Dos notas sobre el capitalismo


El imperio inglés practicó desde el siglo XVI la dominación en el comercio de la manufactura, mientras relegaba a las colonias y a los dominados a la producción de materias primas. Esta doctrina inglesa fue expresada en el libro de Thomas Mun sobre el comercio exterior, el cual originalmente fue un documento secreto para el rey de Inglaterra y que luego fue publicado después de la muerte de Mun.

El quid de la cuestión fue el monopolio del comercio marítimo que permitía vender a precio reposición y de comprar al costo de producción. Esa ganancia la permitía el dominio del comercio.

Esta máquina de crear opulenta aristocracia hizo la guerra abierta al país o individuo que se opusiera a ella. Esto fue especificado así por autoridades inglesas. Bolívar le escribe a Santander que los ingleses nos podrian volver humo en 1825, justo cuando se negociaba el tratado de comercio con Inglaterra. En ese momento una escuadra de la derrotada Francia bloqueaba el puerto de la Guaira.

Así se establecieron las casas de comercio que llenaron a nuestros países de mercaderías traídas por los ingleses y se evitó que surgiera hasta artesanía, no digamos que alguna manufactura. También se formó una casta de defensores del status quo opuestos a cualquier desarrollo nacional. Cuentan que en Bogotá en 1840 cuando llegaron los comerciantes ingleses, desaparecieron los artesanos que hasta ese momento tenían calles y barrios de los talabarteros, carpinteros etc.

Cuando José Antonio Páez en 1840 envía a Alejo Fortique a renegociar el tratado de comercio, recibió dos respuestas, una fue que el tratado de comercio era perpetuo y no habia razón para cambiarlo, y la otra respuesta fue que Schomburk había instalado la bandera inglesa sobre el territorio Esequibo.

Luego, el imperio británico gravitó sobre el destino de todas las repúblicas hispanas, para garantizar su domino del comercio y evitar la producción de manufactura. En cada pais se promovieron vociferadores contra la producción de artesanía y toda clase de influencias desestabilizadoras contra las repúblicas. El único país que no tenía tratado de comercio con Inglaterra fue víctima de la guerra de la triple alianza que fue Paraguay.

Esta es la realidad que ocultan historiadores y políticos que entienden que si no se ponen del lado de estos poderes no son nada.

El único país que logró desarrollarse en contra de Inglaterra fue Estados Unidos y tuvo que guerrear con Inglaterra.

En estos días se repiten las historias, y las repúblicas hispanas se mantienen con poca manufactura y soportando el monopolio del comercio y con instituciones internacionales decididas a mantener ese monopolio del comercio. La última realidad es la esclavitud de los chinos que aceptan suministrar mercancía a costo de producción en condiciones de esclavitud para satisfacer a los descendientes de la dominación colonial británica

 

La Esclavitud y el Oscurantismo

La esclavitud no depende del «oscurantismo» o de la «ignorancia». En principio se comienza a ser esclavos por una derrota militar y creo que se debe considerar la continuidad de esa derrota , quizá principalmente, por un cierto síndrome de estocolmo. El sometido empieza a amar a su opresor.

Es difícil considerar a Platón una persona ignorante, pero en «la República» el elogió la educación espartana como lo óptimo , también para su patria Atenas. Pero en toda su juventud el vivió con la dominación de una guarnición espartana y lo que se conoció como la tiranía de los treinta era apoyada por los espartanos. En este sentido no eran los ignorantes los que apoyaban la esclavitud sino el muy culto Platón. También Platón escribe en el mismo texto que los asuntos de la ciudad se podrían explicar en base a los caracteres que se dan, pero la tiranía que tanto le preocupó y que mató a su amigo Sócrates, no dependió de los caracteres de la ciudad sino de la política que desarrolló el general espartano Lisandro. Mucho razonamiento y conocimiento de Platon para apoyar la dominación extranjera, asignando la causa a cuestiones internas de problemas que venían de fuera.

Los esclavos en las colonias españolas eran traídos según el asiento de negros que era ejercido por Inglaterra, con condiciones como la de que habían jueces especiales para tratar todo lo referido a ese tratado. La tiranía española era tributaria de una tiranía más poderosa y sangrienta que los había derrotado en la guerra de Sucesión. Ese dominio inglés jugaba con los españoles como el gato con el ratón.

Si se ven las leyes de los Reyes Católicos, tanto en España como en América era de respeto por sus súbditos, a varias regiones de España les reconoció fueros que no era esclavitud. Y es que los «oscurantistas» Reyes Católicos reconocían a los derrotados derechos y no los esclavizaban pero existió una leyenda negra, que fue propalada por los que se veían impulsados por la derrota a repetir lo que decían los vencedores, en este caso los ingleses y la leyenda negra.

La esclavitud existió en el mar mediterráneo desde tiempos antiguos y se debería observar cómo las grandes diferencias productivas de dos regiones, Asia y Europa crean un amplio diferencial de precios en las mercancías que produce actitudes depredatorias. Las diferencias producen una ganancia fácil que no se ha producido con trabajo, el caso de la rebatiña, o también el cambio de espejos por oro.

Esta sería una mejor explicación que «el oscurantismo» para entender la esclavitud y además no está conducida por las actitudes del «síndrome de Estocolmo» manejadas con fluidez por la dominación inglesa sobre América.

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