Perderá también las migajas


(Este texto fue distribuido en el año 2001 en la esquina caliente, adyacente a la catedral de Caracas)

Una primera diferencia entre Hugo Chávez y Simón Bolívar se puede notar en que El Libertador supo que la libertad se lograría en lo grande, es decir, que la libertad de Venezuela se resolvería en el ámbito continental. Así mismo, la libertad económica, que clama Venezuela hoy, se resuelve en la Gran Industria, es decir, las grandes corporaciones crean a su alrededor medianas y pequeñas industrias, como dicen downstream, o sea, aguas abajo sobreviven las pequeñas empresas. Venezuela tenía una serie de grandes corporaciones como CANTV, SIDOR, VIASA, Cementos La Vega, Cementos Caribe, la distribución de nacional de gasolina y muchas otras que fueron entregadas al capital transnacional. Cuando estas corporaciones ya transnacionalizadas requieren de un insumo, recurren al país de sus nuevos dueños y allí fomentan la pequeña y mediana industria. El actual presidente no tiene excusa de no hacer nada por recuperar la gran industria transnacionalizada, puesto que en los principios de su campaña electoral dijo que iba a revisar estas privatizaciones, que fueron realizadas violando las leyes de la república. La estrechez de miras de Chávez, lo lleva a afirmar como una reivindicación nacional entregar la industria del aluminio también a las transnacionales. Como dijo un gran prensador norteamericano, cuando una revolución abandona sus grandes objetivos por pequeños y medianas ventajas, nunca logrará las grandes metas y al final perderá también las migajas.

Nota2.

Han corrido muchos años desde que esta nota circuló y muchas cosas ocurrieron. La industria del aluminio que estaba a punto de ser privatizada por el gobierno de Chávez no se privatizó, la CANTV fue nacionalizada, las industrias de cemento fueron nacionalizadas. Hay varios puntos que deben ser aclarados en estas nacionalizaciones: son incompletas o de otra manera son compatibles con los intereses de las  transnacionales. Veamos caso por caso.

La industria del aluminio. Siendo del Estado ha sido sometida a faltas de atención gerencial y a disminución directa de su potencial de producción, tal que ahora produce menos del 30% de su producción antes de 1998. El colmo de la desfachatez es que se aplicó un supuesto socialismo que representó la mayor caída de la producción. Hoy se está privatizando subrepticiamente mediante los préstamos tomados a las transnacionales retribuidas con el control financiero de las empresas.

La CANTV fue nacionalizada pero quedó bajo un contrato secreto suponemos leonino con la empresa china Huawey, la cual es socia de Motorola, en un contrato que negociaron Chávez y Diosdado Cabello con el imperio.

Las empresas de cemento. Estas empresas fueron estatizadas o compradas a sus dueños  y actualmente hay escasez de cemento y oscuras noticias de corrupción. Al igual que la industria del aluminio hay una falla de gerencia.

El gobierno ha estatizado un gran número de empresas privadas nacionales con el resultado de que ha habido una caída general en la producción y un aumento en varias veces de las compras de productos de “el imperio” que es el principal beneficiario del gobierno de Chávez.

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