Dios les encanta.
Sus oponentes, disgustado de que tan viejo un problema pueda ser resuelto por este advenedizo irrelevante, recurrieron a los tribunales. . . . Y el propio Huey, sin duda uno de los mejores abogados en el sur, fue argumentando victoria tras victoria hasta que apareció en la Corte Suprema de los Estados Unidos. Allí Huey defendió su legislación ingenua con tanta convicción y entusiasmo que no sólo se declaró totalmente constitucional, sino Huey fue
carro el paso de Huey –el
Honorable HUEY P. LONG, gerente general y agente de negocios del Estado de Louisiana, Senador de los Estados Unidos, protector de los pobres, Divino Huey (No les digas nada y a ellos les gustará), Dale a ellos mientras están calientes Huey, Vamos Long, el demagogo más trabajador en Estados Unidos.
Entre las primeras cosas que te dicen sobre Huey en Luisiana es que él carece de valor físico, que duerme detrás de una ametralladora, y que su sueño es custodiado por tipos como Joe Messina, Wheaton Stillson, Two Gun Thompson y Squinch, o Squinch McGee Eye. Hay un chico para usted squinch. Escuche, señor, no pongáis mano en el Senador; simplemente no ponga ninguna mano al Senador, amigo, y tú y yo vamos a estar bien. No hay toma de contacto. Nada de apretón de manos por encima de Huey, sino a veces, sobre todo en estos días cuando los odios
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elogiado por el señor juez Brandeis.
Incluso si “no fuera un buen abogado, sería uno muy destacado por el amor de una pelea. . . . La verdad es que la mente Long esta generalmente cinco o seis vueltas por delante de cualquier rival de política.
(Ante el intento de destitución del Huey 🙂
Actualmente dejaron caer todo el juicio político, admitiendo con ello que Huey era jefe. No sólo eso, adoptaron su magnífico programa de carreteras. . . .
Su plan es poner 3.000 millas de carreteras de hormigón y 6.000 millas de carreteras de grava. Alguien descubrió que esto va a costar $ 99.000.000. . . . No es que Huey pausa. Simplemente que se refiere a su nuevo impuesto a la gasolina (la levantó de 2 centavos de dólar por galón a 4) y dice que la solución está ahí, ya que con mejores carreteras habrá conductores adicionales y con más coches a consumir la gasolina y hará a los impuestos crecer. . .
han hervido a la superficie y los enemigos están poniendo todo lo que tienen de un solo golpe la casa de máquinas, Huey no quiere correr riesgos. En su residencia por fin, Huey se hace listo para los asuntos de Estado. Hay bastante calor, por lo que arroja la chaqueta y el chaleco, quitándoselos. Ellos son recogidos por los retenedores que, o bien están allí para mantenerlos o los llevan al armario.
Y mientras Huey se está acomodando en la cama, las almohadas en la espalda y las manos enganchadas detrás de la cabeza, vamos a ver más del ensamblaje. Tendremos tiempo porque Huey esta despachándose a si mismo unos comandos ágiles concisos y un dinámico repaso ligero de la situación en general. Lástima que no podemos citarlo; pero, excepto cuando escribe para la prensa, Huey no es muy citable. Pero leerlo en la prensa es perder todo el sabor salado de la lengua del hombre.
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No había nada en la campaña de Huey para indicar que estaba interesado en los asuntos nacionales. Apenas hizo una vez se menciona una cuestión nacional. Ganó en su buen tema de carreteras y su gran atractivo para el voto rural. Para compensar la enemistad de todos los diarios en el Estado comenzó un periódico de su propio semanario el Progreso de Luisiana. En poco tiempo logró una circulación de 60.000 y el derecho a su pretensión de ser la revista más viva y franca en el Estado.
Actualmente, cuando él lo necesita, Huey telefonea Baton Rouge, y el gobernador Oscar K. (OK) Allen vendrá galopando con el sombrero en la mano. “Hola, Allen, ¿En cual infierno has estado?”
En Luisiana, las elecciones primarias son actualmente sacadas de un sombrero. Y hombres de Estado, también. El sombrero de más nadie lo hará; la composición, la forma, el estilo y la calidad no tienen nada que ver con el resultado. Su sombrero podría servir, o el mío lo haría, no estamos en la línea de tales honores. Por supuesto, la creciente, pero aún minoritaria y desorganizado en Nueva Orleans dirá que es el sombrero de Huey pero eso es sólo una forma de hablar, aunque prácticamente todo lo que vale la pena tener pertenece al Sr. Long, ¿por qué objetar sobre la propiedad de un sombrero?
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Una cosa antes cuando Huey presentó sus respetos a la Casa Morgan; otra cosa cuando Huey luchó por los intereses de la gente común.
Es suficiente un mapurite para hacer un desvío!
EL COMITÉ DE LA GENTE COMUN
En el noveno día de junio de 1933, cuando el comité del Senado de Estados Unidos estaba investigando en los asuntos de JP Morgan & Company, comparecí ante ese comité y le pedí que me permitieran proponer una serie de preguntas a un socio líder de esa compañía, el Excmo. Thomas W. Lamont.
El comité me concede ese privilegio.
Le pregunté a Mr. Lamont si él era director de la publicación semanal preocupación de Collier. Él dijo que él no era.
Entonces le pregunté si estaba afiliado a la compañía que era dueño de la empresa que no publican semanal de Collier.
Él respondió que él estaba.
Otras preguntas provocaron el Sr. Lamont la información que la compañía “ficticia” publicaba Weekly Collier y es propiedad de la empresa editorial de Crowell, afiliado a la Cámara de Morgan. También es propietaria de la revista estadounidense, de la Mujer Home Companion y la Casa de Campo.
Entonces le pregunté al Sr. Lamont explicar si pudiera por qué esta publicación Morgan imprimió una artículo de alabanza elogiando algunas de mis actividades en la vida pública, y más tarde publicó otro artículo condenando las mismas actividades que había elogiado previamente y todo por el mismo escritor.
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Sr. Lamont profesaba una ignorancia y la falta de comprensión de toda la proposición. Admitió, sin embargo, que al mismo tiempo de este ataque contra mí, la misma revista publicaba artículos de su pluma, comprometiéndose a felicitar y exaltar diversas transacciones y personajes de la Casa Morgan.
Cuando el programa que propuse para una distribución justa de la riqueza del país en todo el pueblo tenía más que tres o cuatro senadores de Estados Unidos para patrocinarlo, las críticas dirigidas contra mí eran confusas y salpicadas con algunos elogios aquí y allí por el constructivo servicio que había prestado en Luisiana, e incluso con algunas referencias laudatorias para lo que estaba haciendo en Washington.72
Pero cuando parecía que mis propuestas atraerían dicha notificación definitiva de que una veintena de senadores de Estados Unidos podría declarar por ella en su totalidad (respaldado por las declaraciones de los dos Roosevelt y Hoover en la última campaña), la publicidad dirigida a mí y todo lo que siempre había hecho o intentado hacer tomó una forma organizada con propósito definido.
Los intereses siempre han sido mis enemigos en Luisiana para empezar. El tipo de veracidad uno podría esperar de este tipo de enemigos como tenía y ahora tengo, se demuestra por un coloquio entre el cabecilla de su organización, la Liga Constitucional, y yo mismo, según ha informado en un órgano de la Liga:
(Tomado de la Baton Rouge Estado Times, 15 de noviembre de 1929.)
72 Otras notas contienen prueba de esta afirmación.
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Al final de la discusión, el gobernador Long invitó al Gobernador Parker a visitarlo en su oficina en el centro-Whitney-Central Bank o en su dormitorio en el Roosevelt con cualquier supuesta irregularidad de las que tenía información.
“Te lo prometo, gobernador,” dijo el gobernador Long, “que yo quito la persona responsable o te convenzo de que estás equivocado.”
“¿Ahora entiendo, gobernador”, dijo Parker, “para decir que usted tomará acción inmediata sobre cualquier cargo que yo pueda presentar?”
“Sí, si yo no te convenzo de que tu estás equivocado.”
“Muy bien”, dijo el gobernador Parker, e hizo un saludo mientras se retiró de la sala.
Pero ni el señor Parker ni la Liga, ni ninguno de sus miembros declararon una irregularidad, ya sea a mí o a la Junta Consultiva del Estado (algunos de los miembros de los cuales eran miembros de la Liga de mis enemigos).
Era el mismo Parker, sin embargo, que años más tarde encabezó peticiones declarando fraude en el curso del trabajo.
Ha sido difícil encontrar una chispa de honor en personajes que practican dicha conducta.
Una y otra vez he llamado la atención de la gente de Luisiana a los millones de dólares, los fondos del Estado y de los fondos aportados por los intereses de privilegios especiales de Luisiana, -para perseguir diversas investigaciones relativas a todos los asuntos relacionados con mi gobierno, y al hecho, además, que no tiene ni un ápice material de prueba que sería competente en cualquier tribunal. He dicho a la gente de Luisiana.
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“Una vez en la finca que teníamos que ir muy lejos de la casa en la que vivía en el campo donde trabajamos. Tuvimos un pequeño perro común que siempre llevamos junto con nosotros. Justo en el momento en que habíamos enganchado la mula al arado, afilado las azadas y nos pusimos en marcha, ese pequeño perro comenzaba a ladrar en el bosque, como si había descubierto algo.
“Así que dejamos las azadas y atamos la mula hasta la valla de ferrocarril y corrimos atropelladamente en el bosque para encontrar el perro.
“Cuando queremos regresar al trabajo lo encontramos con su nariz peludos enterrados en el tronco de un árbol con ladridos para salvar su vida. Así que enviamos a uno de los chicos a la casa para conseguir una sierra y el hacha y cuando regresó cortamos el árbol y quedó fuera un corte dividido y abierto, entonces para encontrar que no había una sola cosa en ese árbol.
“Así que nos gustaría volver a trabajar, pero por el tiempo que íbamos a empezar, el perro comenzaría aullando tres veces tan duro como lo había hecho antes. Entonces tendríamos calcular que el perro se había perdido, evidentemente, el juego por primera vez, sino que se había deslizado a otro árbol.
“En el bosque volveríamos de nuevo y reducir algunos más árboles y divididos entonces abiertos, pero nunca para encontrar alguna cosa.
“Hemos mantenido la práctica hasta que hemos cortado y dividido y abierto sobre todos los árboles que había en esos bosques.
“Hemos perdido la cosecha, pero convencimos al perro.”
Un artículo publicado en LABORAL el 27 de junio de 1933, señaló:
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La campaña de desprestigio, y si es posible destruir, al senador Huey Long de Luisiana, se presiona con una ferocidad pocas veces igualado en nuestra historia política.
Justo quien está haciendo la planificación y el pago no ha salido a la superficie, pero cualquiera que esté familiarizado con los misterios de la propaganda sabe que hay un bolsillo pletórico y un cerebro dirigiendo en el fondo desde algún lugar. . . .
El Senador Long luchó vigorosamente y de manera inteligente para configurar el día de seis horas. . . . En momentos en que los chicos del ferrocarril necesitan amigos, él fue el 100% de ellos. . . . Posee una de las mentes más notables en el Senado. Él ha detallado información precisa sobre un inmenso número de temas. . . . Él nunca se afincó en el pequeño. . . . Él lucha, así cuando está solo como cuando tiene compañía. . . . Él tiene derecho a la simpatía de todo el que cree que este gobierno debe servir en los intereses de la mayoría y no para el enriquecimiento de unos pocos.
Para apoyar la propaganda, las irregularidades en las elecciones no impugnadas fueron coloreadas y pintadas.
El Estado de Luisiana fue descrito como cargado con la deuda y gimiendo bajo un fuerte aumento de los impuestos, como resultado de mi administración.
Las deudas de las ciudades, pueblos, aldeas y distritos, algunos creados antes que yo naciera se añadieron, y luego vuelven a añadirse a las deudas de Estado, muchos de los cuales también se hicieron antes que yo naciera, o entrara en la política de Luisiana, para obtener una cifra lo suficientemente grande para hacer publicidad como “¿Cuánto Huey Long ha costado a Luisiana ”
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Toda es a pesar que en el Estado de Luisiana se puede clasificar como el Estado más moderno de América en mejoras, que a pesar de la caída nacional ha cumplido sus obligaciones, incluyendo principal e intereses, sin defecto, mantiene baja su tasa de impuestos y muestra un costo administrativo de gobierno por debajo del de cualquier Estado de la Unión.73
En las elecciones a través de cualquier oficina, incluso cuando no es un concurso, una irregularidad de un millar de votos en cualquier estado no es nada sorprendente.
En Luisiana, una elección presidencial es una formalidad. No hay concurso. Por lo general, hay enmiendas a la Constitución del Estado y otras propuestas adjuntas a las elecciones presidenciales, la mayoría de las veces a la formalidad también.
El 8 de noviembre de 1932, en la boleta Roosevelt-Hoover en Luisiana había otras diecisiete proposiciones sobre las que ser votadas. Para contar y tabular tantos como seiscientos de estos largos papeletas en un precinto requiere muchas horas y, cuando los comisionados electorales no tienen experiencia, entonces cuentan a través de todo el día siguiente.
Algo tramado hasta que se necesitaba como base para agitar un poco más de publicidad sobre Luisiana, y si podría ser más de Luisiana, fue entonces simple de hacer todo de Huey P. Long.
Ah, un gran pensamiento! Las largas y complicadas papeletas de la elección indiscutible en noviembre de 1932, suministrarían los tendones para el sensacionalismo.
73 Informe de la Asociación de Auditores del Estado, Contralores y Tesoreros de 1932 página 21 Convención Richmond informa porcentaje de Luisiana para la administración en el 1,2%, más bajo de la nación.
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¿Por qué no contar las papeletas de alguna elección a través de una oficina en la que había una protesta? Las boletas electorales de la primaria Overton-Broussard seguían sellados y sin tocar. Nuestros enemigos habían instado fraude en esa elección. Hubo una protesta en esa elección. ¿Por qué no contar las papeletas? Debido a que dichas papeletas eran cortas, simples y fáciles de contar; no había una posibilidad fuerte de mucha irregularidad en ellos; comisionados electorales en un recinto de seiscientos boletas podrían contar correctamente y tabular todos ellos dentro de dos horas.
Y aún más, con el tipo de publicidad que se envía respecto a Huey P. Long es para preocuparse, pronto los periódicos son tan confusos que leen sus historias que todo el asunto es sobre la elección senatorial de todos modos.
Así que la unidad pasó a llamar el Gran Jurado a saquear las boletas de la elección indiscutible de noviembre por fraude. Se suponía nuestros enemigos habían tenido motivos para creer que estas papeletas no todos mostrarían tabulaciones correctas. Gran parte del trabajo de los comisionados ha sido confiada a los desempleados, las personas que necesitan el trabajo de ese día, pero que nunca se esperaba que fueran a tener que trabajar toda la noche, también, que, cuentan las papeletas. En el momento en las urnas cerraron a las 7:00 pm, hora estándar del centro, resultados de la elección presidencial fueron entrando por la radio. Por 21:00, antes de que los comisionados podrían tener tabulada un tercio del camino hacia en la boleta electoral indiscutible, toda la ciudad de Nueva Orleans: era una fanfarria. El primer presidente demócrata en doce años, el tercero desde la Guerra Civil, había sido elegido. No hay lugar olvida todo para llegar a celebrar y desfilar como Nueva Orleans, la casa del Mardi Gras, donde ellos cierran todos los negocios para la
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semana durante el carnaval; año -por estaba anunciado, “La ciudad que olvidó el cuidado,” hasta que yo cambié el lema a: “Todos los caminos llevan a Nueva Orleans.”
“¿No sabes,” nuestros enemigos razonaron, “que todos los comisionados no se quedan a pasar por esas papeletas cuando todos corren de la misma de todos modos?” ‘
Otros fueron conocidos por haber dicho:
“Ellos hicieron un trabajo tan rápido como pudieron en un par de horas. Pueden haber promediado sólo les gusta trabajar la primera hora”.
En algunos precintos se desarrolló de que algunos de nuestros enemigos habían dicho en realidad a los comisionados que participan en la tabulación de boletas cerca de la medianoche:
“Qué diferencia hace? No hay protesta. Haz lo mejor que puedas y llamas a esto un día”.
El Tribunal, sin embargo, convocó un Gran Jurado para entrar en el asunto. A principios de 1933 de que el cuerpo, después de entrar en las cajas y los testigos que llevan, no informó de los cargos contra nadie.
En marzo de 1933, se seleccionó una nueva Gran Jurado. Una vez más fue el esfuerzo realizado para tener ese cuerpo revise las boletas de esa elección indiscutible. Lo hizo. Se informó “Ningún verdadero caso”, un término que significa una exoneración del Gran Jurado de Luisiana, en cada comisionado electoral.
Ponga la imagen de un pequeño orificio político, dos columnas de ancho, en la primera página de un periódico, con un par de títulos gratuitos, y se necesita la mayoría de ellos muchos días para aterrizar. Tienen todos ellos corriendo al gobernador, el presidente o algo así. Los miembros de las dos grandes jurados, sus rostros, sus vidas y carreras de ley, con fotografías de sus esposas e hijos, se jugaron hasta en la primera página de los
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periódicos, en medio de las profecías de cómo iban a “salvar el país”, pero de alguna manera no respondieron. Declararon la bengala ridícula.
¿Cómo serían estos reprimidos molinos publicidad puestos en marcha? Eran voraces.
Un matrimonio había ocurrido! Juez Alex O’Donnell era en un viejo tiempo, buen político ringster irlandés y endurecido. Había vivido un título desde hace muchos años. Prácticamente había dejado de tratar los casos en su corte; él estaba en problemas de salud y no se le daba mucho tiempo de vida.
De repente, Alex se casó con una dama de sociedad de la riqueza y de pie, una gran accionista en el Times-Picayune. Nombre y foto de Alex comenzaron a adornar las páginas y columnas delanteras de la sociedad. La distinción fue merecida y notable.
La restante última racha de autoridad dejada a John P. Sullivan era la fuerza de la oficina del Sheriff Penal. El Odio a Sullivan por razón de sus variados negocios de carrera y de azar, era tal que había sido despedido de todas las bancadas políticas. El activo de dichos titulares de trabajo en vigor del sheriff no pudo compensar la pérdida infligida por Sullivan a cualquier multitud.
Foto del juez Alex O’Donnell siguió cubriendo varias columnas en la primera página. Notas de la Sociedad revoloteaban sobre él. La publicidad era deslumbrante.
Se le preguntó por los intereses de periódicos para negarse a honrar el informe del último gran jurado. Él respondió. Incluso llegó al gran jurado que rogar que no presentara su informe.74 Cuando este segundo gran jurado
74 Petición del Gran Jurado de fecha 31 de julio de 1933, (Oficina del Secretario de Estado) firmado por once miembros del jurado certifica este hecho.
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informó de todos modos, él anunció no aceptarlo (algo que no podía ayudar a hacer).
Pero el juez Alex, a cargo de su corte, permitió la fuerza sheriff Sullivan tirar físicamente a los miembros del jurado de sus propios cuartos de la corte75 se permitió que la tripulación tome realmente en su posesión física de las urnas abiertas en la sala del gran jurado, y para mantenerlos cinco días y noches.
Cuando algunas de esas cajas, finalmente regresaron del control de esta fuerza, de 600 boletas en una de ellas, no se informaron 215 votaciones, y 186 del resto fueron declarados “votos nulos”, una muestra nunca igualada por ningún revisor de urnas desde los días de Faraón.
Sobre esa base, en el “recuento”, las irregularidades se notifican y una diferencia de unos pocos miles más o menos, los votos reportaron cambios, nunca es suficiente para mostrar algo parecido a la significación en los resultados, pero para la fanfarria son de un renovado ataque porque vivo en Luisiana y la oficina espera allí.
Una investigación de la elección senatorial sobre la campaña de las primarias Overton-Broussard se celebró en
Nueva Orleans. Fue guiado por el célebre “General” Ansell, cuya palabra que Grover Cleveland Bergdoll quería ir al bosque a buscar una olla de oro, dio lugar a la fuga de Bergdoll a Alemania. Hizo que mi carrera privada y pública sea explorada desde la cuna al suelo, pero ni una sola vez llamó a los votos de la elección o presentó una línea de la prueba competente, en virtud de cualquier regla de la evidencia, la existencia de irregularidades en la elección. Las boletas permanecerán selladas y no se cuentan en la actualidad.
75 Página 1 de la mañana Tribune -y Times_Picayune 6 de julio de 1933, título: “Diputados expulsan Gran jurado”.
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Si comisionados electorales fueron nunca para ser entrenados para fallas en la cuenta papeletas en Nueva Orleans, yo no habría sido de los que les he mostrado nada. Llegaron después de mi tiempo.
En 1924 superé al Gobernador Fuqua por casi 14.000 votos hasta que llegué a Nueva Orleans, donde se sobrepuso a mí por 7.000.76
En 1929 varios más de los votos combinados de Gobernador Simpson y el congresista Wilson hasta Nueva Orleans llegó con Wilson que me lleva allí por 20.425 y Simpson me lleva allí por 4505 mil.
Para el Senado de los Estados Unidos en 1930 Nueva Orleans mostró una mayoría en mi contra por el senador Ransdell de 4.600 votos, lo que el país superó, con 38.000 de sobra.
Nunca pueden los mentirosos ser persuadidos para que desistan de adscribir mi éxito en la política a una máquina en New Orleans!
Luisiana puede soportar el ataque; excepto por ser parte de los Estados Unidos, nunca habría conocido una depresión.
76 La votación en la carrera del gobernador para 1924 fuera de Nueva Orleans era Long 61798; Fuqua 48.188; Bouanchaud 60.862. La votación en Nueva Orleans era Long 12187; Fuqua 33.194; Bouanchaud 23.300 (Informes del Secretario de Estado).
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CAPÍ TULO XXXV
OPOSITORES DISFRAZADOS
Entre la selva de aplausos hay cierta propaganda extendida través del uso de los nombres de las esposas u otras mujeres familiares de mis enemigos. Esto parecía encontrar su culminación en una denuncia presentada ante el Vicepresidente. Esta característica del enemigo se anuncia como un ataque “de las mujeres de Luisiana.”
¿Quiénes son estas mujeres?
Entre ellos y la mayor parte de la vanguardia son: la señora de John M. Parker, su hija y sus nueras; las mujeres de la familia de los demás derrotados por mí en la política y de los despedidos del servicio del Estado. Para una sección transversal justo de este llamado “levantamiento de las mujeres”, estos nombres, lo más a menudo trompeteados y publicados se notan 😦 1) Hilda Phelps Hammond, la hermana del abogado del ferrocarril y el trust de la electricidad y dictador del Times-Picayune, Esmond Phelps, la esposa de Arthur Hammond, que fue encontrado en dos nóminas del Estado y botado de ambos; (2) Gladys Brezeale, de la delegación de la grupa a la que se negó asiento en la Convención de Chicago; (3) la señora Charles Dunbar, esposa del socio legal de Esmond Phelps; (4) la señora Joseph Montgomery, esposa del joven tenido en la organización Zemurray (por lo mencionado en la circular en la Campaña Senatorial) y la señora Roger T. Stone, hija de Sam Zemurray.77
77 Zemurray es cabeza de la United Fruit Company y fue antiguamente el contacto con las revoluciones de América Central. Él
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Pero el movimiento para para que la riqueza de esta tierra se concentre en manos de unos pocos hombres ha comenzado a atraer suficiente atención y apoyo para asegurar que la calumnia dirigida a nosotros, no puede oscurecer el tema.78 (69) Todos los pronunciamientos más
era el financiador de la campaña contra Huey P. Long y se mencionó en la circular emitida.
78 Noticias de Washington, 17 de agosto de 1933, contiene United Press, artículo,
“DARROW DICE LA DELINCUENCIA SE PUEDE REMONTAR AL CONTROL DE CAPITALISTAS.
“El Famoso Abogado Dice Una Más equitativa División de la Riqueza es la solución; El Hombre Pobre Sufre.
“Chicago– Capitalistas indirectamente plantan la semilla de la delincuencia y para aplastar la sociedad criminal se deben investigar los grandes intereses del dinero, Clarence Darrow, internacionalmente famoso abogado y humanista, declaró hoy.
“Una división más equitativa de la riqueza es el verdadero remedio para el crimen” dijo Darrow.
“El pobre hombre sufre.
“” Cada vez que una campaña de la delincuencia se hace “, dijo Darrow, “el pequeño, el hombre pobre, sufre más. Él es apartado de la vida o dado el máximo de la ley, mientras que la vista se pierde de los grandes intereses de dinero que son responsables, después de todo, de la existencia del crimen.
“‘Mira en nuestras prisiones y los verás allí. ¿Cree usted que si hay una distribución de la riqueza existiría crimen?
“‘El secuestro es la nueva forma para hacer dinero”, dijo Darrow. “Pero esos criminales son carteristas si se comparan con el gran Mellow que manipula contra las masas.
” Olvidado por la Publicidad
“La práctica capitalista de la acumulación de riqueza para unos pocos mientras que el pobre hombre que no tiene la oportunidad de ganarse la vida es el responsable. La depresión de los últimos tres años ha sido muy dura para el pequeño hermano.
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recientes de las autoridades en Washington admiten necesidad de repartir la riqueza entre las masas.
“” Tuvimos una breve investigación de las prácticas capitalistas recientemente pero la publicidad dada por los periódicos se ha olvidado. Otro crimen llama la atención diaria. ‘”
The Baltimore Sun, 4 de junio de 1988, contiene el artículo de Associated Press,
“MEDIDAS DE CONTROL DE RIQUEZA ESTUDIADAS.
“Grupo del Senado reflexiona pasos restrictivas como consecuencia de Investigación de Morgan.
“PROPUESTA NO AVANZADA.
“Es Discutida Cuestión de Cuán Lejos Es sabio Dejar la Regulación Industrial de las empresas.
“WASHINGTON, 03 de junio-La legislación para prevenir la concentración en pocas manos del control de la industria y las finanzas se está estudiando seriamente por los miembros del Comité de Banca del Senado, como resultado de las revelaciones en la investigación de JP Morgan & Co.”
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CAPÍ TULO XXXVÍ
¡LOS ENLOQUECIDOS DETENTADORES DE FORTUNA Y SU
ENFURECIDA PRENSA PÚBLICA!
La creciente furia con la que he estado, y estoy siendo, asaltado por razón de la lucha y el crecimiento del apoyo para limitar el tamaño de las fortunas sólo puede explicarse por la locura que la naturaleza humana engancha a los detentadores de la riqueza acumulada.79
Lo que he propuesto es:
EL PLAN DE LONG
1. Un impuesto levantado sobre el capital propiedad de una sola persona del 1% del total de más de 1.000.000 $; 2% de todo 2.000.000 $, etc., hasta que, al llegar a las fortunas de más de 100.000.000 $, el gobierno se queda con todo por encima de esa cifra; lo que significa un límite
79 Por estos ejemplos cualquiera puede saber cuántas y cuán grande casos de hombres se aventurará en aras de conseguir el dinero y la autoridad, y que no pueden fallar de cualquiera de ellos; para que cuando están deseosos de obtener la misma, que a adquirir por diez mil malas prácticas; así que cuando tienen miedo de perderlos, consiguen ellos confirmaron que les prácticas mucho peor que la primera, como si (no) otra calamidad tan terrible podría ocurrirles — es el fracaso de la adquisición de tan exaltado una autoridad; y cuando han adquirido, y por la larga costumbre encontrado la dulzura de la misma, el perder de nuevo; y dado que esta última sería la más pesada de todas las aflicciones, que todos ellos se las arreglan y aventurarse en las acciones más difíciles, por el temor de perder la misma. “-Josephus, Libro VII, capítulo 1, versículo 5.
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en el tamaño de cualquier fortuna del hombre a algo así como 50 millones $ -el balance va al gobierno a extenderse en todo el pueblo por su trabajo.
2. Un impuesto a la herencia que no permite a una sola persona recibir más de 5.000.000 $ en una vida sin trabajar por ello, toda esa cantidad ira al gobierno que lo extiende entre la gente por su trabajo.
3. Un impuesto sobre la renta que no permite que un solo hombre hacer más de 1.000.000 $ en un año, sin incluir los impuestos, el saldo irá los Estados Unidos para el trabajo general de las personas.
El programa anterior significa todos los impuestos pagados por los titulares de la fortuna en la parte superior y ninguno para el pueblo en la parte inferior; la difusión de la riqueza entre todas las personas y el punto de ruptura de un sistema de señores y esclavos en nuestra vida económica. Permite que los millonarios que tienen, sin embargo, más de lo que puedan usar para cualquier lujo que puedan disfrutar en la tierra. Pero, con estos límites, todo lo demás puede sobrevivir.
Que la prensa pública debe considerar mi plan y el esfuerzo como una calamidad y yo como una amenaza no es más de lo que se debe esperar, medido a la luz de los acontecimientos pasados. Según Ridpath, el eminente historiador:
“Las clases dominantes siempre poseen los medios de información y los procesos por los que se distribu-ye. La prensa de los tiempos modernos pertenece al hombre de las clases ricas. El hombre bajo no tiene voz; o si, de tener voz, su ser grita, su grito se pierde como un grito en el desierto. El capital, en los lugares de poder, se apodera de los órganos de expresión pública, y deja los aullidos de los humildes al viento.
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La mentira y la tergiversación son lo natural, Son las armas de aquellos que mantienen un vicio existente y así reunir el usufructo de la delincuencia”.
Historia del Mundo de Ridpath, página 410.
En 1932, el voto por mi resolución mostró posiblemente una media docena de senadores posterior a la misma. Creció en el último Congreso a casi veinte senadores. Tal crecimiento a través de otro año significará el éxito de una empresa, la realización de todo lo que he emprendido, el momento en que, puedo y me retiraré de la tensión y la furia de mi vida pública, tal como empiezan mis cuarenta, una contemplación tan serena como para parecer imposible.
Ese día se reflejará de crédito en los Estados cuyos senadores tomen la delantera temprano para difundir la riqueza de la tierra en todo el pueblo.
Entonces no enjugaran lágrimas en los ojos de un niño pequeño frente al rostro entristecido de un padre o una madre que no puede satisfacer de por vida las necesidades requeridas para el alma y el cuerpo; entonces los poderosos serán reprendidos a los ojos del hombre por poseer lo que no pueden consumir, pero que es necesario para sostener a la humanidad; la comida de la tierra va a alimentar, el vestido va a vestir, y las casas cobijaran a toda la gente; los poderosos estarán eufóricos por el bienestar de todos, en lugar de a través de su codicia.
Entonces, aquellos de nosotros que han perseguido ese fantasma de Jefferson, Jackson, Webster, Theodore Roosevelt y Bryan pueden oír emanando de sus labios en Valhalla:
CADA HOMBRE UN REY
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PUBLICIDAD INCIDENTAL
El Progreso de Estados Unidos Boletín No. 1
J. P. MORGAN & COMPANY APUNTA EN LA VIA DE LA LIBERACIÓN DE CAPONE
Puede recibir la medalla de oro original y fondos recolectados para un “héroe desconocido” en la oficina de de Collier propiedad de Morgan & Company.
CARTA ABIERTA
Alphonse Capone,
Penitenciaría de Estados Unidos,
Georgia, Atlanta.
Estimado Señor: –
Los periódicos reportan esfuerzos para asegurar su liberación de la penitenciaría. Un camino está abierto para que lo hagas. Alguien (no importa cuántos) hizo un asalto al senador de Estados Unidos Huey P. Long y luego hizo una clara escapada, mientras asistía al Beneficio de Caridad en Long Island el sábado, 26 de agosto.
Adoración Gloriosa ha sido impreso por varios días para quien quiera fuese culpable de este crimen. Nadie ha encontrado aún a los criminales para obtener cualquier versión de ellos, pero, a los mismos, algunos periódicos y revistas han dado varios “las que podrían haber sido” razones del asalto, y mientras cada “razón o excusa” contradice los demás “razones y excusas”, no obstante, estos documentos declaran que el asalto debe ser altamente ensalzado y elogiado.
Ahora los editores Casa Morgan, en particular uno Owen P. White, del semanario Collier, propiedad de
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Morgan & Co., están recibiendo contribuciones para ser dadas a los criminales desconocidos, o poner eso en su camino “sólo un criminal, sino un hombre muy fuerte capaz de hacer el trabajo por sí solo”.
El hecho de que la revista Collier es propiedad de Morgan & Co.c como fue admitido por el Sr. Thomas W. Lamont, un socio de Morgan en respuesta a las preguntas propuestas por el senador Huey P. Long ante un Comité del Senado de Estados Unidos.
The New York Evening Post, propiedad de la Casa de Morgan, pero más tarde se convirtió en el nombre de uno de su lista preferida, dice: “El dinero y los mensajes rodaron al Sr. White en su oficina en la Collier Magazine.”
Este editor Morgan, Owen P. White, ha anunciado que grandes sumas están llegando en moneda en efectivo así que la firma Morgan puede hincharse a inmensas proporciones, por lo tanto ocultar que están realmente poniendo el dinero. (Usted sabe, Al, mientras que usted está en la penitenciaría por no informar su impuesto sobre la renta, JP Morgan y todos sus socios no pagan nada en absoluto y el gobierno ordenó que “no se investigaran porque cualquier cosa que informaran estaba O. K.”)
Así que ahora, aquí está tu oportunidad: Aún no ha sido acusado de tener algo que ver con tratar de golpear o matar a cualquier senador estadounidense, particularmente uno de los que aboga por una limitación de grandes fortunas. Además, usted ha estado en una pequeña empresa de fritanga. Morgan y los otros banqueros internacionales estafaron a las personas más dinero en Kreuger y Toll y los Activos Insull, en Argentina, y
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Flotations en Alemania y Brasil y causaron más hambrunas, suicidios y asesinatos que un millón de hombres como usted podrían hacer en un centenar de años.
Pero, ahora viene su oportunidad si usted puede aprovecharla: comunicarse al semanario Collier, el Evening Post, o cualquier otra revista o periódico de la Casa Morgan y otros detentadores de grandes fortunas (y que obtiene la mayoría de ellos), telegrafiarles a la vez que dieron al senador Huey P. Long una paliza en el Charity Benefit en Long Island y que la única razón por la que no lo mataron fue porque se las arregló para escapar demasiado pronto para que los hombres puedan terminar el trabajo. Inmediatamente se le enviará el aporte y esta medalla de oro Morgan. Eso te pone en su clase. Entonces no se espera que pagues ningún impuesto sobre la renta y el gobierno tendrá que devolverle todo el dinero que pagó.
Comunique que usted completará el trabajo del senador Long si va demasiado lejos de nuevo. Y, para que esté seguro, cablear también que tiene sus ojos en los demás senadores que votaron por el “Plan Long” para poner un límite a las grandes fortunas y difundir parte de la riqueza entre todos los pueblos de América. Que se sepa que a partir de la señal dejada en la frente de un senador de Estados Unidos, (que escapó antes de que pudiera ser peor vapuleado) es una mera advertencia de “eventos que echan sus sombras antes.” Esos senadores que han persistido en la votación para poner impuestos sobre el hombre grande en la parte superior, con el fin de aliviar y ayudar al pequeño hombre en la parte inferior, deben ser anunciados como sus objetivos especiales para la notificación y la atención futura, justo con el senador Long como la muestra.
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Si envía este cable y califica para el crédito de este ataque luego, de la noche a la mañana, se convierte en el héroe de América que las revistas de Morgan están buscando; usted consigue la gran “contribución” ser asumido por los editores de Morgan, o al menos el botín que el equipo de Morgan va a dar para “el trabajo.” convirtiéndose así honrado y alineado con Morgan & Co. el gobierno tiene que liberarlos de la cárcel y pagar de vuelta lo que dio en impuestos sobre la renta. En lugar de ser clasificado con pequeños delincuentes, se destacará con la bnada que ha muerto de hambre y asesinado por millones, no sólo unos pocos de vez en cuando; que se ubicará con los estafadores que hurtaron el último centavo de los trabajadores, las viudas y los huérfanos mientras los elementos de las fortunas abultadas flotaban papeles sin valor.
Le aconsejamos que haga conexiones temprano. De lo contrario, otra persona puede reclamar este honor si se demora.-

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